08 de mayo de 2012. Archivado en Game of Thrones. Comentarios: 26 Comentarios

Tetas, espadas y la superioridad moral del chorizo

Tras una semana vistiendo el negro en Murcia, toca regresar a la rutina y remontar el calendario. Que la primavera arrecia con mucho ajetreo. De momento, mi retraso ruge por el final de The Good Wife, a la que todavía no he podido hincarle el diente.

Mientras ajusto cuentas con mi disco duro, he repasado entradas amigas. Y no me resisto a escribir al hilo de esta reflexión de Marina en ¡Vaya Tele! sobre Juego de tronos y la gratuidad visual. Bueno, para ser más precisos, lo que me ha escamado han sido muchos de los comentarios.

Marina centraba el tema en términos muy razonables, explicando cómo el sexo es una herramienta de poder en el relato. Es evidente que una de las cartas que juega la serie -bueno, toda la cadena HBO- es la de subir el envite de “lo visible” (las comillas hacen de perro guardián, no se apuren). El órdago se decide en asuntos como el ritmo o la complejidad narrativa, pero también en aspectos como la representación del sexo y la violencia. Todo vale. Lo que me sorprende es que cuando se cuestionan estos dos últimos temas surge una marabunta de gritos que practican uno de los deportes favoritos de la Europa libre: la superioridad moral. Deja de importar la calidad del razonamiento, el sentido crítico, la apreciación estética… todas esas minucias pasan a segundo plano porque, quien critica los excesos (especialmente en la representación del sexo) pasa automáticamente a ser catalogado de “puritano”. O “censor”. Oh, Dios mío. Así acabaremos por tragar (sin ánimo metafórico) y auparemos al panteón de la alta cultura las roccosas hazañas del sufrido Sifredi, ese cutre atleta del catre. Todo para evitar la mohosa etiqueta: puritano.

(Fuente: Canal Plus España)

1. La primera cantinela habitual es la de la doble moral americana. Así, a bulto. Ese puritanismo yanqui que tanto detestamos, nosotros, españoles, campeones de la transgresión, padres de la sobrasada, la panceta y el choricico. Y tics así, siempre lo digo, se le encasquillan a gente culta y de enorme sensibilidad seriéfila, algunos, incluso, lectores muy afilados de este blog. Todo es culpa de cuatro republicanos chalados y, of course, de los católicos, que son todos unos reprimidos y tienen que andar por ahí coartando la libertad artística de los demás. Ja. ¡Anda ya! Lo peor es que este anti-americanismo de mesa camilla resulta muy eficaz.

Permítanme traer un fragmento de una entrevista que Javier Meléndez me hizo, otro tipo admirable que encalló en el tópico:

JAVIER: Antes de Los Soprano era impensable que los protagonistas fueran “los malos”, y todos los policías eran decentes. Ahora los policías son de gatillo fácil, tienen vicios, emplean métodos poco ortodoxos, e incluso son corruptos; otras veces, los protagonistas de las series tienen ambiguedad moral (Nurse Jackie, Mad Men), e incluso son personajes con negocios sucios (Boardwalk Empire, Breaking Bad, Sons of Anarchy)… Luego está la violencia y el sexo cada vez más explícitos en una televisión tan conservadora como la norteamericana. ¿Hasta dónde se podrá llegar?

ALBERTO N.: Aquí caemos en otro tópico, muy europeo. ¡Como si nuestras televisiones no fueran conservadoras! ¡Muuucho más que la televisión americana en su conjunto! Y no, no creo que enseñar una teta sea un símbolo de radicalismo. Me da igual. Ser conservador o radical es otra cosa, mucho más profunda. Hablo de televisiones que arriesgan, no solo en la explicitud de sus propuestas (sexo, violencia), sino en la complejidad de sus tramas, en el atrevimiento ideológico, en la superación de lo políticamente correcto, en la ruptura de estereotipos, en la exploración de nuevos formatos y géneros, etc.

De todas maneras, no deja de hacerme gracia que se tilde a la televisión americana de conservadora o puritana. ¡Lo dice hasta gente inteligente! ¿Qué pasa, que la HBO se hace desde París? ¿Que Californication está ambientada en Carabanchel? ¿Que Spartacus la produce la RAI? Es una dolencia muy europea esa de suponernos moralmente por encima de los americanos cuando, aquí, el mayor “radicalismo” que se permite la televisión española es el de mostrar las portadas de Interviú en horario infantil. Toma ya.

En USA, apenas un 45 por ciento de la audiencia ve los canales en abierto, los que tienen las famosas restricciones de la FCC. ¿Y? Y aún así son capaces de levantar series tan poco “conservadoras” como House, Padre de Familia, El ala oeste, Expediente X, Twin Peaks, Boston Legal, The Good Wife y un larguísimo etcétera. ¡Ya quisiera yo una tele así de puritana! Lo que pasa es que se monta un pollo por no sé qué pezón de Janet Jackson y, claro, allá vamos con nuestros ejércitos de la Europa libre y educada, a salvar a USA de los supuestos fanáticos religiosos que les gobiernan. No deja de sorprenderme cómo una caricatura tan burda sobre la política y el pueblo estadounidense puede tener tantos adeptos.

Por terminar de responder a una pregunta tan larga: parte de la complejidad narrativa que caracteriza al medio en USA va anudada a la complejidad temática y, por tanto, a la ética. Una de los grandes saltos de la televisión americana, desde la explosión de finales de los noventa, ha sido el de sacar petróleo de la ambigüedad moral. Es un campo muy, muy rico. Todo un reto para el espectador. Basta con ver los excelentes pilotos de series como The Shield, Boardwalk Empire o Breaking Bad para constatar que el Bien y el Mal se conjugan en gris.

