31
mar 16

pasar hambre

Tranquilitamente

Entre los infinitos índices de malestar que se pueden encontrar hoy por todas partes, uno de los más válidos es el que aplica cuánto dinero dedica cada persona, del total de su dinero disponible, a a compra de los alimentos. Es de los más fáciles de aplicarse a cada uno, porque todos sabemos cuánto dinero nos queda a fin de mes, después de haber comprado la comida.
Parece que el malestar se hace evidente y definitivo cuando hay que gastarse en comer más del 40 por ciento de lo que se gana y así se explican buena parte de las explosiones populares que se producen como si nadie las hubiera organizado, de las que tenemos buenos ejemplos recientes.
El hambre es de los sentimientos más difíciles de soportar. De entre la multitud de cosas aplazables que hay en la vida, el hambre es la que menos, y más todavía cuando el hambre lo pasan junto a uno mismo sus familiares más queridos. Se puede aplazar cualquier compra, menos la de la comida.
Evidentemente hay grados y grados en eso de pasar hambre, y cuando ya la dieta es mínima, el desfallecimiento hace que no queden ganas ni de protestar, y se deja uno ir a la buena de Dios y de la limosna de los otros. Lo malo está en la fase intermedia, cuando empiezan los recortes de lo que más gusta, y luego las cantidades, y luego hay que vivir del sobrepeso de los años anteriores, pero eso dura poco. Los que lo han pasado dicen que pasar hambre es terrible y que uno es capaz de hacer lo que sea con tal de salir de esa situación. Y si estamos muy por encima de ese 40 por ciento, es el momento de pensar lo terrible que lo están pasando otros y las violencias a las que les obliga su situación.


31
mar 16

gestionar la impertinencia

Tranquilitamente

El problema más gordo de las redes sociales son los impertinentes metepatas que lo fastidian todo con sus comentarios. Una red como twiter está perdiendo clientes ‘civilizados’ ante la avalancha de depredadores que se meten contigo en cuanto das una opinión, no ya personal, sino políticamente incorrecta, una opinión ‘de las que ya no se llevan’. Entonces es posible que se te venga encima una catarata de insultos, que lo más que consigue es que nunca te apetezca volver a decir nada allí, ni correcto, ni incorrecto.
Lo que las redes sociales no han conseguido todavía es que mejore la buena educación. En este mundo transparente está resultando más fácil insultar que compartir, más habitual tratar de interrumpir que pararse a escuchar. Es una consecuencia de la facilidad al alcance de todos, con la que se puede conseguir el objetivo contrario de eliminar al discrepante con mayor eficacia que la censura más acabada del dictador que impone su ley a los demás.
“Si Facebook no es un lugar seguro y las personas no sienten que podrían tener una conversación civilizada y respetuosa, ¿por qué alguien va a querer anunciarse en ese lugar?”. Eso explica por qué la gente se marcha corriendo de los sitios de internet más exitosos hacia otros más amables, hasta que los profesionales del insulto se instalan allí; y entonces, vuelta a emigrar a otro sitio más seguro. Los clientes y los anunciantes se van a lugares más apartados del flujo general, contradiciendo esa ‘verdad a medias’ de que yo me meto en internet para entenderme con todos y saber de todo con un mercado infinito de posibilidades. Pues no: los aguafiestas siempre están ahí.


31
mar 16

relaja tus tensiones

Tranquilitamente

Debemos estar muy tensos porque cada día hay más gente que gana dinero, a veces mucho, enseñando a relajarse a los demás. El primer síntoma del relajador es que está a gusto en los lugares en los que a ti te cuesta, como es eso de hablar en público como si te estuviera hablando sólo a ti. Te costaría y te daría vergüenza hacer el panoli ante tanta gente, pero te gusta que te digan que para relajarte lo que hay que hacer es relajarse. ¡Oiga, que ese es mi problema!, ¡Qué no sé!. No pasa nada, mírame a mi: cómo lo digo sin pestañear, sin esfuerzo; así aprenderás a relajarte, no te tomes en serio, piensa que los demás están más tensos que tú y ya verás como tu autoestima crece para decir con aplomo lo que nadie sabe decir así.
La gente paga por escuchar que si uno consigue ser más proactivo tendrá más éxito y más seguridad, que si sólo eres reactivo y vas por detrás de los acontecimientos. ¡Oiga pero que es que si yo hago eso, me tenso en vez de destensarme! No, por favor, tienes que aprender que la proactividad nos relaja, cuando somos proactivos de verdad y sabemos ver y decir las cosas como son, sin preocuparnos de nada porque los demás están siempre más tensos que tu. Lo importante es generar un diferencial de tensión entre los demás y tú.
¿Y eso cómo se hace? Pues acudiendo a los cursos que doy, incluso online, en los que aprenderás a ser tu mismo, por un precio que te parecerá irrelevante, después de los logros que vas a obtener, y lo fácil que te va a resultar el estar relajado ante las situaciones que antes te tensaban, como son un despido improcedente. Yo cobro menos a los parados, porque, si no, en el paro estaría yo.


