WIMBLEDON GREEN, de Seth

Artículo publicado en Faro de Vigo el 23 de Marzo. Levemente ampliado para este blog.

El coleccionismo según Seth.

El autor canadiense, adalid del cómic independiente en los noventa, disecciona con humor y acidez el mundo del coleccionista de cómics.

El inicio de la leyenda, el 'mockumentary' comicográfico

 

Seth, apodo de Gregory Gallant, debe ser considerado como uno de los autores más influyentes de los últimos veinte años. Su revista, “Palookaville”, puede entenderse como modelo claro de un estilo de hacer cómic. Hasta los noventa, el mundo de la historieta norteamericana se dividía más o menos en una cara comercial alimentada básicamente por superhéroes y tiras de prensa (en relativa decadencia) y una cruz, los cómics que se miraban en lo underground o en las intenciones más “arties”. Sin embargo, en el medio, y con precedentes tan claros como “Love and Rockets” (una revista realizada por los hermanos Hernández con historias tan personales como accesibles), se situó el canadiense Seth. En su magazine fragmentó una de las primeras novelas gráficas en las que se miran hoy muchos novísimos autores, “La vida está bien, si no te rindes”, un trabajo donde en primera persona el autor nos hablaba de su propio mundo personal y de sus filias estéticas. Y su estilo gráfico es refinado pero naive, se mira en los ilustradores clásicos del “New Yorker”, resulta esencial y evocador.

Y los cómics de Seth son en conjunto personales, de ritmo cadencioso, costumbristas, trascendentes pero siempre alimentados por un soplo de ligereza bien en una narración de lectura fácil, bien en un sentido del humor socarrón que parece restarse importancia. Lo último editado en España de Seth es “Wimbledon Green” (exquisitamente, por Editorial Sins Entido). Y antes que su argumento merece la pena mencionar sus circunstancias. Este cómic nace como un cúmulo de improvisaciones, pequeñas historietas dibujadas en un cuaderno de dibujo que se hilan en torno a una figura, la del tal Wimbledon que titula al libro.

Desde esa aparente falta de cohesión Seth articula el retrato de un personaje que se esfuerza en presentarnos como alguien patético por numerosos “entrevistados”. Todos estos personajillos son coleccionistas de cómics, siendo Wimbledon Green, presuntamente, el mayor de todos ellos. Millonario, capaz de pagar fortunas por añejos comic-books, también es el más ambicioso, prepotente, tramposo y urdidor de artimañas… pero claro, el retrato lo conocemos por terceros. Wimbledon comienza como figura elíptica de la que otros hablan, lo califican, critican. Y al principio esta fórmula (una página para cada entrevista a alguien que presuntamente conoce a Green… o incluso más fragmentariamente, amontonando dos o tres declaraciones de personas diferentes) parece, efectivamente, fruto de la improvisación.

Sin embargo, la estructura de este cómic se revela muy estudiada, o más de lo que al principio nos quiere hacer pensar (o eso o hacemos caso al autor: aquí hay muchísima improvisación… y el talento de Seth es algo innato). De una suerte de “mockumentary” en cómic, sin aviso “Wimbledon Green” se transforma en un relato de acción estilo Hitchcock en un momento que el relato pide, precisamente, un buen giro. Y luego vuelve al esquema de anécdotas y entrevistas (y cada giro añade un aspecto a la personalidad del coleccionista, nada es gratuito o mera puesta en escena). Pero al fin, en otro brillante golpe de timón, despide la obra una escena donde casi por primera vez es Green quien se desvela al lector. Un Green muy diferente al personaje patético y friki que hasta entonces se nos mostró, alguien idealista en cierto modo, aferrado al valor de la memoria personal y las vivencias íntimas de su pasado. Sseguramente green es todos los acercamientos y ninguno, una definición inaprensible porque tras esa máscara se esconde mucho más que un esquemático personaje de tebeo dibujado, también, esquemáticamente. Es un políedro, como tú y como yo, auqneu presentado como un plano en un ejercicio de estilo excepcional.

Y así, en el fono, este cómic es una ficción que no obstante hace de espejo de las inquietudes, las pasiones y las debilidades de Seth (quien incluso se autorretrata o casi en uno de los personajes más viles del libro, otro juego de espejos, otra vacilada), autorretrato con muchos velos para ocultarlo, pero que, pese a las traslúcidas pantallas entre su corazón y el lector, no deja de mostrarnos al alma inquieta que está detrás.

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3 Trackbacks

  • Octavio Beares - igual debo retocar, que he ampliado mi original, pero bueno, como ando liao, ya va: WIMBLEDON GREEN, de Seth -…
  • Gerardo V. - En Serie de Viñetas @OctavioB_ reseña Wimbledon Green, muy interesante. http://t.co/Nuf6PxUn
  • gentedigital - WIMBLEDON GREEN, de Seth http://t.co/rI2NnZ2K