Cuando en Islandia estaba bien visto matar vascos

La semana pasada Islandia anuló la ley que permitía matar vascos. He escrito un artículo en El País sobre la matanza de los 32 balleneros vascos en 1615, la mayor masacre de la historia de Islandia, que se prolongó varias semanas. Cuando en Islandia estaba bien visto matar vascos.

En el acto final, el capitán donostiarra Martín de Villafranca se arrodilló y habló en latín al cura Jón Grímsson para pedirle perdón y clemencia, el cura lo perdonó, y en ese momento uno de los islandeses se echó encima del vasco y le pegó un hachazo en el pecho. Villafranca echó a correr hasta la orilla, se zambulló en el mar y cumplió un prodigio: nadó. “Nadaba como una foca o una trucha”. Un prodigio, porque los islandeses no sabían nadar. En ese océano helado nadie nadaba, porque nadie podría sobrevivir. Dice el cronista que Villafranca nadó mientras cantaba en una lengua extraña la canción más conmovedora que jamás habían oído los islandeses. Los hombres del jefe Magnússon saltaron a una chalupa y remaron a por Villafranca…

Ballenero

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El aficionado que descubrió los paseos de los dinosaurios

El boliviano Klaus Pedro Schütt me recibió en su casa y, antes de nada, me enseñó un gran coprolito. Es decir: una mierda de dinosaurio fosilizada. Él descubrió las mayores caminatas de dinosaurios del mundo, en 1994, y nadie le hacía caso. La semana pasada los paleontólogos confirmaron que en ese yacimiento de Cal Orck’o (Sucre) hay más de diez mil huellas, una escena extraordinaria de la vida de los dinosaurios poco antes de su extinción. He escrito la historia en CNN: El boliviano que descubrió los paseos de los dinosaurios.

05-huella-de-titanosaurio-en-cal-orcko-foto-parque-cretc3a1cicoHuellas de titanosaurio en la pared de Cal Orck’o. (Foto: Parque Cretácico de Sucre)

 

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‘Heridas del viento’ (Virginia Mendoza)

Heridas del viento Las estupendas crónicas vagabundas de Virginia Mendoza por Armenia salen ahora como libro: ‘Heridas del viento’. Me pidió que le escribiera el prólogo y lo hice encantado, porque me entusiasman las historias que encuentra caminando despacio por los caminos más remotos.

Todo empezó aquí

Cuenta Virginia Mendoza que su abuelo muerto se le apareció en sueños y le dijo que él había nacido en la calle de los Armenios. En realidad el abuelo había nacido en la calle del Aire, en Terrinches (Ciudad Real), y Virginia creyó que esa aparición era una señal para viajar a Armenia. A mí me parece que ese sueño le daba también otro mensaje: que escuchara a los viejos. Ella lo ha obedecido siempre.

            Mendoza estaba pendiente de una respuesta, para saber si la aceptaban en un programa europeo que investigaba las culturas de las minorías étnicas de Armenia, “el único país actual grabado en el mapa más antiguo del mundo”. El abuelo se le apareció en sueños y, como es posible que los muertos tengan contactos con la Comisión Europea, pocas horas después llegó también el correo electrónico con la respuesta afirmativa. Mendoza voló a Erevan y se sintió en un planeta remoto, extraño y sugerente, como muestran las historias del primer bloque de este libro, escritos con esa conciencia tan viva de ser una alienígena que empezaba a descifrar los primeros signos: el alfabeto, la montaña que es símbolo, los versos traducidos de los poetas, los cementerios, las mesas rebosantes de comida para el forastero. Llénale la barriga al desconocido y ya te dirá a qué viene, piensan en aquel país. Las familias armenias llenaban la barriga de Mendoza con patatas fritas con cilantro, salchichas, pepino, queso y confitura mientras ella deambulaba por el país, mientras aceptaba que su ruta sería aquella que le marcara por ejemplo una vaca, mientras tomaba caminos equivocados, porque esos caminos azarosos eran los que le interesaban, los que le llevaban hasta niños con una cruz de sangre trazada en la frente. Después de unas pocas exploraciones, Mendoza decidió enseguida que ella era “muy armenia”.

