Estudiando la LOMCE (I)

Leyes de educaciónEl pasado 3 de enero, es decir, hace una par de semana, entró en vigor la Ley Orgánica para la mejora de la calidad educativa (LOMCE), o “ley Wert” de educación. Ley que según la oposición, ya ha nacido muerta.  Pues si mal no recuerdo, se llegó a firmar un acuerdo por el que la mayorías de partidos-a excepción de UPyD, creo recordar- con presencia parlamentaria en el Congreso, estos, se comprometían a eliminar una vez que el “Partido des-Popular” deje de gobernar. A partir de ese momento, el que le suceda en el gobierno, será el encargado de poner en marcha la “octava reforma educativa de la democracia”

A la espera de entonces-y al desarrollo de la LOMCE-, creo que sería bueno y en la medida de lo posible, “estudiar” la citada nueva Ley. Ni que decir tiene que el que suscribe ni es profesional de la educación, ni del derecho ni nada que se la parezca, tan solo soy un ciudadano que se considera comprometido con el futuro de su país.

Por cuestiones “harto evidentes”, pronto dejare de tener hijos en el sistema educativo no universitario. El pequeño de mis hijos actualmente cursa el primer año del Grado Superior de FP, pero si sufrí en mis carnes la anterior ley y la asignatura de Educación para la ciudadanía, la vulgarmente llamada “EpC”. Pero dejemos cuestiones del pasado reciente y entramos en materia, y en particular en el preámbulo de la Ley.

En el mismo, se pone en valor-o al menos es la intención-, cuestiones como el talento de los alumnos, la mejora educativa del sistema y como facilitar el desarrollo personal y la integración social de los mismos en la sociedad. Metas muy loables y a veces demasiado difícil de conseguir y más cuando en los tiempos actuales, se han polarizado las ideas de una forma más extrema.

El mismo texto de la ley hace referencia al artículo 27.2 de la Constitución Española, el cual nos dice… “La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales” Cuestiones, que te vuelvo a decir, son muy bonitas, pero  que a la hora de la verdad, se ha demostrado que en nuestro país no es fácil de aplicar.

Y por ponerte un par de ejemplos, te recuerdo lo sufrido por los colegios de educación diferencia, o el trato que se les ha dado a los padres objetores a la asignatura de Educación para la Ciudadanía (EpC). ¡Es más!, la tortilla se ha dado la vuelta y son ahora los colectivos más “progresistas” del sistema educativo, lo que levantan la voz y algo más.

Por otro lado, nadie discute ya, que la cuestión educativa hoy por hoy, es muy compleja, pues en este proceso de desarrollo de la persona, interviene la sociedad en general. Aunque los primeros responsables de la educación no son, ni el estado, ni la sociedad, ni los partidos políticos, ni nada que se le parezca, lo responsables, somos únicamente los padres y madres. Lo que ocurre, es que cuando esos mismos chicos y chicas llegan al sistema educativo y van creciendo, no todos son capaces de llegar a los objetivos previstos-o que sean capaces de adquirir lo que ahora se dice; las competencias- y por lo tanto, llega el abandono escolar y el fracaso. Situaciones que en España, suelen adquirí, tintes dramáticos como consecuencia de la crisis que nos asola.

Pero además de la problemática anteriormente comentada del abandono y el fracaso, tenemos según el tristemente famosos informe PISA, diferencia entre Comunidades Autonómicas, incluso entre comunidades gobernadas por el mismo partido, son problemas que nadie quiere afrontar realmente. Ya que lo que aparentemente primar en nuestro sistema educativo, es lo ideológico antes que lo pedagógico. 

No quiero hacer muy larga esta entrada y es por ello que la cuestión de las evaluaciones externas de fin de etapa, la implantación paulatina de las nuevas tecnologías, la reforma de la cenicienta como considero a la Formación Profesional, la preparación de los equipos directivos de los centros, además del profesorado y una cuestión de cierto peso como es la gestión de recursos por parte de los centros merecen una consideración aparte por lo que me veo obligado a más adelante realizar otra entrad en este blog y hablar de ellas con tranquilidad.