¿Hasta cuando?

He de reconocer que el tema comienza a preocuparme y no se si en demasía, sobre todo porque aún no nos hemos repuesto de la trágica noticia de la adolescente que se suicidó en Madrid, cuando tenemos que leer noticias como la que nos trae el periódico “El Mundo” en su edición digital del pasado martes día 9 del presente mes de junio y que bajo el título “A amigos discapacitados les pegan en el colegio”,  que denuncia lo que está ocurriendo en muchas aulas de otros tantos colegios de España.

Un artículo que nos acerca a la realidad de este país, donde cualquier persona “diferente”, que por el simple hecho  de serlo,  ya es considerada un bicho  raro, o te da la licencia para insultar, vejar, etc. ¿Hasta cuando? ¿Hasta cuando no comenzaremos a tomar medidas adecuadas para enfrentarnos a este problema?

Son desgarradoras las declaraciones que se pueden leer en el citado artículo, palabras que no hace mucho tambien escuche en otra persona muy cercana a mi y que te hacen pensar y valora como puede ser el día a día en una personas con limitaciones físicas, psíquicas y de todo tipo entre las cuatro paredes de un colegio, e incluso fuera de ellas.

¿Hasta que punto somo responsables de que ocurran hechos como estos de los que se nos habla en el citado artículo? Pero es que la cuestión no queda tan solo en el trato vejatorio de nuestros jóvenes a sus compañeros de clase discapacitados, es que muchos de los profesionales que forman parte de todo este maremagnum de cosas, no ayudan con sus actitudes, y no lo digo yo, lo dice uno de los implicados que nos desvela lo siguiente…

“Algunos fisioterapeutas son demasiado vagos. Otros pasan de todo. He tenido muchos conflictos con algunos y les decía: Tú tendrás una carrera, pero yo tengo más de 20 años de experiencia en discapacidad

Como podrás comprobar amiga o amigo lector, tenemos que “implicarnos todos” y no podemos, ni debemos de mirar para otro lado. Y es que es muy triste, que un país como España que se vuelca con mucha facilidad para apoyar a otros,  ya sean familias o personas que son  desahuciadas, las consecuencias de grandes tragedias humanas como los ocurridas en Haití, Honduras, etc., no sepamos cómo poner freno a cuestiones tan importante como el “acoso entre iguales”.

“Pero desde aquí no quiero tan solo criticar, eso es demasiado fácil” y a veces no nos lleva a ningún lugar. Es necesario sugerir, dar ideas, para afrontar los problemas y darles una posible solución. Aquí han de implicarse todas las capas de la sociedad y hacerlo de una forma más adecuada a como lo estamos haciendo.

Por un lado los padres que hemos de saber transmitir a nuestros hijo lo que implica ser  o tener una discapacidad-enseñemos a nuestros hijos a ponerse en el zapato del otro-, los políticos que deben de dejar de jugar a ganar votos y hacer leyes justa y adecuadas para mejorar la vida y la convivencia entre los ciudadanos. En lo que respecta a los medios de comunicación,  estos “deben de crear campaña de concienciación” que a través de prensa, radio y televisión llegue a todas capas de la sociedad y se consiga influenciar de una manera positiva.

También la “Comunidad Educativa” tiene mucho que decir. La relación Familia-Colegio debe de ser primordial para que nuestros hijos y alumnos descubran el verdadero valor de la solidaridad y no nos quedemos en el sentimentalismo “del pobrecito chaval”. Hemos de luchar para que no ocurran más noticias como la de “Aranzazu” o historias  como la de “David”