20
ene 15

remedios Putin

VAMOS A VER
Remedios Putin
Rafael Guijarro

Tierno Galván decía en aquellos años de la movida madrileña: ‘el que no esté colocado, que se coloque… y al loro’. Es un modo curioso de resolver el paro, que utiliza con mucha frecuencia más gente de la que cabría esperar. Así, la prensa señala que el presidente Putin va a resolver algunas apreturas rusas a través del organismo regulador de las bebidas alcohólicas.
Este organismo ha anunciado que, aunque todo suba, el vodka será más barato. A partir del 1 de febrero, el precio mínimo garantizado será de 185 rublos por una botella de medio litro en lugar de los 220 actuales. No está mal para estos tiempos de crisis y escasez. El nuevo precio entrará en vigor a partir del 1 de febrero. La inflación terminó en el 2014 tocando el 10 % de aumento, pero la botella de vodka valdrá un 15,9 % menos.
Tal vez así aumente incluso el turismo de los bebedores empedernidos que encontrarán en Rusia lo que los rusos encontraban, antes de la crisis, en la Costa Brava, y que ya no van a poder venir. El turismo alcohólico puede que así vuelva a Moscu, superando las dificultades del frío que hace allí, con la contrapartida de beber hasta no poder más, lo que tanto les gusta hacer a algunos turistas en los países de los otros, mejor que en el propio. O incluso, además de en el propio, aunque en casa se haga con menos ostentación, por aquello del qué dirán los vecinos, o los niños.
La fórmula ‘Tierno Galván’ se expande así para resolver los problemas que se le puedan presentar a un gobernante: un buen colocón de vodka tranquiliza a los ciudadanos inquietos, quejicas de que todo va mal. Y fomenta el turismo.


20
ene 15

Remedios Putin


13
ene 15

vamos a ver

GENTE SIN ESDRÚJULOS
Rafael Guijarro

Si alguna vez cuando vayas en el Metro, oyes que un chico le dice a otro: ‘Había mazo de peña en la calle a pesar del frío’, ni se te ocurra ingenuamente, preguntarle a tus hijos, al llegar a casa, qué significa eso. Ellos te lo explicarán con alguna señal de benevolencia, mientras piensan para adentro: ‘papá está en las antípodas’.
Es esa la palabra que acaban de aprender en la clase de hoy, y llevan todo el día tirándosela a la cabeza unos a otros: ‘Tío, estás en las antípodas si crees que Ronaldo es mejor que Messi'; ‘pues anda que tú, que piensas que Jennifer López tiene la edad de tu hermana… ¡tú sí que estás en las antípodas!’
Afortunadamente, en el diccionario, los académicos han puesto lo que significa mazo, peña, e incluso antípodas o esdrújulas, otra palabra de la clase de hoy. Suena mal acusar a alguien de esdrújulo; en cambio, ‘estás en las antípodas’ queda hasta bien entre los compañeros de la clase de hoy. Mañana, ¿quién sabe la palabra que toque para tirarla a los demás?
Y el diccionario muestra que los académicos no están en las antípodas de las esdrújulas, sino muy cerca de lo que se habla por la calle, y que mola mazo, o mogollón, que los padres y profesores pueden acudir a él con más frecuencia, para entender lo que no entiendan de lo que oyen hablar a la peña entre si. Y qué bien suenan las esdrújulas ‘para darse un subidón’ ante los demás… académico, por supuesto. Otros van de botellón y acaban en el cajón, hasta que papá y mamá les sacan de allí, sin pedirles ni perdón, por el colocón. Mazo de peña: ‘demasié’ agudos, y sin esdrújulos, que dirían tus hijos.
(publicado en ‘Magisterio español’)


08
ene 15

vamos a ver

La deuda navideña
Rafael Guijarro
Es muy pegadiza la idea de endeudarte por Navidad: así regalas a los tuyos algo más de lo que tu vecino regala a los suyos O tu pariente rico cuando viene a incordiar a casa por esas fechas. Los grandes comerciantes, que lo saben, son capaces de ofrecerte préstamos para que compres más en esos días, lo que luego, en las rebajas de enero, va a valer menos de la mitad. Viva la fiesta. Así, al empezar el año, ya sólo tienes que estar pendiente de devolver el préstamo hasta no se sabe cuando. Y nada más, para tu desgracia.
Endeudarse significa tener que pagarlo después o te lo embargamos, lo que sigue estando de moda. La crisis de la que no sabemos si salimos, o permanecemos en ella, ha sido por gastar más de lo que podíamos pagar. Desde Obama a Rajoy y, por supuesto, a los grandes almacenes, todos lo tienen claro: gastar y gastar para que todo vaya bien; aunque parezca que la única manera de que no vuelva la crisis, sea que la gente no gaste el dinero que no tiene; porque, cuanto más gastas, más gente encuentras dispuesta a quedarse con todo lo tuyo, en cuanto tenga la oportunidad; y mucha menos a gastar menos, y/o repartir lo que sobre.
Todavía un tercio de los españoles está convencido de que es mejor ahorrar y gastar sólo lo que hay. Pero los mandamases no saben pensar una situación en la que todo vaya mejor si gastamos todos menos; sólo saben decir que si aumenta el consumo, mejorará todo y a todos. Mejorará lo de ellos, seguro; pero lo tuyo se arrastrará como deuda, año tras año, y Navidad tras Navidad, como no le pongas freno a la cosa tu mismo. Ellos sólo están para embargarte.
(publicado en ‘Magisterio español’)