10
feb 16

tejados llenos de pelotas

Tranquilitamente

Muchos políticos han demostrado ser muy malos futbolistas al enviar tantas veces la pelota al tejado del otro. Cuando la pelota está en el tejado, no es porque al otro le toque jugarla, sino porque tú la has tirado mal. Pasa lo mismo con las lineas rojas. La línea roja más famosa es la que estableció la infantería contra la caballería en la Guerra de Crimea , escenificada en la película ‘La delgada línea roja’ que narra, muy bien, por cierto, ese episodio bélico. Cuando se marcan líneas rojas quiere decir que estamos en guerra y que vamos a intentar impedir que la caballería ajena arrase a la infantería propia, sin que eso deje de significar que luego la línea trazada no sirva de mucho, ante el empuje del que se la salta y arrasa, porque es más fuerte o tiene más medios para hacerlo.
Otro dicho frecuente en esta campaña tan guerrera es el que dice que no se va a pactar con otro ‘ni por activa, ni por pasiva’, como si no hubiera otras formas en la conjugación verbal. Cuando se dice que uno no va a hacer una cosa ‘ni por activa, ni por pasiva’, lo que se pone de manifiesto es el desconocimiento del uso perifrástico del verbo, una maravilla de la lengua castellana que permite obviar la activa o la pasiva con una perífrasis, un rodeo entre dos verbos para saltar el escollo de uno solo. En vez de ‘saldré ganador, si o si’, que se dice para recalcar el inmovilismo del que no está dispuesto a cambiar, la paradoja del movimiento que no se mueve, una perífrasis como ‘intentaré salir ganador’ revela mejor la intención verdadera de lo que se dice en el momento en que se pronuncia.


03
feb 16

aprender jugando

Tranquilitamente

Probablemente, aprender algo sea meter en tu cabeza lo que no tenías antes en ella. Hay que ir de puntillas en estos asuntos de enseñar y aprender, porque está muy mal visto colocarle un bloque al que no lo tiene -a lo mejor le desequilibras- o que el que no lo tenga, le dé igual lo que le coloques, porque en su cabeza no entran este tipo de bloques. Así que los expertos discuten incansablemente de qué tamaño, forma y color tenga que ser el bloque para que entre en tu cabeza con suavidad y sin romper nada. Para que tengas algo más de lo que no tenías, sin dejar de ser tú mismo, sin que empieces a ser otro, después del colocón.
El problema más gordo es el de que no sabemos lo que no sabemos y eso vale tanto para profesores como para alumnos. La realidad es inmensa, no cabe entera en la cabeza de casi nadie, por más premios Nobel que les hayan dado a unos y otros. Cualquiera que se crea que lo sabe todo de una materia, demuestra que sabe muy poco, por no decir que no sabe nada. Y el que quiera enseñarle todo al que no sabe nada, lo tiene muy crudo, si no sabe que él tampoco lo sabe.
Es duro el oficio de enseñante: pueden venirte los papás a que le apruebes a su criatura, porque ¿quién eres tú para decir que sabe o no sabe? ¿Qué es lo suficiente para aprobar? Lo que yo diga o lo que digan tus papás. O lo que diga el ministro de turno, que te cambia los planes de estudios y lo que valía ya no vale, sino que hay que enseñar esto en vez de lo otro. Así que vamos a enseñar jugando, por lo fácil, para que no se note que estamos jugando a enseñar. Y ya se encargará la vida de curtir al mamoncete.


