The Artist: arte mudo, brillante y actual

Hollywood, 1927. El cine se va a escuchar y no habrá vuelta atrás. Renovarse o morir. Asi de fácil. George Valentin (Jean Dujarin) la gran estrella de la pantalla del momento se niega a ello y caerá en el olvido. Una bellísima joven promesa, Peppy Miller (Bérénice Bejo) coge el guante y empezará a brillar poco a poco en el firmamento de las estrellas. No falta el avezado productor cinematográfico con brutal olfato para los negocios (John Goodman) y hasta chofer-mayordomo (James Cromwell). El auge y caída, el cambio, los destinos entrelazados de los dos protagonistas ocupan durante  100 deliciosos minutos la pantalla. No parece una historia nueva, lo nuevo es que la película paradójicamente vuelve al pasado en la forma de contarlo ya que es muda y en blanco y negro.

Viajar literalmente 84 años en el tiempo, tanto en el que  como en el como. Como he dicho el guión no es una trama nueva, grandes clásicos han tocado este tema con éxito – el renovarse o morir en el cine- no nos olvidemos de Cantando bajo la lluvia (Stanley Donen, 1952) o El crepúsculo de los dioses (Billy Wilder, 1950) por citar algunos ejemplos.El mismo Chaplin renegaba del sonido y creo obras maestras cuando el cine mudo pasó de moda… A Hollywood le encanta filmar sobre Hollywood, en la época que sea, aunque esta vez el equipo de producción sea francés.

En una entrevista para la revista «La Gran Ilusión» con el director y guionista Michael Hazanavicius he podido leer la siguiente declaración «las mejores películas que han envejecido y mejor soportan el paso del tiempo, sin entrar en comparaciones, son los melodramas. Son un género especial para el formato: historias de amor muy sencillas, historias que son grandes películas, incluso obras maestras. Había que ver si el público actual quería ver esas películas». Y parece que sí, que el público se está sorprendiendo con esta historia.

The Artist perdió la Palma de Oro en Cannes frente a El árbol de la vida, de Malick , pero Dujarin se alzó con el premio al mejor actor. Y puede dar el campanazo en los Globos de Oro ( tiene 6 nominaciones). Lo espero con todo mi corazón. Y ya de paso ¿por qué no los Oscar? No estaría mal que todos los cines del mundo proyecten esta maravilla en sus salas y que se alce con la estatuilla a la mejor película. No estamos ante un cine de nicho: la historia es universal, el guión entretenido, asequible, risas y llantos… y no olvidemos la banda sonora, que aunque sea muda Ludovic Bource no defrauda con una partitura de época que suena muy actual.

Casi siempre concluyo una crítica pidiendo la asistencia al cine, esta vez voy más allá: The Artist es una película sobre las películas, es cine a través del cine. Una perla en un mundo que cambia sin saber muy bien hacia donde, que se expresa de manera brutal en todas las ventanas posibles, que nos satura de efectos y explosiones, donde el como se corrompe queriendo ir hacia adelante.

 

Pero, algunas veces tenemos la suerte de avanzar hacia el pasado y darnos cuenta que el como de hace casi un siglo puede transmitir emociones, valores, ideas, entreternos, hacernos soñar y volar. Porque al fin y al cabo eso es el  cine. El como lo cuentes mejorará o no el contenido y en este caso, lo ennoblece hasta convertirlo una joya visual. Quizá es lo que tiene ese lenguaje universal llamado el cine y que amamos…


NOTA:  5/5

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¡Desde Raccord os deseamos Feliz Navidad y un feliz 2012!

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6 respuestas a The Artist: arte mudo, brillante y actual

  1. Álvar Carretero dijo:

    También encontramos otra excelente crítica -más lírica- en un blog amigo http://elcinematografo.tumblr.com/

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