Papá… ¿Los mosqueteros vuelan? Sobre D´ Artagnan y cine histórico

Los tres mosqueteros en tres dimensiones. Puro espectáculo visual a lo largo de casi dos horas. Pero ya está: espectáculo visual. Fotografías, vestuario y bombazos…Todo comienza como las  ocho adaptaciones anteriores, sin contar con los Mosqueperros. Luego empiezan los barcos voladores, las luchas imposibles, las intrigas… pobre Dumas. No podemos negar que la película es entretenida, pero no aporta nada de nada.

Evidentemente, al poner como director y co- productor a Paul W.S. Anderson, responsable de Resident Evil al frente de la una obra clásica de la literatura ( que seguramente no se haya ni leid0) nos pueden salir cosas como esta: aberraciones explosivas con excusa histórica, eso si, con unos efectos especiales que te dejan clavado al asiento. ¿Y la trama? A si, trama…  solo una excusa para ampliar la acción que rodea la película, una patada a la novela y con omisiones enormes. Pero no podemos dejar de elogiar la actuación del reparto: Orlando Bloom como el Duque de  Buckingham,los malos ( en especial Christoph Waltz como Richelieu sigue la línea del sanguinario coronel Hans Landa de Malditos Bastardos) y una Mila Jokovich que se ha equivocado de registro. Se nota que le ha enchufado su marido ( el director de la película, por cierto).

Y mi reflexión sigue este camino ¿las nuevas generaciones tendrán esta imagen de la corte de Luis XIII y las intrigas palaciegas? El poder que el cine tiene en la conformación de la imagen histórica del espectador no es ningún misterio. El interés por ciertos periodos históricos se amplifica según ciertas películas o novelas ( todos conocemos el desembarco de Normandía un poco mejor gracias Salvar al soldado Ryan, de Spielberg o incluso Malditos bastardos, de Tarantino hizo dudar a mucha gente sobre la muerte de Hitler, muerte que se encuentra muy bien relatada en El Hundimiento de Oliver Hirschbiegel). El cine es un gran transmisor del pasado, para bien o para mal.

Matizar la importancia del cine como puerta al pasado, como creación de mundos y recreación de los mismos. La historia se pude mostrar de muy buenas maneras en la gran pantalla ( y se ha hecho y espero que se siga haciendo).

En definitiva, la falta de ideas en Hollywood, la transfusión de talento a las series y los elevados presupuestos con los que cuentan harán que clásicos de todo tipo vuelvan a la pantalla reconvertidos en bodrios palomiteros de alta rentabilidad.

La Historia, el cine de culto ( tiemblo ante el anunciado remake de Scarface) y las novelas se reconvertirán en videoclips de dos horas, que si bien sobrecogerán por su calidad técnica, no lograrán ni de lejos el impacto y trasfondo del original. No se deberían tocar ciertas películas. No me gustaría ver al Cid reconvertido en cyborg. Al menos por dignidad. Pues eso, uno para todos y todos para uno, esta vez con ametralladoras…

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NOTA: 2/5


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