Pages Menu
TwitterRssFacebook
Categories Menu

Posted by on Dic 14, 2015 in Destacados | 0 comments

¿Tinto, blanco o rosado? Asegúrate el éxito

¿Tinto, blanco o rosado? Asegúrate el éxito

Entramos en una época en la que el vino riega los menús de las celebraciones. Sé el perfecto anfitrión tanto al elegir el caldo como al servirlo.

«El mejor vino no es necesariamente el más caro, sino el que se comparte», decía el cantautor francés Georges Brassens, y es que la compañía es uno de los principales factores que hacen que un caldo se disfrute. Ahora entramos en una época en la que el vino riega los menús de las celebraciones desde el aperitivo hasta el postre.

Tanto si eres el anfitrión como si te han invitado a cenar y te has comprometido a llevar el vino, con las pautas que te damos a continuación te convertirás en el perfecto gurú del protocolo a la hora de servir el vino en la mesa o al elegir qué caldo va mejor en cada momento de la comida. De la mano de Elena Adell, directora de Enología de Campo Viejo, os damos seis puntos que no os podéis saltar si queréis que la velada sea perfecta. Además, desde el grupo Vivir el Vino, editorial y tienda online, nos han propuesto una selección de caldos recomendados para el aperitivo, los primeros platos, las carnes, los pescados o los postres. Siempre teniendo en cuenta, como destaca Elena Adell, que «un vino per sé no es mejor que otro, sino que el mejor vino es el que le gusta a la persona con la que lo vamos a compartir, por lo que hay que tener en cuenta el gusto de los invitados».

«El mejor vino es el que le gusta a la persona con la que lo vamos a compartir»

vinos
CLAVES PARA SER EL PERFECTO ANFITRIÓN

      1. El anfitrión siempre tiene que oler el tapón antes de que la botella salga a la mesa. Si el aroma es desagradable, habrá que retirarlo, ya que puede que el tapón haya tenido un problema que haya trasladado al vino o que el propio caldo esté oxidado.
      2. Si la copa está tallada, que sea en la base. También es imprescindible que sea transparente. Hay copas más adecuadas para tintos que para blancos, por lo que si se tienen varias es mejor probar en casa con un poco de vino en cada una antes de servirlo.
      3. Normalmente, las copas se guardan en los armarios de casa. Para evitar el olor a barniz, es mejor envinarlas. Esto consiste en poner vino en la copa limpia y moverlo por todo el interior. Así la copa olerá al vino que se va a tomar y se evitarán olores indeseados.
      4. Se suelen utilizar copas diferentes en la cena, según se va cambiando de vino. En caso de que no se tengan copas suficientes y haya que utilizar la misma durante toda la velada, lo práctico es envinar entre caldo y caldo, como se explica en el paso anterior.
      5. Lo más acertado es que la persona que se va a encargar del vino se ponga de acuerdo con quien va a preparar el menú. Si ambos prestan atención y arriesgan en sus opciones, habrá aciertos y sorpresas agradables. Siempre llamarás más la atención sorprendiendo.
      6. Según el vino que se haya elegido, habrá que dejarse aconsejar por lo que sugiere la contraetiqueta. Lo ideal es que el caldo salga a la mesa un grado o un grado y medio por debajo de la temperatura de consumo recomendada. Así estará perfecto al beberlo.
Be Sociable, Share!

Post a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *