El medio hermano

-
FOTO DE AC21
Pepe estaba harto de su medio hermano. Cuando iban a jugar al tenis, sólo le devolvía la mitad de las bolas. En las conversaciones, le contestaba únicamente a la mitad de las preguntas. Y sólo le acompañaba a hacer los recados uno de cada dos días. Aunque tenía sus ventajas (su hermano sólo se enfadaba con la mitad de las putadillas que le hacía Pepe), terminó cansándose, y fue al mercadillo a buscar otro medio hermano. Fue a un puesto donde vendían medios hermanos y allí eligió a su antojo. Escogió uno parecido al que ya tenía para que no se notara mucho y pidió que se lo envolvieran para regalo. Llegó a casa todo contento y le dejó a su medio hermano que abriera el paquete. El medio hermano se emocionó al ver que era otro medio hermano y que ahora ya podrían ser un hermano completo. Hicieron una gran fiesta, que le salió el doble de cara que antes, y cuando los enfados se hicieron doblemente fuertes, Pepe decidió que estaba mejor solo con su medio hermano y devolvió el otro. Dijo que así respetaba también el medio ambiente.
Este blog es obra de Allendegui, un periodista navarro que emigró hace más de una década para hacer las Américas, y todavía no las ha terminado. Sus anacrónicas hablan por sí mismas, después de intensas sesiones de logopedia. También han ganado premios, como el 



