LA ENCICLOPEDIA DE LA TIERRA TEMPRANA, de Isabel Greenberg

Otra crítica que tenía retrasada, en barbecho. Un tebeo con tantos aciertos como momentos dubitativos, en mi opinión.

Clic para ampliar y leer cómodamente ;)

: Visado : Página 6 Cómics Casualmente

0

Los 5 de SdV. Abril de 2015

La manta la cabeza. En el cambio de siglo una de las revistas que servidor compraba religiosamente era la Volumen, un magacín mensual de actualidad comiquera. Bajo las direcciones de Santiago García y Óscar Palmer, suponía la cara B de “U“. Si El hijo de Úrich suponía la crítica densa y la reflexión, la Volumen, sin abandonar el rigor, se presentaba como una revista de actualidad frugal con ánimo de atender a todo lo que en el mes se cocía.
Una de sus secciones, la que de hecho abría el cuaderno (Volumen lucía formato de cómic book grapado) eran “Los diez”, en que se recomendaban diez novedades de ese mismo mes, que acompañaban de lo que hoy llamaríamos un twitt descriptivo.
Era puñetera, la tontería, porque de un golpe te abofeteaba con tentaciones varias.
Por eso mismo, por puñetero y tentador, les “robo” la idea para este blog. Claro, aquí se trata de una selección de apetencias de una única firma, la mía, así que al tiempo espero sea espejo de algo personal, mis gustos, los títulos que me tientan y tal. Pero yo no soy una revista sino un apersona singular, así que reduzco a cinco. Por un lado porque me evito curro, por otro porque así evidencio que, en fin, no lo leo todo, y por otro, porque tanta poda me supone parte del estímulo, ya que al mes, os lo aseguro, suelo encontrar más de cinco títulos tentadores. Ejercicio de poda, autocontención, destilado de “lo más” del mes.

Y otro juego es que claro, estás invitado a aportar algún título que consideres esencial y yo no cito.
Enjoy.

Los 5 de SdV: abril de 2015

  1. Sr. Esperanza, Tommi Musturi. Aristas Martínez. De Musturi sabemos aquí por el fanzine Colibrí, y ahora se estrena de largo. Alegría para los gourmets del cómic más “artie” (como yo).[Este es de marzo, en realidad, pero bueno, para abarcar más, en un inicio de sección]ksiega_pana_nadziei-rys1
  2. Mondo Lirondo (Original y Returns), La Peñya. ¡Caramba!. Años noventa. Pasado de la historia del cómic nacional. Y afortunado retorno.mondoreturns_pagina
  3. La vida es un tango y te piso bailando, Boldú. Astiberri. Solo por ser de quien es: Boldú merece toda la atención.la-vida-es-un-tango-boldu-01-755x1024
  4. Los compañeros del crepúsculo integral, Bourgeon. Astiberri. Histórico el género, y el autor. Una forma de hacer cómics que reinó en los ochenta, el género adulto. Sus imitadores, de obra mediocre, demuestran que tampoco es fácil hacer esto.Gibet---barbacane-p-69
  5. Multiverso #1. Morrison, Ivan Reis y Joe Prado. ECC. Comienza el evento que, ejem, lo cambiará todo en DC… pero Morrison siempre es digno de atención, y por lo visto en este mega-evento ha querido pillar ese concepto (tradicionalmente explotation pura) y hacer algo sustancioso.marzo15
0

CASUALMENTE, de Fumio Obata

Me ha sorprendido gratamente esta novela gráfica, donde los peligros del lugar común se capean con un discurso sólido sobre cuestiones identitarias con más chicha que el mero ombliguismo.
: Visado : Página 6 Cómics Casualmente

0

PERLAS DEL INFIERNO, de Begoña García-Alén

184329-918ee86da1c14943aeb44eb6d7a148f7En ocasiones el cómic transita por caminos complejos. Hay autores que voluntariamente se alejan de los patrones más usuales de la historieta y buscan formas nuevas. Tanteos para experimentar la resistencia de los muros contenedores del medio. Esta mera declaración de intenciones no engrandece a un cómic por sí misma, pero desde luego le proporciona un activo de intensidad en su diálogo con el lector. Los Bravú, José Ja Ja Ja, Gabriel Corbera, Irkus M. Zebeiro, Nacho García, Andrés Magán o, en general, la cocina de “nouvelle cómic” que es Tik-Tok, por citar algunos nombres sonoros de la nueva hornada de “buscadores” de nuestros días en España, están propiciando un paisaje renovador. Son autores que no se conforman con aposentarse en los logros ya consolidados con la novela gráfica  y que están, en 2015, buscándole los tres pies al gato de la historieta. Los logros serán dispares, pero las sugerencias, la excitación ante cada nuevo movimiento, compensan los posibles titubeos.

