Las salas de un Museo (part one).

Lo he contado ya en redes sociales pero creo que toca hacer lo propio aquí, en MI CASA historietística.
Llevo unos meses preparando para un museo una exposición alrededor de los cómics (primero en estricto secreto, ahora en formato “hype-dripping”).

louvre

Al museo.

“Do cómic á novela gráfica. A banda deseñada en España no século XXI”.

O en castellano (¿necesito traducirlo? bueno, lo hago) “Del cómic a la novela gráfica. La historieta en España en el siglo XXI”

Ocho autores nacionales de categoría internacional, premiados, reconocidos. Dos originales y una muestra de bocetos de cada uno. Plotters, con resultados finales, porque muchas veces procede (rotulación , color infográficos…). Los cómics de los que se exponen dichos originales estarán disponibles en la sala para lectura del visitante. En el Museo de Pontevedra, Sexto Edificio, en junio. Como de momento no quiero hablar de nombres propios, manteniendo así el hype, hoy comenzaré por EXPLICAROS EL TÍTULO.

Yo pienso que algo se ha movido en la historieta española desde mediados de la década pasada a 2014. Pienso que ese algo se ha convenido socialmente en ser llamado novela gráfica, y abarca jóvenes firmas y autores totalmente consagrados hace décadas. Algo se mueve en los tebeos, el cómic se ha vuelto más adulto que nunca, y libre, y autoral… ¡venid a descubrirlo en junio con algunos ejemplos!

Porque esta exposición será para el disfrute de quien se pase (se entienda a rabiar, o se sea un curioso, o se sea un amigo del Museo de Pontevedra que tiene a bien visitarlo semanalmente y de cómics ni papa). Esta exposición es cuantitativamente modesta (porque si me dices “dame 40 autores nacionales y 100 originales”, creo que podría embarcarme también sin demasiado vértigo) pero cualitativamente notable (porque ahí se verán cosas, a mi juicio, de los más, los más, los más sobresalientes hoy; puedes ir apuntando posibles, yo de momento, ya digo, ni pío).

Próximamente, lo de “Dos originales y una muestra de bocetos de cada uno”. O el enfoque que pretendo en esta exposición.

Si te parece prometedor, difunde (y espero cumplir con tus expectativas) ;)

 

(La imagen es del Louvre, por si alguien tiene la curiosidad.)

0

UNA BLANDA OSCURIDAD, de Sergi Puyol

blandaoscuridadHay que vigilar la carrera de Sergi Puyol porque cada nueva cosa que hace (o que le leo) parece un paso seguro de crecimiento, y afianza un mundo interior absolutamente desbordante.
Las 16 páginas impresas en risografía que son su nuevo cómic, “Una blanda oscuridad”, son un suspiro de lectura pero encierran una profundidad inquietante.
Un monólogo (¿o un discurso a la cuarta pared?) sobre el tiempo, el presente, que culmina en una muda disolución de fronteras que me apetece describir como lynchiana, pero con un apego casi ecologista a la tierra como dadora de símbolos y sugerencias muy lejano a las fijaciones post industriales del autor de “Carretera Perdida”.
Puyol se hermana más, entonces, con el primerísimo Julio Medem si queremos buscar parientes cinematográficos (no habría porqué, pero bueno, jugamos), pero al tiempo desafía los formatos de qualitè y se regodea en el fancine (si siguiéramos cinéfilos diríamos que rechaza hacer un nuevo largo, vamos). No se reconvierte para buscar el aplauso generalizado. Y borda un tebeo de acabado pulcro, de estética minimal pero honda, con chicha, y con un empleo del color tan calculado como la medida planificación de sus páginas, que componen casi una sensación rítmica en la lectura.
Tebeos-experiencia, parece que ese es el camino que ha tomado Puyol, autor que ante este tebeazo breve creo que debemos reconocer como imprescindible ya, nada de “promesa”.

