La Vieja Europa

Son muchos los temas que podríamos haber traído a tu consideración amigo lector, temas que van desde la nueva “Reforma escolar en España” a la “Cumbre de Doha” que recientemente ha finalizado, pero he decido hablar de Fe, y más cuando nos encontramos inmersos en el “Año de la Fe” proclamado por Benedicto XVI y con la Navidad a tiro de piedra.

Fe que parece languidecer en la Vieja Europa sobre todo debido a la falta de compromiso de muchos creyentes –yo el primero- que estamos teniendo en tiempos como los actuales. Y eso que el porcentaje de participación en las organizaciones no gubernamentales ha incrementado de una manera considerable.

No obstante ya el 9 de noviembre de 1982 en Santiago de Compostela el Santo Padre Juan Pablo II pronunció un discurso que entre otras cosa le digo a la “Vieja Europa” lo siguiente;

“Yo, Obispo de Roma y Pastor de la Iglesia universal, desde Santiago, te lanzo, vieja Europa, un grito lleno de amor: Vuelve a encontrarte. Sé tú misma. Descubre tus orígenes. Aviva tus raíces. Revive aquellos valores auténticos que hicieron gloriosa tu historia y benéfica tu presencia en los demás continentes. Reconstruye tu unidad espiritual, en un clima de pleno respeto a las otras religiones y a las genuinas libertades. Da al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios…”

Es evidente que estamos viviendo una etapa oscura de la “Vieja Europa” y esto se aprecia con mucha fuerza en la celebración de la Navidad. El rey de las mismas es el  consumismo, los tradicionales Reyes Magos van siendo desplazado por un señor “gordo” vestido de rojo con ribetes blancos que según parece vive en el Polo. En muchos lugares se prefiere decir «Felices Fiestas» a “Feliz Navidad”.

E incluso se oyen voces que justifican todo esto, pues se ha de tener respecto a la Comunidad musulmana. Pronto se nos olvida que cuando visitamos algún país islámico, hemos de cumplir a raja tabla sus normas, e incluso algún que otro club de fútbol como el “Barcelona” ha tenido que modificar su escudo. Ya que el mismo contiene una cruz. Hasta en algún que otro colegio se ha llegado a dejar de montar el Belén por la misma cuestión.

Luego algunos se han rasgado las vestiduras con lo escrito por el Santo Padre en la última parte de la bibliografía de Jesus de Nazaret, como si lo que ha aparecido en dicha publicación fuera de obligado cumplimiento, ¡vamos toda una cuestión de Fe!, eso demuestra lo que trabajamos las Sagradas Escrituras. ¡Pero esto es otra historia!  

¡Por cierto!,  ayer la “Unión Europea” recibió el Nobel de la Paz, en reconocimiento de 60 años en paz, años sin guerras –6 décadas de paz-, ¿pero sabias qué los promotores de este proyecto, eran creyentes?

La Vieja Europa tiene mucho que ver con la FE, aunque muchos no quieran verlo de esta manera.