Aquí no hay playa

Aquí, en Burgos, donde vivo, no hay playa. Mi amada ciudad bien pudiera ser la que inspiró al escritor George R.R. Martin para crear la fría Invernalia de Juego de Tronos. Así que para disfrutar de la playa, pegarme una chapuzón en aguas saladas y tumbarme bajo el sol como un lagartijo tengo que desplazarme.

Estos días se publican todo tipo de listas con las mejores playas y calas de España. Yo también tengo un ranking con mis favoritas, todas elegidas por su singular belleza pero sobre todo por los recuerdos personales que mi mente asocia a ese pedacito de mar:

1) Playa del Voramar en Benicasim (Castellón)
En plena Costa del Azahar está la zona de Las Villas con su playa del Voramar que hizo conocer a Benicasim como el Biarritz del Levante y que la ‘gente bien’ de Castellón y Valencia fijara su residencia de verano en esa zona desde principios del siglo XX. Fina arena, aguas cálidas mediterráneas, bandera azul y ambiente familiar. Su coqueto hotel a pie de playa inaugurado en 1931 tiene una terraza ideal para tomar el aperitivo o comer ligero. A 50 metros, otro hotel, El Palasiet, edificado sobre una villa del siglo XIX, es un centro de talasoterapia y un oasis de paz. Recomendable tomar algo en su terraza-mirador con piscina ‘infinity’. Durante las fechas del FIB se ven muchos fibers por la playa: festivaleros nacionales y sobre todo británicos.

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2) Playa de los Muertos en Carboneras, Parque Natural Cabo de Gata (Almería)
Me decepcionó tanto el litoral de Mojácar, que busqué alguna playa cercana y encontré el paraíso: playa salvaje con agua cristalina, más de un kilómetro de longitud de arena con minúsculas piedras, ausencia total de señales humanas (ni siquiera papeleras) y difícil acceso (veinte minutos a pie por una colina pedregosa). Estuve un día entre semana en ¿2005? y tuve la suerte de disfrutar de un día largo a finales de junio, viento de poniente, poca gente (apenas 10 personas) y una temperatura agradable con calor soportable. Es recomendable seguir estos consejos antes de decidirse a ir allí.

3) Playa de Bolonia en Tarifa (Cádiz)
Enclavada en la costa atlántica de Campo de Gibraltar, llamada Costa de la Luz, Bolonia es una playa salvaje de casi 4 km de arena blanca con vistas a las sierras gaditanas y al continente africano. De interés arqueológico son sus ruinas romanas de Baelo Claudia, y espectaculares sus dunas. Un paraíso para los amantes de los deportes de vela. Impresiona. Solo he ido una vez, el año pasado, pero desde entonces me tiene enamorado.

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4) Playa de Valdearenas en Liencres, Piélagos (Cantabria)
Las dunas, el pinar y una playa de casi tres kilómetros que se extiende hasta la desembocadura del río Pas en Boó de Piélagos forman un conjunto insuperable, especialmente con la marea baja. Es frecuentada por surfistas ya que siempre hay olas. Ojo al pasear entre las dunas y el pinar, ya que es una zona también muy frecuentada, pero por nudistas y mirones. El aparcamiento está vigilado por guardas forestales del Parque Natural de las Dunas de Liencres y la policía municipal de Piélagos, quienes impiden aparcar mal y no dudan en multar a los coches estacionados fuera de las zonas marcadas.

5) Playa de Illetas en Formentera (Islas Baleares)
Espectacular, ha sido elegida por Tripadvisor como la mejor playa de España, segunda de Europa y sexta del mundo en 2014. Está en un espacio protegido y cuenta con el restaurante Es Molí de Sal que se ubica en un antiguo molino. Comer allí merece la pena pese a sus altos precios.

He estado en muchas otras que me han sorprendido como Gulpiyuri en Llanes (Asturias), La Troya en Tenerife y algunas encantadoras como La Virgen del Mar en San Román, junto a Santander o Valdevaqueros en Tarifa (Cádiz) sin olvidar las conocidas y urbanas del Sardinero en Santander, La Caleta en Cádiz, La Concha en San Sebastián o Riazor en La Coruña.