            Gustave Flaubert defendió que la nacionalidad debía asignarse no por el lugar de nacimiento sino por los lugares que nos atraían a cada uno. Él renegó de la Francia burguesa, reglamentada y aburrida, viajó a Egipto y quedó maravillado con el bullicio de los puertos, el caos de los zocos, incluso con el burro que cagaba en la plaza donde él tomaba café. Para Flaubert la vida era caótica, impura, sucia, sensual, y las tentativas civilizadas por instaurar el orden implicaban “una negación censuradora y mojigata de nuestra condición”. Egipto alentaba modos de vida que sintonizaban con la identidad de Flaubert, valores que eran reprimidos en la sociedad francesa.

            Mendoza describe un país de gente humilde, hospitalaria, nostálgica, bondadosa y, vamos a decirlo, estrambótica. Lo describe con asombro, ternura, humor, y poco a poco, según avanza el libro, lo va haciendo cada vez más suyo.

            Hay un empeño muy fuerte entre los armenios, que coincide con un empeño muy fuerte de Mendoza: rescatar las historias. Recordar, conservar el pasado, fijar una identidad, para no disolverse del todo en las corrientes con las que la historia ha destruido Armenia una y otra vez. Ser armenio es echar de menos: echan de menos el monte Ararat, echan de menos dos mares, echan de menos las aldeas de las que fueron expulsados durante el genocidio perpetrado por los turcos, echan de menos a los parientes que fueron masacrados o desperdigados más allá de otras fronteras nuevas. El libro rescata algunas historias viejas a punto de perderse y otras historias nuevas que parece que ni se iban a registrar: las mujeres que fueron tatuadas como ganado y utilizadas como esclavas sexuales por los turcos, el soldado que mandó cartas bajo las bombas de la Segunda Guerra Mundial y nunca volvió, las familias que viven en casetas veintisiete años después del terremoto que devastó el país, el borracho que subió a una azotea para narrar el bombardeo de una de tantas guerras caucásicas posteriores a la desintegración soviética, la generación de los niños que preguntan si reírse es bueno.

            Qué es sobrevivir, se pregunta este libro. Mendoza se acerca a los supervivientes y descubre que sobrevivieron pero no, pero bueno, pero casi. Ellos, ellas, no quieren hablar del genocidio. Están hartos de que a los visitantes solo les interesen sus heridas, las deformidades de su biografía, como si fueran monstruos de feria. Lo bueno es que a Mendoza le interesan las vidas completas en sus más mínimos detalles, comparte las horas con los protagonistas de sus textos, los acompaña en las casas y en los caminos, observa sus manos viejas que pelan y asan berenjenas, bebe vodka con ellos, escucha historias de amor, chistes, canciones, enfados, rezos. Entonces sí, de manera natural, empiezan a hablarle del genocidio, porque el genocidio ya es una parte de una vida que Mendoza ha escuchado completa, una vida a la que así se le hace justicia. Gracias a esa paciencia, Mendoza descubre una respuesta sencilla y poderosa, apenas una escena para sugerir que la supervivencia quizá esté en el amor, en ese abuelo de 103 años que nunca bebía café y que aprendió a prepararlo para llevárselo todas las mañanas a la cama a su mujer, para hacerle reír a carcajadas con los chistes sobre su propia vejez, después de ochenta años casados, después de un genocidio.

            Mendoza también comparte las horas con los cristianos molokans –los bebedores de leche-, con los yezidis –nómadas zoroastrianos, adoradores del sol y a veces del Athletic de Bilbao-, con la mujer que conserva en su casa a los dioses de la Armenia pagana, dioses viejos y cansados. Comparte las horas con un patinador místico, con la viuda del hombre que excavó un enorme laberinto vertical bajo su casa para refugiarse en las entrañas del mundo y hablar a las aguas subterráneas, con la arqueóloga que encontró el zapato más antiguo de la historia y que así refuerza “esa idea tan armenia de que todo empezó aquí”.

