abr 14

Bruce Willis me debe una explicación

“Te debo una explicación” le dice Bruce Willis a su hijo camino de Madrid. Explosiones y bombazos a tutti. También está la gran Sigourney Weaver empuñando una uzi. Trailer impactante y poca información previa. ¿Que más da?  No hace falta. Estamos de vacaciones y necesitamos algo de acción. Necesitamos una tarde con el tío Bruce haciendo saltar todo por los aires. Y el factor Madrid hace la película más apetecible. Evasión que apetece de buen grado. Allá vamos. Tres mozos cargados de testosterona con ganas de acción esperando ver una buena dosis de galletas de la mano del señor ex-John McClane. Entrábamos a la sala para ver La fría luz del día. No todo van a ser películas francesas…

Will Shaw (Henry  Cavill) viaja a España de vacaciones con su familia. Su padre Henry (Bruce Willis) no se quien parece ser, un aburrido agregado cultural en la Embajada, en realidad es un peligroso agente de la CIA que la ha liado parda (¿por qué todos los agregados culturales suelen ser espías?)

Total, que alguien secuestra a su familia por un error de Henry y hay que encontrarles antes de que  les maten… y descubrir la verdadera personalidad del espía agregado cultural. Luego aparece Sigourne Weaver con un papel polivalente de mala que parece buena. Hasta aquí el planteamiento es típico. Luego todo se tuerce y se convierte en una decepcionare caricatura del cine de acción.

 

¿Que tenemos delante? Una parodia ibérica con actores americanos, la única que se salva es Sigourne Weaver haciendo de mala. La película es una mezcla barata de El caso Bourne con Bienvenido Mister Marshall, un quiero y no puedo de cine de acción, en donde se han gastado más en contratar a Bruce Willis que en planificar un tiroteo o una persecución como Dios manda. Todo en la película tiene un toque cutre, hasta Óscar Jaenada en su papel de jefe de discoteca-mafioso-kinky-pirata del Caribe. También está Verónica Echegui, famosa por Yo soy la Juani (lo mejor de la película de Bigas Luna es ella) y quizá lo mejor de la película, aunque tampoco es mucho decir.

 

Aviso de SPOILERS a partir de aquí . Y lo hago por que ha sido una de las películas de acción más decepcionantes que he podido ver en la vida. Os advierto desde aquí, si lo que deseáis es ver a Bruce Willis repartiendo estopa en la capital del Reino, no la veáis.  Si lo que esperáis es una huida de los tópicos españoles en pro de una peli de acción seria (policías mostachudos jugando al tute en tascas, tiroteos sin sentido,una visita turística por Madrid carente de interés…) no entréis ni de lejos al cine. Si esperáis ver una historia coherente de rescate, aderezada de adrenalina y con la credibilidad del buen género, olvidad que existe esta película. De hecho, hasta el póster es una mentira…todo el trailer es una mentira y que Bruce Willis palma a los 10 minutos de película, por no hablar de un guión que parece estar escribiéndose sobre la marcha.FIN DEL SPOILER.

La fría luz del día la dirige Mabrouk El Mechri, director la genial JCVD, una gran película de acción que si que os recomiendo y no esta broma pesada. Espero que el estreno de ciencia ficción y acción de esta semana, Battleship,que por cierto lidera la taquilla española esta semana sea más entretenida. Por que entretenimiento fue lo que nos pasamos buscando los 95 minutos de película y brilló por su ausencia. Así como también Bruce Willis, del que espero una pronta mejoría o una buena y honrosa retirada. Tendría que haber ido a ver Grupo 7.

NOTA: 2/5

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mar 29

Intocable, la comedia francesa toma la taquilla de marzo

Tras cuatro semanas de su estreno, la película más taquillera de la historia de Francia, Intocable, no tiene rival en la taquilla española. A continuación la crítica de la película del mes y una comparación con los datos de taquilla de marzo, así como una pequeña reflexión sobre el cine francés actual.

Suelo huir del tópico aquel de los extremos que se tocan en el cine: personajes contrapuestos que acaban cayéndose bien, esperando buscar la sonrisa políticamente correcta del público y la moraleja fácil. De hecho, estoy seguro que mucha gente que muestra o mostró un rechazo inicial a esta película fue por ello. Pero nada más lejos de la realidad, palabra. Intocable es el ejemplo de cine rentable y de calidad, dirigida por la pareja de directores franceses Olivier NakacheEric Toledano.

Hablemos de Driss (Omar Sy), un joven inmigrante senegalés ( al que vimos en Micmacs) que es contratado como asistente por Philipe (François Cluzet), uno de los hombre más refinados y ricos de  París, tetrapléjico tras un accidente en parapente.