0

Sacamos nuetros pasos de procesión: El Warock de la Expiración

Mi paso de procesión favorito, crucifixión pOp, Marvel de Pasión

warlock

 

0

Novedad editorial: Hechizo total

hechizo_cubierta

[...] pequeños capítulos autoconclusivos en los que Simon Hanselmann va desarrollando una comedia generacional, luminosa y descreída a partes iguales, que irá convirtiéndose poco a poco en una fotografía apenas deformada del Zeitgeist contemporáneo. [NdP]

Hechizo total, de Simon Hanselmann. Fulgencio Pimentel. Abril.

0

Novedad editorial: El bus

el bus

Las tiras cómicas de El Bus fueron publicadas en 1978 en la revista Heavy Metal, donde aparecían regularmente durante siete años.
Desde lo sencillo, premisas mundanas de un hombre esperando su bus, las tiras se deslizan rápidamente en un extraño mundo hilarante donde las ciudades son laberintos surrealistas y lo desconcertante está a la vuelta de la esquina.[NdP]

EL BUS, de Paul Kirchner. Ninth Ediciones. Abril

0

DANI FUTURO, de Víctor Mora y Carlos Giménez

Artículo publicado en Faro de Vigo, ampliado aquí.

Un clásico español de la historieta recuperado.

“Dan Futuro” se recuerda como una de aquellas historietas infantiles que nacieron en España cuando los tebeos eran, aún, un entretenimiento de masas.

Dani-Futuro

Los años sesenta fueron tiempos de cambio, de toma de conciencia, y en el mundo del cómic, de renovación radical. En España las cosas, claro, iban a otro ritmo, pero las artes inevitablemente se empapaban de esta ola de renovación general. La historieta, anclada en modelos productivos y destinada exclusivamente a infantes, acusará este brío más bien en los setenta y primeros ochenta, pero en la era hippie comienzan a verse también, aunque con timidez, aires de renovación. Víctor Mora, creador literario de “El Capitán Trueno” y “El Cachorro”, unió en 1968 sus fuerzas con el dibujante Carlos Giménez (“Gringo”, y en el futuro, obras adultas autobiográficas como “Paracuellos” o “Los Profesionales”) de nuevo tras “Delta 99”, para repetir género con las aventuras de un niño transportado a un futuro lejano y naive.

Dani Futuro vivió aventuras desde 1969 hasta 1975 con una historia editorial guadianesca (explicada con detalle por Antonio Martín en el prólogo del recopilatorio que ahora nos ocupa), y supuso una obra infantil, fresca y, para su tiempo, enriquecida con sabias renovaciones formales, tanto de puesta de página como de empleo expresivo del color. Historias de space-opereta con robots, naves, sociedades inocentonamente idílicas y malos malvados que hacían las delicias de los niños.

La cuestión es si hoy funciona para su lector lógico. Han pasado décadas y los niños de hoy no son los de 1971. Ni los cómics para niños de hoy guardan relación con lo que fue “Dani Futuro”. De hecho “Dani Futuro”, con ser un trabajo admirable y, lo repito, renovador para su tiempo, lastra modos caducos, sobreabunda en parlamentos explicativos, se pliega artificiosamente a la necesidad de acumular información, toda la que puede soportar la viñeta, y de sobreabundar en cuestiones ya explicadas. Por tanto, “Dani Futuro” va a aburrir a los chavales de hoy más que un documental sobre amebas en blanco y negro.

Y como obra para el añorante coleccionista, la edición de Panini es bonita, aglutina en un gran libro la obra, y se engalana de extras. Pero la edición en blanco y negro puede alejar al viejo lector, que recuerda un Dani a color de la revista Gaceta Junior o la editorial Bruguera.

La apuesta, pues, es arriesgada, ya que me temo que, por ser vos quien sois, o por venir así vestida, la obra no tiene demasiados boletos para agradar a ninguno de sus posibles compradores. Pero no perdamos otra circunstancia de vista: “Dani Futuro” sin duda figura como una de las más importantes obras de la historieta española y me parece genial que se recupere en 2014 (o 13, vamos, su fecha de lanzamiento).

2

CuCo 2 reflexionado

Observad estas dos imágenes, hay una diferencia.

cuco01

cuco2 web

Esa diferencia, un pequeño número, encierra 99.299 palabras, las que componen el segundo número de CuCo, Cuadernos de cómic.

