Isabel Moya, directora de la Editorial de la Mujer de Cuba, habla de periodismo y feminismo

21 Feb

(En enero de 2012 entrevisté largo y tendido a Isabel Moya, pero sólo llegué a publicar la parte de su entrevista en la que habla sobre la relación con su cuerpo. Aquí va el resto de la entrevista)

Los medios cubanos tienen que pasar de visibilizar a las mujeres a problematizar la discriminación de género”

 

Isabel Moya Richard (La Habana, 1961) dirige la Editorial de la Mujer, responsable de la revista Mujeres, órgano de comunicación de la Federación de Mujeres Cubanas, y preside la Cátedra de Género y Comunicación del Instituto Internacional de Periodismo José Martí. Es autora de libros de cabecera del periodismo con visión de género, como ‘Sin contraseña: discurso mediático y transgresión’ y ‘El sexo de los ángeles’.

La entrevisté en su casa, situada a la entrada del barrio popular de Centro Habana. La vivienda, a pie de calle (fundamental para una persona con discapacidad, como es su caso, en una ciudad en la que apenas hay ascensores), está repleta de las coloristas obras de arte que pinta su marido, Juan Carlos, quien asiste a la entrevista con una buena mezcla de discreción y naturalidad: de vez en cuando hace algún comentario, e incluso se echa una cabezadita.

Isabelita Moya (así la nombra la mayoría de gente en Cuba) es militante del Partido Comunista, y le gusta definirse como activista feminista. Pese a desplazarse en silla de ruedas, es una terremoto: no para de viajar, para participar tanto en eventos académicos sobre género como para compartir con mujeres en proyectos comunitarios. Alegre y dicharachera, habla rápido y sonriendo, salvo cuando le pregunto por la libertad de prensa o el feminismo autónomo. Entonces defiende su discurso con firmeza, pero se relaja en cuanto apago la grabadora y no me guarda rencor. Días después me invitó a hablar sobre redes sociales a las redactoras de la editorial, y hasta disfrutamos juntas de un concierto de Silvio Rodríguez.

Isabelita tiene fama de ser abierta, progresista y poco complaciente. Me dicen que se queja de las políticas gubernamentales que no le gustan, pero en los foros en los que puede cambiar cosas, no cuando teme que sus críticas se usarán de munición contra el sistema cubano.

¿Cómo valoras el quehacer de los medios de comunicación cubanos desde la perspectiva de género?

Hoy conviven productos comunicativos muy buenos con otros que son sexistas. En los últimos dos o tres años cada vez aparecen más mujeres en los medios, a través de entrevistas. Pero a menudo responden a los estereotipos de mujer excepcional (que se desenvuelve en espacios tradicionalmente vetados a la población femenina) o la mujer pulpo, que es una bárbara en la casa, en el trabajo… Aparecen pocos trabajos de género que problematicen la discriminación.

Hay que pasar de visibilizar a las mujeres a cuestionar con reportajes de fondo esa cultura que hemos heredado y que todavía se reproduce con nuevos mecanismos. Lo mismo ocurre en la industria cultural: una telenovela aborda de manera profunda e interesante la violencia de género, pero otro programa de entretenimiento utiliza a las mujeres como mero objeto decorativo, en un papel subordinado. Por eso es tan importante capacitar sobre estos temas, entendiendo que recibir productos no sexistas es un derecho de las mujeres y de toda la sociedad. El humor que se hace en los cabarets, a menudo es homofóbico. Yo tiendo a hablar sobre todo de mujeres, pero reivindico una cultura de la igualdad, más inclusiva y participativa. No nos dejemos seducir por las cifras, por las estadísticas que muestran alta participación de las mujeres en el espacio público o porque tengamos una legislación avanzada: no todo está logrado.

¿Los medios cubanos están dirigidos mayoritariamente por hombres?

En la prensa de papel y en la televisión sí. En cambio, más de la mitad del centenar de emisoras de radio que tenemos están dirigidas por mujeres.

Siendo medios estatales, controlados por el Gobierno e incluso por el Partido Comunista, ¿ves margen para hacer un periodismo crítico con perspectiva de género?

Sí, sí, sí, por supuesto. Incluso se cita en los lineamientos que se llevaron a la Conferencia del Partido. El propio Raúl, en su intervención en la Asamblea nacional en 2009, habló de ello y dijo que es una vergüenza que en Cuba todavía las mujeres y las personas negras no estuvieran en los puestos de toma de decisiones. Pero muchas veces en los medios a ese tema se le resta importancia; no se entiende que cuando hablas de igualdad de género estás hablando de política, porque como dicen las feministas, lo personal y lo cotidiano también es político.

Pero el noticiero nacional sólo da buenas noticias sobre la actualidad cubana. ¿De verdad crees factible que empiecen a incluir enfoques críticos?

