Las cosas apenas han cambiado.

Bancos-de-121Siempre he comentado en las diferentes tertulias y conversaciones en las que ha salido el tema Navideño y los ateos- a veces en plan jocoso y otras no tanto -, que estos últimos tenían que seguir trabajando en estas fiestas, por aquello de la coherencia. Pero estate tranquilo querido amigo lector o lectora que mi entrada de hoy no va en el sentido de declarar la guerra al ateo.

Lo que si me gustaría hacer, es una pequeña reflexión sobre un artículo que he leído en un blog de “Publico.es” y que lleva por nombre “Nueve motivos para NO celebrar la Navidad (y uno que sí)”. La verdad es que hasta el más pintado podría suscribir todo lo dicho en el mismo. Y es que la argumentación de su autor, no desentona mucho de lo que quizás muchos puedan pensar al respecto.

Por otro lado, “tampoco voy a descubrir la pólvora” si me pongo a disertar sobre la Navidad. Y es que la Navidad es un periodo en el que el hombre debería de mirar más a su alrededor y ver quien necesita de su ayuda. Ya se que cada año es la misma historia y que muchas veces podemos llagara ser un poco como el personaje de Dickens en “Cuento de Navidad”. ¡Si!,  el señor “Scrooge”, y al final dejemos que el espíritu de la Navidad entre en nuestro corazón.

Sin embargo ese “espíritu navideño”, no nos puede llevar a entrar en el juego del “consumismo”-ese que el papa “Francisco” ha denunciado en su última exhortación apostólica y que más de un liberal ha criticado de una forma desmedida-. Pues guste  o no guste, lo que si es cierto, es que todas aquellas “estructuras o ideologías”, donde el ser humano es utilizado como objeto de beneficio o placer y lo degrada es totalmente reprensible.

Y no es menos cierto que la situación a la que hemos llegado-sin descontar la parte de culpa que cada uno podamos tener-, es consecuencia directa de una mala praxis social. No obstante, las fiestas de Navidad que gracias a Dios no han perdido su esencia-aunque a veces parezca lo contrario-, es una oportunidad de mirar hacia los demás. Da igual su procedencia, su raza, “su creencia”, lo importante es que “el hombre” por la gracia de Dios sea capaz de mirar “al hombre”, y sea capaz de ayudarle en todo cuanto sea posible y se necesite.

Es decir, ahora más que nunca, es necesario mirar con más intensidad si cabe, a “ONG´s” como “Caritas”, “Cruz Roja”, “comedores sociales”, y un largo etcétera de lugares donde “normalmente”, cada día se ayuda a las personas. Y si no es posible dar nuestra ayuda física, al menos seamos capaces de dar algún tipo de ayuda-juguetes, alimentos, ropa, cualquier cosa que tengamos en casa o que compremos y lo donemos- Con palabras del papa “Francisco” es necesario “salir a la periferia”, ya sea física, como “virtual” y esta es un forma muy adecuada para hacerlo.

Quizás después de haber leído esta entrada se me pueda echar en cara cierta demagogia por mi parte por hablar de una situación que todos conocemos, y tal vez de primera mano, pero no me negaras que a veces, sea necesario “hacer de Pepito Grillo”. Por ello me tomo la libertad de dejarte el enlace a un programa de radio del 16 diciembre de 2010. Posiblemente descubrirás que las cosas apenas han cambiado.