Fomentar que se envejezca mejor

El envejecimiento de la población no tiene por qué suponer mayores gastos en atención sanitaria. Es posible un envejecimiento saludable que retrase mucho las dolencias que suelen afligir a nuestros mayores, además de crear empleo. En un reciente artículo de la revista Muface se desarrolla el tema.

Cáritas Diocesana de Ourense ha publicado recientemente un estudio titulado Envejecimiento Activo. Un modelo de intervención, en el que cuantifica el ahorro –258,11 euros por persona y mes– que supone para la Administración Pública que los mayores realicen actividades que mejoren su calidad de vida sin salir de su entorno habitual.

La investigación, realizada durante 2011 en 11 pueblos de la comarca de A Limia y en la que se impartieron talleres de gimnasia, memoria y manualidades a más de 80 mayores, puso de manifiesto que las personas que participaron en dichas actividades mejoraron sus funciones cognitivas y su bienestar personal y social sin salir de su entorno rural. Además se comprobó cómo el envejecimiento activo es un ámbito que puede generar empleo –en este caso en concreto se formó a nueve personas para realizar los talleres– y contribuir a evitar el despoblamiento del campo.

Desde Cáritas de Ourense explican que el proyecto surgió ante la necesidad de incrementar la calidad de vida del colectivo sin salir de su entorno rural, ya que los mayores manifiestan estar mejor cuando permanecen en su domicilio. Entre otros resultados, los ancianos se sintieron más integrados en su comunidad al comprobar que gracias a ellos se había generado empleo en su comarca.

Otros estudios confirman lo beneficioso que es el ejercicio: en un ensayo clínico, de 12 meses de duración, las participantes, ancianas entre 65 y 70 años, fueron divididas en tres grupos. Las de los dos primeros realizaron ejercicios de resistencia de piernas una o dos veces a la semana. Las del tercero tan sólo ejecutaron gimnasia de tonificación y equilibrio. Los investigadores midieron las facultades cognitivas de todas ellas al comienzo del estudio, al cabo de seis meses y transcurrido un año.

Las mujeres que hicieron pesas mejoraron su destreza mental en dos aspectos: la resolución de conflictos y la atención selectiva (habilidad para responder a las cuestiones esenciales de una tarea o situación y pasar por alto aquéllas que son irrelevantes). En el plano físico, se observó un efecto positivo en la función muscular y en la velocidad durante la marcha, que está muy relacionada con el riesgo de caídas y discapacidad. Por otra parte, hay estudios que demuestran que ser capaz de caminar a buen ritmo está íntimamente relacionado con las funciones cognitivas.

Esto demuestra que arrumbar a los ancianos en residencias poco equipadas es un error muy caro. Las residencias públicas deben tener gimnasios adecuados, y procurar que los internos los utilicen. En cuanto a las privadas, si no cuentan con un gimnasio apropiado, no digo que se las debe obligar a tenerlo, pero sí que se les debe financiar en condiciones muy ventajosas. Siempre saldrá más barato que atender las enfermedades que en los ancianos producirá la falta de ejercicio.

Y por supuesto hay que llevar a cabo una campaña de concienciación entre la población mayor, tanto la internada como la, afortunadamente mayoritaria, que todavía vive en sus casas (que es lo más deseable). El médico de cabecera debe preguntar al anciano por el ejercicio que hace y, si no lo practica, animarlo a que lo haga y ofrecerle posibilidades.

Deben existir suficientes polideportivos y las personas mayores de 60 años deben disfrutar de una entrada gratis al mes (para piscina, tenis, pádel, musculación…) y descuento en otras dos. Hay que fomentar que los ancianos hagan un deporte adecuado compitiendo entre ellos (por ejemplo, pimpón, natación, danza…) por categorías (60 a 70 años, 70 a 80, más de 80…).

Be Sociable, Share!

1 comentario Dejar comentario

  1. Anonymous #

    También se puede implantar un sistema de pequeñas bonificaciones a los pensionistas. Por ejemplo, 2 euros al mes por no fumar, otros 2 por no beber, 2 por mantenerse en la banda de peso adecuada y 2 más por estar en forma. Quien quisiera recibir las bonificaciones tendría que acudir anualmente a un chequeo donde se verificarían. La verificación del peso es sencilla: está dentro de la banda si el índice de masa corporal es mayor de 18,5 y menor de 25.Verificar que una persona está en forma es más complejo, pero se podría dar la bonificación a quien tras 10 minutos de pedalear a ritmo normal en la bicicleta estática no superara los 110 latidos por minuto.No sé si existen pruebas fiables y baratas para determinar si una persona fuma o bebe. De existir, se podrían considerar estas bonificaciones. En otro caso se tendrían que desechar.A cada pensionista tendría que examinarlo siempre una persona y un centro distintos de los del año anterior, para dificultar fraudes.El programa no tendría que verse como un complemento a la pensión (de esa forma alguien podría entender que genera derechos adquiridos), sino como una recompensa, temporal mientras dure el programa, por estar en determinadas condiciones físicas. Convendría ensayar ésta y otras soluciones en pequeños grupos de pensionistas durante un tiempo prolongado, digamos 10 años, para ver cuál produce mejores resultados.

Mete "Lo que hay que hacer" en Google y mira qué te sale: enlaces a un libro "Lo que hay que hacer con urgencia" del que las primeras páginas no están disponibles para descargar. Y mientras, tu ciudad, tu país, tu planeta bullen de problemas a los que no se pone remedio adecuado, cuando existen soluciones para todos. Escribo este blog desde Madrid, España, la Tierra, para unir mi voz a los que proponen estas soluciones y presionan para que se apliquen.
septiembre 2012
L M X J V S D
« Ago   Oct »
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930