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Mar 11

El Metrobús de Echeverría y la rebaja en el transporte público

En el Pleno de la Asamblea de Madrid en el que la presidenta regional, Esperanza Aguirre, se reincorporó a sus funciones políticas tras superar un cáncer de mama, se produjo el “mayor error” de la vida política del consejero de Transportes, José Ignacio Echeverría, al responder una pregunta del diputado socialista Modesto Nolla respecto a las previsiones de la Comunidad de Madrid de reducir el importe de las tarifas del transporte colectivo, en consonancia con la decisión adoptada por el Ejecutivo presidido por José Luís Rodríguez Zapatero.

Al PP no le gustó su propuesta de reducir un 5% los precios de las Cercanías, a cambio de unos millones de euros, para ahorrar gasolina -más cara por la paralización de la extracción de los pozos de petróleo de Libia, cuyo presidente, Muamar el Gadafi, recurre a los bombardeos para disolver manifestantes- y fomentar el uso del transporte público. El Gobierno regional alegó que la rebaja de Zapatero sólo afectaría a los títulos que incluyen Cercanías, dejando fuera a los usuarios del billete sencillo, del bono de 10 viajes para Metro y bus, o de los billetes de la EMT. A cambio, la Comunidad de Madrid planteó rebajar el IVA del transporte público del 8% al 4%, para conseguir un ahorro similar al ofrecido por Zapatero. Ese era el debate en el Pleno parlamentario, pero Echeverría se encaró con el interpelante socialista y, en vez de aclarar si los madrileños, de una u otra forma, pagarán menos por viajar en transporte público, metió la pata, se transformó en chulapo madrileño y negó la existencia del Metrobús, del que se venden 23 millones de billetes anuales. Tardó cuatro días en pedir perdón, quizá porque le vio las orejas al lobo, y la anécdota del debate se convirtió en la gran noticia. Para muchos sigue siendo si habrá o no rebaja en el precio de los transportes públicos, pero esa noticia no la recogieron los mensajeros.