13
May 11

Terrorismo de género

La campaña electoral acababa de empezar y los candidatos a sentarse en algunos de los 129 escaños de la Asamblea de Madrid hacían el trabajo solicitado por los aspirantes a la Presidencia de la Comunidad de Madrid. El socialista Tomás Gómez había lanzado sus dardos contra la candidata del PP, Esperanza Aguirre, a la que acusa de representar a la derecha más rancia y radical de España y de querer privatizar todo para que sus amigos se queden con el negocio de lo que es de todos. La popular Aguirre aprovechaba cualquier ocasión para arremeter contra Gómez por querer para Madrid lo que su jefe nacional, José Luis Rodríguez Zapatero, ha hecho en España y centraba sus ataques en los 5 millones de parados y en la crisis económica. El aspirante de IU, Gregorio Gordo, trataba de desmarcarse del PSM por apoyar los recortes del Gobierno de España y del PP por querer más de lo mismo.

El tercer día de campaña, saltó la noticia del asesinato de Marisol Consuelo, a manos de su marido. Otro nuevo caso de violencia de género en Madrid, en plena campaña electoral. La presidenta de la Asamblea de Madrid, Elvira Rodríguez, convocó una concentración silenciosa delante de la sede parlamentaria de Vallecas en repulsa por este atentado contra la dignidad de las mujeres. Después de cada acto de terrorismo de género, el Parlamento regional da la misma respuesta silenciosa. En esta ocasión, además de Rodríguez, acudieron varios diputados del PP y una parlamentaria socialista. La agenda de los candidatos estaba repleta de actos electorales y no había hueco para gritar contra este terrorismo machista y repugnante. Perdieron una excelente ocasión para dar una imagen de lucha y unidad contra esta lacra tan lamentable y, por ejemplo, además de haber acudido a la Asamblea de Madrid a protestar en silencio contra este nuevo crimen, podían haber parado cada uno de sus actos electorales unos minutos para convertir el asesinato de Marisol Consuelo en la noticia electoral del lunes 9 de mayo. ¿Habrían reaccionado igual si el atentado hubiese sido obra de ETA o de los amigos de Bin Laden? Nunca lo sabremos pero sí conocemos que este asesinato de género pasó sin pena ni gloria y se movió entre  silencios electorales. Qué pena.


11
Mar 11

Asesinato en la víspera del Día de la Mujer

Una mujer fue asesinada en Fuente el Saz  por su mal llamado compañero del que se iba a separar oficialmente en unos días.  Había orden de alejamiento porque el terrorista de género era, además, un cobarde  maltratador. Sucedió el 7 de marzo, la víspera del Día de la Mujer, y el 8 de marzo,  diputados y trabajadores de la Asamblea de Madrid permanecieron en silencio  durante 5 minutos para rechazar este crimen machista. A la asesinada no le dio  tiempo a manifestarse con otras muchas mujeres y hombres para no olvidar que  siempre que hay una muerte, es una ocasión perdida en esta  batalla y que si se puede impedir que una ley se quebrante por un maltratador,  habremos ganados todos, también los que no supieron o no pudieron detectar este  fallo.

El 8 de Marzo se celebraron todo tipo de actos para  hablar de lo que se ha avanzado en los últimos años y de lo que queda todavía  por hacer. Cobran menos que los hombres y tienen más problemas de los  necesarios para acceder a un empleo sin dejar de ser mujer o madre. También son  asesinadas por esos hombres que todavía no se han dado  cuenta de que el respeto y la libertad son tan importantes en sus  relaciones con  el otro sexo como el poder, la fuerza, la chulería y el ordeno y mando que creen  tener sólo por el hecho de ser machos machotes con derecho a todo. Las leyes contra la violencia de género deberían servir para aminorar el daño  que se puede producir si salta lo que se mantiene en las cabezas de mentes  enfermas capaces de hacer sangre y crear dolor en su entorno familiar.

Asesinan  a mujeres porque son suyas, meten el miedo en el cuerpo de sus hijos convertidos  en rehenes de su enfermiza posesión y grado de hombría. Basta ya.