MISTER WONDERFUL, de Daniel Clowes

Artículo publicado en Faro de Vigo el 23 de Marzo, ampliado para este blog.

El amor en la crisis de los cuarenta.

Daniel Clowes es uno de los autores más vitriólicos del cómic contemporáneo. Retratista de inadaptados de todo pelaje, ha captado en su obra un cambio de siglo que va, emocionalmente, a la deriva: los caracteres y situaciones de la obra de Clowes no dan respiro. O no lo daban: “Mister Wonderful” trae vientos de ligero cambio.
Prepublicado dominicalmente en el “New York Times”, Random House Mondadori edita su versión en libro, con lo que tenemos una nueva y muy disfrutable novela gráfica del dibujante de Chicago. Algo ha cambiado, cierto. Puede que por pura necesidad de variar, aunque sea un poco, su registro más agrio, o porque escribir para uno de los periódicos más leídos en el mundo impone cierta mesura y un tono más suave que en sus otras radiografías del “American Dream”.
“Mister Wonderful” vuelve a detenerse en la vida de unos perdedores. Un cuarentón fracasado se cita a ciegas con una mujer de su edad, y lo que rodea a esa cita es lo que Clowes ha querido contarnos. Siempre desde el punto de vista masculino de Marshall, este “mr. Maravilloso” que no lo es ni en sus ensoñaciones. Lo interesante del asunto es que asistimos a una obra emocional. Lejos de ser solo un pobre imbécil o un desgraciado cabrón, Marshall logra nuestra empatía, sentimos lástima de sus dudas casi patológicas, comprendemos sus inseguridades… qué lejos de los adultos retratados en “Ice Haven”, por ejemplo, donde no dejaba títere con cabeza… ¿serenidad de quien ya ha soltado toda su bilis y busca nuevos asideros? ¿Búsqueda autoral, ganas de contar algo nuevo, o al menos, “lo de siempre” pero desde otra óptica?
Dejamos las respuestas al lector, pero recomendaremos esa lectura. Atrapa y emociona. Y resuelve sus escenas desde una batería de recursos envidiable. El ya conocido truco de utilizar diferentes estilos gráficos se acopla aquí con mayor acierto que nunca, pues la ausencia del estilo episódico convierte esa operación en una apuesta más arriesgada, más difícil de lograr un resultado homogéneo, natural. >>Lo que cuenta es que no despiste de lo importante, la lectura, y que aporte capas de significado a esta (como siempre en sus últimos trabajos, por otro lado).

Clowes y la batería de recursos sin hacer ruido

Y lo logra. El virado formal, los cambios de estilo del dibujo, actúan narrativamente y jamás nos abstraen de lo importante: la lectura. Las ‘filacterias’ de monólogo interior actúan como elemento icónico y a la vez narrativo. Su ubicación en la viñeta entendida desde su solidez plástica es en sí misma contenido (como explica y muy bien Gerardo Vilches aquí), con lo que dibujo y escritura se combinan en el todo final que supone la lectura de un cómic. Impresionante cómo tapa con estas cartelas  rostros o diálogos de la acción.

Pero hay más, está el sabio aprovechamiento de un formato marciano, apaisadísimo, que utiliza para lograr poderosos efectos dramáticos. Su empleo de la viñeta gigante a toda página (o a doble página) posée una cualidad dramática impactante, una potencia que no había visto antes en Clowes, autor más dado a descomposiciones de página que juegan con la ortodoxia, antes que a lo que a priori hubiera sido un simple golpe de efecto. Sin embargo, aquí la usualmente grandiosa splash page incrementa la desazón, la amargura que vive el protagonista. Se desnuda de todo acento épico y no viene a remarcar momentos claves de acción alguna… adquiere, pues, visos de monólogo interior… de expreiencia vívida interna, anímica, intensa, por supuesto. Una especie de monólogo visual que se entrelaza con el textual.

Hay que quitarse el sombrero ante “Mister Wonderful”, en fin, porque todas sus decisiones formales son un acierto. Y porque emociona desde una implicación nueva en su autor, o porque demuestra que el artista, lejos de anquilosarse en un determinado estilo (algo muy del artesano, en el fondo), sabe evolucionar y lo hace sin piruetas, sin aspavientos, de un modo natural y pausado. Qué lejos queda el radiografista de la adolescencia desencantada de “Ghost World”, el diletante rapsoda freak del Guante de Seda… pero qué compacto continúa siendo su universo, cambiante, maduro pero siempre parte de un todo…

Este Daniel Clowes que se ubica ya entre lo mejor del 2012, definitivamente, y rubrica la realidad de que el autor de “Wilson” es uno de los más importantes del cómic mundial. Ala, chúpate esa.

Be Sociable, Share!

Etiquetas:

0 Comentarios Dejar comentario

3 Trackbacks

  • Octavio Beares - 3 cosas: 1 meto un taco, feo, nene malo. 2 enlazo otra crítica. 3 acabo de la manera más boba …
  • Gerardo V. - Lean sobre Mr Wonderful en el blog de @OctavioB_ http://t.co/rI0SfKBk
  • TEBEOBIEN - Lean sobre Mr Wonderful en el blog de @OctavioB_ http://t.co/rI0SfKBk

Escribir un comentario