Grant Morrison

PAX AMERICANA, de Grant Morrison y Frank Quitely

Un tebeo imprescindible que requiere más espacio y muchas relecturas para hablar con hondura de sus recovecos. Lo he reseñado en Faro de Vigo:

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FLEX MENTALLO, de Grant Morrison y Frank Quitely

Publicado el 8 de Junio de 2012 enFaro de Vigo.

Superhéroes y meta-realidad.

“Flex Mentallo”, de los escoceses Grant Morrison al guión y Frank Quitely a las ilustraciones, era uno de esos cómics que cautivo por disputas legales parecía perdido para las nuevas generaciones. Finalmente este tebeo de 1996 (y absolutamente descatalogado) ha podido ser reeditado, y ECC cómics nos lo brinda puntual en castellano. Se cumple así un sueño de los entendidos en el subgénero superheroico, pues hablamos de un trabajo de los más significativos en aquella ola renovadora y adulta que se produjo entre la aparición de “Watchmen” (Alan Moore y Dave Gibbons, 1986) y el retorno a la simplificación de finales de los noventa.
“Flex Mentallo” no es un cómic para todos los públicos, sino un trabajo laberíntico y complejo, cargado de guiños a la historia de los superhéroes filtrados a través de una historia personalísima, donde un sosias de Morrison descubre que nuestro mundo es un constructo, un mundo irreal creado por superhéroes/divinidades.

Flex Mentallo: realidad y fantasía colapsando

Ideas platónicas revestidas de celofán pop, nuestra realidad como reflejo de otra… que en un acto reflejo intentamos traducir en viñetas coloridas y personajes como, sí, Superman. La verdadera Realidad, de la que somos tan solo reflejo, es un universo de superhéroes al que accederemos a través de la trascendencia, la meditación o (en este cómic, casi siempre) el consumo de sustancias alucinógenas.

Todo contado por Morrison acudiendo a sus propios recuerdos de infancia y a sus experiencias patafísicas en Katmandú (donde asegura haber sido abducido por criaturas de un universo paralelo, superior). Locura o clarividencia, las ideas del guionista consiguen cuajar un tipo de tebeo comercial (Mentallo es un Goliat en un mundo sin héroes) en un mundo personal, de autor, emparentado con escritores como Philip K. Dick en tebeos como este “Flex”. Un cómic tan irregular y desnortado como fascinante, y que se beneficia de un gigante que merecería más líneas para el puro elogio: un Quitely tremendo, barroco y único, posiblemente el mejor dibujante de superhéroes de los últimos años.

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WE3, de Grant Morrison y Frank Quitely

Artículo publicado en Faro de Vigo el 2 de Marzo de 2012

El arte de la fábula en el siglo XXI.

Grant Morrison y Frank Quitely unen talentos en una historia con moraleja para los convulsos días post 11-M, en un relato trepidante con apariencia de “blockbuster”.

La realidad deconstruida... para un relato "blockbuster"

Grant Morrison y Frank Quitely son autores de moda, sin duda. Morrison se hizo un nombre dentro de la oleada de escritores británicos que invadió las cabeceras superheróicas en los ochenta, con títulos adultos y pomodernos como “Animal Man” o creaciones más personales como la inclasificable (e indescifrable) “Los Invisibles”, ya en los noventa. Pero fue en el cambio de siglo cuando se consolidó al hacerse cargo de títulos comerciales como “X-Men” o “Batman” demostrando que se puede hacer un tebeo “mainstream” sin renunciar a cierto grado de inventiva y buen hacer. Frank Quitely es igualmente uno de los artistas más destacados del panorama USA. Escocés como Morrison, es dueño de un estilo gráfico impactante que abreva tanto de la exquisitez gráfica de la historieta europea como del impacto visual de los clásicos norteamericanos. Potente visualmente, y gran conocedor de los mecanismos del cómic, capaz de planificar páginas barrocas pero enormemente dinámicas, es sin duda el compañero ideal para el guionista, pues su estilo bascula entre el realismo hy-tech y el delirio psicodéico. Morrison, por si el lector no lo sabe, es un explorador confeso de los estados alterados de conciencia.

“WE 3” (“Nosotros 3”) une de nuevo a ambos autores (que son pareja artística intermitente desde mediados de los noventa), una fusión que suele dar los mejores resultados, al menos en el caso de un Morrison que encuentra en Quitely a su ilustrador ideal. No es este cómic un paso en falso en la carrera del tándem, sino otra muestra de destreza y osadía. Tebeo en tres partes (reeditado ahora lujosísimamente por ECC), narra las desventuras de tres animales-cobaya. Un perro, un gato y un conejo tratados genéticamente para estimular su inteligencia y también sus instintos depredadores. Y con este cóctel el ejército embute en armaduras bélicas a esas mascotas convirtiéndolas en asesinos mortales. Una historia donde el ejército estadounidense utiliza animales para sustituir a los seres humanos en los campos de batalla. Morrison plantea una moraleja evidente en tiempos de guerras preventivas (se publicó en 2004, caliente el paisaje post 11-M). El guionista es un autor comprometido con la naturaleza, y bajo la piel de un tebeo evasivo, ciencia ficción de acción trepidante, esconde (es un decir, está a flor de piel) una denuncia ecologista, antimilitarista y muy crítica con el poder.

Es verdad que cae en efectismos y finales fáciles (pensando en derechos para la gran pantalla, algo que ya se ha materializado y está en pre producción) pero con todo “WE 3” es un retrato virtiólico de la sociedad contemporánea que Quitely ilustra con una batería de formas de narrar impactante, inventiva. Páginas recargadas de viñetas antecediendo a enormes estampas a doble página, ejercicios de “tiempo-bala”, plasmación de diversos hechos simultáneos en una misma secuencia… un festival de narración gráfica que entra como un rompimiento de gloria por la retina del lector, merced al potentísimo dibujo.

“WE3” lleva al siglo XXI las maneras fabulescas de los clásicos cuentos morales, trabaja para transmitir su mensaje con animales (como Esopo, si queremos soltar una “boutade”), resulta una lectura frugal que se lee en un santiamén y tiene aspecto de cuento para chavales pero esconde una reflexión para todas las edades. Acorde a los tiempos convulsos que corren, ácido y preocupado por el futuro, alertándomos en el presente. Fábulas clásicas para la era on-line.

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