18
nov 11

qué le preocupa y qué nos preocupa

Posiblemente, una de las razones para pensárselo dos veces antes de votar a Rubalcaba sea precisamente el hecho de que le preocupa “que la derecha se alce con el poder absoluto”, y eso que la derecha hasta ahora no ha hecho más que ganarle las elecciones al partido socialista en varias ocasiones, lo que quiere decir que una mayoría de ciudadanos ha decidido que “la derecha” debería gobernar en sus ayuntamientos, comunidades y, tal vez, en el gobierno de la Nación.
“Que la derecha se alce” sería si se produjera un alzamiento, mientras que lo que se ha producido y lo que se va a producir el domingo son unas elecciones en las que los ciudadanos deciden lo que piensan que más les conviene para el gobierno de su país, como antes lo habían hecho respecto al de su comunidad o de su ayuntamiento.
Hay una cierta falta de respeto al voto popular, al considerarlo un alzamiento, en esa declaración del candidato socialista, que podría llegar a ser más grave aún que el que se consolide el gobierno de “la derecha”. Los votantes seguro que tomarán nota de esa actitud del candidato hacia ellos.
Podría haber dicho que igualmente le preocupa que la izquierda se alce con el poder absoluto, pero eso no lo ha dicho; hay una asimetría profunda entre lo que parece que les preocupa a la gran mayoría de los españoles que es que alguien se haga con un poder absoluto, sin respeto a la ley y a la constitución.
Y no es precisamente lo que sólo le preocupa a Rubalcaba, y además le preocupa con una intensidad especial al final de la campaña, después de haberse pateado todo el país, tal vez un poco precipitadamente, sin percibir lo que latía en el fondo y en la superficie de una mayoría de españoles, como lo muestran las encuestas, que es un verdadero pánico a otro gobierno socialista como el anterior.
Si lo que de verdad le preocupa es un alzamiento de la derecha y no un alzamiento de la izquierda tras los resultados electorales, o el paro y la crisis que nos ha dejado su gobierno sin resolver, se podría decir que su punto de vista no coincide con el de muchísima gente y que por eso lo tiene bastante difícil como candidato a ganar unas elecciones.

(publicado en Andalucía Noticias)


20
dic 10

la perplejidad y el victimismo

La perplejidad es esa cosa que uno tiene cuando no sabe muy bien por donde tirar. Algún sociólogo ha encontrado perplejos a los catalanes ante la situación política, como si no llegaran a estar convencidos de si Mas es más o menos, como si hubieran perdido otra vez una oportunidad de liderazgo que estaba al alcance de la mano. El victimismo es una de las sensaciones más baratas y también de las más letales. Los que caen en él tardan más tiempo en levantarse que los demás. El refrán dice ahora que el que llora, no mama y que todo el tiempo que se les va en llorar a los que pierden, es tiempo que se les añade para retrasar su vuelta.
Pero la perplejidad, afortunadamente, es el estadio anterior al victimismo, es ese momento en el que todavía no se ha caído en la desesperación del “ya no me quiere ni mi padre”, pero tampoco sabe uno bien por donde tirar, a quién seguir, o de dónde sacar fuerzas para mantenerse sin caer, algo que se lleva mucho en estos tiempos convulsos. Si el sociólogo hubiera seguido analizando después de los catalanes a los vascos, gallegos, extremeños, castellanos, madrileños, habría encontrado manifestaciones de perplejidad, tal vez diferentes, pero igualmente abundantes.
Lo que no tenemos los demás es esa persona que recuerda cada cierto tiempo que Cataluña va mal, ya que está sufriendo ataques y desprecios de los demás. Los demás cuando estamos perplejos, tratamos de salir de ese estado y, si no, procuramos convivir con la perplejidad, a la espera de tiempos mejores, que seguramente vendrán, porque nos vamos a poner a buscarlos. Pero como te caiga un victimista cerca, lo llevas claro: las cosas tardarán en resolverse lo que tarden, pero con el tipo que llora siempre a tu lado, son mucho más difíciles de soportar. Que se lo digan a Mourinho y a los catalanes que se quejan de su situación política actual.