A partir de ahí vemos el trabajo del senegalés en el selecto ambiente de la alta burguesía parisina y el conocimiento mutuo de nuestros protagonistas. Les veremos conocerse, hacerse cómplices, viajar, bailar, volar y crecer, si en cierto modo a los dos a su manera, pero sin buscarle mucha profundidad y golpe de carcajada salvaje. Tenemos situaciones absurdas y tronchantes como la de la ópera o en el cuidado del día, los mismos problemas vistos desde otra perspectiva y también momentos duros y tiernos ¿Para que más? Esto no es un drama social, es una comedia clásica a la francesa. Y funciona

No existe una manipulación emocional, si bien existe un contraste radical entre los personajes, no se utiliza como arma argumental de hombre rico, hombre pobre.  No nos habla de las clases medias y altas francesas ni de la dificultad de integración de ciertos colectivos de inmigrantes , no nos habla de la desigualdad directamente, solo busca contar una historia bonita y tierna, un historia de amistad y lo consigue. Y además lo hace, como he dicho, con un humor salvaje y propio, ajeno al empalago de este tipo de películas. ¿Película de aprendizaje? En cierto modo. Una película que causa buena sensación, que sales del cine tras un paseo audiovisual por París, con la inigualable banda sonora de Ludovico Einaudi jalonando una amistad optimista basada en una historia real, y muy divertida.


Las cifras hablan por si solas con está película. Intocable lleva desde el 9 de marzo en las pantallas españolas y nadie le está haciendo sombra: ni la fallida, luminosa y flamboyante John Carter (que ha dejado un magnífico pufo a la Disney de unos 150 millones de dólares), ni Julia Roberts en Blancanieves, estreno bastante flojo en comparación con Todos los días de mi vida, estrenada ese mismo fin de semana o el pinchazo de Extraterrestre de Nacho Vigalondo, que en su estreno sólo consiguió recaudar 89.000 euros pese a estrenarse en más de 100 salas. Tampoco ha podido con Intocable el dramón político y algo soporífero de George Clooney y Ryan Gosling Los idus de marzo, por citar alguna película significativa del mes.

Lo que si es cierto es que tras casi 4 semanas en la cartelera española está funcionando espectacularmente y sigue líder. No podemos olvidar que ha sido la película más taquillera de la historia de Francia y que 19 millones de franceses han ido al cine para verla, (sin olvidarnos de las “otras ventanas o vías” piratería). De momento más de 840.000 españoles han visto Intocable, se ha estrenado en más salas y queda una Semana Santa por delante en donde seguro aumentarán estas  cifras.

Intocable ha sido la película de marzo por méritos propios. Para Una pequeña reflexión ¿podemos alcanzar este nivel de calidad en España? ¿por qué no se hace si tenemos medios y talento? ¿no se agradece que una película tan fresca y optimista este consiguiendo estos números? ¿no os da envidia Francia haciendo cosas así?

En Francia consiguieron con The Artist o Bienvenidos al norte cifras de infarto en número de espectadores y aceptación y lo han vuelto a conseguir con Intocable. Pese lo que nos pese, nuestros vecinos de arriba saben hacer bien las cosas y exportarlas con éxito. No os la perdáis.

TRAILER DE INTOCABLE

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NOTA: 4/5

Desde Raccord estamos muy pendientes de Los juegos del hambre, cuyo estreno ha pulido todos los registros en EE.UU con más de 155 millones de euros recaudados en su estreno. Feliz Semana Santa.

 

feb 25

Hugo también es Scorsese

Corre el año 1931. París ha renacido de sus cenizas tras la I Guerra Mundial. Hugo Cabret (Asa Butterfield), un niño huérfano, vive cual fantasma en la estación de Montparnasse tratando de reparar un autómata plateado, lo último que le queda de su padre (Jude Law). Para ello hace todo que tiene en su mano, incluso robar piezas al juguetero de la estación, un tal Georges Méliès (Ben Kingsley en todo su esplendor).

Mientras Hugo persigue su sueño, la estación parisina bulle contando las vidas de sus inquilinos, como Isabelle, la ahijada de Méliès que endulzará la vida de nuestro protagonista, pero también músicos famosos, kiosqueros enamorados, libreros con mucha clase (Christopher Lee), floristas coquetas (Emily Mortimer)  y el salvaje inspector de la estación (Sacha Baron Cohen), especialista en mandar niños al orfanato bajo cualquier pretexto.

Basada en el libro La invención de Hugo Cabret del escritor norteamericano Brian Selznick, aunque parece ( y también lo es) una fábula familiar con toques de Dickens o Zola… la película va mucho más lejos de todo ese mundillo parisino de pilluelos y croissants.

La historia de Hugo y su autómata es, a mi juicio, solo una excusa de Scorsese para homenajear a uno de los pioneros de la cinematografía, Georges Méliès: mago, actor, montador, productor y genio. Un desconocido a los ojos del gran público pero al que la ficción debe mucho. Un innovador caído en el olvido cuya figura se reivindica con fuerza en la película, ya que reivindicar a Méliès es reivindicar al cine en mayúsculas. Y cuando lo hace Scorsese ese homenaje no puede ser nada desdeñable, aunque vaya dentro de una película familiar.