            Mendoza se interesa por las personas que se asoman a mundos extraños, personas que se mueven entre la investigación y la locura, el arte y el delirio, el estudio y la obsesión, y su respeto vuelve a ser fructífero: en las historias que cualquiera descartaría por disparatadas, o que cualquiera caricaturizaría por extravagantes, ella encuentra pepitas de oro. En las historias de los viejos, poco a poco, de detalle en detalle, va profundizando hasta los sedimentos antiguos y reveladores. Allí encuentra perlas de sabiduría que nos dicen algo a todos. Quizá no se dé cuenta, pero Mendoza se convierte en una de ellos: en alguien que investiga y se obsesiona, en alguien que conserva y narra. Si Mendoza es muy armenia, no es porque crea que todo empezó en ese país, sino porque rescata las historias, los saberes y las ideas de los viejos, de nuestras abuelas, de nuestros abuelos más lejanos, porque sabe que todo empezó con ellos.

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Premio Europeo de Prensa para el reportaje ‘Así se fabrican guerrilleros muertos’

Han dado el Premio Europeo de Prensa al reportaje ‘Así se fabrican guerrilleros muertos‘, que publiqué en la sección Planeta Futuro del diario El País. Ayer lo recogí en Copenhague.

Debo un agradecimiento enorme a Pablo Tosco, fotógrafo, reportero y tipo más majo que majo, que trabajó conmigo y me empujó tantísimo en este reportaje, a la gente de Oxfam por su apoyo indispensable en Colombia (Alejandro Matos, Lucila Rodríguez-Alarcón, Diana Arango, Sandra Cava…), a Gloria Moronta por su ayuda en la búsqueda de contactos, a los periodistas colombianos que trabajan día a día destapando historias con un coraje y un talento extraordinario, y que además son tan generosos con quienes llegamos de fuera: Jineth Bedoya, Hollman Morris, Félix de Bedout, la plantilla de La Silla Vacía…

Admiro sobre todo la valentía, la fuerza y la hospitalidad de Luz Marina Bernal, María Sanabria, todas las Madres de Soacha, sus familias y sus amigos, que siguen peleando contra la impunidad de quienes asesinaron a sus hijos.

Creo que también merecen ser divulgadas las historias que contamos en el otro reportaje colombiano: La nadadora entre los tigres.

Luz MFoto: Pablo Tosco (Oxfam).

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Negrita

Me explicaron que era “para posicionarse mejor en los buscadores”, para que alguien busque una palabra y caiga primero en tu texto, para conseguir más visitas, más clics, más megustas, pero mecagüen la manía que tienen algunos editores webs de marcar en negrita frases y más frases de los textos, mecagüen ese empeño por agitar banderas para que no se pierdan los tontos y los cagaprisas, mecagüen la idea que tienen de los lectores. A veces convendría animarse y escribir contra los robots, contra las fórmulas para ser más leídos, contra los clics y contra la gente que dice posicionar.

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El levantador de piedras Goenatxo puede dar algunas clases sobre personal branding, reciclaje del know how para implementar storytelling y emprendizaje de startups.

Goenatxo

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‘Plomo en los bolsillos’ vuelve a la ruta: séptima edición, traducción al euskera y cómic

Beruna patrikan txikiago

La editorial Libros del K.O. publica la séptima edición de Plomo en los bolsillos, el libro de Ander Izagirre que cuenta las “malandanzas, fanfarronadas, traiciones, alegrías, hazañas y sorpresas del Tour de Francia”. Al mismo tiempo publica la traducción al euskera: Beruna patrikan, escrita por Julen Gabiria. Tanto la edición en euskera como la séptima en castellano salen con el cómic desplegable Tourmalet, dibujado por Patxi Gallego.

Ya están a la venta en librerías y en la web de la editorial. El 7 y 8 de abril haremos presentaciones en San Sebastián y Zarautz.

Tourmalet

MARTES, 7 de ABRIL. SAN SEBASTIÁN

19.30. Presentación al público en la Sala de Actividades de la Biblioteca Central. Es decir: la cripta. Entrada por la calle San Jerónimo, Parte Vieja.

Con Julen Gabiria, Patxi Gallego y Ander Izagirre.

