El nuevo código penal

Está en boca de toda la profesión del mundo del cómic, la reforma del código penal impulsada por el Partido Popular desde su mayoría absoluta incide en la pornografía infantil de un modo totalmente desacertado, represivo incluso. Me permito enlazaros un artículo muy interesante de la web de Almeida abogados asociados que lo explica perfectamente, hasta poner los pelos de punta, aquí  (lee el enlace, por favor, es importante para continuar la lectura).

Bien, la verdad es que este panorama censor ante la representación dibujada de menores en actos “impuros” me parece tremenda, ya no solo supone todo lo que el texto enlazado explica perfectamente, sino que vuelve a asestar un machetazo, desde la cerril derechaza, a la cultura. Porque un asunto nada menor está en la feroz descategorización de la representación gráfica del acto sexual delictivo (nadie duda que lo es, en la vida real o el la imagen captada, sea fotográfica o fílmica). Restarle al cómic su condición de artefacto creativo, de discurso no verídico y fantasía intelectual es una opción muy equivocada. Y ningunea al cómic como arte, de paso. Convierte procesos creativos en meras postales manufacturadas, degrada el arte a mero hecho físico:

esto no es una fantasía narrativa, esto es pedofilia.

Torpedo 1936: “Lolita” (Abulí y Bernet, 1990). Esto no es una fantasía narrativa, esto es pedofilia.

Y es una degradación del cómic, porque parece ser que la recreación literaria del estupro se entiende no como un delito y enaltecimiento de un acto nauseabundo; una novela es arte y por tanto un proceso decosntructivo que partiendo de la realidad llega a otra cosa, que es la ficción artística. Las novelas, por tanto, no son reales, son una construcción metafórica aunque ilustren actos sexuales de adultos con menores (y todos estamos pensando ahora en ciertos clásicos literarios, ¿verdad?). Pero esta representación de infantes procaces son ya simples gruarrindongadas para la delectación de depravados que se excitan con niños:

Cabanes, La gallina ciega, 1985: van provocando.

La gallina ciega (Cabanes 1989): ilustración de menores provocando a menores para el placer de lectores pedófilos. Delito.

Desposeer al cómic, en fin, de sus cualidades fabulescas, quitarle todo su engranaje de proceso mental para crear ficciones me parece tremendo.

Pero es más, cuando alguien expurga sus demonios internos como Debbie Drechsler relatando su infancia, víctima de abusos sexuales paternos, ahora está cometiendo delito, y si tú lo lees, compras, guardas este cómic… con la reforma del código penal que viene de camino delinques.

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Debbie Drechsler, La muñequita de papá (1996), porno infantil explícito según la nueva ley en ciernes, aunque sea la terrible confesión de la infancia de la autora.

Es acojonante, es estulto, es no ver más allá, pero digo “más allá” y me refiero a medio centímetro más allá de la línea de dibujo. Parece mentira, en fin, que en 2015 haya que explicarle al Gobierno de una nación (la nuestra, lástima, estamos en el sitio equivocado en el momento equivocado) este concepto:

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Magritte en 1929: “Esto no es una pipa”

 

En realidad me temo que todo esto es algo que entronca con una política del Partido Popular por atomizar la cultura, considerada como un bien, sí, al menos si lo promueve el Gobierno y sus instituciones (esto es afín a otros gobiernos sufridos en la piel de toro, no nos desgarremos los trajes ahora) pero que no conviene alimentar en su total libertad. En los mismos días en que una nueva Wertada pretende reducir a tres años lo que a mí me costaba cinco (unos estudios superiores) parece que el deterioro de la cultura de nuestra nación sea un plan maestro que se está ejecutando con precisión cirujana. IVAS astronómicos, cavernas mediáticas atacando a nuestro cine, leyes convirtiendo el acto de dibujar en mera acción mecánica que no filtra creatividad alguna…

Que las Musas nos coja confesados si España sigue este camino.