También resulta paradójico que para homenajear a un innovador Martin Scorsese haya utilizado el 3D más vanguardista, pero con auténtica maestría ya que la profundidad de campo en la película es todo un prodigio. Como apunta el crítico cinematográfico Israel Arías “el 3D de Hugo no salta hacia el espectador, no lo apabulla ni invade su espacio, sino que consigue que se sienta plácidamente dentro de la historia, dentro de la estación, dentro de su reloj y, también, dentro del taller de Méliès”. Si sumamos la dirección artística convencional  y una  fotografía envidiable, combinado con la música de Howard Shore nos queda una película técnicamente perfecta. Y sus 11 nominaciones, incluyendo mejor película, lo avalan.

Si al entrar en la sala esperas encontrar al Scorsese de Shutter Island, Infiltrados Taxi Driver mejor que ni te lo plantees, si lo que quieres es descubrir el lado cinéfilo y tierno del italoamericano y no lo has hecho aún, esta es tu película. Nada mejor que el homenaje de un maestro a otro para que tus hijos aprendan cine.

La invención de Hugo no es ni  lo mejor ni lo peor de Scorsese: es una película familiar con mucha clase. Con homenaje incluido al arte más completo: el cine. Y solo por eso merece la pena verla.Podrá romper los registros previos del director pero para nada su compromiso con el cine en mayúsculas. Es la afirmación clara de que un buen realizador puede moverse en todos los registros: desde el cine de gánsters, al de época, hasta brillantes documentales… Para el que no lo sepa todavía Scorsese es mucho más que asesinos a la italiana.

NOTA: 4/5

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Por último,quisiera mostrar mi alegría por el triunfo de No habrá paz para los malvados en los Goya. Os dejo lo que a mi juicio fue lo mejor de la noche. No vamos a hablar del discurso del presidente de la Academia, Enrique González Macho por aquí.

¡Ah! Como todos ya sabéis mañana por la noche son los Oscar. Mucha suerte a Alberto Iglesias y Chico y Rita en sus categorías.Aunque tengo mis esperanzas puestas en el triunfo apabullante de The Artist ,otro gran homenaje al cine.

feb 15

Visitando a Medrano: crónica de un cortometraje prometedor

Hoy voy a hablar de un cortometraje. Se estrenó  oficialmente en Pamplona el pasado 8 de febrero y ahora comienza su aventura en internet. Se titula “La visita de Medrano” y he tenido el honor de ayudar a gestarlo. Intentaré ser lo más neutral posible (pero no lo prometo)

Bajo el paraguas de la asignatura de Producción cinematográfica y televisiva II de la Universidad de Navarra, que imparte el profesor Alex Pardo y como práctica final de la misma, surge nuestro proyecto de cortometraje. Decir que se trata de la asignatura más contundente de la carrera, tanto desde el punto de vista de importancia de temario como por el  interés general por la misma. Antes de seguir leyendo os dejo el corto, que lo disfrutéis:


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La visita de Medrano es una apuesta arriesgada y clásica. Un homenaje al cine negro en toda regla  pero también con una cierta subversión de sus reglas. Contemplamos el encuentro en la noche de un hombre agobiado por la justicia con un terrible sicario que le hará una oferta nada corriente, y su forma de actuar nos va descolocando por momentos.

Rodado en la localidad riojana de Alfaro en octubre de 2011 con los actores navarros Pablo del Mundillo y Boris Díaz Monllor como protagonistas, el corto nos traslada a la España de los 50. También contamos con  figurantes alfareños para el escena del bar, que fue transformado para la ocasión.

Si bien el guión está firmado por Álvaro Hernández Blanco y un servidor, la original  idea brillante, así como la casi totalidad del texto y la fuerza rítmica, pertenecen a Álvaro, que también dirigió y compuso la banda sonora… Todo un personaje admirable que también toca el ukelele a nivel cuasi-profesional. Mi humilde aportación al guión fue el toque histórico concreto, que ayudo a la adaptación de los elementos visuales.

La interpretación de los actores, pero en especial la de Pablo del Mundillo, es magistral. Pablo del Mundillo, actor profesional de teatro crea una figura pavorosa que no deja indiferente a nadie, ya que no sabes en ningún momento lo que hará en pantalla. Sus facciones afiladas, embutidas en traje, causan sino pavor y sorpresa a partes iguales.

Pero lo que acaba de otorgar credibilidad a la situación de la visita de Medrano es la inmersión total en la época. La familia de nuestra jefa de sonido, Mirian Peña facilitó muchas localizaciones a la producción;hasta pudimos rodar el palacio Saénz de Heredia, actualmente un colegio de religiosas. Como director artístico lo que más ilusión me hizo fue poder convertir un Ford de 1950  (propiedad de la familia de Mirian Peña) en el Cadillac de un sicario…

La fotografía es otro de los fuertes del corto, ya que tuvimos que rodar en blanco y negro, siguiendo cánones del clásico director de fotografía John Alton y de películas como El halcón maltés o El tercer hombre, está firmada por María de Ascanio, brillante canaria que en sus ratos libres graba videoclips de grupos de música.