MIÉRCOLES, 8 DE ABRIL. SAN SEBASTIÁN-ZARAUTZ

Etapa ciclista. San Sebastián-Igeldo-Orio-Aia-Zarautz (40 km).

15.15. Control de firmas en el Kursaal.

15.30. Banderazo de salida. Marcha neutralizada hasta Ondarreta, no vale atacar en el bidegorri.

16.45. Paso por Orio. Subida por Andatza a Aia.

18.00. Llegada a Zarautz, palacio de Narros. El primero paga la merienda.

19.00. Presentación al público en la librería Garoa. Calle Trinidad, 7.

Con Julen Gabiria, Patxi Gallego y Ander Izagirre.

Hay trenes de regreso hacia San Sebastián a las 21.08, 22.08 y 22.38.

BERUNA PATRIKAN- Donostia-Zarautz (apirilak 8) txikiagoa

Plomo en los bolsillos ganó el premio Marca de Literatura Deportiva en 2004.  En 2012 Izagirre escribió tres capítulos nuevos, publicó la obra actualizada en Libros del K.O. y empezó a rodar: pedaleó desde San Sebastián hasta Madrid y fue presentando el libro de ciudad en ciudad durante el Tour de Plomo, con los relevos que le dieron en la ruta ciclistas como Peio Ruiz Cabestany, Pedro Horrillo, varios lectores y lectoras, algún cicloturista despistado y un chaval muy majo que tenía una gorra firmada por Induráin. En los siguientes Tours de Plomo, el pelotón del K.O. formó abanicos en la estepa zaragozana, se perdió camino de Montserrat y dio vueltas por un polígono de Sabadell, pedaleó junto a don Gerardo Fuster (que a sus 80 años montaba la bicicleta que en 1957 le regaló su amigo Fausto Coppi) y hasta presentó el libro junto al altar de la iglesia en una aldea soriana, donde tocaron las campanas para avisar a los vecinos.

El libro fue acumulando kilómetros y reediciones. Ahora llega la séptima edición en castellano y una nueva alegría: Beruna patrikan, la traducción al euskera. En la tradición de las grandes fugas en solitario, el novelista y traductor Julen Gabiria se lanzó por su cuenta y tradujo unos cuantos capítulos sin avisar a nadie. Un día, mientras pedaleaban juntos por Aia y Zarautz, Gabiria se metió una mano en el bolsillo del maillot y le entregó a Izagirre un USB con los primeros capítulos traducidos. Unos meses más tarde, en la Clásica de San Sebastián, Gabiria esperaba el paso de los ciclistas en el puerto de Jaizkibel cuando vio subir a un dibujante de superhéroes: Patxi Gallego. Hablaron de Beruna patrikan y Gallego le contó que siempre había querido dibujar alguno de los episodios del libro. Los editores madrileños de Libros del K.O., que en euskera solo saben decir “eutsi, Abraham!”, se entusiasmaron con la idea y nadie les dio ningún aviso prudente. Así que ahora publican a la vez Beruna patrikan, la séptima edición de Plomo en los bolsillos y el cómic Tourmalet.

SINOPSIS

Pélissier, ganador del Tour de 1923, protestaba contra la dureza del reglamento: «Pronto nos colocarán plomo en los bolsillos». El pequeño Robic, ganador del 47, se cargaba de plomo para bajar más rápido. El sufrimiento que impone el Tour es de plomo, pero también lo es el empeño de los ciclistas.

En ese equilibrio se mueven los dieciséis episodios de este libro; historias trágicas como las últimas cuarenta pedaladas de Tom Simpson antes de morir en el Mont Ventoux, o divertidas como la de Vicente Blanco, un cojo bilbaíno que se dopaba con bacalao y que pedaleó hasta París para salir en el Tour. Los duelos memorables entre Coppi y Bartali, Anquetil y Poulidor, Kübler y Koblet, Merckx y Ocaña, las hazañas de Hinault o de Induráin, los años del dominio de Armstrong y el derrumbe de sus mentiras. Pero también las malandanzas de secundarios como Walkowiak, que se arrepintió de ganar el Tour, o el argelino Zaaf, que cuando estaba a punto de ser el primer africano en ganar una etapa, se emborrachó y cayó mareado.