 

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CABALLERO LUNA, de Warren Ellis, Declan Shalvey y Jordie Bellaire

caballeroEs verdad. En ocasiones nos apoltronamos en nuestra esquina de la red social de turno y despotricamos contra el género de los superhéroes. Cada movimiento mercantilista de las compañías Marvel o DC (sbre todo, ellas) es visto con la ironía del que está de vuelta, porque tenemos una edad de merecer y efectivamente, venimos de vuelta. Los movimientos de estas mayors huelen a la legua. El fandom que se enoja pero compra, los hype, los artículos-río en blogs fandom sobre maniobras que aún ni han aparecido, tan solo una imágen, una declaración en la Comic-Con… todo eso nos es ya cansino, repetitivo, y nos bajamos de ese tren. Pero no dejamos de leer superhéroes (o al menos yo no dejo) porque el género es válido. Al menos lo fue. Yo creo que su ciclo de vida natural ha acabado hace mucho, pero eso no quiere decir que a veces no aparezcan obras singulares que demuestren que, aunque no como caudal torrencial (los setenta), el género puede destilar pequeñas dosis de excelencia. O cuanto menos, de buen hacer.
Excelente sería Ojo de Halcón de Fraction, Aja y Hollingsworth, y buen hacer es lo que demuestran Ellis, Shavey y Bellaire en Caballero Luna. Un tebeo de “supes” que se mira en los ochenta, remodelación del héroe incluida. Un tebeo de historias autoconclusivas que se publican mensualmente en comic-book (aquí no, aquí, tomo) y que serviría para tener un frugal entretenimiento mensual (aquí no, aquí te tragas el tomo). En el primer capítulo en dos patadas presentan al héroe, y en otras dos, los cambios habidos, el retorno. Y de cabeza a resolver el caso. Caballero Luna es una calcomanía en negativo de Batman que ahora Ellis retoca para hacer más interesante que nunca, al acentuar la locura patológica del tipo. Siempre fue un pallá con personalidad múltiple, pero es evidente que a Ellis es eso precisamente lo que le gusta del personaje. Semejante tarado se nos presenta sin mayores evoluciones o complejidades psicológicas en aventuras de 20 páginas, de tono conciso, seco incluso, perfectamente diseñadas por el guionista de Planetary. Menciono Planetary porque allí ya usó el guionista el formato autocontenido para una serie que poco a poco desarrollaba una trama general. Trama para hablar de la realidad y cosas grandes, algo que aquí, quizás afortunadamente, no va a pasar. El tono de Caballero Luna es otro, mucho mas al grano, sin apenas chascarrillos “cool”, poniendo el énfasis en un estilo pulp que recuerda incluso a Sandman Mystery Theatre pero mucho más básico, más tuétano.
caballero_luna_02Seguimos sumando logros: Shalvey (no conocía nada de este) dibuja que es un primor, acierta al buscar el tono polvoriento, contaminado y húmedo (aplausos también a la colorista Bellaire) y la página es limpia como un sueño de Alan Moore. En ocasiones los autores recurren al juego experimental (el número 2) pero suele contentarse con la limpieza, la claridad y el estilazo.
En resumen: no se inventa nada, pero los autores saben entretenerse creando un serie B majete y que es una gozada de lectura.
Esta es la marvel que me gusta. La llaman Marvel Hipster (insultando la originalidad, mira tú), pero yo la llamaría Marvel Countdown: como todas las series decentes de la “casa de las ideas”, esta etapa duró solo estos seis números incluidos en el tomo de Panini. La calidad nace en cuenta atrás. Luego otras firmas continuarían las historias del héroe (porque, y sé que esto os va a sorprender y doler, pero es así, Caballero Luna es propiedad de Marvel, y hace con él lo que le sale de los huevos, matarlo o continuarlo). ¿Bien o mal? Pues ni idea. De momento, relectura del Caballero Ellis.

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ORGULLO Y SATISFACCIÓN, CHARLIE HEBDO, EL HUMOR Y LA LIBERTAD

Algo apresurado (se nota en la redacción en ocasiones, cuanto menos), más de lo que yo hubiera deseado (entre mi agenda y las fechas de entrega, sacar este texto, que no quería posponer, fue una pequeña gesta). Pero aquí está mi aportación en prensa a una serie de cuestiones que creo importantes recordar. El humor, la libertad. A través del último movimiento de a revista “Orgullo y satisfacción” a propósio de la matanza en la redacción de “Charlie Hebdo”.