Sin dejar de citar el pulcro montaje, responsabilidad de Antonio López Van Assche, que captura las intenciones de la cámara y la precisión de la ambientación como nadie, así como al cuadro de producción, con Esperanza Rodés y Nazareth Bernhardt,  la eficiente discreción de nuestra script, Almudena Pitarque ,la producción asociada de la joven promesa de la publicidad Nacho Carretero y la santa paciencia de Santi Echeverría, nuestro profesor asesor.

Este ha sido nuestro trabajo, de momento ha dado sus frutos, ya que ganamos 5 premios Kino y el Premio del Público el pasado viernes en la XVII edición de los Premios Kino, que entrega anualmente el Departamento de Cultura y Comunicación Audiovisual de la Facultad de Comunicación de Universidad de Navarra.Todo un honor para el equipo, que termina la carrera en mayo y ve en este corto un incentivo a sus ilusiones futuras…

Como pronto y a raíz del éxito obtenido, La visita de Medrano será presentado a diversos festivales de cortometrajes. Espero que os haya gustado el corto, y de ser así, difundidlo por el mundo… o puede que os visite Medrano.

Si, es la primera vez que no critico un estreno de cine, pero este corto merece la pena ser mencionado y visto. No nos olvidamos de la próxima gala de los Goya y los Oscars.


 

ene 30

Los descendientes: circunstancias y decisiones

Incluso en el paraíso estamos limitados. Limitados por las circunstancias y definidos por nuestra elecciones. Y los personajes de Alexander Payne tienen mucho de esto. Matt King (George Clooney) tiene una mujer en coma, dos niñas déspotas a las que apenas conoce y su familia es propietaria del último pedazo de tierra virgen del archipiélago, ya que son descendientes de una princesa indígena. Casi nada. Están a punto de cerrar la venta del terreno (10.000 hectáreas de selva y costa), algo que  les hará muy ricos, cuando su mujer Elizabeth sufre un terrible accidente. Por si esto fuera poco Matt se entera de que le ha sido infiel…

¿ Y entonces que? Matt se encuentra en una encrucijada vital, de las que el director Alexander Payne es especialista. ¿Que hará Matt King ahora? ¿como afrontar la infidelidad de la mujer que amaba y su enfermedad? ¿ su trabajo le ha separado de su familia y ha provocado los cuernos de su postrada mujer? ¿afectará a la venta del terreno?

Capaz de convertir una tragedia familiar en una broma bien llevada, un capricho del destino pese que los protagonistas tratan de decidir en todo momento sus acciones, la maestría del director de A propósito de Schmidt y Entre copas se ve aquí: la contraposición del control del narrador sobre la situación y la verdad de la cámara. El narrador puede hablarnos de su verdad, pero la cámara nos dirá la verdad que vemos, a partir de ahí nosotros, espectadores,  juzgamos.

No es una tragicomedia cualquiera, es un ejercicio de cirujano cinematográfico que conoce muy bien su obra: las debilidades de sus personajes y su ambiente. Encontramos otra de las genialidades del director en la construcción de los personajes, de dentro a fuera, consistentes y necesarios (hasta el amigo de las niñas tiene un trasfondo intenso). Nos damos cuenta cada minuto que pasa de la torpeza de Matt King en sus decisiones y aciertos, en lo poco que conoce a sus hijas y lo mucho que puede perder o ganar.  Satírica y divertida sin tocar el mal gusto o el humor negro, Los descendientes avanza a ritmo de ukelele, fluida y sin muchos giros reseñables.

Junto con la que dicen que es la mejor actuación de George Clooney (que le ha merecido un Globo de Oro y una nominación al Oscar) tenemos que hacer una mención acerca de la magistral interpretación de las hijas de Matt: la mayor Alexandra  (Shailene Woodley) que pasa sus dulces 17 entre cogorzas y mal carácter, madura radicalmente ante una situación que la desborda, al igual que la precoz y deslenguada Scottie (Amara Miller) de 10 años, que madurará más deprisa de lo previsto.

Y todo ello con un envoltorio perfecto. Hawai, que nos muestra toda su belleza sin exóticas bailarinas ni cócteles con sombrillitas, con su día a día habitual, intentando pasar desapercibida pero fundamental en la trama. Un paraíso demasiado humano para lo que estamos acostumbrados a ver, pero sin perder su magia… El archipiélago es lo que da vida a la trama y su banda sonora, música celestial .

Circunstancias y decisiones. Los descendientes es una película familiar sobre eso. La recomposición de una familia desde prácticamente cero. Aunque basada en la novela homónima del hawaiano  Kaui Hart Hemmings, Payne produce, adapta y dirige una una historia de amor real, sin ningún tipo de freno o censura, divertida y dolorosa a la vez, auténtica comedia humana que trasciende y se convierte en universal (seas de Sevilla, Arkansas o Tokio).