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Badator ‘Beruna patrikan’ (apirilak 7 eta 8)

Beruna patrikan txikiagoLibros del K.O. argitaletxeak Plomo en los bolsillos liburuaren zazpigarren edizioa atera du gazteleraz eta, aldi berean, euskarazko lehenengoa ere bai: Beruna patrikan. Liburuak Frantziako Tourreko txirrindularien “abenturak, harropuzkeriak, traizioak, pozak, balentriak eta sorpresak” kontatzen ditu, eta Julen Gabiriak euskaratu du. Bi edizio berriek, bai gaztelerazkoak baita euskarazkoak ere, Patxi Gallegok marraztu duen Tourmalet komikia dakarte.

Honez gero salgai daude liburu-dendetan eta argitaletxearen web orrian. Eta apirilaren 7an eta 8an aurkezpenak egingo ditugu Donostian eta Zarautzen.

Tourmalet

APIRILAK 7, ASTEARTEA. DONOSTIA

19.30. Aurkezpena, jendaurrean, Liburutegi Nagusiko ekitaldi aretoan. Alegia: kriptan. Sarrera San Jeronimo kaletik, Alde Zaharrean.

Julen Gabiria, Patxi Gallego eta Ander Izagirre egongo dira batailatxoak kontatzen.

APIRILAK 8, ASTEAZKENA. DONOSTIA-ZARAUTZ

Etapa bizikletaz. Donostia-Igeldo-Orio-Aia-Zarautz (40 km).

15.15. Sinadura kontrola Kursaalen.

15.30. Irteera. Martxa neutralizatua Ondarretaraino; ezin da erasorik jo bidegorrian.

16.45. Orio. Andatzatik igoera Aiara. Alferrak zuzenean joan daitezke Oriotik Zarautza.

18.00. Helmuga Zarautzen, Narros jauregian. Lehenengoak merienda ordainduko du.

19.00. Aurkezpena, jendaurrean, Garoa liburu-dendan. Trinitate kalea, 7.

Julen Gabiria, Patxi Gallego eta Ander Izagirre egongo dira. Hankak bezperan baino nekatuago, baina burua argiago.

Donostiarantz itzultzeko trenak 21.08, 22.08 eta 22.38an daude.

BERUNA PATRIKAN- Donostia-Zarautz (apirilak 8) txikiagoa

Plomo en los bolsillosek Kirol Literaturaren Marca saria irabazi zuen 2004an. 2012an, Izagirrek hiru atal berri idatzi zituen, eguneratutako lana Libros del K.O. argitaletxearekin atera zuen, eta biraka hasi zen: Donostiatik Madrila bizikletaz joan zen, liburua hiriz hiri aurkezten, bidean errelebuak eman zizkioten txirrindularien laguntzaz. Besteak beste, egilearekin batera izan ziren Peio Ruiz Cabestany, Pedro Horrillo eta bidean gehitu zitzaizkion hainbat irakurle eta zikloturista despistatu, bai eta Indurainek sinatutako bisera zeraman mutil sinpatiko bat ere. Berunezko Tour gehiago ere egon ziren, eta K.O. taldearen tropelak haize-babesak antolatu zituen Zaragozako estepan, Montserratera bidean galdu egin zen, eta Sabadelleko industrialde batean hamaika buelta eman zituen, Gerardo Fuster jaunarekin batera pedalei eragin zien –Fusterrek 80 urte zeuzkan eta haren lagun Fausto Coppik 1957an oparitutako bizikletarekin zihoan–, eta Soriako herrixka bateko elizaren aldarean ere aurkeztu zuen liburua, kanpai-hotsekin herritarrei abisua eman eta gero.

