Nov 072014
 

El Villarreal se vio sorprendido (3-2) por el FC Zürich este jueves en su visita al Stadion Letzigrund correspondiente a la cuarta jornada de la fase de grupos de la Europa League, un encuentro con diez minutos locos en la primera mitad, en los que llegaron los cinco goles, y con un resultado que aprieta el Grupo A, impidiendo la clasificación matemática de los de Marcelino.

Los castellonenses dejaron los deberes para las dos jornadas que restan y dieron vida a un rival que estaba prácticamente eliminado. Con la derrota del conjunto español y la victoria (0-2) en el otro encuentro del Borussia Moenchengladbach sobre el Apollon Limassol, el ‘submarino’ deja de ser líder del Grupo A y se queda segundo con siete puntos por los ocho de los alemanes. El Zürich resucita con cuatro y los de Chipre, últimos con tres.

El conjunto amarillo entró en la primera mini crisis de la temporada. Los de Marcelino llegaban con dos derrotas seguidas en la Liga BBVA, ante Valencia y Sevilla, y se quedaron sin la dosis de alegría que venía siendo hasta ahora la competición europea. Ya en el duelo de ida, el cuadro suizo dio síntomas de su capacidad de sorpresa, pero también las dio el Villarreal de clara superioridad. Al final, los amarillos se dejaron comer la tostada y desperdiciaron una clasificación matemática de la que se pueden acordar.

A pesar de los avisos del técnico asturiano en la rueda de prensa previa al partido, el ‘submarino’ no acertó a sujetar el alocado juego de su rival. El Zürich, sin nada que perder, se vino arriba y aceptó el tú a tú con un Villarreal que igualó los errores defensivos de su rival. El cuadro amarillo no tuvo el control del partido ni del balón y en el ida y vuelta salió perdiendo en 10 minutos locos que hicieron las delicias de los pocos aficionados que se dieron cita en el feudo zuriqués.

Sin un dominador claro y apenas ocasiones, los de Marcelino terminaron abriendo la lata a balón parado, en un córner que remató con gran maestría Pina (min.19). Se ponía de cara el partido para los visitantes, pero sin apenas tiempo para administrar la ventaja, un Etoundi que ya venía avisando en los primeros minutos empataba el partido de cabeza en una salida en falso de Juan Carlos. Los de Marcelino encerraron a su rival y pocos minutos después, tras varias ocasiones, Gerard ponía por delante de nuevo a los visitantes (1-2).

Se las prometía demasiado felices el conjunto español y cinco minutos después los suizos mandaban en el marcador. Primero una falta de Djimsiti se colaba en la red sin que tocase en nadie. Después, en un mal marcaje defensivo, Chikhaoui culminaba los minutos de locura marcando casi a placer en el área pequeña. Por partida doble, el Villarreal desperdiciaba su ventaja, sin el control de partido que se esperaba ante un rival inferior. El intercambio de golpes dejó paso a una calma antes del descanso sólo perturbada por un claro penalti a Espinosa que no señaló el colegiado.

Tras el paso por los vestuarios, los de Marcelino fueron con más temple, encerrando a su rival y madurando las jugadas. Sin embargo, la dosis de optimismo inhalada por los locales les dio fuerzas para desquiciar poco a poco a su rival. Pina la tuvo clara a los pocos minutos y ya más entrada la segunda mitad, Rukavina estrelló el balón en la escuadra, pero fue todo lo destacable.

El Villarreal no encontró el caminó, cayó en la trampa del Zürich, que obligaba a jugar por el centro, y firmó una discreta segunda parte. Ni la entrada de Bruno sirvió a los visitantes para dar más criterio a los suyos. Los de Urs Meier manejaron bien su ventaja y los de Marcelino apenas se acercaron al empate. Las rotaciones del técnico asturiano no funcionaron esta vez en la gélida noche suiza y recibieron un serio aviso que a estas alturas, al menos, aún tiene remedio.

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