La novísima Begoña Gacía-Alén practica con Perlas del infierno este juego de tensiones y resistencias con los modos habituales, crea una serie de cortos relatos visuales que coquetean con la narración abstracta: formas en evolución atravesando decorados irreales y mutantes, personajes perdidos en heladas cordilleras, primerísimos planos del caminar de una mujer, colores provocando juegos de tesis, antítesis y síntesis… No es la primera vez que la historieta se acerca a lo abstracto, ni mucho menos, así que Perlas del infierno adscribe a su autora en determinada tradición. Experimental, ajena a patrones comerciales, interesada en lo estético y el ritmo antes que en lo narrativo. Entre cierta candidez y un mundo personal que remite tanto a los cuadros de Kandinsky como a los mangas de Yuchi Yokoyama (y ella cita a clásicos como Nancy), García-Alén entrega un cómic desafiante y lírico que la convierte en autora a seguir.

Autora en construcción y acaso demasiado transparente, en tanto que su ruptura parece un juego natural (derivado de su formación y gustos plásticos) antes que el resultado de una búsqueda alrededor de los tuétanos del cómic, pero exhibe ya una voluntad de indagar sin mapas o guías por los caminos de su instinto muy, muy loable.

Perlas del Infierno, además, es un objeto-cosita cuidada que da gusto. Buen trabajo por parte de la editorial Fosfatina (viguesa, nenos, cosas movin on up! aquí).

safe_image

1

LOS ETERNOS, de Jack Kirby

Aprovechadas varias lecturas Marvel para hablar de la que más destaca (evidentemente por goleada)
Este post dormía el sueño de los justos sin subirlo, olvidado, por lo que ya tiene un tiempecito. Clic para ampliar y leer:
: Visado : Página 6

0

SIN LA SOMBRA DE LAS TORRES, de Art Spiegelman

Considero cada vez más claramente a Spiegelman el autor de cómics más relevante en términos generales, ni Eisner, ni Herrimann ni Giraud ni gaitas. Es una chorrada, no puedes “elegir nuno” como si no hubiera mil matices, lo se´.Es una mera cuestión de gustos personales, no lo razono, simplemente es así: si me preguntas en un bar ante una caña por el autor más importante del cómic, o por cuál iniciarte, menciono al de Maus, y punto. Tenía que atender a la reedición de su útlimo cómic sí o sí en el diario, aunque sea con la brevedad de un periódico generalista.

Clik y lo lees bein:

 

: Visado : Página 6

0

Cómic español.

La reciente aparición de los finalistas en las votaciones de los premios del próximo salón del cómic de Barcelona vuelve a poner en primer plano el tema “premios al cómic nacional”.
A ver, lo primero: felicitemos a los candidatos a “Mejor obra de autor español publicada en España en 2014”, que son,

He visto ballenas de Javier de Isusi (Astiberri Ediciones)
Historias del barrio. Caminos de Gabi Beltrán y Bartolomé Seguí (Astiberri Ediciones)
Inercia de Antonio Hitos (Salamandra Graphic)
La Mondaine de Zidrou y Jordi Lafebre (Norma Editorial)
Las guerras silenciosas de Jaime Martín (Norma Editorial)
Las Meninas de Santiago García y Javier Olivares (Astiberri Ediciones)
Las oscuras manos del olvido de Hernández Cava y Bartolomé Seguí (Norma Editorial)
Murderabilia de Álvaro Ortíz (Astiberri Ediciones)
Nosotros llegamos primero de Furillo (Autsaider Cómics)
Versus de Luís Bustos (Entrecómics Cómics)
Yo, Asesino de Antonio Altarriba y Keko (Norma Editorial)

A todos, suerte.

