Entre Tadeos y Blancanieves nacionales

No hay mal que cien años dure y Raccord vuelve a la carga. Ha sido un verano muy largo y ahora, de lleno en el otoño y con bastantes ratos libres (que no son pocos, pero tampoco tantos como desearía, como diría el gran Juan José Cerero) vuelve el blog con nuevas sorpresas.

Muchas películas se han estrenado estos  meses: más superhéroes (tenemos otro Spiderman y asistimos al plomizo cierre de la trilogía de Batman), bluffs de Pixar (Brave), pastiches de Ridley Scott (Prometheus) ,alguna película intentó revolucionar la distribución de cine estrenando en internet (Carmina o revienta), levantando críticas y halagos a partes casi iguales… otras fueron curiosidades y financiadas tan a posteriori que no creo que nadie haya visto un duro todavía (El mundo es nuestro, con el Culebra y er Cabesa), productos nacionales que han reventado la taquilla…adolescente (Tengo ganas de ti) y muchas otras… Me quedo con Red State, de mi admirado Kevin Smith y tengo que hacerme con Amor bajo el espino blanco, de Zhang Yimou.

Pero dejadme que en la entrada de hoy me centre en dos películas españolas. Empezaré con en el taquillazo español del año,  una película de animación que no se luce precisamente por lo brillante de sus escenarios, ni la vivacidad de sus coloridos o los movimientos de sus personajes (en resumidas cuentas, no estamos ante el acabado técnico de una película de Dreamworks o Pixar) pero que no le ha hecho falta para nada. ¿Y cómo es posible? Se ha creado un guión accesible y ágil, con personajes atrayentes , plagado de gags clásicos pero con un indiscutible toque castizo que también despierta la sonrisa en los acompañantes de los niños…

Estoy hablando, por si aun no lo sabéis, de Tadeo Jones. Película que lleva, a fecha de hoy, unos 13 millones de euros, así como 5 semanas consecutivas en el número uno en la taquilla. Funciona y sigue haciéndolo . Es, como he dicho, una historia de aventuras para niños que ha roto todos los pronósticos, pero sin gracias gracias a la ayuda una buena campaña de marketing (canción incluida, que ya está en todas las listas de éxitos) un personaje protagonista que encanta a todos, y que nada (ejem) tiene que ver con Indiana Jones. Veremos que pasa en la secuela (porque seguramente desde la productora El Toro Pictures y Mediaset) se esté ultimando una segunda parte. El personaje creado por Enrique Gato ha saltado al largometraje a lo grande, y parece que se quedará algún tiempo.

NOTA: 3/5

Y la segunda película, una joya sorprendente e inesperada, hablaros de la Blancanieves española, de la de Pablo Berger, nada que ver con Charlize Theron haciendo de mala. Olvidad todo aquello que conocíais acerca de la princesa Disney, o versiones adultas y dirigíos al cine sin prejuicios. Blanco y negro, muda, aunque no sorda, con una banda sonora espectacular, obra de Alfonso Villalonga. La fotografía, cuidada hasta el detalle, está perfectamente acompasada con una fastuosa dirección artística, que recrea a la perfección la época. No es ninguna película oportunista, ningún intento de acaparar el bueno momento que tuvo The Artist el año pasado, ya que en palabras del propio director “el proyecto es anterior a la película de Hazanavicius” (resulta curioso observar, que las dos películas se ambientan casi en el mismo año, 1927).

Nos hayamos ante la extrapolación de un cuento de los Grimm a la España más oscura y preciosa, visceral y salvaje. Y sorprendentemente, encaja a la perfección. Los años 20, glorias, hambre y miserias. Toreo incluido (eso si, bajo licencia artística, amigos antitaurinos, no hay ninguna aberración). Por supuesto, no faltan  los  enanitos.

La película es inesperada en cuanto a lo estético y sorprendente en cuanto al buen encaje del cuento a la historia de España. Confío en que el público sepa descubrirla poco a poco, una campaña de boca-oreja propiciada por la gente que sale feliz de verla del cine y aguante mucho tiempo en cartelera.

Maribel Verdú y Macarena García como la madrastra y Blancanieves. Un tándem de actrices mucho más equilibrado que anteriores películas sobre el cuento. Y todos aquellos que duden de que porqué ha sido seleccionada para representar a España en los Oscar, que vayan a verla. Otra cosa es que ganemos, que sería un milagro, porque en la Academia pesa un precedente tan cercano en blanco y negro. Eso si, calidad y buena historia, no le falta para triunfar.

NOTA: 5/5

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