Los descendientes es una de las grandes apuestas del año por parte de un Hollywood sin muchas ideas, una de las mejores películas en cartelera a día de hoy, tanto a nivel de actuación , como de fotografía, música y guión… Sus cinco candidaturas a los Oscar son la guinda de un trabajo pulcro y sublime. Muy atentos a la noche de los Oscar, ya que es una de las favoritas con razón… (aunque sigo apostando por The Artist). Muy recomendable para reflexionar y pasar un buen rato en familia. O no.

 

NOTA: 4/5

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Entre todo esto y con la noche del cine acercándose, hemos perdido a uno de los directores más grandes, el griego Theo Angelopoulos, desconocido por el cine comercial (pero ganador de la Palma de Oro en Cannes y del León de Oro en Venecia) . Sus películas buscaban la verdad honesta. Realismo mágico dijeron de él, pero era poesía: os dejo el trailer de, para mí, su mejor película: La mirada de Ulises

ene 15

La chispa inflamable de Alex de la Iglesia

Se abre el telón del teatro romano de Cartagena y ¡zas!  Roberto Gómez ( José Mota) aparece con una barra de hierro incrustada en el cráneo. A su alrededor su esposa ( Salma Hayek), el equipo médico ( con Antonio Garrido a la cabeza ) que no sabe cómo sacársela, la prensa, la televisión, los medios acompañando a  las fuerzas vivas (el entrañable Juan Luis Galiardo) en el papel de alcalde cartagenero, acompañado de Blanca Portillo, directora del teatro y jefa de la restauración del mismo, un cruel representante de publicidad… Todos pendientes de Roberto,publicista, padre y  en su día el creador del famoso eslogan de Coca-Cola La chispa de la vida.

Pero ¿que ha pasado?, ¿qué vemos?, ¿un intento de suicidio?, ¿un accidente? El día de Roberto no ha podido ser peor. LLeva dos años parado y ha ido a Mckencie (una parodia de la agencia publicitaria McCann -Erickson) donde sus ex-compañeros, ahora ricos ( momentazo Vigalondo- Segura jugando a la Wii)  ignoran a su antiguo amigo. Este en un ataque de furia acaba en Cartagena al ritmo de AC/DC … y hasta aquí puedo leer.

 

Alex de la Iglesia hace suya la perenne crítica al sensacionalismo de los medios ( de todos los medios) ante el morbo de una situación patética y trágica, tan trágica como la de un hombre muriéndose en directo. Y el director bilbaíno  lo hace a su manera única, con personajes caricaturizados hasta el humor negro en una situación absurda que se vuelve muy creíble. De la Iglesia se acerca esta vez al realismo a partir del drama del paro. Y lo consigue sin dejar de marcar los tiempos en un escenario único.

El espectáculo vuelve al teatro romano dos mil  años después y  aunque ya no haya gladiadores sobre la arena, las aves de carroña vuelven a campar a sus anchas con un traje muy ibérico. Porque a la larga La chispa de la vida es una fábula sobre el egoísmo individual, la hipocresía de todos los intereses creados torno a una situación patética y única en un escenario a medida del director.


Si en 1951 Billy Wilder intentó parodiar la crueldad de los medios en El gran carnaval ( con un memorable Kirk Douglas en un agujero), medio siglo después la historia se repite pero con Twitter y televisiones, con el mundo entero pendiente de la vida del publicista acabado, que intentará sacar tajada de la situación por el bien de su familia.

Aunque la película apenas tiene giros una vez planteado el problema,aquí los buenos muy buenos y los malos malísimos son sólo actores en un circo perfectamente sincronizado, en una obra que termina cuando nuestro protagonista cierre los ojos…o no.

 

Todos interpretan el papel que les ha tocado: Roberto trata de hacer el negocio de su vida a punto de morir , el representante ( Fernando Tejero como publicista sin corazón consigue el odio de la sala entera) , el director de la cadena ficticia cadena líder Antena 5  ( Juanjo Puigcorbé nos podría recordar a otros personajes extremos del director como Sancho Gracia en Balada triste de trompeta o incluso a Jesús Bonilla en La Comunidad) y hasta el alcalde, que se frota las manos viendo como esto es publicidad gratis para su ciudad. Por cierto: la transformación de José Mota al drama es soberbia, espero que se lleve el Goya al Mejor actor revelación.

Solo una persona parece no entrar en este juego, Salma Hayek, preciosa,radiante, íntegra  y rodeada de fieras sin escrúpulos. Es la única que sabe lo que importa, lo único que importa: la vida de su marido. Y un guiño a los medios de la mano de Alexia Bang; la reportera de televisión que ¡oh! aún parece tener dignidad.

En palabras del director en elreferente.es: “La chispa de la vida está en creer que existe una posibilidad de mantener la dignidad. Puede que ya no tengamos respeto por cómo funcionan las cosas, el problema es cuando ya no te tienes respeto a ti mismo”.

