Retos para el año 2016

Se acabó 2015 y me tocó hacer balance. No soy de mirar mucho atrás. No se puedes ser esclavo del pasado. Las heridas cicatrizadas no deben revolverse. Así que toca pensar en el año entrante y plantearme nuevos retos. Y escribirlos públicamente me ayuda a conseguirlos, a tenerlos presentes y a que mi compromiso sea mayor. Me gusta distinguir entre lo personal, lo profesional y lo empresarial. Aquí voy con los personales.

Prometí que antes de cumplir los 40 iba a correr más de 40, y aunque todavía tengo algo de tiempo antes de ser cuarentón, este año voy a correr intentar acabar mi primer maratón. Para ello llevo preparándome desde finales de verano y ahora ya es hora de apretar para llegar fino al maratón de Sevilla el próximo 21 de febrero de 2016.

12394140_964246670297852_894025986_nOtro reto maratoniano es la organización del I Maratón Burgos en la que estoy colaborando junto a un grupo de corredores burgaleses. Será el 9 de octubre de 2016 y este no podré correrlo porque estaré trabajando al otro lado.

En 2014 me puse la obligación de escribir una entrada semanal en este blog. Y lo cumplí. En 2015 dejé de escribir por aquí con regularidad. Más bien ha sido un ‘me dejé’. No quiero ser un dejado, me gusta escribir y en 2016 volveré a hacerlo con más frecuencia. ¿Con cuánta? La que salga. ¿De qué? De lo que me salga.

Tengo una asignatura pendiente: cocinar. Y no deseo aprender por la creciente moda de foodies, masterchefs y veganos si no por disfrutar haciéndolo y porque me gusta la comida. Disfruto comiendo, disfruto bebiendo y quiero disfrutar cocinando. No deseo verlo como una obligación. ¡Si hasta tengo la famosa y maravillosa Thermomix! Voy a incorporar el acto de cocinar como un hábito saludable más en mi día a día.

Después de terminar el programa de reducción de estrés de ocho semanas basado en mindfulness y obtener resultados positivos, he decidido seguir entrenando y mejorando sus técnicas para vivir en la aceptación (que no la resignación), la atención plena, la consciencia y la compasión. Continuaré con mis prácticas de meditación, con mis autocuidados y el no juicio.

Voy aumentar mi espiritualidad, cuidar mi vida interior. En mi caso, desde la fe cristiana que profeso. Seguiré en mi compromiso de adoración perpetua de los lunes, en mi silencio, en algún retiro… En definitiva en el encuentro íntimo y cercano con Dios centrado en el Amor.

En 2015 apenas he visto la televisión. Incluso tuve mi tv dos meses averiado y para nada eché de menos sentarme en el sofá frente a la caja tonta. He leído más, he hecho más deporte, he viajado más, he escuchado más música, he ido a más conciertos. En 2016 voy ser más selectivo todavía con las horas que dedico a la tv.

Más bici y menos coche. Aunque la pereza, el frío y las distancias son enemigos de la bicicleta, voy a dar más pedales en 2016.

Más observación. Menos prisas. Más silencio. Menos ruido. Más constancia. Menos velocidad. Más amor. Menos rabia. Más compasión. Menos ira. Más entrega. Menos ego. Más desprendimiento. Menos apegos.

¡H O L A  2016! Vamos a vivir grandes momentos juntos.

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Fui becario antes que empresario. Enredado en lo virtual y enredando en la vida real.