(A Natalia, más conocida en los bajos fondos como Jean Tarrou)

Avanzas
como queriendo volver
por la sombra de un fantasma,
herida en cada paso
pero en la espalda el viento empuja,
tu cuerpo despega blanco
calle arriba, desnudo corazón
vulnerable bajo el sombrero.

Escucha la banda sonora, mira
cómo surgen las palabras
que olvidaste
por bajar el tono de voz,
la música, el perfume, los quien eres
con los ojos tan abiertos.

Que nada importa
porque importa el tiempo
y está de tu parte.
Que con la vida a flor de garganta
las lágrimas
no lleguen a caer en las copas
y mientras el humo nos deja
su tatuaje de carbón y ensueño
habrá más noches
de las que podemos cruzar despiertos
envueltas en papel de regalo
por un cuerdo que se cree loco y nos enseña,
mientras baila,
por donde hay que romper las fotos.

Porque nos duele y reímos
cuando quien se traga el opio
es la taza del water.

Que nada importa
porque importas tú.

 

 

One Response to Con los ojos tan abiertos

  1. Lidia dice:

    Jo…Toño…de verdad, es increíble cómo estás creciendo.

    Abrazos y besos.

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