Clik para ampliar.

: Visado : Página 6 Cómics O&S

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INERCIA, de Antonio Hitos

Tebeo generaconal, obra primeriza de Antonio Hitos, que no dubitativa: rica, llena de matices, inventiva y personal, merece mucho la pena. Clik y ampliamos para cómoda lectura.

: Visado : Página 6

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Charlie Hebdo

Sobre los terroristas crímenes de la semana pasada contra Charlie Hebdo, a condenar sin matices, he escrito en mi blog personal. Aquí.
También sobre comportamientos que se estaban viendo, los “Pero” más obscenos que recuerdo. Aquí.

La manifestación abrumadora de ayer en París, por la libertad (1.500.000 almas indignadas) y la próxima salida al mercado de la revista atacada, con un nuevo número que, aparentemente, no se va a cortar un pelo, debería hacernos reflexionar. Y yo, sin intentar convencer ni aleccionar a nadie, concluyo cuatro reflexiones personales.

1.- La vida es sagrada, no hay excusa, ni causas, ni ríos y lodos cuando se está asisitiendo al asesinato de un ser humano.
2.- El humor es un bien social, nos mejora, nos hace pensar, nos desafía intelectualmente. Y no hay límites para su ejercicio.Todo merece el escarnio bufo.
3.- Solo la ley (siempre que sea de raíz democrática) puede anteponerse a la libertad de expresión. Si te sientes agraviado por una portada o un cómic o un chiste, acudirás a la ley. No al crimen. La ley dirimirá objetivamente.
4.- El fundamentalismo yihadista es una minoría, nociva, ultrarreligiosa y política, a combatir. No hagamos el todo de una parte pequeña.

Creo que en este momento, además, vivimos una disyuntiva crucial. O abrazamos la idea del humor, el pensamiento libre, la expresión sin mordaza, libre también (repito, de iure), o estamos autocensurándonos.

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Libertad

 

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VIÑETAS DE VIDA, VVAA.

El viernes publiqué un artículo, más divulgativo que de opinión o crítica, sobre una obra que considero un hecho importante para el cómic aquí, y que además como lectura nos aleja de la barbarie de estos días y nos acerca a la verdadera humanidad, colaborativa y empática, que debería reinar en el mundo (clic y agrandar paa leer):

: Visado : Página 6

 

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KIOSCO, de Juan Berrio

Delicado y soresaliente, Berrio nos hace querer la vida un poquito más, algo necesario en estos días convulsos. En Faro de Vigo lució así de bonito su kiosco (clik para aumentar y leer):
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ANDANZAS DE UN HOMBRE EN PIJAMA, de Paco Roca

Lo último de Paco Roca muestra el momento ducle, creativamente hablando, del autor. Y con un muy buen posible regalo navideño, por cierto.A un clik aumentas el artículo de Faro de Vigo para leerlo cómodamente.

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EL LAMA BLANCO, de Jodorowsky y Bess

Lo primero, esto NO es del todo una crítica del integral recién editado por Mondadori, ya que he leído como medio libro, nada más.

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En todo caso, la experiencia me sirve para la reflexión. Mi recuerdo de los tomos de Norma era muy bueno (los cuatro primeros, llegué a comprar, entre 1989 y 1991), un tebeo de un guionista que por entonces, con veinte años más o menos, me gustaba, era muy divertido y al tiempo bastante loco, con un universo propio, flipado, místico. Y tenía una aureola de auteur incontestable, la del artista multimedia de verdad (en la misma época se estrenó Santa Sangre en un estival de cine compostelano, por ejemplo).

La historia me parecía interesante, una mirada rigurosa al Tíbet histórico trufada de ese mundo místico y desdoblado del autor de El Incal, algo que se ajustaba como un guante, claro, al mundo espiritual del budismo tibetano. Todo dibujado maravillosamente, para mis estándares de aquellos días.