Estas vacaciones espero conocer más y ampliar la lista. ¿Alguna sugerencia?

¡Feliz verano!

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Le Tour

Cuando estés leyendo esta entrada ya estaré en suelo francés. Mañana cumpliré una ilusión que me persigue desde niño: ver una etapa del Tour de Francia en vivo. Además, aprovecharé el viaje para visitar el Santuario de Lourdes, así casi completo la ‘ruta mariana’ tras visitar Torreciudad, Montserrat y El Pilar, me queda Meritxell (Andorra).

Mis recuerdos solo alcanzan a la edad de 9 años, cuando era fiel seguidor de las hazañas del irlandés Sean Kelly (mi corredor favorito), del carismático Perico Delgado y de Peio Ruiz Cabestany. Jugábamos a las chapas con las caras de nuestros ídolos en la campa de arena rojiza que hoy es un parque repleto de hormigón. Desde entonces he soñado con vivir dos jornadas de ciclismo: una, los Pirineos en pleno Tour y otra, la clásica adoquinada del infierno del norte: la París-Roubaix. Mañana cumplo con una: además en la que se ha considerado la etapa reina de esta edición de la ronda francesa. En mi opinión, demasiado para un recorrido de apenas 125 km. aunque con cuatro puertos, tres de 1ª y uno, el final en Saint-Lary, ‘hors catégorie’.

Prometo una entrada contando la experiencia. La deportiva y la religiosa.

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Conversaciones: en la playa (I)

Casi sin darme cuenta, he comenzado una serie de entradas bajo la etiqueta ‘conversaciones‘. Algunas, por curiosas o qué sé yo porqué razón, las voy a ir contando.

Hace unas semanas, en la playa, me preguntaban:
- “¿Qué es un hipster? No paro de oírlo pero no tengo claro qué o quién lo es.”
- “Difícil respuesta: quien lo es, jamás lo reconocerá, y quien pretende serlo, nunca lo conseguirá.”
- “Pues me dejas igual.”

Y así nos quedamos, sin respuestas.

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Conversaciones

Hay momentos propicios para conversar: una sobremesa, un paseo, un día de playa o un terraceo con amigos. Alrededor de una cerveza, un GinTonic, un whisky-cola o una copa de vino se conversa mejor. El alcohol nos socializa. Nos soltamos. Los abstemios suelen ser peores compañeros de tertulia. Aunque lo contrario tampoco es bueno: los borrachos hablan demasiado y casi siempre, también, con demasiada sinceridad. Y hay verdades que duelen, y el dolor hace que algunas palabras más que verdades parezcan ajustes de cuentas. La teoría aristotélica de ‘in medium virtus est’ que Horacio y San Agustín desarrollaron es una verdad universal.

Pero a veces el equilibrio es imposible, como nos recuerdan Iván Ferreiro y Santi Balmes.

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Hablando de blogs en TechDay 60

TechDay 60 es un foro tecnológico de carácter formativo y gratuito que se celebra en Burgos una vez al mes. El número 60 viene dado por la duración del acto: unos 60 minutos, aunque últimamente podríamos cambiarlo por 90 o incluso 120. Pero eso es lo de menos, ya que a nadie se le hace largo, sino más bien al contrario.

Su promotor es el bueno de Juan Carlos Salvador, un changemaker empeñado en aunar esfuerzos para que Burgos avance y mantenga su pujanza empresarial, social, comercial y solidaria a través de su desarrollo industrial y tecnológico. El #TD60 se celebra gracias al mecenazgo de la empresa CSA, la fundación CajaCírculo y la Asociación de Empresarios del Polígono de Villalonquéjar. Para la temporada que viene, se anuncian grandes cambios y novedades. Permaneceremos atentos.

techday60_instagram_samucasado

Por culpa de un intercambio de tuits nocturnos, me enredó Juan Carlos para impartir un taller sobre blogs antes del último TechDay de la temporada. Fue el pasado 17 de junio y tuve la habilidad de proponer al experto CainSan para acompañarme. Menos mal, ya que como bien me presentaron, yo soy ‘nivel usuario’ en blogs, es decir, el ‘nivel medio’ de inglés que todo españolito pone en su currículum, y Caín explicó y resolvió la parte técnica. La experiencia fue buena y espero que los asistentes aprendiesen y pasaran un rato agradable.

