Aficionar a la lectura

Estamos en verano, época de estar más y mejor con la familia, los amigos y con todas aquellas personas con las que nos gusta estar, o nos apetece estar. Pero no es menos cierto que no estamos las 24 horas acompañados y que todos, no somos iguales a la hora de vivir el tiempo libre y el ocio, pero es de reconocer que es un tema que al igual que otros, da para mucho.

Hoy quiero traer a este blog el tema de la lectura. La lectura que siempre va ha enriquecer nuestra vida. Ese enriquecimiento nos ayudará a fomentar la afición por la lectura, -la buena lectura- y de camino sin quererlo podremos llegar a construir nuestra propia biblioteca.

De todas formas, no quiero entrar en el debate de si libro en su concepción clásica -edición de papel-, o libro electrónico, eso lo dejo para los entendidos, desde aquí quiero ayudar a los padres a fomentar la lectura entre sus hijos, en definitiva a colaborar en la creación de buenos lectores. Lo que si esta claro, es que “la lectura siempre es importante y necesaria”. Y más en un país como España donde el 45`7% de la población dice “no lee nunca o casi nunca”.

Ya sabemos que nuestros jóvenes leen, pero tampoco sabemos si cuando dicen esto se están refiriendo a lo que se les obliga a leer por obligación en la escuela, instituto, o universidad. Lo que a veces preocupa más a los padres, es que tipo de lectura cae en manos de sus hijos, pues como dice Ignacio Valente ….hay libros que soportan cualquier lector, lectores tan voraces que soportan cualquier libro, libros que pueden leerse siempre, etc…, entonces, ¿que lectura elegir para los hijos? ¿cómo sentirme a gusto, sin miedo a sorpresa literarias?, dejemos de momento el tema aparcado y consideremos la importancia de la lectura en general.

Nadie puede negar la importancia que la lectura tiene en relación con el rendimiento escolar, a mejor lectura, mejor comprensión y así sucesivamente… ¿pero que es ser lector? ¿es leer todo lo que me caiga en las manos? Tampoco quiero entra en guerra de definiciones, pues ya entre los propios escritores cada uno da su versión de los hechos. Lo que si hemos de tener claro es que cuando se experimenta el goce de leer, es cuando podemos decir que somos lectores.

Pero vayamos por partes. Como se suele decir, el lector no nace, se hace. Y en esto último, la familia tiene mucho que decir. De nosotros depende el que nuestros hijos terminen siendo buenos lectores, lectores de esos que disfrutan con la lectura. Es por ello que se pide a los padres que valoremos la lectura, que nuestros hijos nos vean leer, que los libros estén en la casa – y que tengan su espacio-, es decir, que se tenga una pequeña biblioteca acorde a los miembros de la casa, donde exista un horario de lectura para los hijos. Por todo ello, es bueno que nos habituemos a regalar libros.

Además de todo ello, es bueno que la familia planifique visitas a bibliotecas, feria del libro, etc. Seguro que si todos en casa participan, más tarde o más temprano tendremos buenos lectores en casa y estaremos poniendo un peldaño más en la educación y formación de los nuestros.

 

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