2. Es curioso cómo en los comentarios al post de Marina -aparte de algunos desprecios a la autora por haberse atrevido a tratar el tema- la mayoría de los que afirman que sí, que hay sexo gratuito e innecesario en Juego de tronos, se ven obligados a incluir la cláusula “yo no soy puritano, pero…”.

Yo no sé si soy puritano, palermitano o pornívoro, pero sí se me antoja evidente que Juego de tronos cae en excesos en cuanto a la representación de la violencia y el sexo. Si eso es el puritanismo, cuélguenme la medalla. Y a mucha honra. Aún diré más: esas borracheras constituyen la única rémora de Juego de tronos desde el punto de vista artístico. Es una propuesta estupenda, de las 4 ó 5 mejores en la actualidad, y solo puedo reprocharle algunas redundancias expositivas (más en la primera temporada que en esta segunda) y su obsesión por la explicitud. Así lo comenté en mi reseña del año pasado. Hay escenas muy duras que sí aportan y otras que no. A eso se refiere precisamente el término sexposition: a la gratuidad, al chacha-chaca en segundo plano, al despiste por colorear el paisaje de jadeos espúreos. Deberían patentar también, por cierto, el término bloodsposition, que la hay a cascoporro.

Ese es el papel de la crítica televisiva, suponiendo que sirva para algo: detectar puntos fuertes y débiles, sugerir fórmulas de mejora, potenciar el disfrute de un relato, etcétera. Por eso me pareció muy pertinente el post de ¡Vaya Tele! Porque en el caso de Juego de tronos, la manía de adoptar la provocación como norma de estilo le hace caer en el sensacionalismo. Y el sensacionalismo, so sorry, minusvalora al espectador; la violencia y el sexo pierden eficacia cuando se banalizan y, entonces, solo reclaman más carne en una espiral perversa. El shock sustituye al intelecto. Si en lugar de masticarle todo al espectador, reclamara más el valor -ético, estético y narrativo- de la elipsis, Juego de tronos tocaría el cielo. Fíjense, por ejemplo, todo el mapa subterráneo que dibuja The Good Wife sin enseñar ni una Janet. Hay más erotismo en una mirada depredadora de Kalinda Sharma que en todo Poniente

3. Entre los argumentos más manidos para justificar el todo vale, está el de que la sexualidad es una parte más de la vida. Da igual si es sado, si denigra, si burdelea o si es, qué cursilada, fruto del amor. Da igual. Con el realismo hemos topado, querido Sancho. Gracias por reinventar la rueda, amigos espermatozoides, pero no es tan simple. Cagar también forma parte de la vida -¡realismo sucio, stricto sensu!- y, sin embargo, no se nos exhiben las heces de un Greyjoy o un Lannister. Perderían glamour, ains. Además, seguro que algún alma impresionable, jeje, lo podría catalogar de mal gusto. Ya lo intentó John Waters en Pink Flamingos y, desde entonces, arrastra la etiqueta de comemierdas. La ecuación realismo=explicitud+salvajismo resulta simplona; el asunto es un poquito más complejo. Sin más: el sexo vende, sea o no artístico, esté o no justificado; la violencia también se clava en la mirada y tiene mucho de morbo.

4. Vale. Replicarán: “Entonces, si no es para aumentar la sensación de realismo, Juego de tronos presenta escenas de alto voltaje y de alto sangraje para provocar emociones fuertes: excitación, repulsa, asco, deseo… En eso consiste el contar historias, ¿no?”. Sí, en eso consiste, entre otras cosas. Pero la labor del espectador -y por extensión la del crítico- también se basa en analizar si la manera de contar es la más pertinente para su propósito, si la adecuación fondo-forma es burda o sofisticada, si la erótica del poder se confunde con el poder de la erótica. En el caso de Juego de tronos hay escenas salvajes que son pertinentes y un buen puñado que resultan gratuitas. Yo insisto en que las damiselas que escoltaban a Meñique en su célebre parlamento despistaban tanto que no había manera de atender al chaval… Lo que me hace gracia es que si lo califico de error narrativo, me recetan que vaya a hablar con mi confesor, en lugar de con mi profesor de guión. Uf.

No veo mayor problema en abordar cuestiones en torno a la ética de la representación en una reseña de la serie. Si analizamos las carencias narrativas de Lost, los errores de estructura en The Killing o la falta de ritmo y foco en el 5.1. de Mad Men, ¿por qué no discutir sobre los excesos representacionales en la gema de la HBO? Si hay escenas de mal gusto, se dice y punto. Si hay escenas subiditas que no aportan nada y ralentizan el relato, ¿por qué no criticarlo? Seguro que el debate, alejado de esos nuevos moralismos que nos invaden desde religiones laicas, puede resultar muy fructífero. Es lo único que reivindico: que no lo pasemos por alto. Es un corralito apasionante y yo disto mucho de tenerlo claro. Me faltan lecturas. Lo que me tocaría las narices sería que críticos a los que adoro cayeran en la autocensura y pasaran por alto un debate tan potente… so pena de ser tildados de casposos.

5. Juego de tronos no ha inventado nada. Se adorna con la provocación como ya lo hacían Deadwood, Roma, Los Soprano o Tell Me You Love Me. Pero no se equivoquen: Benioff y Weiss también tienen sus límites. Antes dije que “vale todo”. No. No vale todo. Esa etiqueta sirve como reclamo comercial, como mecha de escándalo. Pero esto no es A Serbian Film (otra jugada muy rentable, por cierto). La matanza de los bebés se beneficia de la elipsis, ah, Herodes. Las edades de los protagonistas se suben con respecto al libro, no vaya a ser que el término pedofilia asome la patita. E incluso el sadomasoquismo de un Joffrey -toda la parte final de la secuencia me parece perturbadoramente brillante- nos evita el vómito de contemplar unas nalgas ensangrentadas. ¡¡Ajajá, vaya panda de mojigatos y reprimidos son estos creadores!!

