Esta peli es a X-men lo que “Una nueva esperanza” a Star Wars… una cuarta peli que es la primera de la saga… ¿o en el caso de Star Wars era al revés?
Paranoias aparte, aquellos que hemos sido lectores acérrimos desde pequeños, aquellos que hemos seguido las aventuras de los mutantes marvelitas, somos bien conscientes de lo que se nos viene encima. Un servidor, pese a su relativa juventud, es poseedor de varios ejemplares de “La Patrulla X” de Vértice, unos tomos que desde bien temprano me hicieron soñar con ver un filme sobre estos superhéroes.
En el año 2000, entrando en pleno siglo XXI, tuve la oportunidad de cumplir aquel sueño. No podría describir la emoción que me produjo ver a mis personajes de tebeo favoritos convertidos en seres de carne y hueso y llevados a la gran pantalla. Un tiempo más tarde, con X-men 2, la emoción fue incluso mayor y el trabajo de Bryan Singer brutal. Se había superado a sí mismo. Con la marcha del director de la saga mutie, la calidad de la misma se vio afectada. X-men 3:The last Stand o X-men Origins:Wolverine, fueron, con diferencia, productos mucho más descuidados y de menor valor.
Ahora, a menos de una semana para acoger en nuestros cines X-Men: First Class (Primera Generación), los pelillos se me vuelven a poner de punta. No, no vuelve Singer, al menos al rol de director (esta vez le tocó a Matthew Vaughn), pero sí ha intervenido en esta nueva película, tanto a la hora de escribir la historia, junto a Sheldon Turner, así como siendo uno de los productores ejecutivos de la misma. Y eso, señores y señoras, ya es para mí una mínima garantía de calidad. Sí, lo sé bien, Singer dirigió Superman Returns y mira… pero oigan, nadie es perfecto y ésta, es su saga por excelencia. Un voto de confianza pues.
Además, la historia, el planteamiento, pinta más que bien. Ahora sí que sí. Lo que me faltó por ver allá por el 2000, esa formación original, esa Patrulla X de Vértice, ha llegado.
En 1963, un joven Charles Xavier abre su escuela para jóvenes talentos y conforma, tras sus muros y con la ayuda de su, por aquel entonces, gran amigo Eric Magnus Lensherr, lo que sería el embrión del fabuloso equipo mutante.
Entre medias, el Club Fuego Infernal, pantalones campana y algún que otro Cameo.
En fin, a unos días de su estreno, ya me muerdo las uñas. Por cierto, soy de aquellos que critican que la 20th Century FOX haya adelantado varios fragmentos del film y haya sacado tanto trailer que no hacen sino convertirse en spoilers. Mi teoría dice que cuando estas cosas ocurren es porque el producto tiende a no ser lo suficientemente bueno. Espero estar equivocado. El 6 de junio, lo comprobaremos. Más info tras el visionado.
N. del redactor: Echaré en falta a Bobby Drake… convertido en muñeco de nieve.





