Sí, sí, yo sí lo creo. Los medios están llamados a dar un cambio. No sólo en el tema de género. Los medios en Cuba tienen que ser un espacio no sólo para hablar de lo bueno que se hace sino para problematizar todo lo que queremos que sea mejor. Hay espacios muy interesantes, como la revista Temas, La calle del medio

Pongamos un ejemplo: ¿sería posible publicar un reportaje que denuncie la práctica racista de la policía, que pide la documentación a las personas negras por la calle más a menudo que las blancas?

La revista Bohemia ha dedicado un dossier al tema de la racialidad con los más importantes expertos. Nosotras hemos publicado un artículo a partir de la experiencia de una colaboradora que fue a coger un taxi, y el taxista no recogió a un hombre porque era negro y oriental [procedente de las provincias orientales de la isla]. Incluso en el propio periódico Granma, los viernes se publican cartas de los lectores con interesantes críticas. En un trabajo sobre televisión yo me preguntaba: si una persona se llama revolucionaria y es homofóbica, ¿es revolucionaria? Nosotras estamos publicando cosas que no hubiéramos publicado hace cuatro años, sobre el amor entre mujeres, sobre la bisexualidad… Hay resistencias, no va a ser un proceso fácil. Es un espacio que cuesta trabajo ganar, pero se está haciendo y hay que seguir avanzando. La sociedad quiere unos medios más críticos y dialogantes. Y la clase política se lo está planteando.

Algunas feministas consideran la revista bastante conservadora, por esto de que se publiquen recetas, consejos de costura y de belleza…

Es una revista con una tirada de 130.000 ejemplares, que no es despreciable. Y vuela. Las personas tienen que comer: ¿por qué no vamos a publicar recetas? Hay que combatir la idea de que la cocina es algo inferior. Indicamos que son recetas para las familias; no decimos que sean las mujeres las que cocinen. Si yo tuviera papel, editaría un cuaderno feminista y además editaría una revista para mujeres con otros temas que les interesan. Pero no hay recursos. Así que en una sola revista incluyo temas que puedan interesar a militantes feministas (ecofeminismo, amor romántico, artículos de Marcela Lagarde…), pero también recetas de cocina. ¿Acaso no decimos que lo personal es político? Hay que seducir a las mujeres de las comunidades: si te presentas con el ecofeminismo, lo van a leer siete interesadas. Yo pienso que podemos mejorar, y sin duda vamos mejorar.

Si yo fuera cubana, no hubiera podido crear Pikara Magazine. ¿No crees que conviene abrir la puerta a medios alternativos?

Pero cada vez hay más personas que tienen su blog: el de Sandra [Álvarez, Negra cubana tenía que ser], Paquito el de Cuba, que pone de todo, incluso cuando no le llegan las medicinas contra el VIH, Reinaldo, de Santiago, que también tiene un blog sobre diversidad [creo que se refiere a La isla y la espina]. En la blogosfera cubana se pueden encontrar voces propias.

¿Qué te parece Havana Times [un periódico digital cubano autónomo y muy plural]?

Casi no lo leo, pero es una forma de expresar opiniones y criterios. No sé cómo te decirte. Tenemos que ir a problematizar. Yo soy una persona comprometida. Soy una activista. Lo mismo estoy dando una charla en la UNEAC que mañana me voy a estar con las mujeres de Cayo Hueso. Me interesa mucho el activismo comunitario. Pero vivimos en un país que sufre una agresión constante directa e indirectamente. Y ya hemos visto lo que eso provoca. Cualquier cosa puede ser tomada como pretexto. Esa es una realidad que no obvio. Pertenezco al Partido Comunista de Cuba y creo sinceramente que no es el capitalismo la solución para Cuba. Ahora: hay que construir un socialismo de acuerdo a nuestra propia realidad, a nuestras dificultades, y con una mirada crítica. Estoy en contra de los dogmas, no hay recetas. Si en algo nos equivocamos, tenemos que cambiarlo, mejorarlo.

Quienes luchan por un cambio de sistema político en Cuba siempre logran desarrollar sus asociaciones, sus medios de comunicación… ¿No sería mejor perder el miedo a que la gente se organice de forma autónoma, dado que la disidencia lo va a seguir haciendo?

Bueno, a ver. Ese es un tema… Cómo decirte… Hay que ver la tradición… Sin duda, la disidencia va a existir siempre, hay dinero. Ahora bien, por otra parte yo creo que al menos en la filosofía en la que trabajamos, en la unidad está la fuerza. Dentro de determinadas instituciones, y en la sociedad civil, que cada vez hay más. Mi libro que lo editó OAR [el Grupo de Reflexión y Solidaridad Óscar Arnulfo Romero]. Está Hombres por la diversidad, vinculado al Cenesex. Tenemos una Cátedra de Género y Comunicación, dentro del Instituto de Periodismo José Martí. La idea es establecer sinergias y articularnos para conseguir lo que queremos. Sandra [Álvarez] tiene su blog; cuando nos pide ayuda, la ayudamos. Puede ser que haya quien no se sienta identificado con estos espacios y quiera organizarse de otra forma. Pues habría que verlo.