12
may 14

Esa foto da el cante

ABANICÁNDOME, ABANICÁNDOTE
Rafael Guijarro
La foto de Rajoy con los empresarios tiene algo que no encaja. No es que falten las chicas, porque si no hay chicas empresarias, para qué vas a poner a alguna de florero, como hacía Zapatero con sus ministras, que las ponía para dar glamour y gastar más que los ministros, según se ha podido saber recientemente, y que deja a los pies de los caballos a la pobre de Angeles González Sinde, convertida en ministra-objeto, cuando ella lo que era, de verdad, era una buenísima cineasta.
Los empresarios de Rajoy aparecen en la foto todos iguales e intercambiables: da lo mismo ser banquero que telefonista o constructor; todos con el mismo traje gris oscuro plúmbeo que utiliza el Presidente y con la sonrisa puesta, como si estuvieran encantados de haberse conocido. ‘Te veo bien’ le diría el forrado gasista al forrado electricista. ‘Pues yo también a ti’ le respondería. ‘Aquí, tomando el sol con el Presi, como si tal cosa’.
La foto recuerda a los aniversarios de la promoción del colegio, en los que se reúnen todos los que quedan, con el uniforme que tanto les unió, y se felicitan de seguir vivos: con la que está cayendo y la de gente que se ha llevado por delante.
Incluso ellos estuvieron a punto de palmarla, y se han salvado por los pelos, con el dinero que les han dado a espuertas, tanto Rajoy como los europeos esos que fabrican los euros dándole a la maquinilla sin parar, porque son papelitos, que lo mismo sirven para un roto que para un descosido: la cosa es que haya papelitos en abundancia para dar y repartir. Y así todos contentos.
Para gloria de la candidata socialista, en la foto no desentonarían dos de sus tres preferidos: ni Jesucristo: Superstar, o lo que le llamen, que es Hijo de Dios, y por eso está en el Cielo, en la Tierra y en todas partes: incluso entre los empresarios, si le dejan; y que finalmente lo crucificaron entre dos ladrones. Ni Felipe González, al que se le han dado últimamente muy bien las mañas del forramen, con mejor suerte que a Bárcenas y otros. Lo que no pegaría nada sería el Che Guevara con su trabuco y su afición a liberar a la gente de la opresión a tiro limpio, mandando al otro barrio al oprimido o al que lo pareciese. El Che ya no mola, y los de la foto, junto al resto de los demás, ya no quieren más muertos sino más vivos, a ser posible con dinero calentito, que hablen por teléfono, gasten gasolina y pongan su nómina en el banco. Tal vez por eso vayan de luto, como en los entierros, pero sonríen porque el muerto no es ninguno de ellos. Todavía.