6. Juego de tronos es una gran serie. Pero ha elegido pagar estos peajes, aunque no los necesite. Además, las escenas controvertidas son muchas más que en los libros, donde hay un añadido enriquecedor para el debate: no es lo mismo imaginar que ver; el proceso de lectura difiere del de visionado.  Peajes, decía. En verdad los pagamos los espectadores a los que nos incomoda la gratuidad, bien sea desde el punto de vista narrativo, estético o moral. Pero estoy dispuesto a pasar por caja: porque la historia es sólida, muy sólida. El nivel de producción es despampanante. Las actuaciones, una delicia. Sin embargo, abandoné el piloto de Spartacus precisamente porque no encontré respaldo artístico más allá de sus cromas y sus orgías. Con matices, algo similar me ocurrió con Weeds. Juego de tronos disputa otra liga.

7. A mi padre le gustaba Juego de tronos. La llamaba, el muy coñero, Tetas y espadas. Me quedé sin poder debatir con él esto de la superioridad moral del chorizo. Ya he dejado de vestir el negro, pero te aseguro, father, que cuando esté allá arriba contigo te contaré si el cabroncete de Tyrion -tu favorito- se ha salido con la suya.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

26 Comentarios

  1. De acuerdo contigo en casi todo. Sólo discrepo en el punto 1, y voy a dejar que una grandísima serie como Studio 60 hable por mí.

    Matt Albie y Danny Trip tenían problemas, semana sí y semana también, con los sketches del programa y cómo podrían afectar a la “derecha religiosa”, y como la red de afiliadas locales podría dejar de emitir el programa (con la consiguiente caída de anunciante). Quizás no son muchos los puritanos americanos, pero sí ruidosos

    #8 de mayo de 2012 a las 23:38

  2. Toda la razón, sobretodo lo de Spartacus, yo coseguí ver dos capítulos, pero para ver porno está internet…Igual me pasó con los Tudor: La recomendaban y tuve la oportunidad de ver el 1º capítulo en La 1, y tras ver cuatro escenas de sexo de más de 1 minuto, llevando visto solo medio capítulo la quité. No sé si mejora, ni me importa, y demasiadas cosas buenas por ver para perder el tiempo..

    #9 de mayo de 2012 a las 9:05

  3. Mira que intenté que volviera a quedar claro en los comentarios de esa entrada de Vaya Tele que, como yo lo veo, el sexo en Juego de Tronos es un instrumento de poder y, como tal, está despojado de todo erotismo, pero no hubo modo de que nadie me hiciera caso :). En ese aspecto, las tres escenas de sexo de The Good Wife transmiten mucho más erotismo, pero es que los objetivos del sexo en una y otra serie no sin iguales.

    Y yo defiendo en su mayoría el sexo explícito de Juego de tronos, pero la escena de Meñique y sus prostitutas no había por dónde cogerla :).

    #9 de mayo de 2012 a las 10:10

  4. Hace poco tuve un debate con varios amigos sobre este aspecto de la gratuidad visual y la hipocresía de no mostrar cómo matan al bebé en el lupanar. Es indiscutible que a veces ‘Juego de tronos’ incluye elementos sexuales o gore con mucha gratuidad cuyo valor narrativo es nulo, pero esto le lleva pasando a la marca HBO desde hace varios años y, personalmente, me lo tomo como un peaje que hay que pagar para disfrutar de productos de bastante calidad. Es tan habitual dentro de la marca que ya ni me molesto en criticarlo.

    A mí me interesa mucho más, y me parece más grave e hipócrita artísticamente, cuando omiten visualmente la muerte del bebé. En esa escena, no hubiera sido nada gratuito narrativamente haber mostrado cómo dan muerte el recién nacido y, sin embargo, me pareció muy cobarde y pueril esa omisión. En ese momento para mí ‘Juego de tronos’ cayó muchos puntos. Y ya entrando en un debate sobre la filosofía de la imagen: ¿por qué, en la mayoría de productos audivisuales, las muertes de niños suceden elípticamente? ¿Qué coordenadas morales estiman que esto debe ser así? (es una cosa que, comentándolo, se da bastante por hecho) ¿Por qué damos por hecho que debe ser así aunque puede estar justificado artísticamente? ¿No es hipócrita mostrar -casi con alegría lúdico-festiva- cómo mueren decenas de guerreros y omitir después las muertes de niños o evitar el desnudo de una adolescente? Este debate sobre dónde están los límites de la representación ya se dio en 1992 con ‘Ocurrió cerca de su casa’ o muy recientemente en Sitges con ‘A serbian film’, y me da a mí que seguimos sin avanzar nada en este aspecto encudándonos en valores morales y artísticos hipócritas y adocenados, o mejor dicho, inexistentes.

    En este caso, ‘Juego de tronos’ ha pecado de cobarde, y ya ha mostrado dónde están sus límites (muy básicos, por cierto: tetas, culos, pis). Para mí, puede llegar a ser un entretemiento de mucha calidad, pero como producto audiovisual con cosas que decir sobre el mundo o sobre la reprentación de la imagen no tiene mucho que decir. Y luego masacran a directores como Mel Gibson, Gaspar Noé, Takashi Miike o David Cronenberg (entre los 70 y 90) cuando son mucho más honestos, valientes y rompedores artíscamente que productos tan entretenidos como complacientes como ‘Juego de tronos’.

    Saludos.

    #9 de mayo de 2012 a las 10:57

  5. “Cagar también forma parte de la vida -¡realismo sucio, stricto sensu!- y, sin embargo, no se nos exhiben las heces de un Greyjoy o un Lannister.”