Si te lo perdiste, puedes verlo en streaming o en el canal YouTube de TechDay 60, y la presentación Prezi que usé es pública y está disponible aquí.

Como consejos vendo y para mi no tengo, os dejo alguno:
El mayor enemigo del bloguero es la pereza.
Sé constante, publica, publica y publica, olvidándote de analíticas y visitas.
Escribir bien, ortográfica y gramaticalmente, es una obligación.
Un bloguero no escribe post, los diseña.
Sé generoso: cita fuentes, responde comentarios y enlaza a otros blogueros.
Usa las redes sociales para difundir tu blog y para responder comentarios.

Y como dijo Raúl Urbina, autor de uno de mis blogs favoritos, en el TechDay posterior al taller: “Morir de éxito o vivir en el fracaso”. Tú eliges.

 

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Las listas

Hace unas semanas hablé de los tontos, y el domingo pasado, Arturo Pérez-Reverte escribió sobre los gilipollas. Así que para cambiar el rumbo toca hablar de listas. Pero no de las féminas, que, aunque nos cueste reconocerlo, lo son, por regla general, mucho más que nosotros.

Cada semana, qué digo, ¡cada día! se publica una nueva lista: la de los más ricos; la de los más guapos; la de las actrices más atractivas; la de los hombres con más estilo; la de los deportistas con más ingresos; la de los más vendidos, ya sean libros, coches o tabletas; la de las mejores series; la de los más corruptos; la de las cuentas de Twitter con más followers y así hasta lo inimaginable.

No voy a perder el tiempo en destacar la importancia de las listas, su capacidad para poner orden en cualquier tema bajo un criterio subjetivo o para jerarquizar a personajes de toda índole.

Nos gustan las listas. Y todo es susceptible de ser listado. A las personalidades cuadriculadas les encantan las listas, pues reafirman su creencia de que todo tiene un orden. A las personas caóticas no les seducen, pero las listas son para ellas un mal necesario. Como la monarquía española, otro mal necesario, le pese a quien le pese.

Voy a hacer una lista con las listas que más me interesan:
1) Listas abiertas: en una democracia del siglo XXI parece increíble que todavía tengamos que votar en listas cerradas. No sé si no podemos, no queremos o no nos dejan, pero es la primera medida de regeneración democrática a adoptar con urgencia.
2) Lista de la compra: imprescindible para no volverte loco en el supermercado, para no gastar más de la cuenta y para no olvidarte nada, que luego tenemos el frigorífico temblando y nos quejamos.
3) Lista de éxitos en Spotify: son las Playlist del momento. En la era digital ya no se llevan las de los 40 principales.
4) Lista de invitados: si la fiesta es buena, hay que estar en ella sí o sí. No hay mayor humillación que intentar entrar a un local de moda y que el portero te pare con un “Su nombre no aparece en la lista”.
5) Listas de GQ: son lo más; lo más cool, lo más estiloso, lo más elegante. Las leo por si alguna vez aparezco en alguna de ellas, aunque sea en la de blogueros pesados que mencionan a GQ en cada post.
6) Lista de blogs: los que sigo, que están aquí a la derecha.
7) Listas millonarios de Forbes: es la lista de las listas de los más ricos entre los ricos. La lista y punto.
8) Lista de tareas pendientes: es la más odiada de las listas. Suele tener formato de post-it y te persigue. Sobre todo los lunes.

Sobre las otras listas, las chicas, otro día.

Y de propina, una canción: The List
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¿Podemos?

La irrupción de Podemos en las elecciones europeas tiene varias lecturas: el principio del fin del bipartidismo, el auge de los partidos minoritarios, el paso adelante de los indignados, o la radicalización de la izquierda. Algunos se lo toman a broma, otros ningunean a su televisivo líder.