Liburua kilometroak eta berrargitalpenak pilatuz joan zen. Orain zazpigarrena dator, beste poz handi batekin batera: Beruna patrikan, euskarazko itzulpena. Iheslari bakartien tradizioari jarraituz, Julen Gabiria idazle eta itzultzailea bere kasa hasi zen liburuaren atalak euskaratzen, inori ezer esan gabe. Egun batean, Aian eta Zarautzen barrena elkarrekin bizikletaz zihoazela, Gabiriak eskua sartu zuen mailloteko patrikan eta USB bat eman zion Izagirreri, itzuli zituen lehen atalekin. Hilabete batzuk geroago, Donostiako Klasikoaren egunean, Gabiria Jaizkibelgo bide bazterrean zegoen txirrindularien zain, eta superheroiak marrazten dituen ziklista izerditsu bat igotzen ikusi zuen: Patxi Gallego. Beruna patrikan liburuari buruz hitz egin zuten eta Gallegok esan zion beti izan zuela gogoa liburu horren atalen bat marrazkitan jartzeko. Libros del K.O.-ko editore madrildarrak, euskaraz “eutsi Abraham!” besterik esaten ez dakitenak, berotu egin ziren ideiarekin, inork ez zien abisu zuhurrik eman, eta hementxe gaude denok orain, Plomo en los bolsillosen zazpigarren edizioa, Beruna patrikan eta Tourmalet komikia batera kaleratzen.

SINOPSIA

Pélissier, 1923ko Tourraren irabazlea, araudiaren gogortasunaren aurka hasi zen protestan: «Laster beruna jarriko digute patrikan». Robic txikiak, 47ko irabazleak, berunez zamatzen zuen bizikleta, mendateak azkarrago jaisteko. Tourrak dakarren sufrimendua berunezkoa da, baina txirrindularien ahalegina ere halakoxea da.

Oreka horretan mugitzen dira liburu honetako atalak. Istorio hauen bitartez ezagutuko dugu Frantziako Tourraren B aldea, garaipen eta porrot sonatuenetatik hasi eta aurreneko karreristen abenturetaraino; bertan topatuko ditugu istorio tragikoak (adibidez, Tom Simpsonek Mont Ventouxen hil baino lehen emandako azken 40 pedalkadei buruzkoa) zein dibertigarriak (besteak beste, Vicente Blanco bilbotar herrenarena, bakailaoarekin dopatzen zena eta Pariseraino joan zena bizikleta gainean, Tourrean parte hartu ahal izateko); Coppi eta Bartali, Anquetil eta Poulidor, Kübler eta Koblet, Merckx eta Ocañaren arteko borroka gogoangarriak, Indurainen eta Hinaulten balentriak, Armstrongen nagusitasunaren urteak eta goitik behera erori zitzaion gezur handia; eta beste hainbat gorabehera ere bai: hor ditugu Walkowiak, Tourra irabazteaz damutu zena, edo Zaaf aljeriarra, Tourreko etapa bat irabaziko zuen lehen afrikarra izateko puntuan zegoenean, mozkortu eta zorabiatuta erori zena.

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Nominado, ay

Estoy entre los siete nominados al Premio Europeo de Periodismo (European Press Prize), en la categoría de periodismo de investigación, por el reportaje Así se fabrican guerrilleros muertos, publicado en El País.

No sé cuándo lo fallan. Vistos los otros nominados, me parece casi imposible ganarlo. Si sabéis hacer algo en mi favor con muñecos, alfileres, velas, patas de conejo, estampitas o media docena de huevos para las clarisas de Copenhague, donde se celebrará la entrega del premio, os estaré agradecido.

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Inauguramos la exposición ‘Mendia’

l_cartel1Acabamos de inaugurar la exposición MENDIA, que estará abierta hasta el 18 de mayo en el museo San Telmo.

La exposición es un sendero que va desde el Adarra hasta el Everest. Va desde los tiempos en que las emperatrices y los aristócratas daban los primeros paseos deportivos por los montes vascos y pirenaicos, hasta las hazañas de los ochomilistas y la actividad en ebullición de los cuarenta mil montañeros federados actuales.