    Espere usted a la cuarta temporada querido Alberto…

    #9 de mayo de 2012 a las 12:31

  6. Fantástica entrada en muchos aspectos. Considero que el mejor párrafo es este:

    “Yo insisto en que las damiselas que escoltaban a Meñique en su célebre parlamento despistaban tanto que no había manera de atender al chaval… Lo que me hace gracia es que si lo califico de error narrativo, me recetan que vaya a hablar con mi confesor, en lugar de con mi profesor de guión.”

    Billy Wilder se quejaba del uso del sexo en cine de los 70. Consideraba que era un modo burdo de atraer la atención de los espectadores. Nadie dirá que Wilder era un mojigato, sobre todo cuando su deseo era morir en brazos de una joven amante.

    Otros utilizan otra vara de medir: serie española con sexo, mala, más de lo mismo; si es de la HBO, ni una palabra en contra.

    ¡Y gracias por lo de admirable!

    #9 de mayo de 2012 a las 12:33

  7. FRAN: Sí, Sorkin le daba mucha caña a ese tema. Él, que es un clásico “liberal” de Hollywood. No digo que no haya derecha religiosa. La hay. Como también hay izquierda caviar, que es muy ruidosa. Ese precisamente es mi punto: evitar la parodia de la política americana como si fueran todos un puñado de paletos, excepto tres tipos de NY y LA. Como si no fueran ruidosos, también, un montón de “-ismos” ideológicos que nacen y se desarrollan allí. Es una sociedad madura y compleja y en los republicanos, como en los demócratas, hay sus iluminados, pero sobre todo muchísima gente razonable.

    GEORGE: Yo creo que ni llegué a terminar el piloto de Spartacus. Eso sí, me insisten en que mejora y sí que hay una historia. Pero, de momento, no da la vida.

    MCGUFFIN: Creo que tu razonamiento se entendía bien. Y se podía discutir. Lo que me enfadó, como escribo, es que cuando salta esta tecla se sustituyen los eslóganes por el razonamiento. Esa superioridad moral me quema. Fíjate que en muchas de las respuestas “justificativas” no salía el tema de lo desagradables y poco sensuales que son muchas escenas, sino que la justificación era: “somos unos reprimidos y ya está bien de no poder hablar de sexo y escandalizarnos”. Ese era mi punto. Por eso digo que hay más erotismo en The Good Wife, por ejemplo, que hace de la elipsis una virtud fascinante.

    LUISSS: Es un tema interesante el de los límites. Yo sí creo que poner lo de los niños siendo asesinados es excesivo. Mi reflexión ahí es que también otras cosas pueden resultar molestas o excesivas (gratuitas, morbosas, innecesarias, llámalo como quieras) y, sin embargo, las aceptamos alegremente. Era solo eso: demostrar que GoT también tiene sus “autocensuras”. No creo que evitar el descuartizamiento de niños sea una actitud cobarde; al contrario, denota sensibilidad. La elipsis resulta efectiva. Ahora bien, esa sensibilidad también podrían aplicarla a otras muchas escenas. ¿Por qué no?

    YURIK: De momento solo he leído los dos primeros libros. Pero la serie va muy rápido, así que lo mismo las cacas llegan antes, ¿o qué?

    JAVIER: Yo siempre estoy de acuerdo con Wilder, diga lo que diga (hasta ahora nunca me ha fallado).

    #9 de mayo de 2012 a las 12:53

  8. Bueno bueno bueno, como persona aludida en esta reseña (el comentario más votado en ¡Vaya tele! es el mío) tendré que exponer mi punto de vista sobre este tema, porque creo que tu texto es muy, muy demagógico. Además, te cuidas muy mucho de autoresponderte ante los posibles argumentos en contra de tu discurso, anticipando tu rechazo a la opinión que podamos exponer los que creemos que el uso del sexo en la serie no es gratuito, sino una herramiento como otra cualquiera para contar una historia.

    Primero de todo, no se puede negar, tal y como ha comentado Fran, que el sector puritano americano es de aupa y que son maestros en poner el grito en el cielo cuando lo que ellos consideran políticamente correcto se ve amenazado. De hecho, el motivo de la reseña de Marina es precisamente el tratamiento de este tema en los blogs estadounidenses (no en los de aquí), donde está siendo muy cuestionado el uso del sexo y la violencia en GoT. Bien, ese sector es el que al menos yo crítico, un grupo de gente que no tiene otro pito que tocar que poner en entredicho la necesidad de mostrar ciertas escenas sexuales en las ficciones. No se cuestiona la sociedad americana en general, sino ese nicho conservador, arraigado y excesivamente puritano. En cambio opino como tú que la sociedad americana es tan progresista o más que la europea y la ficción televisiva es un buen baremo para que nos demos cuenta de ello. La respuesta que le das a Javier Menendez la comparto al 100%.

    Lo que no se puede negar es que el sexo aún es un tema tabú en la sociedad en general y en el sector más conservador de la sociedad americana en particular. El sexo, más que la violencia, incómoda a mucha gente y no se ve con la naturalidad con la que se debería ver. Eso es lo que yo defiendo. No me siento ni progresista ni, como dices, moralmente superior, pero sí soy consciente de que el simple hecho de que exista debate en este caso es un síntoma de que no avanzamos en este terreno. Claro que hay que poner ciertos límites (no estoy de acuerdo con el discurso de Luissss), pero una masturbación lésbica no explícita o la sucesión de senos expuestos no los encuentro criticables (vamos, ni que salieran corridas en la cara o primeros planos de sodomizaciones). Menos aún decir que mostrarlos es gratuito. Gratuito lo es todo, pero es un adjetivo (des)calificativo que solo se lo aplicamos al sexo, como si fuera algo malo. Claro que las escenas sexuales se podrían no mostrar, ¿pero hay algo de malo en que se decida mostrarlos si encaja en la historia? ¿De verdad es algo reprochable? ¿Alguien ve GoT por el sexo? ¿Cúal es el límite de lo que es censurable y por lo tanto criticable? ¿El contenido sexual de GoT es tan alarmante como para levantar ampollas en ciertos sectores? La respuesta a esta última cuestión es un rotundo no. A mí lo que no me parece bien es que exista debate, no que haya alguien a quien le molesten dichas escenas. La sensibilidad de cada uno, en base a la educación que haya recibido, es muy respetable, pero montar en cólera porque continuamente se muestran cuerpos desnudos en una serie donde el sexo es un instrumento muy importante es excesivo. Yo aplaudo la naturalidad de las escenas sexuales de GoT, ya que odio ver a actrices taparse los pechos con las sábanas para que no se les vea ni medio pezón, cosa que en la vida real nadie hace tras mantener relaciones sexuales. Eso sí que es antinatural.

