Exhibicionistas somos

“Si somos sinceros, comprendemos que casi todas las conversaciones en que nos vemos metidos, sin que sepamos cómo ni por qué razón, son inútiles, siempre conversaciones que no son convenientes para nosotros, que sólo nos debilitan”.

Thomas Bernhard, Corrección.

He encontrado estas líneas en El corrector, de Ricardo Menéndez Salmón.

Me gusta la cita. Pero, aunque casi todo sea filfa, aunque estemos más guapos callados, yo diría que conversamos poco. Hablando se entiende la gente.

P.D.: Con los años uno se vuelve más y más tradicional, y por supuesto más rutinario. ¿Inevitable? Publicar un post los 21 de enero comienza ser una obligación. Y lamentar que escribo poco, menos de lo que me gustaría, quizá ya sea una cantinela insoportable, ¿verdad? Este año quizá publique aquí aún menos que el anterior, siento decir. Entre otros motivos, porque estoy intentando escribir un libro.

Cierro con otra cita, de Mario Vargas Llosa, en Historia secreta de una novela:

Escribir una novela es un strip-tease invertido y todos los novelistas son parabólicos (en algunos casos explícitos) exhibicionistas.

Los blogueros, los tuiteros y los feisbucaneros también somos exhibicionistas, ¿no?

votar

Chascos y aventuras

Una duda me corroe: ¿cómo se dirá chasco en japonés?

Nadie se sumerge en ninguna aventura esperando resultados mediocres. La gente, pese a tener un chasco nueve de cada diez veces, desea tener al menos una experiencia suprema, aunque sólo sea una vez. Y eso es lo que mueve el mundo. Eso es el arte, supongo”.

Haruki Murakami, en Al sur de la frontera, al oeste del Sol.

Más que al verbo sumergir, asocio la palabra aventura al verbo embarcar, y a nombres propios como Tintín, Indiana Jones y Marco Polo. Pero quizá no haya aventura mayor que la aventura de crear, ¿no?

Por cierto, traducir una obra literaria debe de ser un trabajo tan arduo como creativo. ¿Por qué  la traductora de esta novela, Lourdes Porta, se decantó por chasco en vez de por contratiempo, fracaso, decepción o desilusión?

La prensa decía que el amigo Murakami contaba con bastantes papeletas para ser galardonado con el Nobel de Literatura, pero este año ha ganado otro asiático, el chino Mo Yan. Como Murakami resiste el dolor como pocos, es maratoniano (pasó por aquí hace tiempo, a cuento de sus correrías en De qué hablo cuando hablo de correr), tampoco andará muy preocupado, seguro que un lustro de estos se lleva el Nobel como quien no quiere la cosa. Aunque igual se ha llevado un pequeño chasco.

votar

El sabotaje del caracol manzana

Hay noticias terroríficas. En cualquier medio de comunicación nos damos de bruces con catástrofes, matanzas y regulaciones de empleo. Regular el empleo suena fatal, por cierto.

Hay noticias que se escapan a nuestra comprensión (o, al menos, a la mía), que nos desconciertan, que nos dejan aturrullados, pasmados.

Las noticias suelen estar comprimidas, andan arrebujadas unas con otras en los medios de comunicación. Todas merecen más espacio, más tiempo, más atención. Pero a menudo no pasamos del titular, o echamos un vistazo a la entradilla, y a otra cosa, mariposa, no en vano vivimos en modo multitarea (otra expresión malsonante), dispersos.

Detrás de cualquier noticia suele haber una gran historia. Cualquier noticia puede ser el germen de un gran relato si nos adentramos por sus causas, efectos o consecuencias.

Caracol manzana. Imagen de www.applesnail.netDicho esto, he aquí una pequeña gran noticia. Cuenta Mercé Pérez Pons en Elpaís.com que El caracol manzana penetra en el margen derecho del Ebro por un sabotaje. El bichejo, que ha colonizado mil hectáreas, encarna las peores pesadillas de los agricultores del delta. Es un molusco invasor que devora “tallos de arroz justo cuando están creciendo”, una plaga: “Cada 10 días una sola hembra puede realizar tres puestas, cada una de 300 huevos, de color rosa brillante”.

La invasión comenzó, al parecer, con una evasión. Varios ejemplares  importados por una empresa de animales exóticos se escaparon. Si te preguntas cómo, por qué, cuándo, dónde… sólo puedo decirte que el caso está en los tribunales. El asunto se ha agravado: ahora resulta que alguien (quién, cómo, por qué, dónde, cuándo… ya digo que está historia tiene miga) quiere fastidiar todavía más a los cultivadores de arroz: “en las últimas semanas el Departamento de Agricultura ha encontrado ejemplares del molusco invasor en ocho puntos de la margen derecha “sin conexión entre ellos”. Por eso, la Administración catalana cree que se trata de un sabotaje, es decir, que alguien ha expandido la plaga en esa zona”, escribe Mercé Pérez Pons.