El primer número abarcaba 90.647 palabras. Casi diez mil menos. Sin embargo aquel Cuaderno superó las trescientas páginas y el nuevo “apenas” remonta las 260. Este dato significa una evidencia, creo: la maquetación. Hemos ganado ahí, mejorando sobre el error, que es el modo en que la vida, para bien o para mal, nos demuestra que se mejora de verdad. Viendo lo hecho y decidiendo que hay que meter mano por aquí o por allá. Rechazando protocolos que no funcionan, insistiendo en los caminos que sí han permitido que el n.º 1 fuese lo que ha sido (dilo: la leche).

Yo no voy a dar aquí la brasa con contenidos del 2º número, hay nombres vilculados a lo académico que merece la pena leer, y hay autores y amigos del “mundillo” que me encanta haber acogido, firmas absolutamente capitales para entender la salud de la teoría sobre el cómic de hoy. Queremos que el corpus teórico y crítico de la historieta esté a la altura del práctico. Tenemos un cómic que quita el hipo, unos autores que han llevado a la historieta donde, en mi opinión, no había estado aún. Y CuCo quiere aspirar a ser el reflejo teórico, analítico y crítico de esa altura. Es el lector quien debe decidir, por descontado, si lo logra o no.

Toda esta locura la parimos, como mater dolorosísimas, Gerardo Vilches y yo. Ayudan (mucho, imprescindiblemente) Bernardo Pazó en asuntos web y diseño on line (el blog sin él sería otra cosa, peor, la página y su gestión sin él sería otra cosa, ni me atrevo a calificarla), y José Martínez en la nueva edición (insisto, el paso en mi opinión es de gigante: mantenemos el concepto, ganamos la finura de la que carecíamos). Y nada tendría sentido, nada, sin los autores que desinteresadamente colaboran (no hay comercio aquí, así todos ganamos, aunque no sea vil metal). Hay en CuCo 2 cosas colosales, una ilusión y una entrega apasionantes. Me constan muchos esfuerzos personales, horas quitadas al día para estar en este “2″. Los valoro, porque son sinceros y aún encima, joder, agradecidos. Los valoro como oro líquido. Y el agradecimiento es mío.

Y de Gerardo, claro. Pero de Gerardo Vilches no hablaré.

Gerardo y yo estamos mal. Muy mal. Mira lo que hemos hecho.

0

Novedad editorial: Fabricar Historias

historias ware

En un mundo tomado por lo digital, ediciones como esta son una verdadera maravilla absolutamente necesaria para quienes disfrutan de los libros-objeto y los nostálgicos de las cajas de juegos. Así, dentro de esta caja de recuerdos que Chris Ware nos regala, encontraremos una variedad de material de lectura que hará frente a casi cualquier gusto artístico o poético imaginable. Estas «historias de edificio» son cada una una metáfora de una etapa de la vida, a las que tanto el lector como los protagonistas han de enfrentarse. En vez de descender a los estratos más infernales del alma, lo que hacemos es subir y bajar por los ascensores y habitaciones de esta curiosa representación del mundo. En la parte posterior de la caja encontramos una lista con las sugerencias sobre los lugares apropiados del edificio por los que dejarnos perder. Aunque muchas son inéditas, algunas de estas viñetas sí han aparecido en sitios como The New YorkerThe New York Times o McSweeney. En total, Bulding Stories recoge un trabajo desarrollado por Chris Ware durante más de diez años. En octubre de 2012 se publicó por primera vez en Estados Unidos y ahora desde Reservoir Books lo traemos a España, como un verdadero acontecimiento para los lectores de cómic, los coleccionistas de libros-objeto y los amantes del arte. [NdP]

Fabricar historias, de Chris Ware.Penguin Random House. Marzo.

0

Arsène Schrauwen, de Olivier Schrauwen

Pubicado en Faro de Vigo (¿conseguirá la épica chusca de mi texto convencer a lectores del periódico, “out of comic-land”, de las bondades extremas de este libro tan hermoso como experimental?).

“Arsène Schrauwen”, o cuando la novela gráfica es arte.