    En fin, que por una vez no estoy de acuerdo con tu discurso ni, sobre todo, con tu forma de atacar a los ‘moralmente superiores’, porque yo desde luego no estoy aquí para dar lecciones a nadie ni mirarle por encima del hombro, pero sí creo que la esterilidad de este debate es más que evidente.

    Por cierto, mi más sentido pésame por la pérdida padre. ¡Mucho ánimo!

    #9 de mayo de 2012 a las 14:07

  9. Este guionista hastiado explica mejor que yo mi propia opinión haciendo alusión al ya famoso monólogo de Baelish.

    http://bloguionistas.wordpress.com/2011/06/03/las_dos_carretas/#comments

    #9 de mayo de 2012 a las 17:33

  10. Voy a matizar un poco algunos de los argumentos de mi comentario, porque tal vez no se me ha entendido del todo. No digo que no haya que poner límites, simplemente pregunto en qué coordenadas morales o artísticas nos basamos para ponerlos. Ahí ya puede entrar el tema de la lógica interna de un producto audiovisual. Si la muerte del bebé es elíptica, ¿por qué dos minutos antes has mostrado de forma explítica cómo matan a un bastardo del rey que tiene edad adulta? En un caso como éste ya sí que se están poniendo cortapisas y cayendo en la comodidad artística. Se elude lo que conviene, lo que no hace daño. Por eso digo que en ese momento me parece muy cobarde (y, por supuesto, sin sensibilidad alguna) la actitud de la serie. Hubiera sido justificable narrativamente mostrar cómo matan al bebé, y más teniendo en cuenta que han mostrado muertes de forma muy explícita (y no grauitas) un minuto antes. De todas formas, aún no he encontrado una respuesta sólida sobre por qué se puede o no se puede mostrar la muerte de un niño, y ahora me estoy basando más en un tema moral o de filosofía de la imagen que en en su valor narrativo. Aunque con este debate quizás estamos extrapolando demasiado, jeje.

    ‘Juego de tronos’ no tiene reparos en mostrar escenas de violencia (contra mayores de edad) o sexo gratuitas porque epatan, hoy en día molestan poco, y es más, complacen al público. Por eso digo que la serie es bastante complaciente y no tiene mucho que decir. En su comentario, Mackey me está dando la razón: mostrar cómo matan a un bebé no, porque tienes que haber límites (cuáles y por qué, habría que preguntar), pero sexo sí porque tampoco hace daño a nadie. Saludos.

    #9 de mayo de 2012 a las 17:48

  11. MACKEY: El sector puritano es tan de aúpa como cualquier minoría que pone el grito en el cielo ante un anuncio, una broma de una serie o una representación del estereotipo. Recuerda el capítulo de “30 Rock” diciendo, tras la polémica de Tracy Morgan, que ahora hasta los “idiotas” iban a conformar un colectivo para denunciar desagravios. Lo que ocurre, simplemente, es que hemos creado una caricatura desde Europa que hace que el 80 por ciento de los americanos parezcan estúpidos y rancios. Y, jo, que España no es mucho mejor intelectual ni políticamente… Es más, allí tienen una sociedad civil muy fuerte que hace que hasta las amas de casa estén sindicadas y monten pollos cuando algo no les gusta.

    Mi punto es justo el contrario: en América los blogs tratan este tema porque están menos acomplejados que nosotros y, si les parece excesivo, lo dicen y argumentan (o, al revés, si les parece bien). Pero aún no he leído a nadie que haya montado en cólera. Al contrario: los que han mostrado enfado han sido quienes se quejaban de que se tratara este tema. Por eso me mosqueaba el asunto.

    Tienes toda la razón en que el sexo genera una visión diferente que la violencia. Si te das cuenta, yo he intentado tratar ambas en mi texto, precisamente porque me preocupan ambos aspectos. He tildado de gratuitas, también, muchas escenas violentas a las que hago referencia.

    Dices que “levanta ampollas” en ciertos sectores. ¿En cuáles? No sé (quizá lo haya, pero no lo he visto) de asociaciones de padres católicos o evangelistas que hayan pedido la retirada de la serie ni nada por el estilo. La gente sabe que esto va por la HBO y no pasa nada. En España lo mismo. No he leído aún a nadie que haya condenado a la hoguera a Canal Plus España. No hay que confundir que algo no te agrade con el intento por censurarlo. Está a años luz una cosa de la otra. Ahí es dónde apunta mi argumentación. A la exageración. A mí mismo hay muchas escenas que no me gustan (ojo: otras muchas escenas de sexo y violencia sí me parecen necesarias en la serie, relee mi reseña del año anterior; como dice MCGUFFIN sirven en muchas ocasiones para expresar el poder) y no pido que dejen de emitirla. Al revés: intento ejercer una labor crítica, como hago con los misterios sin resolver de “Lost” o el ritmo parsimonioso de “Caprica”.