A mi me preocupa, y mucho, que Podemos sea una fuerza política decisiva en cualquier gobierno. ¿Por qué?

Podemos realizar propuestas económicas extremas.
Podemos prometer lo imposible.
Podemos lanzar mensajes de desobediencia civil.
Podemos ser populistas.
Podemos tener un gobierno intervencionista.

Si Podemos sigue avanzando, habrá que fundar, como dice Víctor de la Serna, un partido llamado Corremos. Su único fin fundacional será ese: huir corriendo.

Creo que no hace falta un Podemos tal y como lo conocemos, pero sí la suma de muchos ‘puedo’.
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Los tontos

Cada día hay más tontos: por la calle, en Twitter, al volante, en la tele (ahí hay muchos), en la radio (bastantes menos)… aparecen por sorpresa, sin previo aviso. Nada más y nada menos que 14 millones de resultados al buscar ‘tonto’ en Google. Lo bueno es que te das cuenta rápidamente, y es fácil distinguir a quien se lo hace y de quien lo es. Quien se lo hace es peor, pues su actitud conlleva cierta maldad. Conviene recordar que equivocarse es humano y rectificar de sabios. También merece la pena recordar la escena de la inolvidable y enternecedora película Forrest Gump en la que el propio Forrest decía “Tonto es el que hace tonterías”.

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Temporada BBC

La entrada del buen tiempo primaveral llega acompañado de algunas buenas noticias: adiós al abrigo y el plumífero, a las botas con calcetines de lana y a las facturas altas de gas; hola al chaleco, la bicicleta y los días largos. Y también es el momento del año con más concentración de eventos BBC (bodas, bautizos y comuniones). Y eso, a veces no es tan buena noticia: estilismos imposibles e imperdonables destacan entre la fauna urbana. Cualquier día acabaremos viendo algunos invitados con ropa de Decathlon en una boda.

Dicen que la percha y la clase no se compran pero con un poco de sentido común y asesoramiento se consigue ir bastante digno. Pues eso, apliquémonos el cuento. Tampoco pedimos que se vista como un gentleman, o de riguroso preppy, o muy british; ni de moderno, o de hipster, sino de ser uno mismo acompañado de ciertos toques de buen gusto.

Foto de Instagram por @samucasado

Foto de Instagram por @samucasado

No todos podemos ser itboys como Rafael Medina, fundador de ScalperSXavi Alonso, jugador de fútbol e imagen de varias marcas, o Quim Gutiérrez, actor y chico Givenchy, por citar tres ejemplos de hombres muy distintos pero con una marca personal muy fuerte vistiendo y mucho, mucho estilo. Pero debemos intentarlo ¿no?

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Yo también quiero (escribir para GQ)

Se preguntan en la revista GQ el por qué de escribir. ¿Contar cosas en un blog también sirve? Sí, pero hay que hacer algo más para demostrar tu utilidad escribiendo y mucho más si quieres hacerlo en GQ:
1º Manifestarlo: quiero escribir en GQ.
2º Trazar un plan y una fecha límite.
3º Demostrarlo, por ejemplo, comprando un dominio y gritar al mundo que lo deseas.
4º Presentarse de forma original y llamar la atención de Alberto Moreno.
5º Ser una suertuda como Diana, y por supuesto, escribir bien.

Enhorabuena Diana. Lo has conseguido. Y me ha gustado descubrir y seguir tu historia. Ahora me toca a mi diseñar un plan porque también quiero escribir (cobrando) para GQ.

Y venga, aunque no sea viernes, un follow para Diana en Twitter, en Facebook y donde ella quiera.

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Fui becario antes que empresario. Enredado en lo virtual y enredando en la vida real.
  • Luis Conde en Aquí no hay playa:
    La playa de aguas santas o Playa de las catedrales, Ribadeo. ;)
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    Hola Samuel. Personalmente la playa de Prellezo, entre San Vicente de la Ba…
  • Samuel Casado en Le Tour:
    Gorospe, efectivamente eterna promesa, pero discrepo en lo de Olano. Coinci…