Olivier Schrauwen ha creado un libro fundamental para conocer los últimos derroteros del más arriesgado cómic contemporáneo.

arsene

Hay cómics que experimentan con la forma, con el lenguaje de la historieta. Pero al hacerlo olvidan, acaso cegados sus creadores por el elemento formal que están desarrollando, que en el fondo la narrativa gráfica es eso, contar una historia. Y esta desaparece o resulta superficial.

Hay historietas que ponen el acento en la historia que nos cuentan. Se atiende con mimo a los personajes, el argumento es interesante, el mensaje valioso y enriquecedor para el lector. Pero en no pocas ocasiones los autores se contentan con esto y dejan la forma en los márgenes de lo ortodoxo o, peor, lo anecdótico.

En definitiva, pocas veces (porque el cómic es un arte joven y por muchos años atenazado por decisiones complejas que lo maniataron) nos encontramos con obras donde el reto de llevar al noveno arte más allá del punto en que se encontraba vaya parejo a historias fecundas, densas y valiosas en sí mismas. “Arsène Schrauwen” lo es, y logra la equidistancia entre forma, fondo, mensaje, tono, profundidad y riesgo que solo alcanzan las obras maestras.

No abundan, créanlo, las obras magnas. En el arte en general, y en el cómic en particular. Chris Ware ha creado alguna; Art Spiegelman una; “Paracuellos” de Carlos Giménez, el primer volumen, podría serlo también. Hoy en día, cuando la novela gráfica supone el mayor margen de libertad expresiva que haya gozado nunca un autor de cómic, comienzan a aparecer algunas nuevas obras maestras, tebeos que se lanzan a la búsqueda de lugares nunca explorados en el cómic, y temas y enfoques de una madurez pocas veces presente hasta el siglo XXI en los tebeos. No es exagerado (aunque sí atrevido, porque nos falta la perspectiva del paso del tiempo) señalar a “Arsène Schrauwen” como, sí, otra obra maestra de la nueva hornada. Pongámoslo en la librería al lado de “Maus”, “Fabricar historias”, “El Fotógrafo” o “Agujero negro”, porque se lo merece (y si el lector desconoce las obras citadas, hágase con ellas, de paso).

arsene-schrauwen-02

“Arsène Schrauwen” lo edita, como siempre en un ejercicio de clase y gusto, la editorial Fulgencio Pimentel. Es cómic defendido como objeto bello a la vista, al tacto, al oído (pasar las páginas se escucha, por supuesto) y al olfato (¿quién no huele sus libros?). Y es la última obra de Olivier Schrauwen. Del autor natural de Bélgica teníamos ya en castellano dos obras notables, excelentes, que quedan en poca cosa comparadas con esta biografía de su propio abuelo. La vida de Arsène se relatará en tres libros, y este primero arrebata desde la portada, deudora (y  por petición expresa de Olivier Schrauwen) de las de la editorial Insel Verlag. Pero es el interior el que deslumbra.

Este cómic es una constante apuesta por asombrar usando el dibujo narrativo, el color, lo que se muestra, lo que se oculta y lo que se transforma, como el modo perfecto para contar una historia. Schrauwen parece tener una fe ciega en las posibilidades del cómic como arte, pero también como artefacto ideal para la narrativa, y así cada apuesta por una ruptura formal viene a hacernos empatizar más y más con la personalidad (aventurera, ensimismada, enigmática, enamoradiza) del abuelo del autor que se está describiendo. Dibujos símbolo, grafías ondulantes, imágenes en espejo, confluencias y metáforas visuales para alumbrar una narración maravillosa sobre la distancia, el futuro y quizá el amor.

Cuando se completen los tres libros que compondrán esta obra, y si se mantiene el nivel, estaremos hablando de una de las novelas gráficas más importantes de la década.

5

Novedad editorial: Pulgarcito

pulgarcito-1

 

Pulgarcito es el menor de seis hermanos (los otros son quintillizos) que, acompañado de su gato Medianoche, vive sus aventuras entre la realidad y la ficción de la literatura infantil: Nunca Jamás, el País de las Maravillas, cuentos tradicionales…  [NdP] Un clásico recuperado.

PULGARCITO 1/PULGARCITO 2, de Jan. Ediciones B. Abril

0