López i Chamosa: diputada socialista "obrera"

«No se complique la vida, señora Chamosa. Después de leer un número importante de entradas de su blog y comprobar las burradas que comete, lo mejor que puede hacer es limitarse a escribir y después lanzar los acentos al aire. No se preocupe por ellos, que caigan donde quieran. Total…entre hacer eso y escribir usted, no veo que haya diferencia. Ah, por favor no se mezcle con nosotros, los obreros. Por cierto, tampoco comparto el fondo de sus ideas; demasiado mediocres para construir un futuro digno».

Ese párrafo que acaban de leer lo he incluido hace unos minutos en el blog de doña Isabel López i Chamosa, diputada por el PSC. Como bloguero me siento ofendido por la falta de seriedad de López i Chamosa con respecto a la ortografía, acentuación, puntuación y construcción sintáctica. Como docente me duele aún más, porque nos pasamos el día desasnando jóvenes y saltimbanquis como la diputada Chamosa nos tiran todo el trabajo por los suelos. No solo es para llevarse las manos a la cabeza sino para montar en educada cólera y gritarle que se dedique a descapullar monos, amaestrar renacuajos o a encolerizar grillos.

No se pierdan la expresión «…estamos emplena campaña electoral», dice en una de sus entradas en el blog personal al referirse a las elecciones catalanas. Sin duda, el invento de «emplena» le queda pintado, a la vez que le despinta todo; lo mejor de esa expresión es que se toma la correcta molestia de escribir «m» antes de «p».

Un poco más adelante demuestra reiteradas veces que estás reñida con la locución adverbial «más». A la señora Chamosa igual le da «lo más» que «mas», no distinguiendo entre una locución adverbial y lo que es una conjunción adversativa. Decía Carlo Dossi que «los locos abren los caminos que más tarde recorren los sabios». En esta ocasión, lo siento por los sabios que no tendrán caminos que recorrer por culpa de la ínclita López i Chamosa.

Juega doña Isabel con el desconocimiento y encaje de la acentuación, de ahí que refiriéndose a las jubilaciones escriba que «es la mas injusta y la mas generosa del sistema». Estoy seguro que si cobrara mensualmente por el número de acentos, pondría más interés. Pero eso no es nada, porque hay otros ejemplos que abofetean al idioma y atormentan a los puristas y no puristas de la RAE, como lo de no acentuar las palabras agudas («situacion», «pension», «seran»,…) ni las esdrújulas («dandole», «mandandole», «instandole»,…) y tampoco las llanas («facil»,…); aunque lo mejor está en ver escrito en una de sus entradas en el blog lo siguiente: «resuelban», «vurradas», «avsurda»,… Lo mejor es que lo comprueben ustedes.

Con los diptongos, sobre todo si se sitúan en la sílaba final formando una palabra aguda, pasa olímpicamente de la acentuación: «podais», «conozcais», «conoceis»,…  A ello hay que unir decenas de palabras sin el obligado acento. Es el caso de «tambien», «mayoria», «algun», «poblacion». Lo curioso es que más adelante, en otra de las entradas, alguno de los vocablos citados sí que los acentúa, lo que demuestra que la duda está ahí y que realmente no sabe escribir con corrección toda una señora diputada, portavoz socialista en la comisión del Pacto de Toledo. Inculta, o analfabeta, como prefieran denominar a la representante del PSC, es un claro exponente del daño que ha hecho la LOGSE, tanto a los niños como a la gente mayor como López i Chamosa: ni sabe expresarse correctamente en español ni  sabe escribir. ¡Así nos cubre el pelo con ‘pelamanillas’ como esta diputada! Por cierto, ¿por qué ha cerrado hoy su blog?

A la estupidez prolongada de la diputada, añade una más al decir que no se metan con una «obrera». ¡¿Será cencerro!? Como dice la bloguera, Edurne Uriarte, en su blog «Con ánimo de faltar»: «la diputada obrera es diputada en el Congreso nada menos que desde 1996, ininterrumpidamente. Con el sueldo correspondiente de ”obrera” que, como es sabido, perciben los diputados. Y con la jubilación de “obrera”, también propia del cargo…»  Sin duda, el profesorado debería manifestarse a la puerta del Congreso de los Diputados y ‘armado’ con boinas y viseras para correr a gorrazos a la ‘ilustrada’ socialista.

En fin. Ahora entiendo a Winston Churchil con su expresión: «El socialismo es la filosofía del fracaso, el credo a la ignorancia y la prédica a la envidia; su virtud inherente es la distribución igualitaria de la miseria». También pienso que,  si se llevaran a cabo pruebas para un informe PISA entre algunos diputados, estoy convencido que quedaríamos tan mal como hemos quedado en el último informe. Cuanto antes vayamos a las listas abiertas, mejor, ya que evitaríamos extender el analfabetismo desde las Cámaras parlamentarias.

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