Nov 272014
 

Un solitario gol de Cristiano Ronaldo permitió al Real Madrid vencer este miércoles al Basilea (0-1), conseguir su decimoquinta victoria consecutiva –récord en la historia blanca– y amarrar el primer puesto del grupo B de la Liga de Campeones a falta de una jornada para el final de la fase.

   Cristiano no pudo vengar a Raúl González, a quién ya ha igualado con 71 goles como segundo máximo goleador de la competición, y abandonó el césped del St Jakob Park con la pena de no haber podido meterse de lleno en la pelea con Messi, que el martes dejó el listón en 74. Por ahí pasaba gran parte del interés del partido, todo lo demás parecía en un segundo plano.

   El principal aliciente, en el colectivo, pasaba por la decimoquinta victoria seguida del Real Madrid, la cual se consiguió. Ancelotti, el hombre de la ‘Décima’, ya puede decir bien alto que igualó las míticas 15 victorias de Miguel Muñoz, en la temporada 1960-61, y de José Mourinho, en la 2011-12.

   La cultura del esfuerzo se ha instalado para quedarse en este Real Madrid. Ante la presión de los helvéticos, venidos a más en su feudo, los primeros minutos requirieron de la mejor versión merengue, al menos en el centro del campo, dónde volvió a mandar el sensacional Toni Kroos. Isco, a su vera, estuvo como de costumbre: solidario y fantasioso, la mezcla que tanto le había solicitado Ancelotti.

   El paso de los minutos le dio consistencia y fundamento al Real Madrid, que creció gracias a la velocidad mortífera de Bale y Cristiano, dos quebraderos de cabeza para el Basilea y para cualquiera que se ponga por delante. Los suizos, por su lado, no se quedaron atrás y apunto estuvieron de dar un susto a Keylor Navas, el elegido por Ancelotti para dar descanso a Iker Casillas.

   Los blancos, líderes absolutos de su grupo, no marcaron hasta pasada la media hora, momento en el que Karim Benzema ideó en la banda derecha la jugada que acabó en las botas de Cristiano Ronaldo. El luso, recordando el remate de Ipurua del pasado sábado, batió a Vaclík en lo que se esperaba que fuese el comienzo de un festival para el jugador de Madeira.

   Derlis González avisó con un remate a los cinco minutos, pero Navas aguantó bien justo antes de alcanzar el tiempo de descanso. En la segunda mitad, más de lo mismo. Con algún problema defensivo que otro, y la amarilla de Sergio Ramos ya provocada, ahí pasó el Madrid sus peores momentos, ahogado por la presión del Basilea en la salida del balón.

BALE Y CRE7, A LOS PALOS  
En los de casa, Gashi tuvo cerca la oportunidad de igualar el partido (min.55), un poco antes de que Zuffi –en otra acción individual– pecase de egoísta y no pudiese marcar a Navas. El costarricense metió una mano cuando estaba vencido que le hizo recordar al cancerbero que deslumbró en el Levante la temporada pasada.

   Y como suele ser habitual, tras el perdón de los locales, el Real Madrid pudo haberle pintado la cara. Primero Bale la estrelló al larguero y después (min.77) fue Cristiano quién besó la madera en un remate algo ortodoxo. Nada nuevo bajo el sol para la parroquia merengue, que suma y sigue en este delicioso comienzo de temporada para los blancos.

   Al final, Ancelotti dio entrada a Illarramendi, apenas 20 minutos sobre el campo, y dejó sin jugar al ‘Chicharito’ Hernández. Quizá, el único debe del entrenador italiano en su visita a Suiza, donde escribió un nuevo capítulo en la historia del Real Madrid. Uno más de Ancelotti, uno más de los vigentes campeones del ‘Viejo Continente’.

Be Sociable, Share!

Sorry, the comment form is closed at this time.