Pero los nominados son el pistoletazo de salida, año sí año también, a varias polémicas que nos recuerdan “El día de la marmota”. Una, la supuesta nacionalidad de las obras y la pertinencia de optar a según qué premio. Para el caso concreto, ¿debería un trabajo “mecenado” por una editorial de otro país, poder optar a un premio a mejor obra española cuando sus autores son españoles? Bueno, los premios son los premios de determinado órgano, que emite sus bases. Para el caso del premio del salón “Premio para la mejor obra de autor español publicada en España en el año 2014. Puede ser votado un cómic cuya autoría pueda estar compartida por autores nacionales y extranjeros”. Ergo, dadas sus bases, que son suyas y de nadie más, claro que puede, perfectamente. Volveré al tema en unos párrafos, pero la nacionalidad de la obra trasciende el asunto de los premios.
Yo opino que es un tema que va más allá de premios y óbolos. Simplemente para cualquier estudioso, para un estudio de historia del medio, es pertinente acotar la naturaleza de los trabajos que se estudien. Supone, en plata, conocer y/o justificar tu campo de estudio, y tu método. Personalmente lo más útil en este sentido creo que es, como he comentado en una conversación sobre el asunto en redes sociales, no plantear el tema en términos de gentilicos, “tal cómic es español”. Porque esto no nos aporta demasiado como fuente de estudio. Lo interesante es pensar en origen en tanto que producción, y por otro lado en autoría. Es interesante y casi diría consustancial a la historia del cómic ver que muchas veces se establece cierto grado de conflicto entre lo uno y lo otro (autor de aquí, obra para allá), y es jugoso plantearnos las causas y las consecuencias de ello: migraciones autorales, mercados aperturistas o no, situación de la industria cultural de la historieta en el país de origen del autor, economía local del sector, etc. Plantear las causas porque en ellas, y en la idea de la identidad y naturaleza de determinadas obras, podremos también acercarnos a, por ejemplo, un paisaje sociológico del cómic, o a ampliar quizás las causas de determinadas corrientes estéticas (la british invasion de DC), y sobre todo a comprender a través del arte la sociedad en la que ha crecido.
Un ejemplo. ¿

¿Porqué Jesús Blasco termina trabajando para Fleetway (y otras editoriales extranjeras)? En analizar este hecho (donde contrasta nacionalidad española y producción extranjera) podemos entrever la situación social y laboral de los autores de una determinada época (o cuanto menos la de uno de los más destacados), y la situación laboral que había en Gran Bretaña. También derivadas estéticas al comprobar si el estilo de Blasco se adapta a unos mercados y a otros… ¿Es “española” Zarpa de Acero? La pregunta y su respuesta son improductivas si no se hacen para argumentar determinada idea estética, social, histórica, cultural del hecho y la obra, y al final es preciso desglosarla: quién, dónde, para quién se hace la obra… porqué.

Pero el asunto de los premios que dejábamos momentáneamente aparcado no es tema menor. No lo es porque en el fondo se trata de definir qué pretenden valorar los premios, para qué nos sirven en España, este país de precarísima industria alrededor de los cómics. Quiero decir, es perfectamente lícito pensar que un premio otorgado en España premie a un autor español publique donde publique. En ello se atiende a la excelencia del susodicho y también, oye, si trabaja para Francia o Estados Unidos o Japón o lo que sea, al posible efecto “embajada”. Tanto de la calidad de nuestros autores como a la capacidad de abrir mercado para un trabajador que realmente, para lograr vivir del cómic, tiene mucha pelea que librar.

Pero un premio dado en España puede también pensarse para premiar a autores y editores de aquí que insisten en hacer del cómic nacional algo vivo y, de paso, parte de nuestro patrimonio cultural. Se puede premiar, en fin a un engranaje completo, autóctono y nacional, para quizá así dar impulso al sector. Al de aquí. Esta opción advertida en unas normas para las votaciones excluiría, ciertamente, el trabajo de autores que han decidido trabajar para el mercado extranjero (este es el punto polémico). Es francamente fácil exigir para las votaciones a mejor obra nacional aquella que es creada en castellano o idioma cooficial por autor o autores españoles y editada en su primera edición por editorial española. Me parece lo más justo, sin duda, aunque mientras las bases de determinados premios sean las que son, solo cabe aceptarlas y felicitar a los autores que obtengan el premio (y alegrarse mucho cuando son obras fabulosas).