29
ene 16

en parada cardíaca

Tranquilitamente

El mundo está que se muere y España también, por la arritmia generalizada. No es que las cosas vayan mal, sino que todo parece descontrolado. Cada podemita, cada zapatético o cada popu se cree que tiene razón y que está bien lo que propone. Que espabilen los demás, porque yo sí soy el que sabe lo que hay que hacer. Pero no pasa sólo aquí: la economía china que se ralentiza porque ‘solo’ crece al 6%, mientras Europa lo hace al uno y pico y España no llega al 3, pero es la líder europeo de crecimiento; la caída del petróleo que beneficia a unos y perjudica a otros, mientras los consumidores siguen pagando más o menos lo mismo; el candidato Trump; el CNI fichando antisistemas en el avión de Maduro y poniéndolo en Antena 3.
Y todavía no hemos salido del crack de miles y miles de inmigrantes que se vienen a Europa, pensando que aquí vivirán mejor que en su pueblo, y no se han enterado de que aquí la cosa va tan fatal, que una oleada de gente así le pone arritmia a todo el sistema europeo: Shengen, el euro, el brexit, los catalanes que quieren sumarse con su decadencia de meses y/o de años, a la decadencia de los demás, como uno más, y no sólo como parte de los otros en el despiporre generalizado.
No pasa nada, nos dicen, todo se arreglará cuando el yuan se ajuste con el dólar, suba el petróleo y hayamos metido en la cárcel a todos los corruptos de todo el mundo mundial. Entonces volverá el equilibrio, hacia 2027, más o menos, que será cuando haya muy pocos europeos nativos y tantísimos africanos, asiáticos e hindúes con capacidad de crear puestos de trabajo y de innovar para evitar el desperdicio.


17
ene 16

los reyes majos

Tranquilitamente

Qué majos los Reyes Magos de este año, con todo lo que han tenido que sufrir para llevarle a cada niño lo que cada niño les había pedido, y no lo que se les ocurriera a la alcaldesa o el alcalde de turno, con esa manía de fastidiar y de mangonear en la vida de los demás, imponiendo sus propias reglas, con la cantidad de tiempo que hace que dejaron de ser niños inocentes y ansiosos por jugar, para convertirse en viejunos y viejunas, que no han visto a un niño de cerca desde hace mil años.
Hace falta valor, para pensar desde la alcaldía, qué es lo mejor para los niños de tu pueblo, con la seguridad de acertar. Como si fuera más fácil acertar con los gustos de un niño, siendo alcalde o alcaldesa, que madre o padre de la criatura en cuestión; como si todos los niños fueran todos iguales y hubiera que tratarles a todos de la misma manera, con los gustos de la alcaldesa o el alcalde de turno, y porque, en esto de los Reyes Magos, mando yo, que para eso la calle es mía, como decía Fraga, y me la he ganado a pulso formando coaliciones inverosímiles, que me pusieran en el machito.
Menos mal que los Reyes Magos saben de todo, y han pasado por herodiadas de todos los colores, para conseguir llegar hasta el Portal y traerle al Niño los regalos, desde hace unos dos mil años, más o menos. No hay alcalde ni alcaldesa que pueda más que ellos, en su oficio de llevar a cada niño los regalos que se merece, aunque se crea superpoderosa o superpoderoso, para cambiar lo que le pete, según le venga el día de tratar a los niños con respeto o sin él. Aunque todavía no puedan votar, llegará el día en que lo hagan y la alcadesa ya no lo verá.