Y quizá sea eso, ver la muerte de un hombre en directo mientras un circo se gesta a su alrededor, una pantomima donde los actores suben al escenario tratando de salvar al protagonista, o al teatro, forrarse o salvarse ellos mismo. Esperar un milagro, esa chispa de dignidad y respeto que nos falla a todos: tanto a los medios por darnos alimentarnos carnaza como a los espectadores por seguir pidiéndola.

La chispa de la vida no es una película perfecta, pero abandonas la sala con una dura moraleja, es un ejercicio de crítica colectiva desde un teatro romano. En un escenario histórico que pese a lo que nos pese servía antaño para lo mismo: el circo. Y en un época donde parece que empieza a faltar el pan, desgraciadamente seguiremos pidiendo más  circo.

Y espero que Alex de la Iglesia nos lo siga dando su manera, sin concesiones, con su tono salvaje y afilado, pero esta vez tristemente realista.

NOTA: 3,5/5

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Desde RACCORD esperamos que The Artist arrase esta noche en la 69º edición de los Globos de Oro ¡ Mucha suerte a todos los nominados!

 

ene 03

Ryan Gosling nos conduce a los 80

La película se abre de manera directa, frontal, sin cortapisas: un contrato de trabajo para nuestro protagonista (Ryan Gosling) en el que expone sus condiciones para conducir a unos atracadores a casa. Un tipo que lo tiene claro y cuatro ruedas. Drive es un ejercicio estético de conducción, de violencia por amor, que oscila entre el cuento de hadas y de cine sobre ruedas.

Cinco minutos en los que te conducirá a su merced. Un trabajo a medida para un especialista de cine anónimo, tan anónimo que no sabemos ni su nombre a lo largo de la película. Un personaje frío e impecable, carente de expresión salvo la sonrisa que comienza a esbozar tras conocer poco a poco a Irene (Carey Mulligan) y a su hijo Benicio. Y ahí comienza la verdadera carrera, el cambio del héroe de hielo que ayudará a su nueva familia con sus problemas. Drive es la épica del volante guiado por Ryan Gosling. No se involucra, no sufre, es un profesional con doble fondo que se gana la vida sin pena ni gloria, pero (¡0h!) se enamora y entras en juego sus sentimientos sobre frío tacto de su volante.

El guión no es nada del otro mundo, pero la película convence por la estética que emana, que sin ser un homenaje a grandes películas de conductores (muchos dicen que se trata de un remake encubierto de la genial The Driver del poliédrico Walter Hill) nos muestra al nuevo héroe crepuscular americano.

 

Y, puestos a comparar, Gosling recuerda a un Clint Eastwood algo afeminado (sin menospreciar su papel). Una especie de hombre sin nombre pero sin poncho y con chaleco de escorpión dorado.

Pero repito, Drive es una buena película, que aconsejo a los amantes de la adrenalina, donde las escenas de acción, si bien algo salvajes por momentos se construyen de manera precisa y creíble. Los 80 parecen fluir tanto en la banda sonora con música tipo Kraftwerk. El compositor Cliff Martinez se dejó llevar por esta canción de Kavisnky para componer el resto de la banda sonora, que nos guía por Los Ángeles acompañando a transiciones nocturnas de la ciudad que recuerdan a cualquier serie policiaca americana. Todo muy retro, pero que funciona. Un buen recubrimiento a una historia simple pero muy bien contada. Neon-noir llaman a este subgénero que mezcla lo mejor del cine negro de Los Ángeles con el llamado ci- fis (Blade Runner de Scott es el ejemplo más claro).

La sensación de libertad al volante, de velocidad, del coche como arma se agarra con fuerza unos secundarios de lujo y muy televisivos: Bryan Cranston como Shannon, el “protector” de Gosling, Albert Brooks y Ron Perlman en el papel de malos y la aparición de Christina Hendricks que más parece un cameo.

La película se basa en una novela de James Sallis pero el director danés Nicolas Winding Refn se tomó muchas libertades a la hora de rodar, y no lo hizo mal ya que el jurado de Cannes le premió como mejor director en la edición de 2011. Según nos cuentan por aquí lo que es seguro es que este año nos empaparemos de Ryan Golsing, que ha recibido una doble nominación a los Globos de Oro ( por Drive y por Los Idus de Marzo)

Drive es una buena apuesta para empezar el año, una buena película que apuesta por el impacto emocional del espectador, con una estética retro y un protagonista parco en gestos pero no en acción al volante.