0

Buenos tebeos, no tan “grandes”.

surferAcabo de leerme, hace unos días, Silver Surfer, nuevo amanecer. Fue una lecura pegada  ala de Caballero Luna (crítica aquí).
La red y más las redes sociales son caldo de cultivo para polarizar las opiniones y llevarlas, en 140 caracteres, a los extremos. Es evidente que dentro del seno de Marvel hoy se pueden rastrear algunas series interesantes (recomiendo leer al respecto este artículo de hace unos meses en Entrecomics) y eso ha llevado a hablar tanto de que hay series y autores que SÍ, como, desde el otro lado del espejo, despreciar los intentos de ser modernos llamando “Marvel Hipster” despectivamente a esas obras que, siguiendo la estela del Daredevil de Mark Waid y dibujantes como Martín, Rivera, Shamee o Rodriguez, estilizan las aventuras empijamadas de personajes ya tan breados como ese Hombre sin Miedo.
La cuestión, opino es fallida desde ambos polos. Respecto a la caterva de frikis que pretenden reirse de quienes quieren aportar frescura a unos pocos títulos (que por minoritarios en el entramado cinematográfico que hoy es Marvel, tienen más posibilidades de recibir algunos mimos autorales), sencillamente supone otro peldaño en el hundimiento cultural e intelectual de cierto fandom que no me interesa nada, cuya opinión no valoro y que aportan cero a cualquier posible debate sobre Marvel hoy. Pasando.
Pero tampoco estoy del todo con quien ve un palmario brillo, o títulos maravillosos, modernos y defendibles como punteros en el panorama del cómic actual. En un Graf barcelonés Javier Rodriguez (qué ganas tengo de leer su versión de Spider Woman) comentaba que para comer a veces vas a El Bulli y otras al menú del dia del bar del vecindario. Que son cosas distintas y que él sabe entenderlo. Y que en ambos manteles lo servido debe tener calidad. Bien, pienso que la última vez que Marvel presentó una deconstrucción estrella Michelín fue, posiblemente, con Born Again de Miller (¡1986!). Hubo luego cosas puy potentes, claro. ¿Ejemplos? Practicó también la alta cocina Milligan (y Michael Allred, nuestro dibujante de hoy en este post) con su gamberrada mutie para la era Gran Hermano (Vip), y sin duda la mirada post-todo de David Aja y el guionista Fraction con Ojo de Halcón, negando al género desde dentro para conseguir que siga vivo, puede entrar en el saco de lo excelente (inciso, me duele no citar a coloristas, en Hawkeye el de Hollingsworth es importantísimo).
Pero a partir de ahí, sí, hay que hablar de milanesa con patatas, y buscarlas bien hechas, quizá porque en algo tan comercial y plagado de intereses como Marvel la audacia no está de moda, ni interesa. Estela Plateada: Nuevo amanecer no inventa nada ni ofrece algo demasiado elaborado. Es un tebeo de superhéroes que, cambiando un pelín el tono, hubiera firmado John Byrne en Los 4 Fantáticos que condujo durante los años ochenta. El papel del guionista Dan Slott es hacer algo muy Marvel vestido con la mejor moda de temporada, que sea una lectura fresca, aunque nada rompedora con el estilo de la casa. Así tenemos una aventura cósmica de tono lúdico y maravilloso donde viejos conceptos (Eternidad, lo más parecido a Dios del “Marvelverse”) se remozan creándoles un doppelgänger (resulta que tiene una choni, y le han robado el corazón). Igual que a veces sucedía en los tebeos del mencionado Byrne, la introducción de personajes “de la calle”, son hábiles y pertinentes, son “nuestra mirada” a lo maravilloso. Y a mayores tenemos la suerte de que esto lo dibuje, y sin sustitutos, Michael Allred, un caballero que cada vez es mejor, sin haber sido jamás menos que excelente.

