Jul 172013
 

El corredor portugués Rui Costa resarció las heridas del Movistar al lograr el primer triunfo del conjunto ‘azul’ en el Tour del Centenario, tras imponerse en solitario en la decimosexta etapa, disputada entre Vaison la Romaine y Gap sobre 168 kilómetros, con 42 segundos de ventaja sobre los franceses Christope Riblon (Ag2r) y Arnold Jeannesson (Française des Jeux).

Rui Costa, reciente ganador de la Vuelta a Suiza, celebró su segunda victoria en el Tour, tras la de Superbesse en 2011, con la rabia contenida de un equipo que maldijo el mal fario de Alejandro Valverde con un reventón que echó por tierra las opciones del murciano de disputar al líder Chris Froome el amarillo en París.

Fue un ataque certero a 5 kilómetros de la cumbre del Col de Manse, el tercero de la jornada, 9,5 kilómetros al 5,2 por ciento, en el que el portugués del Movistar se marchó en solitario a por ese triunfo que también buscará Valverde en el mítico l’Alpe d’Huez y sus famosas 21 curvas.

Costa era uno de los 25 corredores, entre ellos Andreas Kloeden (RadioShack), Thomas Voeckler (Europcar), los españoles Mikel Astarloza (Euskaltel) y Daniel Navarro (Cofidis), Peter Velits (Omega), Navardauskas (Garmin) y Thomas de Gendt (Vacansoleil), que se habían adelantado a la pugna entre los favoritos de la general para llevarse el botín parcial de la etapa.

Con 10 minutos de desventaja respecto a los escapados, el grupo de Froome y Contador inició la subida a Manse. El líder, con su fiel escudero Richie Porte; Alberto, junto a Roman Kreuziger, que se encargó que tensar el ritmo en las primeras rampas; y también Valverde y Nairo Quintana, ‘Purito’ Rodríguez y el holandés Bauke Mollema. Ten Dam había cedido.

Contador dio varios acelerones para descolgar a Froome, lo hizo con Porte, a 6 kilómetros de Manse, luego a 5, y no paró hasta coronar la cumbre del famoso puerto del Tour. En su descenso, con el jefe de filas lanzado hacia el vacío para provocar los nervios del británico se repitió la escena de hace 10 años con Lance Armstrong sorteando la caída de Joseba Beloki por un sembrado.

Esta vez fue Contador el que puso pie a tierra, sin consecuencias, y el líder del Sky el que acabó enredado con los matorrales de la cuneta maldiciendo una suerte aún peor. Fue una anécdota en el minipelotón de los favoritos, que llegó a meta a algo más de 11 minutos de retraso sobre Costa. Ten Dam y Evans llegaron un minuto más tarde.

No hubo cambios en la general en los cinco primeros puestos, con Froome con 4 minutos y 14 segundos sobre Mollema; aventaja en 4:25 a Contador; 4:28 sobre el checo Kreuziger, y 5:47 respecto al mejor joven, el colombiano Nairo Quintana.

Este miércoles se disputa la decimoséptima etapa, una contrarreloj de 32 kilómetros entre Embrun y Chorges, con la ascensión a dos puertos de segunda categoría, la Côte de Puy Sanières, 6,4 kilómetros al 6 por ciento en el kilómetro 6,5, y la Côte de Réallon, en el kilómetro 20, 6,9 kilómetros al 6,3 por ciento de porcentaje medio. Esas rampas pueden dar alguna opción más a Contador para que no se repita la exhibición de Froome en la crono del Mont Saint Michel.

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