    Y aún voy un paso más allá: creo que la serie se beneficiaría artísticamente si se apoyaran más en la elipsis, si no cayeran algunas veces en el “porque sí”, en la redundancia, en la grasa narrativa. ¿Que pueden hacer sus escenas subiditas? Joer, claro que sí, faltaría más. Al igual que “Lost” podía obviar la respuesta a sus misterios. Es solo que esos detalles hacen que se resienta su calidad narrativa y que, en lugar de un 10, se me quede en un 9.

    Hablas de naturalidad, como argumento. Bueno, es un tema complejo. También es natural cagar, nacer o morirse. Lo primero no se muestra por buen gusto, lo de nacer tiene problemas de credibilidad y lo de morirse, si te das cuenta, también es un tema al que se le aplica sensibilidad y, cuando alguien se pasa, se habla de “morbo”. No me voy: el sexo con naturalidad. Sí y no. Al tratarse de un aspecto íntimo (¿o es que mantenemos relaciones sexuales en la playa, a la vista de todo el mundo?) mostrar una escena de sexo no es exactamente lo mismo que mostrar una comida de amigos. ¿Que puede cambiar la consideración social del sexo? Sin duda, puede. Pero, de momento, este pudor no es una cuestión religiosa, sino antropológica. Incluso social. Insisto: ¿cuánta gente ves haciendo algo tan natural como “chingar” en la playa de Sopelana, a mediodía? ¿O en la Gran Vía de Bilbao a las nueve de la noche? Espero que esto se me entienda bien. Simplemente abogo por discutir esos límites de lo representable, por tratarlos al analizar una obra que juega deliberadamente a estirarlos. Eso, lo siento, me parece sanísimo. Y muy interesante, como te decía en el correo-e.

    #9 de mayo de 2012 a las 18:14

  12. Es que Luissss, tú te has ido al otro extremo. Alberto defiende que GoT es demasiado explícita de una forma no del todo justificada, mientras que tú incides en la complacencia de la serie porque en algún momento concreto ha omitido mostrar aberraciones que pueden herir sensibilidades, por lo que tildas a sus creadores de cobardes. Yo creo que ni tanto ni tan calvo. Sí pienso que tiene que haber ciertos límites con la violencia, pero no con el sexo. Mostrar algo tan natural como un cuerpo desnudo o un acto sexual no debería alarmar a nadie, porque es algo común a todos. En cambio mostrar de forma explícita el asesinato a sangre fría de un bebé recién nacido sí entiendo que pueda suponer un shock para mucha gente, porque no estamos hablando de un acto natural y humano, sino de una atrocidad que nadie en su sano juicio justificaría. De vez en cuando, sí hay que tener cierta sensibilidad con el espectador y no cruzar algunas líneas.

    #9 de mayo de 2012 a las 18:15

  13. MACKEY: Sí, ya hice referencia al post de Natxo en mi entrada del año pasado. Insisto en lo de Meñique y el despiste.

    LUISSS: Te entiendo mucho mejor ahora. Entonces sí que vamos en la misma línea que en la de mi punto 5. ¿Por qué unas cosas sí y otras no? Ahí iba yo también. Puestos a ser brutos, ¿por qué nos cortamos ante unos aspectos y no ante otros? ¿Un escandalizar hábilmente calculado? Creo que sí te sigo ahora y estamos de acuerdo.

    #9 de mayo de 2012 a las 18:17

  14. Comprendo tu punto de vista Mackey, pero me estás hablando de naturalidad cuando nos estamos refiriendo a una ficción: el sexo y la violencia de la serie son representaciones, y ambos temas pueden tener una misma altura moral dentro de una ficción porque están fuera de la realidad. Creo que los límites los debe marcar el propio producto audivisual, su propia lógica interna. No podemos estimar qué es lo que merece ser representado basándonos en nuestro(s) código(s) morales. Ahí estamos cayendo en una trampa, porque podemos traicionar el valor artístico de una peli o una serie por motivos que están fuera de sus márgenes, de ahí que pregunte por qué no podemos mostrar tal o cual cosa si son meras representaciones (lo que vemos no es real).

    Para estos casos suelo regirme por la lógica interna del producto o relato, y por eso digo que los creadores pecaron de cobardes al restringirse sin excusa artística alguna y de forma algo hipócrita. Si la mentalidad es no molestar, aunque se pueda justificar artísticamente, para mí ese producto pierde credibilidad y cae en la bajeza moral.

    Un saludo.

    #9 de mayo de 2012 a las 19:05

  15. Estoy de acuerdo con esta afirmación de Luissss;

    “Creo que los límites los debe marcar el propio producto audivisual, su propia lógica interna. No podemos estimar qué es lo que merece ser representado basándonos en nuestro(s) código(s) morales”.

    Hasta ahora se ha dicho poco sobre si el sexo en ‘Juego de Tronos’ es coherente en todo momento y está justificado desde un punto de vista narrativo, de tono o que ayude a la comprensión de los personajes.

    En ‘Juego de Tronos’ hay una ‘escena cliché’: una mujer quiere influir en la opinión de un hombre y para ello se desnuda. No me planteo si es gratuito, lo que me planteo es que es si es un recurso manido.

    Soy un entusiasta admirador de la miniserie ‘The Crimson petal’ en la que hay escenas de sexo relacionadas con el poder, la sumisión y el dolor. No veo que sean gratuitas. Sin embargo, sí creo que en ‘Juego de Tronos’ hay desnudos y escenas de sexo que lo son porque no aportan nada a la narración, ni al tono, ni a los personajes. Puede incluso ser contraproducentes, porque los desnudos siguientes pueden perder fuerza.