Ergo, un Buen tebeo, filete tierno y sin nervios, patatas caseras. Nada más, y así hay que aceptarlo.
Lo curioso es que Allred es también un guionista contrastado, ahí está Madman. Si algún día le dejan el control completo de un personaje Marvel, como ya le dieron los guiones finales de FF a su mujer Laura (y fue el despipote, lo mejor de esa serie), podríamos tener algo loco y maravilloso. Falta hace en la casa de Iron Man, pero ¿para qué hacerlo, porqué echar toda la carne en el asador cuando Allred ya tiene su personaje, el citado Madman, sobre el que además ostenta los derechos?
Pero eso es otra historia. De momento, nos quedamos con un buen tebeo de Estela Plateada que gustará (o debería) a los amantes del heraldo de Galactus.

0

NOSOTROS LLEGAMOS PRIMERO, de Furillo

Publicado en Faro de Vigo. Clic para ampliar.

: Visado : Página 6 Cómics

0

MURDERABILIA, de Álvaro Ortiz

murderabilia_portada

Me interesa la carrera de Álvaro Ortiz, sobre todo desde que dio un salto del álbum infantil más o menos correcto a un mundo personal inserto en el panorama de la novela gráfica. Universo generacional y al tiempo propio, Cenizas supuso un arranque “de autor” que guarda aún paralelismos con historias previas infantiles (la búsqueda, por ejemplo, como motor del argumento y del devenir vital de los protagonistas).
Sin ser redondo, sí fue un cómic sorpresivo y muy bien armado, donde el dibujo depurado y la página, muy estudiada, ponían a Ortiz en mi punto de mira. En crecimiento y ya con muchas cosas muy buenas que se resumen en la más importante: personalidad.
Hace unos meses salió su nuevo trabajo, Murderabilia. No sorprende tanto porque, claro, no supone un salto. Seguimos en la novela gráfica más ortodoxa (esto es, preeminencia de lo autoral, el universo propio, en un relato cerrado y para lectores adultos) y supone un afianzamiento. El dibujo mejora, la técnica narrativa mejora (me gusta cómo el protagonista dialoga como el narrador, provocando varias rupturas de cuarta pared dentro de la narración sin despeinarse, provocando un uso del narrador en primera persona eficaz en un medio visual) y el relato gana matices, sobre todo por la zona de grises oscuros. Sin duda la idea del coleccionismo de souvenirs del mundo de los asesinatos es lo más atractivo de la obra, así como insertar este asunto en un lugar forestal muy lynchiano, también muy Perros de paja. Esto es, las referencias siguen, como las había en Cenizas, pero menos a flor de piel y más necesarias (crean atmósfera, dan el tono, son ganchos que como lectores recibimos como información necesaria para comprender el relato).
Pueden anotarse puntos débiles, sí, la fuerza del asunto del coleccionista como amistad peligrosa hace palidecer a los otros vectores de la narración. La relación del protagonista (sexual y afectiva) con una mujer del pueblo es casi secundaria aunque sea el detonante en la historia, y la descripción del lugar de la acción podría dar más de sí. Y el final me interesó bastante menos que el desarrollo de todo el entorno desasosegante que rodea al protagonista y su feeling con un tipo que se dedica a coleccionar objetos de asesinos en serie. Desarrollo además que crece poco a poco, sutilmente, y que, insisto, me parece lo mejor del relato.
Pero Murderabilia ofrece más cosas buenas, como un crecimiento en lo gráfico, más seguro que nunca, capaz de adaptar Ortiz su estilo gráfico a asuntos que parecen difíciles para ese dibujo naive, como los escarceos sexuales o los ambientes asfixiantes.

Anda Álvaro Ortiz ahora por Italia, trabajando en un cómic sobre el pintor Caravaggio. Huelga decir que me interesa mucho seguir la pista a ese cómic.

 

PD, Álvaro me brindó la oportunidad de estrenar una nueva sección en mi blog personal, El Octavio Pasajero, donde autores de cómic me ofrezcan playlists. La suya, “Murderabilia, bosques y penurias”, es el complemento NECESARIO para la lectura del cómic (bueno, necesario… tampoco, era broma, pero sí, mola ese extra que os regala vía mi blog). Escúchala AQUÍ.

0