05
may 14

La población autóctona se está renovando

ABANICANDOTE, ABANICÁNDOME

Rafael Guijarro
La bomba será el día en que el president de la Generalitat sea un negro, pero negro, negro, como pasa ahora con Obama en Estados Unidos: el hijo y nieto de esclavos, resulta que sale elegido presidente y que si te pones tonto con él, te manda un drone con un misil que te entra por la ventana y te deja fly, después de haberte escuchado todas las conversaciones y saberlo todo de ti.
Pues lo mismo en Cataluña. Todos somos iguales y ¿por qué no va a haber un catalán negro que acabe de president del Govern en cuestión? Catalanes de los de siempre cada vez hay menos y envejecen a toda mecha como el resto de los españoles. En cambio, los negros están ahí en la verja de Melilla, jóvenes, ardorosos y dispuestos a comerse el mundo en cuanto les dejen. De hecho ya hay una buena cantidad a este lado de la frontera, viviendo y trabajando aquí y perfectamente censados para votar.
La cosa puede pasar, no de hoy para mañana, pero ya se está diciendo que toda España, incluida Cataluña, está envejeciendo y que no va a haber para las pensiones, mientras que los africanos, los asiáticos y algún que otro emir o algún ruso, quieren venir a la península, instalarse, tener hijos, hacer negocios y pasarlo bien.
Parece de lo más normal que suceda en otros ámbitos, como el deportivo. Se hacen lenguas de que la final de la Champions será por primera vez con dos equipos de la misma ciudad. Pero ¿quién es de Madrid en el Madrid y/o el Atleti? La mayoría de los jugadores han venido de otras partes, porque son mejores, más jóvenes y corren más y mejor que los madrileños a los que se pudiera recurrir. Son madrileños los dos presidentes: Florentino y Enrique Cerezo, eso sí, pero uno está hipotecado con los Emirates y el otro con Azerbaijan; y, si se diera el caso, a lo mejor venden los equipos al típico magnate de esos países, y se van para su casa con la manteca contante y sonante.
El Barça de Messi e Iniesta, tampoco es más catalán de lo que podría ser la Moreneta, que se la trajeron de Francia los monjes en el siglo XI para sustituir a la virgen autóctona que existía, según parece, desde el siglo VII, y montar todo el perifollo de Monserrat donde antes había sólo una ermita. Así que las cuestiones identitarias tienen muchas vueltas y revueltas; y si tú dices 1714, otros se pueden remontar a los fenicios, o decirte que Neymar se hará catalán por el buen puñado de euros que le han puesto en mano. Alguno ya se ha nacionalizado, y no será el primero ni el único.
A lo mejor la virgen de Monserrat es la Moreneta, en previsión de que estos catalanes de ahora dejen paso a los auténticos que están por venir, de tez más oscura, más parecida a la Virgen, y que serán africanos, asiáticos o neozelandeses, lo que sea, que se instalarán aquí y sacarán esto adelante, eso si, pagándole la pensión a los viejecitos que vayan quedando.


02
nov 13

¿Quién prefiere las preferentes?

Una de las cosas que hemos podido aprender con eso de la crisis es que ‘preferir-preferir’, lo que se dice preferir, no es lo mismo para unos que para otros al principio, aunque luego todos hemos acabado igual, sin ninguna preferencia que nos distinga. Los bancos han llamado preferentes a unas cosas que firmabas y te dejaban doblado, al cabo de poco tiempo. ‘Mire, mire, caballero le voy a dejar que me compre un producto preferente, con el que usted va a ser más feliz’ (‘mientras que yo seré inmensamente feliz, si usted pica, y va, y firma’, diría para sus adentros el bancario que te estaba tentando)
Es como si un panadero te vendiera un pan que te acaba matando. Tendría que cerrar el establecimiento, más pronto que tarde, por el exceso de traspaso de clientes al cementerio. La gente que sabía de esto de las preferentes, pensaban forrarse ellos con tu dinero, con mucha más convicción que de que tú te forraras con las dichosas preferentes. Tenían que cerrar el mes habiendo vendido un montón de preferentes más que el mes anterior, o, si no, les despedirían por su falta de productividad.
Y, al final, hemos acabado todos en la calle, eso si contentitos de haber colaborado a que alguien misterioso se forre con tu dinero preferente, sin que se llegue a saber quién es el tal, porque tu bancario y tu estáis en la calle, a lo mejor gritando contra el Gobierno, pero con una mano delante y otra detrás, y tu banco que es también el suyo, recibiendo una pasta gansa para equilibrar el balance, porque también lo ha perdido casi todo en la deriva de los y las preferentes.
La primera vez que los socialistas se presentaron a Eurovisión, con el inefable Calviño, eligieron a una chica que cantaba aquello de: ‘¿quién maneja mi barca, que a la deriva me lleva?’. Sacó cero puntos, y fue premonitorio de lo que vendría después. Como nosotros, por preferir las preferentes, que todo el mundo prefería, como los navegantes de aquella barca, tan juntitos y tan a la deriva.