Sí, pero hay dificultades para organizarse fuera de las instituciones.

Bueno, puede ser. Realmente no es un tema que conozca en profundidad. Yo colaboro con todo el mundo. Colaboro con el centro Martin Luther King y con OAR, pese a que no profeso ninguna religión. En un país con pocos recursos, veo importante establecer una red articulada y no atomizarnos en asociaciones. Respeto a quien no lo vea así, pero yo creo que se trata de que toda la sociedad cubana luche por un mismo objetivo.

Las Krudas hablaron en su charla de la contradicción que supone para ellas haber encontrado en México o Estados Unidos una contracultura feminista que no existe en un país como Cuba que se dice revolucionario.

Con todo el respeto, cuando hablaron de que habían sentido más violencia en Cuba que en México, me sorprendió. Nada más hay que ver la cantidad de mujeres que mueren impunemente. En Cuba no digo que no haya violencia. La hay, cada vez se visibiliza más, ha dejado de ser tabú. Si me dices: hay que perfeccionar la atención a las víctimas, es verdad. Ese es el gran desafío. Las casas de orientación a la mujer y la familia no son suficientes y los especialistas son voluntarios. Pero se ha pasado de no hablar del tema, a publicar sobre ello. En el nuevo Código de Familia se introducen nuevos artículos sobre este tema. Y tenemos una Ley de Maternidad y Paternidad muy progresista, aunque hay que incidir en la cultura, porque pocos hombres se acogen a ella. En España la paridad hacía que hubiera la misma cantidad de ministras como ministros, pero la violencia de género es enorme. Al final, ¿qué cosa es el empoderamiento de las mujeres? Es más que la representatividad.

Las Krudas han venido muy impresionadas con movilizaciones como la marcha de las putas, que no son posibles en Cuba.

Sinceramente, creo que se puede hacer mucho desde las instituciones marco, y se está demostrando. La sociedad cubana está revisando todas sus movimientos de masas. El tema no es estar en contra de la institucionalización. Porque la anarquía, ¿a dónde nos lleva? O un grupo de siete mujeres que salen en una marcha… Eso sí, respeto mucho lo que ellas dicen. Es cierto que en América Latina hay importantísimos movimientos feministas.

Por ejemplo, Mujeres Creando en Bolivia.

No, no, no, hay maravillas.

Y se dedican a hacer graffitis, que aquí es un problema.

Hay maravillas, movimientos super importantes, no sólo feministas del movimiento de mujeres, sino académicas, centros de investigación… Muy bien, nosotros podemos tomar esas buenas experiencias. Pero igual te digo que son veinte o veinticinco personas. Yo no estoy en contra de que haya mujeres creadoras, que pinten, que canten… En Santiago de Cuba hay un festival de teatro de mujeres que es muy interesante.

¿Cómo ves el feminismo en Cuba?

Lo veo en un momento muy bueno, sinceramente. Estamos en un momento muy interesante de discusión y de debate. Primero porque hay mujeres de todo tipo. Y no sólo en la FMC, sino en la universidad, en la cultura (con la UNEAC)… En Cuba hay grupos organizados de mujeres pintoras, arquitectas, juristas, geólogas, periodistas, economistas… Rochi está haciendo una gira en la que moviliza a la gente contra la violencia a través de su música. No significa que no haya que profundizar. Todavía hay gente en la calle que dice “Yo no soy feminista”, a pesar de que esté rompiendo estereotipos. Pero eso ocurre en todo el mundo.

¿Qué temas consideras prioritarios para la agenda feminista cubana?

Para mí el primero es el de la doble y triple jornada de las mujeres. Las mujeres son responsables de sus hijos y de las personas mayores. Hay que seguir trabajando en los cambios culturales: si bien la legislación tiene que perfeccionarse, los estereotipos, los mitos, los juicios de valor, las relaciones entre los seres humanos, sigue siendo muy sexistas. Hay que desarrollar la conciencia de género en las propias mujeres. No es suficiente que alcancen puestos de toma de decisiones si no tienen una agenda que potencie ese cambio cultural. Si no, serán repetidoras de los mismos patrones androcéntricos. Y no se trata de abordar la violencia el 25 de noviembre y destacar a las mujeres el 8 de marzo, sino que sea un tema que esté de forma constante en los medios, en la política, en la escuela, y en las ciencias sociales.

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3 Respuestas para “Isabel Moya, directora de la Editorial de la Mujer de Cuba, habla de periodismo y feminismo”

  1. Kilmeny 1 Marzo, 2013 en 18:43 #

    me encanta la revista Mujeres, siempre que puedo, la compró…lamentablemente la tirada es poca y nada más que llega a los estanquillos ¡vuela!

  2. xei 1 Abril, 2013 en 14:30 #

    he visto este video y me he acorda´o de esto
    no tiene mucho que ver pero buueee
    https://www.youtube.com/watch?v=Y4PXeToEsAw

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  1. Bitacoras.com - 5 Marzo, 2013

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