    #9 de mayo de 2012 a las 20:32

  16. Como alguien que uso el “yo no soy puritana” en el articulo de Vayatele digo: GoT usa demasiado del recurso sexo sin necesidad. Y digo “yo no soy puritana” porque resulta que cuando uno dice “hay sexo gratuito” inmediatamente hay voces que acusan de que uno es puritana. Pues no, nadie en el articulo dijo “no quiero escenas de sexo” sino que hay varias que no eran necesarias. Y claro que habra quien diga que lo eran… pero yo tambien puedo explicar muy bien las escenas de sexo de Spartacus de la que soy fan, simplemente por eso, por ser fan, no porque en realidad tengan sentido. Y en el caso de GoT estamos en la misma situacion.

    La historia de GoT es de por si bastante solida para que la serie la desmerezca cayendo en el morbo del sexo. Podria en algunos casos insinuar en vez de ir mostrando teta, pero no lo hace, y eso lo atribuyo a defecto de los guionistas, que son incapaces de hacer una escena erotica que seria igual o incluso mucho mas coherente con la historia, porque la saga (y eso tambien se menciono en el articulo de Marina) tiene menos sexo que el que esta mostrando la serie. HBO hace buenas series pero estaria bueno que le dijera a sus guionistas “sean un poquito mas creativos y no tan basicos usando sexo”

    #9 de mayo de 2012 a las 22:55

  17. Pues tienes toda la razón.MUCHAS ESCENAS DE SEXO SON COMPLETAMENTE GRATUITAS.Las de Theon no aportan casi nada.Y sí,si se trata de realismo que salgan los personajes cagando.Y que conste queme encanta la serie,pero no me gustan las trampas para captar audiencia.

    #10 de mayo de 2012 a las 5:20

  18. A mí hay algo que me perturba en quejarse porque se abuse de un punto, pero en otros haya más cortapisas. Sinceramente, excederse en todo para que no haya quejas muy raras veces termina ofreciendo un resultado satisfactorio, porque rara vez (hasta casi nunca me atrevería a decir) se puede equilibrar el exceso total. La cuestión es elegir qué exceso quieres y ser consecuente con ello. Y en ‘Juego de Tronos’ claro que hay gore, a veces en exceso, pero bien que han evitado mostrar en primer plano los decapitamientos en un plano sostenido. Ver la cabeza rodando impacta, pero el exceso se ha suavizado. Similar sería el caso el bebé. Y el contenido sexual también puede ser excesivo (yo mismo comentaba alguna vez ‘Ahí está la escena de tetas para rellenar la cuota’ viendo algún episodio), pero el exceso auténtico sería mostrar escenas directamente pornográficas. Si uno se pone a quejarse por estos temas… lo más probable es poder desmontar tranquilamente el 99,9% de las obras, y quizá me quedo corto.

    Personalmente, me molestan mucho más otras situaciones en las que se juega abiertamente con la sexualidad… pero sólo verbalmente. Si provocas y quieres ser atrevido, no me hacen falta miles de desnudos, pero personajes agarrándose a sábanas como si fuesen un escudo contra todos los males… eso es mucho peor, y mucho más habitual.

    #10 de mayo de 2012 a las 7:13

  19. Si la ‘Juego de Tronos’ no prescinde del sexo es porque HBO no quiere, sencillamente. El sexo vende, y la HBO no vive sólo del cable, si no de las exportaciones. Se ha vendido ‘Juego de Tronos’ como fantasía épica para adultos y la cadena quiere remarcarlo con sexo, sudor y sangre. Parece que quiere decir: “¡Eh, esto no es para niños!”

    Justamente ayer escribí un artículo titulado “Televisión, Twitter y el caballo de Balzac” para la Revista Yorokobu (perdona el autobombo, Alberto). En uno de los párrafos digo:

    “En la colección de relatos El caballo de Balzac, de Gert Hofmann, Balzac quiere saber por qué sus obras de teatro no tienen éxito, y por qué un autor rival llena la sala hasta la bandera. Balzac descubre que la razón no está en el texto ni en los actores ni en la escenografía; el secreto del rival es simple y cruel: en cada representación se corta la cabeza a un caballo”.

    Bien, en ‘Juego de Tronos’ tenemos caballos y personas decapitados, degolladas, partidas por la mitad y escenas de sexo… porque vende.

    Los guionistas de ‘Juego de Tronos’ no son tontos ni poco creativos como algunos comentarios pretenden sugerir. Los guionistas, en cualquier caso, son asalariados de la cadena (aunque cobren cientos de miles de dólares por cada capítulo).

    La cuestión no es si falta creativad, si no si el sexo y la violencia son gratuito o no, si son empleados de manera burda (a propósito) para atrapar a la audiencia adulta.

    #10 de mayo de 2012 a las 11:52

  20. Vasilia, disiento enormemente en que los libros de Canción de Hielo y Fuego tengan menos sexo que la serie. A ver si va a resultar que George RR Martin está escribiendo Harry Potter :)

    #10 de mayo de 2012 a las 14:29

  21. Uff, vaya debate. Partamos de la base de que habrá dos tipos de ‘opinadores’: los que hayan leído además los libros -entre los que me incluyo- y quienes no lo han hecho y ven la serie con ojos ‘vírgenes’.
    Los libros, como apunta Marina, son brutales. No tienen piedad ni mojigatería alguna. Pero aún así, coincido en que a la serie le sobra sexo y violencia explícitos. Es un tic muy propio de la cadena HBO, el provocar al espectador, que hace unos años podría tener su gracia, pero que actualmente puede hacerle perder un poco de calidad narrativa.
    Por otra parte, puedo entender que los productores se hayan visto forzados a ello para suplir muchas de las escenas espectaculares que se dan en los libros, que exigirían un presupuesto incluso mayor al ya de por sí generoso de la serie. El domingo pasado, con la secuencia de Invernalia -que no, que no, que no suelto espoilers-, pudimos ver esa clara política de ahorro de costes.
    Y eso que se trata de una serie fabulosa, que ha logrado el casi imposible reto de plasmar hitos literarios que imaginábamos imposibles, como el Muro o el nacimiento de los d…. Pero su tendencia, por ahora, es ahorrarnos las caras batallas. Mostrarnos si acaso sus restos a posteriori.
    Y, nuevamente, coincido con Alberto en esa falsa superioridad intelectual desde la que aquí mucha gente habla de la televisión americana y de la sociedad estadounidense en general.

