Benigno Blanco: «El TC nunca ha respaldado el derecho al aborto»

Benigno BlancoDespués de un largo periodo de inactividad, «El Micrófono» retoma su actividad normal y lo hace con una entrevista de «entidad» y con un tema de plena actualidad; El aborto.

Hoy traemos a esta sección una entrevista con D. Benigno Blanco Rodríguez, presidente del Foro Español de la Familia y abogado en ejercicio. En los gobiernos de José María Aznar fue Secretario de Estado durante 8 años, primero de Aguas y luego de Infraestructuras. Es padre de tres hijos.

Ante todo D. Benigno muchas gracias por su atención y permitir esta entrevista.

P.- Con el paso dado por el gobierno del Sr. Rajoy en la personas del ministro “Gallardón”, ¿se puede decir que las hostilidades han comenzado con respecto al debate del aborto?

R.-     El aborto normalizado, legalizado y banalizado es una de las grandes cuestiones de  nuestra época. Las opiniones al respecto dividen a las sociedades y son reflejo de concepciones difícilmente compatibles sobre el ser humano, la ética y el derecho, como en otras épocas sucedió con la esclavitud, la tortura, el racismo o la discriminación de le mujer. La defensa de la vida del no nacido es la frontera más nítida de la lucha por los derechos humanos hoy.

Por ello no tiene nada de extraño que la propuesta del Gobierno sobre nueva ley de protección al concebido genere amplio debate en la sociedad española.

P.- Muchas de las personas que apoyan el aborto, aseveran que no existía una necesidad de modificar la actual ley. ¿Opina usted lo mismo?, ¿Qué diferencia existe entre ambas?

El seudoprogresismo antihumanista de lo políticamente correcto pretende imponer de forma totalitaria el prejuicio de que solo sus postulados son legítimos. Es una forma cobarde y poco razonable de negarse al debate: negar a priori que se pueda debatir.

La realidad es que las manifestaciones en defensa de la vida en 2009 fueron algunas de las más numerosas de la historia de la democracia española y que la mayoría absoluta del electorado español apoyó en 2011 un programa electoral -el del PP- que prometía esta modificación legal. Es decir, la mayoría social reclama esta reforma.

Además, esta reforma es reclamada por la justicia: una sociedad no puede acostumbrarse en silencio y con ánimo derrotista e impotente al drama escandaloso de más de 100.000 abortos cada año, de más de cien mil niños que no llegan a nacer, de más de 100.000 mujeres abocadas en soledad y desamparo legal cada año a algo tan terrible como un aborto

Y también reclama esta reforma el respeto al Estado de Derecho: la vigente legislación viola palmariamente el estatuto jurídico-constitucional del no nacido explicitado de forma reiterada por el TC desde 1985.

La diferencia sustancial entre la ley vigente y el anteproyecto propuesto por el Gobierno es la que hay entre una ley del aborto y una ley de protección al concebido y la maternidad. Más allá de detalles regulatorios, estamos ante paradigmas conceptuales distintos.  

P.- ¿Realmente se vuelve a tiempos pasado, tal como se nos dicen por parte de los defensores del aborto?

R.-  Se avanza hacia el futuro, hacia una sociedad y una legislación que no se desentienda del derecho a vivir de los más indefensos y que no se desentienda de la imprescindible solidaridad activa con la mujer embarazada. Se avanza hacia una sociedad que no acepta la violencia como forma de afrontar problemas. Es decir, se avanza hacia una sociedad más humana y más justa.

P.- ¿Qué papel tiene aquí la doctrina del “Tribunal Constitucional”?, ¿Realmente, en algún momento el “constitucional” ha respaldado el aborto?

R.-  El TC nunca ha respaldado el derecho al aborto sino que ha dicho que no cabe en nuestra Constitución. El TC lo que ha dicho desde su sentencia 53/1985 (y lo ha reiterado varias veces durante décadas) es que la Constitución ampara la vida del nasciturus como un bien protegido por el art. 15 que afirma “todos tienen derecho a la vida”, aunque –según el TC- cabe (pero no es obligatorio) que se puede despenalizar el aborto en casos de graves conflictos no resolubles de otra forma entre la vida del niño y bienes de igual rango constitucional de la mujer.

Es decir, el TC niega el derecho al aborto y exige la protección de la vida del nasciturus aunque admita excepciones posibles en casos de graves conflictos. Es decir, el TC exige las ideas que inspiran el anteproyecto de Gallardón.

P.- D. Benigno no hace mucho días, tuve la oportunidad de asistir a una de sus conferencias y en un momento de la misma usted “asevero” de que España, era uno de los pocos países donde la “presión social”-en cierto-, mantenía el debate ideológico con respecto al tema que hoy nos ocupa. ¿A qué cree que es debido?

R.- En España existe una amplia mayoría social que nunca se ha acostumbrado al aborto. Y por eso el aborto nunca ha desaparecido del debate político español ni los políticos defensores de la vida han dejado de tener voz en el Parlamento español.

En España han surgido iniciativas pioneras en el mundo en defensa de la vida y la maternidad como REDMADRE.

España está siendo puntera, junto a Estados Unidos, en la recuperación de la protección de la vida y la maternidad frente al abortismo banalizado.

¿Razones? Las fuertes raíces humanistas de inspiración católica de España; la presencia de ciudadanos responsables y una estructura familiar fuerte en proporciones significativas, la fuerte identidad humanista de parte del sistema educativo español sostenido por familias comprometidas, etc.

P.- Y para terminar y no cansarle mucho más, ¿realmente el aborto libera a la mujer?

R.- El aborto es una solución machista y violenta a los problemas que genera la irresponsabilidad sexual de los varones. El aborto legal y banalizado es la mayor losa que lastra a la mujer en nuestra sociedad.

D. Benigno, muchas gracias por habernos dedicado su tiempo.