02
dic 15

los antialgo lo llevan crudo

TRANQUILITAMENTE

Vivir perjudica seriamente la salud. La prueba de ello es que al final siempre acabas por morirte de un modo u otro. Por eso el verdadero problema consiste en saber qué hacer mientras tanto. Se nota porque, entre otras cosas, aumenta el consumo de tabaco en los adolescentes, contradiciendo esas campañas antitabaco tan fulgurantes y definitivas como la de “fumar mata”.
La gente joven ha debido llegar a la conclusión, a la que tiene que llegar todo el mundo, de que te vas a morir antes o después, y que no debe estar tan mal morir de fumar, dentro de lo complicado que está todo para ellos y para los demás: eso de llegar completamente saludable y con un trabajo, al día de mañana o de pasado, que es lo que todos queremos, más o menos. Las campañas antialgo tienen la virtud de conseguir normalmente lo contrario de lo que pretenden, cuando no hay una propuesta alternativa que pueda ser más interesante.
Hay algún crítico de cine que, cuando arremete de un modo especial contra una película, sabes que tiene algo que te va a gustar, porque te gustan las cosas de las pelis, que él detesta; y basta que lo diga, para tener la seguridad de que hay que verla. Cada vez que los terroristas aprietan el gatillo, se percibe con una mayor claridad, que las víctimas son mucho mejor gente, y merecían mejor trato que quienes les disparaban. La violencia es esa política suicida en su acoso prepotente contra todo lo que no se mueva a tu gusto, que acaba llevando al desastre a quienes la practican. Es mejor ponerse a hablar, pero a ver quién se lo dice ahora a Miguel Angel Blanco o a tantas otras víctimas.


28
nov 15

los que se empeñan en saber todo de ti

Tranquilitamente

Hay una cosa bastante terrible que se llama “targeting predictivo”. Se trata de un modelo que utiliza tu consumo de internet para mejorar la publicidad de la red. Conseguirían enviarte los anuncios de las cosas que más te gustan y podrías comprar; y evitarían la molestia que te provoca la publicidad de cosas que no te interesan para nada. “El targeting predictivo mejora y afina el impacto publicitario en el público objetivo del anunciante, de manera que la campaña llega a más consumidores potenciales con menos impactos”, dice una revista especializada del sector.
A primera vista, la cosa es un favor que te hacen, quitando la publicidad sobrante. Parece también un favor a los anunciantes para que no desperdicien sus esfuerzos con gente que no les va a comprar lo que se empeñen en sacar al mercado. Pero también favorece enormemente la repetición: meterte en la cabeza lo que te ha gustado alguna vez, ocupando tiempo y espacio mental que te dificulte llegar a lo nuevo o lo sorprendente, lo que todavía no sabes que te va a gustar y que, a lo mejor es de otro fabricante, o no lo ha fabricado nadie, sino que viene del encanto de descubrir lo otro por ti mismo.

Si todo ha sido seleccionado de tu consumo de internet, lo único que está claro es que aquello te interesó en algún momento del pasado. Los ordenadores tienen una memoria infinita que podrás recuperar con facilidad si sólo quieres más de lo mismo, sin que tener que pedirlo ni buscarlo. Los que han inventado el ”targeting predictivo” piensan que saben lo que te gustará, pero sólo saben lo que te ha interesado en algún momento anterior. Y confían en que nunca cambies nada de tu vida.


28
nov 15

pray for us

Tranquilitamente

Con los atentados se ha puesto en circulación el hastag #prayforparis y enseguida la gente lo ha tachado de ombliguismo occidental, cuando hay muchos más atentados y muertos en Siria, Irak o Nigeria. O sea #prayforus, hay que rezar por todos, para que ese mandato de Jesucristo, ‘amaos los unos a los otros’ no se convierta en ‘mataos los unos a los otros’.
Parece como que la industria armamentista está de rebajas, liquidando stocks, porque aparecen kalashnikovs, bombas y explosivos por todas partes,y van a conseguir una coalición impensable hasta hace nada, de Europa, Estados Unidos, Rusia, Arabia Saudí, e Irán, para que se las gasten todos bombardeando al Estado Islámico, en respuesta a los kalashnikovs, bombas y explosivos que éste ha soltado en Paris, en el avión ruso y en otros atentados. Y que amenaza con seguir utilizando por todo el mundo.
Es difícil tocarle las partes más sobresalientes a tanta gente al tiempo, pero los islamistas están consiguiendo que enemigos irreconciliables se junten con un mismo propósito. La gente de todos esos sitios también se lo piensa antes de ir al fútbol, al bataclán, o de turista accidental, y el ISIS está activando otros modos de ocio, como son quedarse en casa, con la mujer y los hijos, a pasarlo bien. ¿A qué dedica el tiempo libre? decía aquella canción. O la de Rita Pavone: ¿por qué los domingos por el fútbol me abandonas, y no te importa que me quede en casa sola? Eso va a pasar mucho menos e incluso es posible que así aumente la natalidad en la vieja Europa, antes de que la invasión musulmana se haga desde dentro.