Hablamos mucho de los inventos de Steve Jobs, de tabletas, teléfonos y otros tecnocacharros. Pero me parece más interesante la historia del sabotaje del caracol manzana, el Apple Snail.

votar

Cuando el otro eres tú

Cuando el otro eres tú puede pasar cualquier cosa.

Puedes ser cualquiera, puedes ser otro viendo el mundo a través de los ojos de un escritor, aunque sea ciego; de un pintor, aunque sea abstracto; de un cineasta, aunque sea un plasta. Puedes ser otro, cualquiera. Sabes que pudiste ser otro, y que serás otro.

P.D.: Borges mi inspira, cómo no. Y a cualquier otro.

votar

Seis consejos para escritores, blogueros, tuiteros y otros especímenes

No seas plasta. Sé (o inténtalo, al menos) objetivo, veraz, conciso, audaz, original y espontáneo. Casi nada.

El gran Antón Chéjov nació, escribió y murió antes del descubrimiento de los teléfonos inteligentes, los tabletas táctiles y otros cacharros. Pero narró como pocos, contó como casi nadie, y ofreció a los escritores seis consejos, seis, que bien pueden servir para los que juntamos letras en blogs, redes sociales y otros ámbitos. Ahí van, recién copiados del blog de ECH Cuadernos de Creación Literaria:

Te aconsejo: 1) ninguna monserga de carácter político, social, económico; 2) objetividad absoluta; 3) veracidad en la pintura de los personajes y de las cosas; 4) máxima concisión; 5) audacia y originalidad: rechaza todo lo convencional; 6) espontaneidad.

¿Está claro?

Y añadió:

No seamos charlatanes y digamos con franqueza que en este mundo no se entiende nada. Sólo los charlatanes y los imbéciles creen comprenderlo todo.

Yo no comprendo casi nada, la verdad. Por supuesto, ni papa sobre el bosón de Higgs.

votar

Mentiras y engaños

Cuando se es  joven uno tiene mayor tendencia a mentirse a sí mismo.

Donde no hay nada, no puede ser descubierto nada.

Bernhard Schlink, en El engaño de Selb.

Sólo me parece acertada una de las dos frases de Schlink, aunque te engañaría si dijera cuál.

votar

El viaje, la casa, el camino

Cada día es un viaje, el viaje es la casa

Matsuo Basho, poeta japonés del siglo XVII, citado por el escritor italiano Gianrico Carofiglio (que apareció por aquí hace unos días) en un encuentro digital en elmundo.es.

Wikipeando, encuentro otra traducción:

Cada día es un viaje, y el viaje mismo es casa

Ambas suenan bien, ¿no? Tanto como estos versos de Antonio Machado:

Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar

Oku no Hosomichi (en Japonés: 奥の細道), la principal obra de Basho, significa Camino estrecho del interior. Octavio Paz, al traducirla, optó por un título menos prosaico: Sendas de Oku. Allí, en las primeras líneas, encontramos por fin esas palabras, con otra traducción:

Los meses y los días son viajeros de la eternidad. El año que se va y el que viene también son viajeros. Para aquellos que dejan flotar sus vidas a bordo de los barcos o envejecen conduciendo caballos, todos los días son viaje y su casa misma es viaje.

Viajamos, caminamos. No queda otra.

votar

El superviviente

He aquí una novela en marcha. Casi increíble, si no fuera cierta. La he pescado navegando por las gallegas aguas del vagón-bar de Paco Sánchez.

En las primeras líneas del post, Paco nos preparaba para el asombro;

Una noticia de anteayer me produjo el estupor más inquietante: como si llegaran a mi cerebro datos contradictorios imposibles de procesar, como si me contaran algo absurdo.

Luego, los hechos:

Me refiero al médico condenado en Palma, del que solo se facilitan sexo e iniciales, porque el niño que él y su paciente creían haber abortado terminó naciendo. El juez lo castigó a proveer la crianza del niño hasta los veinticinco años. Si lo escribimos de otra manera, resulta que condenan a un médico porque el niño que debería haber matado vive, y deberá pagar además 150.000 euros a la mujer de 24 años, porque el nacimiento del hijo «altera para siempre» su vida. También se podría decir que condenan al médico por haber salvado sin querer la vida de un niño que su madre quería muerto. Un perfecto mundo al revés.

Elucubremos (¿cuántos de mis escasos lectores se habrán pirado a otra página después de leer este verbo?). Dentro de cuarenta años, me gustaría (entre otras muchas cosas, claro) leer su historia. Imaginemos que lo ocurrido en el hospital apenas se menciona en el epílogo, que el hombre que no debió nacer nos cautiva narrando sus peripecias, correrías y aventuras.