¡ Feliz Año nuevo para los lectores de Raccord ! Seguid atentos porque el blog crecerá dentro de poco…

 

 

NOTA: 4/5

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dic 21

The Artist: arte mudo, brillante y actual

Hollywood, 1927. El cine se va a escuchar y no habrá vuelta atrás. Renovarse o morir. Asi de fácil. George Valentin (Jean Dujarin) la gran estrella de la pantalla del momento se niega a ello y caerá en el olvido. Una bellísima joven promesa, Peppy Miller (Bérénice Bejo) coge el guante y empezará a brillar poco a poco en el firmamento de las estrellas. No falta el avezado productor cinematográfico con brutal olfato para los negocios (John Goodman) y hasta chofer-mayordomo (James Cromwell). El auge y caída, el cambio, los destinos entrelazados de los dos protagonistas ocupan durante  100 deliciosos minutos la pantalla. No parece una historia nueva, lo nuevo es que la película paradójicamente vuelve al pasado en la forma de contarlo ya que es muda y en blanco y negro.

Viajar literalmente 84 años en el tiempo, tanto en el que  como en el como. Como he dicho el guión no es una trama nueva, grandes clásicos han tocado este tema con éxito – el renovarse o morir en el cine- no nos olvidemos de Cantando bajo la lluvia (Stanley Donen, 1952) o El crepúsculo de los dioses (Billy Wilder, 1950) por citar algunos ejemplos.El mismo Chaplin renegaba del sonido y creo obras maestras cuando el cine mudo pasó de moda… A Hollywood le encanta filmar sobre Hollywood, en la época que sea, aunque esta vez el equipo de producción sea francés.

En una entrevista para la revista “La Gran Ilusión” con el director y guionista Michael Hazanavicius he podido leer la siguiente declaración “las mejores películas que han envejecido y mejor soportan el paso del tiempo, sin entrar en comparaciones, son los melodramas. Son un género especial para el formato: historias de amor muy sencillas, historias que son grandes películas, incluso obras maestras. Había que ver si el público actual quería ver esas películas”. Y parece que sí, que el público se está sorprendiendo con esta historia.

The Artist perdió la Palma de Oro en Cannes frente a El árbol de la vida, de Malick , pero Dujarin se alzó con el premio al mejor actor. Y puede dar el campanazo en los Globos de Oro ( tiene 6 nominaciones). Lo espero con todo mi corazón. Y ya de paso ¿por qué no los Oscar? No estaría mal que todos los cines del mundo proyecten esta maravilla en sus salas y que se alce con la estatuilla a la mejor película. No estamos ante un cine de nicho: la historia es universal, el guión entretenido, asequible, risas y llantos… y no olvidemos la banda sonora, que aunque sea muda Ludovic Bource no defrauda con una partitura de época que suena muy actual.

Casi siempre concluyo una crítica pidiendo la asistencia al cine, esta vez voy más allá: The Artist es una película sobre las películas, es cine a través del cine. Una perla en un mundo que cambia sin saber muy bien hacia donde, que se expresa de manera brutal en todas las ventanas posibles, que nos satura de efectos y explosiones, donde el como se corrompe queriendo ir hacia adelante.

 

Pero, algunas veces tenemos la suerte de avanzar hacia el pasado y darnos cuenta que el como de hace casi un siglo puede transmitir emociones, valores, ideas, entreternos, hacernos soñar y volar. Porque al fin y al cabo eso es el  cine. El como lo cuentes mejorará o no el contenido y en este caso, lo ennoblece hasta convertirlo una joya visual. Quizá es lo que tiene ese lenguaje universal llamado el cine y que amamos…


NOTA:  5/5

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¡Desde Raccord os deseamos Feliz Navidad y un feliz 2012!

nov 29

El dios salvaje nos visita

¿Qué hace una pareja de padres civilizados neoyorquinos, parisinos, londinenses (occidentales al uso) cuando sus hijos pelean con consecuencias físicas? Tratan de aclarar el malentendido de una manera civilizada. Aplacar el dios salvaje de nuestros hijos en una apacible y conciliadora reunión a cuatro.

Y al menos es lo que Penelope Longstreet ( Jodie Foster) mujer de férreos valores pretende hacer convenciendo a su marido Michael (John C. Reilly) para dirimir el asunto con los padres del niño agresor, la adorable y precisa pareja de los Owen formada por Christoph Waltz y Kate Winslet.

Velada agradable, pastel y café. Y la tensión crece por momentos,porque nada es lo que parece. Sin embargo la superficialidad de la situación comienza a volatilizarse a medida que la merienda se convierte en una inusitada pelea, porque, al fin y al cabo,que demonios, mi hijo tiene la razón ¿no?

Lo imprevisible torna en tragedia macerada por las salvajes interpretaciones de los cuatro actores, que durante los 80 minutos más hilarantes en mucho tiempo, desnudan sus verdaderos yos. Y de paso Polanski patea la entrepierna de nuestra corrección política imperante, llevándose por los aires las máscaras que Occidente los pone para tapar nuestra soledad y egoísmo: el progreso y nuestra dependencia de la tecnología, la feminidad, los roles paternos, Occidente, el ego… Nuestro dios salvaje se manifiesta y no podemos controlar sus reglas, reventando ese mundo de las apariencias desde un coqueto apartamento de Nueva York.

