El hobbit: un viaje inesperado o como alargar hasta lo impresentable

Mi querido Frodo, no se si te he contado todo sobre mis aventuras pero tengo tres películas para hacerlo. No habrá un Señor oscuro y me perderé en los detalles hasta que te cuente la excursión con enanos.

Bilbo Bolsón

Ni 48 fotogramas por segundo pudieron quitarme la sensación de mamá, ya la he visto. Quitando el obvio troceo de un libro en tres películas multimillonarias y que el perfecto pack técnico música-diseño de producción-efectos especiales salvajes-reparto óptimo no acabó de cuajar en una película que se me hizo larga y pesada, una sensación de déjà vu.

 

No hay mal material, no es una mala historia y después de la gran trilogía del El Señor de los Anillos, parecía que solo Peter Jackson podía ponerse de nuevo en marcha a la hora de adaptar a Tolkien. Jackson trató de buscar muchos puntos en común con El señor de los Anillos,  como personajes y situaciones que ya conocíamos, lógicas por la historia previa que narra El hobbit, pero que solo enfangan la situación alargándola hasta el sonrojo.

Y así nos plantamos en un preproducción larga donde se empezaban a escuchar rumores de enchiclar la cinta (vease alargar por que si las superproducciones con el fin de obtener unos ingresos de 2000 millones de dólares más para el estudio y de paso las franquicias.. Esta moda comenzó con el fin de la saga de Harry Potter, se trasladó a Crepúsculo…) Marketing avanzado lo llaman.

La noticia de que iban a trocear el libro en tres películas confirmó los temores de muchos y quizá los deseos salvajes de los más acérrimos defensores de la saga del Anillo. Pero claro, hay que amortizar los casi 550 millones de dólares de inversión. 

Pero El Hobbit no es El Señor de los Anillos, y un dragón con nombre judío no es Sauron, ni la cueva donde vive el monstruo es el monte del Destino. No se puede trasladar la maquinaria de producción a una película con las características narrativas de Willow.

No es un mal guión, es perderse en el detalle, en alargar la película en detalles que mejor estarían en los extras del DVD (o BluRay), canciones enanas, escenas infumables con genealogías, empacho de enanos diálogos rimbombantes y magos salva-erizos…  Es una merienda con enanos que va durarnos tres años.

Ni una batalla seria más allá de del flash-back cebolleta, recuerdos que, por cierto, son lo mejor, por otra parte.  Quedan otras dos películas y o el guion se aleja del libro o creo que seguiremos hacia el viaje a ninguna parte.   Humildemente creo que una buena película de 3 horas hubiera hecho más memorable a El Hobbit que una saga artificial. No me quiero ni imaginar las versiones extendidas de esta películas.

Desde el pasado 14 de diciembre en taquilla y recién superados los 700 millones de dólares de recaudación mundial, comercialmente está siendo una mina y las principales páginas de crítica, como IMDB o Rotten Tomatoes le otorgan valoraciones muy altas pero el boca oreja nos traslada a un “me recuerda a…”

En resumen: no es una mala película, solo se me hizo eterna y a nadie se le escapa que lo que importa es la pasta. Todo por querer convertir en saga un cuento con UN dragón.

NOTA: 2,5/5

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