Una existencia como la suya seguro que puede ser tan maravillosa y apasionante como las de Gulliver, Simbad el marino o Edmundo Dantés. O como la vida de cualquiera de nosotros, ¿no?

votar

Consejos para emprendedores

Todos necesitamos (además de muchas otras cosas) consejos, ¿no? El otro día Rosa Jiménez Cano, @petezin, le lanzaba esta última pregunta en El País a Chad Hurley, cofundador y consejero de YouTube, después de venderlo con su socio Steve Chen por 1.200 millones de euros:

P. ¿Qué consejo le daría a un emprendedor?

El amigo Chad (reconozcamos que Chad es un nombre amistoso)  ha montado una nueva empresa, Avos (buen ejemplo de web minimalista, por cierto), que ha comprado Delicious y que está alumbrando Zeen, un proyecto para compartir contenidos y crear revistas en tabletas.

Chad respondió:

R. Que afronte la vida con confianza en sí mismo, que haga bien las cosas, pero que no es necesario estar todo el tiempo haciendo ruido y contándolo, que se dejen de conferencias, se sienten frente al ordenador y lo hagan lo mejor que sepan. Cuando un servicio es bueno, habla por sí mismo.

Con confianza, antes de arremangarme para trabajar frente a la pantalla una jornada más siguiendo la recomendación de Chad, he buscado Consejos para emprendedores en Google y me he topado con aproximadamente 1.370.000 resultados, en 0,26 segundos. Como quizá esta anotación se convierta en un resultado más, no puedo menos que añadir otro consejo: amigos emprendedores, iniciadores, imprendedores y empresarios, no los leáis todos.

votar

Dudas y deseos de Carofiglio

“Confesar, incluso a uno mismo, los propios deseos –los verdaderos– es peligroso. Si son realizables, y a menudo lo son, el hecho de revelarlos te confronta con el miedo a intentarlo. Y, por consiguiente, con tu cobardía. Y entonces prefieres no pensarlo o pensar que tienes deseos imposibles y que es propio de personas adultas no pensar en cosas imposibles”.

Guido Guerrieri, abogado protagonista de varias novelas de Gianrico Carofliglio, en Dudas razonables (Plata Negra).

Carofiglio tiene un punto “desgenerado” muy interesante. Por ahora he leído dos de sus libros. Dudas razonables es una novela grisácea, más que negra, importa más el paisanaje que la intriga. En El silencio de la ola (La Esfera de los libros), un policía que cuenta en la consulta de un psiquiatra sus vivencias como agente infiltrado, se pregunta (o nos pregunta): ¿Serías capaz de decir cómo distingues los recuerdos de los sueños?

Las dudas y los deseos, los recuerdos y los sueños, suelen disputar partidas de ajedrez que casi siempre acaban en tablas.

Actualización del 15 de mayo: “Los que hemos leído demasiados libros hacemos, con frecuencia, cosas totalmente inútiles”. Guido Guerrieri y/o Gianrico Carofiglio, en Las perfecciones provisionales.

 

votar

Lo que pudo pasar y no pasó, entre el Madrid y el Barça

La histórica rivalidad entre el Real Madrid y el Barça merecía que las aficiones de los dos mejores clubes futboleros del mundo vivieran una final inolvidable, que se enfrentaran en la más importante competición europea precisamente cuando ambos equipos cuentan con los dos mejores futbolistas (Cristina Ronaldo y Messi) y los dos mejores entrenadores (José Mourihno y Pep Guardiola) de la época actual. La madre de todos los partidos, el acabóse.

Pero no. Digamos que los postes, las lesiones y el cansancio en el caso culé, y el cansancio y los defensas portugueses (Coentrão en la ida, Pepe en la vuelta) en el merengue, así como los dos inmensos porteros rivales y las secuelas del enfrentamiento entre los dos equipos en la liga española, han provocado que los dos hayan sucumbido en semifinales. El fútbol es así, diremos.

Ahora toca elucubrar. ¿Qué habría pasado en Munich si disputan la final el Fútbol Club Barcelona y el Madrid? Podemos pensar en lo que pudo pasar… y no pasó, como cantaba Sabina en Tratado de impaciencia número 10: Aquella noche que fallaste, tampoco fui a la cita yo.

Habrá más citas, ¿no?

P.D.: Consuelo de tontos: los merengues que se alegraron ayer y los culés que sonríen hoy

votar

La orca albina

El telediario de esta tarde parecía grabado en Macondo: un adolescente recupera un balón perdido durante el tsunami, una universidad aquejada por la crisis se ve obligada a vender un rebaño de ovejas, el sediento norte de África rebosa de agua submarina, unos científicos rusos encuentran una orca albina en Kamchatka, y así. La realidad es siempre fantástica.

P.D.: Vuelvo al blog, despacito.

votar