Una pelea infantil con consecuencias extrapolada al plano adulto. Una declaración de paz entre progenitores que acaba sacando con fuerza -aunque sin pretenderlo- las miserias de occidente. La obra de Yasmina Reza, estrenada primero en salas de teatro de medio mundo se traslada al cine sin perder la esencia teatral. Divertida, satírica pero dura y reflexiva.  Altamente recomendable, como ir al teatro pero de la mano de la magia del montaje invisible mezclado con unas actuaciones soberbias en donde Waltz y Foster destacan (aunque por exigencias de guión,seguramente)

Quizá el fallo sea que su final no acabe de cuajar, ya que tras la explosión de los protagonistas, la salida sea banal antes la profundidad de los temas tocados. Sin embargo, toque Buñuel surrealista junto a las situaciones Monty Phytonescas de los personajes y la espiral de genialidad verbal del guion logran la empatía del público, que contempla a caracajada limpia como se va nuestra falsa moral por el sumidero.

¿Podemos extrapolar esta crisis de valores occidentales,  o la hipocresía moral de occidente? Viendo el historial del prófugo director y la ambigüedad de su caso con la justicia estadounidense, Polansky  reivindica al dios salvaje que todos llevamos dentro. 80 minutos que removerán tu conciencia, morirás de risa o las dos cosas. Lo hace sin una gran banda sonora, sin efectos especiales, tampoco tratan de moralizar nada aunque lo consiguen, no hay nada heroico en lo que hacen: cuatro personas en una habitación exorcizando a su dios salvaje.

NOTA: 4/5

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nov 02

El Unicornio ya no es un secreto. El Tintín de Spielberg y Jackson

Historia de aventuras en una Europa que va despertando tras la Segunda Guerra Mundial. Un periodista belga investiga el hundimiento de un barco llamado ” Unicornio” así como la posterior caída en desgracia de la familia Hadoque, propietaria del buque en tiempos del siglo XVIII. Sin embargo no es el único que lo hace. Un gran misterio está detrás de todo esto. Por cierto: el periodista se llama Tintín y tiene un adorable perro blanco, llamado Milú. A millones de personas esta historia no les parece nueva, pero hay mucho más…

Hagamos un ejercicio de imaginación: llame a Peter Jackon,compre a tocateja los derechos de una de las mejores sagas de la historia del cómic europeo (ya lo he dicho antes un tal Tintin, periodista belga con un perrito blanco llamado Milú) y con ello la suerte de que los guiones y hasta el story-board están hechos. Ahora junte un buen reparto para su película, por ejemplo Jamie Bell en el papel protagonista, Andy Serkis como el capitán Haddock  y Daniel Craig como archi-villano.

 

 

Eso sí, dígales que es en 3D pero capture sus movimientos y luego fusione el resultado: obtendrá algo nuevo y maravilloso . Añada los argumentos y la trama de los álbumes favoritos de Hergé, el creador de Tintín -El Secreto de Unicornio, El Secreto de Rackham, el Rojo y algún detalle de El cangrejo de las pinzas de oro).

Una vez tenga su producto, bombardee al público europeo con marketing del bueno y prepare al pueblo americano de la llegada del nuevo héroe ( ya Hergé no es muy conocido a ese lado del Atlántico). Acto seguido, espere pacientemente el estreno de su película y vea como le vuelven a aclamar en el mundo entero, ¡Ah! No se olvide estampar su firma en el proyecto: Steven Spielberg.

De manera paródica ha sucedido algo así y solo hay que ver los resultados:  más de 5 millones de euros recaudados en su primer fin de semana en España. Y no tiene pinta de parar. Realmente hablo como fan del cómic, si bien la puesta en escena me ha maravillado ciertas partes del guión y de la acción parecen un pastiche de acción sin sentido ( se podría haber sido un poco más fiel a los álbumes en ciertas partes, si bien en su mayoría así ha sido). Pero una de las características de Spielberg es intentar homogeneizar a la audiencia, es decir, lograr que la gente que no tiene ni idea del pequeño belga pueda disfrutarlo como el que más y a los fans de toda la vida, mostrarnos una arriesgada manera de ver de nuevo a nuestro héroe. Detalles maravillosos, desde el vestuario digital, ojo a las transiciones, la sensación de viajar en el Karaboudjan , o de caer en el Sáhara, de escuchar a Bianca en realidad o conocer a Néstor… ( no es spoiler, ya que el conocedor de los cómics sabe a lo que va y el que no, pues que lo descubra)

Esto del 3D es otra pasta. No podemos olvidar la maravillosa serie de dibujos animados o las películas de carne y hueso de los 70 y 80 (como esta rodada en España) en donde tenemos precedentes audiovisuales de Tintín. No puedo ser nada objetivo pese a los fallos antes mencionados.Rompo una lanza por Tintín y su nueva imagen. Y aunque a muchos puristas les ha parecido aberrante, conviene arriesgarse para que las nuevas generaciones conozcan al periodista de papel más grande de todos los tiempos.

NOTA: 4/5

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