¿Entonces qué coño ha pasado, porqué hoy me ha parecido una castaña y no lo he podido acabar? Bien, no podré responder pero sí conjeturar con tres vectores:

  • Los años han hecho envejecer mucho, y mal, a la obra;
  • yo he cambiado como lector;
  • la evolución del arte del cómic en veinte años ha sido colosal y deja en paños a ciertos trabajos tenidos por magníficos.

Supongo que hay una mezcla de todo ello, cuestiones objetivas y subjetivas amalgamadas en un único resultado: no me ha gustado la relectura de El lama blanco, hasta el punto de abandonarla. ¿Análisis? Bien, el dibujo me parece muy bueno, un ilustrador meticuloso, minucioso y que lleva a una escenografía realista unos personajes con un acabado levísimamente caricaturesco. Además consigue ser perfecto ejecutor de dioramas de los paisajes y arquitecturas y sobresale al plasmar los delirios místicos de Jodorowsky, viajes astrales, trances místicos etcétera. Pero su puesta de página me parece agarrotada pese a intentar un dinamismo continuo, y me aburre, la siento avejentadísima, rutinaria, a veces (pocas) incluso confusa, lo cual no es la intención de los autores, por supuesto.

Pero si en Bess aún eencuentro los atractivos de la artesanía de lo minucioso, el guión hace aguas por todas partes, algo que me choca porque no lo tenía por tal desaguisado. Si en el mencionado Incal tengo la sensación de que la locura y el misticismo no dejaban de ser el ingrediente -principal incluso- de una evasión escapista, futurista y juguetona (me pregunto, ¿cuál habrá sido el peso de Moebius en esa sensación de locura chorras?) ahora me encuentro un “Manual de Trascendencia Mística para Dummies” intragable. Lo peor de la lectura de El Lama Blanco es su tremenda puerilidad, la sensación de que “Jodo” me está queriendo dar una lección de tibetanismo en mil viñetas, clases magistrales encapsuladas en una narración gráfica. El Tíbet es esto (lo bueno y lo malo, da

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Nuevo proyecto de Jodorowsky para Marvel

Alejandro Jodorowsky ha revelado hoy para el diario francés Libération su nuevo proyecto, una colaboración con la editorial Marvel de lo más sorprendente. El creador de la saga de los Metabarones va a guionizar una serie limitada de cuatro comic books titulada L’Incal Galactus [¡sic!].

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¿Os lo imagináis?

Era lo que más me apetecía, desde que entablé conversaciones con la ditorial más importante de cómics a nivel planetario, puse como única condición que mi proyecto sería en sí mismo un homenaje a Jean Giraud y aquel maravilloso Silver Surfer. Quería una unón cósmica y mística, pretendía hacer más que un mero tebeo de entretenimiento, crear una puerta entre la magia de mi universo, la mirada pop del cosmos de Stan Lee y la poesía visual de Moebius. Y quería que todo el mundo recordase aquel Silver Surfer al saber de este proyecto.

La idea es, como no podía ser de otro modo tratándose del poeta, director y psicomago, una locura, un crossover entre el devorador de mundos y el Incal, aquella fuerza cósmica creada a pachas con el autor de El Garaje Hermético.

Será una obra totalmente personal, me he planteado cómo una criatura como Galactus nunca había mostrado su faceta de espiritualidad pura, porqué insistir en que es una especie de pila alcalina cósmica, cuando su sino es equilibrador y trascendente. En este sentido su encuentro con el Incal sustrareá su yo místico en forma de ente astral, tras sufrir varias mutiaciones físicas (brazos, piernas, antenas…). Será un trabajo muy loco, divertido y cargado de símbolos y, claro, magia. Será un cómic transformador, para los lectores.

Sobre el dibujante, está por confirmar, pero el escritor ha mandado guiños al fandom: “Me encanta la pureza casi arcana de los diseños de un español que ya trabaja en Marvel, David Aja.”

En fin, esto puede se la nocticia de 2015, si quieres saber más, pincha aquí.

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