La afición vasca por la montaña es llamativa y queremos explicar los orígenes y las razones, queremos contarlo con historias, con aventuras: científicos decimonónicos en las cumbres de Etiopía y Tíbet, burgueses y obreros que empezaron a salir de ciudades industriales como Bilbao y organizaron marchas multitudinarias en los montes cercanos, pioneros que aprendieron a esquiar copiando a unos noruegos instalados en Tolosa, miles de montañeros y montañeras reunidos en Elgeta para fundar la federación o un loco solitario que recorría las cumbres del mundo y se acercó incluso al Himalaya ya en 1931. La manera de acercarse a la montaña en cada época refleja la evolución de la sociedad: en la posguerra se necesitaban salvoconductos para desplazarse, las autoridades incrustaban un montañero espía en los grupos para vigilar sus actividades, los sacerdotes expulsaban a las mujeres por llevar pantalones en las misas madrugadoras de los excursionistas… Contamos la evolución del montañismo con sus factores sociales, políticos, deportivos, contamos cómo una generación de montañeros aprendió a escalar con abarcas de goma y cuerdas de cáñamo en Atxarte y acabó llegando a la cima del Everest veinte años más tarde. La última parte repasa también los debates y las contradicciones de las que se habla hoy en día en la montaña.

La exposición reúne una colección notable de objetos, algunos con historias tremendas, y unas imágenes muy interesantes.  Y ofrece actividades paralelas:

-PELÍCULAS: Todas a las 19.00, con invitación que se puede pedir una semana antes.

24 de marzo: HIRE HIMALAIA (Alberto Iñurrategi). Coloquio con Alberto Iñurrategi y Juanjo San Sebastián, guiado por Aitor Elduaien. En el Museo San Telmo.

26 de marzo: AGUR, EVEREST. (Larruquert y Lorente). Coloquio con Julio Villar, Kike de Pablo y Xabier Erro, guiado por Aitor Elduaien. En el Teatro Principal.

21 de abril: LA ESTRELLA QUE SIGUE BRILLANDO (Miriam García). Coloquio con Edurne Pasaban, María Luisa Alonso y Mónica Serentill. En el Museo San Telmo.

-CONFERENCIA: 3 y 5 de marzo, a las 19.00. DEL TXINDOKI AL HIMALAYA. Antxon Iturriza. En el Museo San Telmo.

También hay visitas guiadas, visitas personalizadas (yo guiaré una el 12 de marzo, euskaraz), talleres familiares…  Más información: Museo San Telmo.

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El impulso de la muestra vino del Club Vasco de Camping, con su presidente Txema Garay y con el maestro Antxon Iturriza, a quien debemos un reconocimiento especial: los tres tomos monumentales de su Historia testimonial del montañismo vasco son la biblia para cualquiera que quiera documentarse y lo han sido para nosotros. La exposición la han dirigido el propio museo y la empresa de gestión cultural K6, para la que hemos trabajado el estudio de interiorismo Kómodo y yo mismo. En la recopilación de imágenes y objetos también ha sido muy valiosa la tarea de Santi Yániz. Y, por supuesto, debemos un agradecimiento enorme a los montañeros y las montañeras que conservaron las reliquias, que las cedieron para la exposición y que, por encima de todo, crearon esta historia.

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Selfikrazia

“Ez dut gustuko gailurretan bozkarioz zoratzea. Ba al zenekien ez dagoela Edmund Hillary 1953an lehenengo aldiz Everesteko tontorrera igo zeneko argazkirik?», Nives Meroi alpinista italiarraren hitzak dira, Erri de Lucak idatzi zuen «Sulla traccia di Nives» liburukoak. «Hillaryk kamera bat zeraman eta tontorrean Tenzing Norgay sherpari argazkia atera zion, inguruko mendien irudiak hartu zituen, baina ez zion Tenzingi eskatu argazki bat atera ziezaion. Ez al da deigarria? Niretzat, atera ez zuten argazki hura da argazkietan ederrena, egindako lanari lehentasuna ematen diona, eta ez lanaren egileari. Metro eta laurogeita hamabi zentimetro neurtzen zituen zeelanda berritar hezurtsu hark ez zuen bere buruaren argazkirik nahi izan, Everesteko tontorrera iritsitako lehenengo gizakiak bihurtu zirenean. Hori, niretzat, irakaspen handia da».

Hemen jarraitzen du. Artikulu bat hilero, Gaur8 gehigarrian.

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Escribo con los veinte dedos.
Kazetari alderraia naiz
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