27
oct 13

Querer saber demasiado paraliza y entontece

Cada vez resulta más evidente que el exceso de información provoca indiferencia, en vez de una mayor capacidad para actuar. La gente necesita un cierto tiempo para entender lo que le está llegando; y por eso, la mejor manera de paralizar a todos y todas consiste en abrumarles con tanta información, que no les quede más remedio que dedicar mucho más tiempo a leerla y mucho menos a actuar en uno u otro senido.
Es cierto que con los medios a nuestro alcance podemos llegar a saber muchísimas cosas más que antes, pero lo que no se ha multiplicado en la misma proporción es el tiempo del que disponemos cada día. Los días siguen siendo de veinticuatro horas, necesitamos dormir, comer y trabajar, estar con la familia y entender lo que les pasa a nuestros hijos o a nuestra mujer. Y luego intentar seleccionar entre lo que nos aturulla por las redes sociales, aquello que sea verdaderamente interesante para nuestro día a día.
El bueno de Obama ha conseguido paralizar casi todas sus relaciones con los demás países, sólo por querer saberlo todo de todos, pudiendo enterarse así de un montón de tonterías insignificantes, y dificultando el conocimiento de lo verdaderamente interesante, que es cómo llevarnos bien unos con otros. Para él, lo más fácil es tirarle un drone y matar al que sus redes de información le digan que debe hacerlo, pero eso mismo le está incapacitando para entenderse con los otros, para ganar la confianza de los demás.
A nivel personal, pasa lo mismo. Si alguien quiere probar todas las dietas de adelgazamiento que pululan por la red, para averiguar cual le vendría mejor, es casi seguro que morirá antes de alcanzar el peso deseado. No hay tiempo para probar todo lo que se nos ofrece y tampoco para elegir lo mejor entre la barahunda de informaciones desconectadas o inconsistentes que se presentan a la vista de todos.
De ahí la generalización de la indiferencia con la consiguiente pérdida de la solidaridad hacia los demás. Es tan abrumador lo que nos llega que parece lo mejor meterse debajo de la cama y esperar al juicio final, en vez de salir a la calle y arreglarlo entre todos.


14
oct 13

los ricos no quieren ser nuevos ricos

Mortimer intenta alguna habilidad para entender los modos que tienen los ricos para comunicarse, mayormente entre ellos. Por ejemplo, Zuckerberg, “el multimillonario fundador y máximo directivo de Facebook”, como se habla de él en la prensa, debe ser una persona con algunos problemas de identidad, pero que los lleva fenomenal. En la película que se hizo sobre su vida, quedaba claro que sus dificultades para ligar fueron el detonante que le llevó a Facebook, y así ese invento se convirtió en un fácil apoyo para los ligones que no encuentran con quién.
Luego, cuando triunfó, todo el mundo quería salir con él, porque había facilitado enormemente la posibilidad de hacerse una foto y que la vieran millones de personas, pinchar ‘me gusta’ y que quedara constancia inmediata de tus gustos, o convertirse en seguidor de tal o cual personaje, como si siempre fuera posible estar a su lado con sólo entrar en su perfil, a ver que era lo que se le había ocurrido ese día, y podérselo contar a todos/as, como primicia que todos/as ya se la sabían, porque también seguían al mismo personaje.
Ahora ya debe estar modulando ese frenesí de todos y todas, y ha decidido poner tierra de por medio con los demás. Está comprando las casas que rodean a la suya y se lleva gastados ya más de 30 millones de dólares en ello, después de haberse gastado los siete millones correspondientes en comprar la propia, para pasar a formar parte, como un vecino más, en el lujosísimo Palo Alto, California.
Y quiere que los vecinos de siempre sigan viviendo en las casas del alrededor que les ha comprado recién llegado, puede que para que no tengan problemas nunca más, como quiere él consigo mismo, después de su agitado contacto con los demás; y que si los tienen, no se les ocurra mudarse, no vaya a ser que vengan vecinos nuevos, tan nuevos ricos como él, y que sería una lata tenerlos cerca.


08
mar 13

el maltrato homosexual

A cualquiera que hubiera hecho esa película, le habrían llamado homófobo, si no fuera Almodóvar, al que se le perdona todo. Los homosexuales son gente más normal, a los que hay que tratar con cariño y respeto, porque su condición personal no es muy llevadera; y necesitan apoyo, particularmente cuando empiezan a estar fondones y les queda todavía una larga vida por delante.
Con esta expresión de la majadería en todo su esplendor, no se les hace ningún favor, sino que se les maltrata y se aprovecha uno de ellos, tal vez para ganar algo de dinero en taquilla, cuando éste va ya menguando. Hay un maltrato específico al generar una imagen de los homosexuales como gente que siempre está haciendo el payaso, con una voz impostada y sobreactuando en cada momento.
No es verdad. Es un cliché, una majadería oportunista, que le dará relumbrón a su autor, pero que despeña a las personas de esa tendencia sexual, que quieren vivir con los demás como uno más, con los problemas de cada día que conlleva cualquier vida sobre esta Tierra, independientemente de la opción sexual con la que se haya llegado a convivir.
No es una cuestión de risitas, ni de aplausos, sino de comprensión y cariño, porque lo suyo es muy difícil, sobre todo si se han metido a ello sin saber muy bien de qué se trataba y ‘metiéndose de todo’ entre pecho y espalda, para estar a la altura. Pasada la adolescencia, que se les suele alargar, lo que viene después no es hacer el payaso ‘fumao’, que hace reír mientras llora por dentro, sino un trato digno, humano y respetuoso, con gente que lo está pasando muy mal, como muchos otros de cualquier orientación sexual, pero a los que no se les está señalando constantemente.
(Publicado en Andalucía Noticias)