    #10 de mayo de 2012 a las 17:37

  22. Yo soy uno que no soporta “Juego de Tronos” precisamente por las elipsis violentas.
    Quiero decir que, aunque se hable de violencia, ¿alguien ha visto de verdad una batalla en condicinones dentro de la serie? ¿Algún apunte de épica guerrera? ¿Por qué vemos cómo la gente se dirige a la batalla, una elipsis, luego cadáveres?
    Respuesta: es caro.
    Poner escenas eróticas es barato.
    Escatimemos en uno pongamos mucho de la otra.
    Pero no por valores artísticos o narrativos. Por dinero.
    Por eso le cuestiono a la serie casi todo: ni le veo riesgo en la producción, ni riesgo en innovaciones. Para los que no leímos el libro es confusa y deslavazada. Y algunos decorados, en fin, parecen de “Águila Roja”: Cuando veo tantas alabanzas a esta serie no puedo evitar pensar que la gente dice que es buena porque es HBO. Y, con lo mucho, que me han gustado otras HBO, ésta no la soporto.

    #10 de mayo de 2012 a las 18:58

  23. Hola a todos
    Francamente, no soy capaz de encontrar ni una sola escena de sexo gratuita en GoT. Lo primero porque prácticamente todas están recogidas en los libros; y segundo porque sirven para reflejar perfectamente el carácter de los personajes.
    Alberto cuestiona la escena en la que mientras Meñique echa su parlamento está adoctrinando a dos de sus pupilas en las artes amatorias calificándola no de exceso si no de error narrativo. También se puede pensar, y yo así lo pienso, que qué mejor manera de retratar a Meñique que de esa manera: un tipo audaz, tremendamente inteligente y maquiavélico hasta la nausea.
    También menciona que hay mas erotismo en una mirada de Kalinda que todo Poniento. Seguro, pero hablamos de sexo, no de erotismo. Y así las escenas de sexo nos sirven para descubrir la madera de reína que tiene Daenerys, el sadismo de Jofrey o la banalidad de Theon Grejoy.
    Por último, estoy al 100% de acuerdo con Alberto su afirmación de que ójala la sociedad española, y la europea, fuesen sólo la mitad de ‘conservadora’ de lo que es la de los EE.UU pero claro, el antiamericanismo de mesa camillla, como afirmas, es muy rentable.

    #10 de mayo de 2012 a las 19:26

  24. Pues que queréis qué os diga? a mi las escenas de sexo de GOT en general no me parecen gratuitas y si bien puede haber alguna que lo sea lo mismo podría decirse de alguna escena violenta o de algún paisaje o de cualquier otra cosa.

    Y aunque el debate me parece interesante lo que me molesta es que esta entrada tenga 22 comentarios (23 con este) y la de Justified únicamente 10 .. ¿será pq el título de esta icnluye el termino “Tetas” de forma “gratuita?

    Disculpame la bromita Alberto, gran blog, pára mí el mejor en castellano a día de hoy e. Saludos

    #11 de mayo de 2012 a las 13:57

  25. Por cierto,la que hace de novia de Tyron fue actriz porno,dato curioso.

    #17 de mayo de 2012 a las 4:24

  26. Voy a hacer un comentario tópico. Juego de tronos es una serie para hombres, a las mujeres nos asquea tanta teta gratuita, tanto sobeteo de la mujer como señuelo para la audiencia. Vi el primer capítulo y ya me hastió.

    #22 de julio de 2012 a las 13:12

Trackbacks & Pingbacks

  1. Diamantes en serie
  2. Poliptoton
  3. Antara Adachi
  4. Alx
  5. Review-Search-es
  6. Bitacoras.com
  7. Review-Search-es
  8. Álvaro G.Cabiedes
  9. Begoña V.
  10. Alberto N. García
  11. Carlos M. Corrales
  12. Luis Baena Víu
  13. Ramon arcas esteban
  14. Begoña Roldán Juez
  15. Ráhel
  16. Javier Meléndez
  17. Javier Meléndez
  18. IRVING JOSE
  19. Teresa Díez Recio
  20. Lady Erotiqué
  21. Isart Armengol
  22. Alberto N. García
  23. Alfonso Díaz Knörr
  24. Spencer Tracy
  25. Miguel Carvajal
  26. José María
  27. pɐqɐ oɹpuɐɾǝlɐ
  28. pɐqɐ oɹpuɐɾǝlɐ
  29. Estrellas Invitadas (CXXXVI) | seriesyonkis.biz
  30. Alberto Rodríguez
  31. Gari Araolaza
  32. Javier Marrodán
  33. Philip Muller
  34. Javier Gómez
  35. Marina García Badía
  36. gentedigital
  37. Jaime Santirso
  38. Bronte
  39. Jarroson
  40. Mercutio Montesco
  41. ‘Juego de tronos’ pierde el norte | Diamantes en serie
  42. Bremaneur
  43. Montse Doval
  44. Alberto N. García
  45. fernando hugo rodrig
  46. fernando hugo rodrig
  47. ‘Girls’ a contracorriente | Diamantes en serie
  48. La sangre de los héroes | Diamantes en serie
  49. ‘Hannibal’: lo siniestro como arte | Diamantes en serie
  50. Pilotos de otoño: Masters of Sex
  51. Masters of Soap | Diamantes en serie

Dejar un Comentarios