¿Adaptaciones curriculares o acompañamiento diferenciado?

Adaptaciones Curriculares 1Si alguno de los lectores  asiduos a este blog visitan el blog “La Familia y los mass medias”, sabrán que me he enfrascado en la lectura del libro “Aprendizaje invisible” y a su vez estoy trabajando por mi cuenta, en la web de la Fundación Telefónica  “Encuentro internacional de Educación 2012-2013” ya que por desgracia he llegado tarde al mismo. No obstante para mi regocijo la citada web, tiene bastante material para trabajar. Por otro lado, tampoco es una sorpresa, que en este blog se hable de vez en cuando sobre TDAH.

Ambos temas de por sí, son bastante interesantes, pero si somos capaces de unirlos, creo que puede salir algo muy bueno-al menos eso creo-. Y en cierto modo, esa es mi intención buscar entre el aprendizaje invisible y el uso de las TICS, algo que pueda beneficiar a los chicos y chicas con el citado trastorno.

De entrada, te quiero proponer amigo lector que visualices este pequeño video-creo que es nipón-, sobre un chico con TDAH. Y te lo propongo, porque en él, veo reflejado como ha crecido mi hijo hasta que descubrimos el trastorno y nos pusimos manos a la obra para contrarrestar los efectos del mismo y porque refleja muy a las claras el sufrimiento tanto de los padres, como de los chicos que lo sufren.

Luego una vez lo hallas visualizado, te pediría un favor más, que tuvieras la empatía suficiente para ponerte en el lugar de ese chico-o chica ¡me da igual!-, y luego lo hicieras en el lado de los padres. ¡Tomate tu tiempo!

¡Bien!, supongo que ya lo habrás llevado a cabo. Ahora preguntarte… ¿Qué hubieras hecho tú si tu hijo es un chico como nuestro personaje? Lo quiere hacer todo bien, pero siempre se despista con la primera mosca que pasa. ¡Es más!, hemos visto que algunas  veces se pone a realizar una actividad determinada y no hay quien lo escuche o moleste. Pero, cuando la cosa no le gusta…, está continuamente saltando de la silla, no deja de preguntar o se olvida con frecuencia de lo que debe de hacer o llevar. Y cuando llegan las notas, ¡se puede montar la de San Quintín!

Conforme va creciendo se hace consciente de su problema, pero nadie da un solución al tema-la verdad su madre y yo nos sentimos impotentes.- Aquí entra en juego la capacidad de adaptación de la familia-padres, madres, hermanos, abuelos, etc.- para con el problema. Si los padres tienen una cierta inquietud y a la vez una “buena sintonía con el colegio”, podrán luchar para que el problema en el colegio sea minimizado. Pero es aquí donde me quiero parar un poco y profundizar sobre el tema.

Cómo ya he dicho anteriormente en otras entradas en el presente blog, la cuestión del conocimiento de este trastorno (TDAH) a nivel del profesorado es muy “vario pinto”. De entrada detecto en ciertos lugares un pésima “formación” al respecto, y a veces esos mismo profesores no quieren reconocer que están ante un problema determinado que si no es atajado adecuadamente puede tener como consecuencia “fracaso escolar”, problemas de integración dentro de un grupo o clase, etc. Si como dice el Sr. Eugenio Severín en su conferencia de Santiago de Chile llega a afirmar que la escuela del siglo XIX y XX, son considerados como que todos tienen lo mismo, son iguales y ¡o casualidad!, en el siglo XXI se descubre que esto no es así y cada uno debe de ser tratado de diferente forma, pues necesitan un acompañamiento diferenciado. ¡Hay amigo!, ya tenemos el problema, ¿cómo se cocina esto en la escuela española? Cada niño debe de ser considerado en su individualidad y en su personalidad-esto cada vez se complica más ¡me gusta!-

¡Ojo!, que ya sé que alguno se me echará encima diciéndome que soy un iluso, pero algún día esto ha de cambiar. La pena, es que en España los políticos no están por la labor-algunos la tienen tomada con los colegios diferenciados por la cuestión de la segregación por sexo-, y son incapaces de buscar soluciones adecuadas.

Por tanto, a la vista de todo lo anteriormente dicho, es inevitable preguntarse… ¿hasta qué punto, las propuesta sugeridas por los participantes en el “Encuentro Internacional de Educación” pueden ser aplicadas a la formación que no educación de un alumno con trastorno? Dicho  de otra manera, ¿podemos aplicar las nuevas tecnologías para qué chavales con diversos trastornos pueda mejorar en el sistema educativo?, ¿ese aprendizaje invisible me puede ayudar? ¿Podemos decir lo mismo de la Formación Profesional en cuanto a la relación TDAH-Instituto?, ¿o en su momento la Universidad si es que se llega?

Sé que chicos con este trastorno, mejoran su rendimiento cuando cierta materia es visualizada en internet, o a través de las nuevas tecnologías. ¿Por qué no diseñar materia curricular para que puedan trabajar de esta forma? Y ya se, que se realizan adaptaciones curriculares, pero creo que es el  momento de “innovar” de ir más adelante de avanzar en esta dirección.

Quizás sean demasiadas preguntas, pero tal vez, en algún lugar del “ciberespacio”, alguien recoja en guante y se dedique a crear ese contenido-si aún no existe- También soy consciente de que la medicación implica un riesgo y a veces los riesgos han de ser considerado y teniendo en cuenta. Aunque que la medicación “NO ES LA PANASEA”, pero tampoco es un elemento a descuidar.

¿Al final que tenemos? Tenemos un trastorno donde todos hemos de contribuir a que el día a día de ellos-los chicos de TDH- sea más llevadero, donde sepa porque se les riñen, donde puedan adquirir hábitos adecuados para el trabajo, y en definitiva, puedan desarrollar toda su capacidad.