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¿Qué es Goldman Sachs?

Recordemos, de nuevo, a Alessio Rastani, el broker soñador. Dijo, entre otras perlas:

“Los gobiernos no dirigen el mundo. Goldman Sachs dirige el mundo. A Goldman Sachs no le importa este rescate, ni tampoco a los grandes fondos”.

Vale, pero ¿quién o qué es Goldman Sachs?

Primera opción. Su web. Es un pelín confusa: en la portada no aparece la palabra banco. Y un vistazo al mapa del sitio puede abrumarnos:

http://www2.goldmansachs.com/sitemap/

En formato tuitero, podemos destacar algunas frases que encontramos pinchando en los principales elementos del menú:

Goldman Sachs brings people, capital and ideas together to help our clients and the communities we serve.

We provide a wide range of financial services to a substantial and diversified client base that includes corporations, financial institutions, governments and high-net-worth individuals.

Each of our businesses has different focus areas, goals, time horizons, investing styles and clients, so it is not unusual for individuals to have different views on similar topics.

Segunda, la siempre útil Wikipedia desgrana su historia y describe sus datos generales, sus negocios, sus predicciones y el papel del grupo durante la crisis de 2008. Algunos extractos wikipédicos:

El Grupo Goldman Sachs (The Goldman Sachs Group, Inc.) o simplemente Goldman Sachs (GS) es uno de los grupos de inversión más grandes del mundo. Fue fundado en 1869.

Durante la crisis financiera de Estados Unidos del 2008 y ante la posibilidad de afrontar la bancarrota, el 21 de septiembre de 2008, Goldman Sachs recibió autorización de la Reserva Federal (FED) para dejar de ser un banco de inversión y convertirse en un banco comercial.

En el año 2006, Goldman Sachs tenía 26.500 empleados en todo el planeta y reportó ganancias por US$9.54 mil millones y un récord de ganancias compartidas de $19.69.4 Según el informe, la compensación total por empleados en 2006 estaba en US$622,000.5 El actual director ejecutivo oficial es Lloyd C. Blankfein.

En varias películas de investigación sobre la crisis financiera del 2008 entre las que cabe destacar Capitalismo: Una historia de amor de Michael Moore ha sido marcada como una de las responsables de fomentar y encausar la crisis para beneficiar a los sectores ricos.

Tercera: la prensa de estos días. Después del revuelo que ha organizado el amigo Alessio, el vídeo se ha embebido por doquier. Buscando, con calma, podemos encontrar algún que otro perfil de la empresa. El más completo que he encontrado lo ha publicado El Confidencial y lo firma Esteban Hernández:

Goldman Sachs, los monjes banqueros que gobiernan el mundo

Goldman Sachs es el más exitoso de los bancos de inversión, pero también el más repudiado. Para muchos, GS es el ejemplo a seguir; para otros, es el tipo de compañía que representa todo lo que va mal en el mundo de los negocios. Y, desde luego, esa imagen dual no molesta demasiado a sus principales responsables, que no parecen estar haciendo nada por evitarla. Empezando por su dirigente máximo, Lloyd Blankfein, quien no ha tenido reparo alguno en declarar que “hacemos el trabajo de Dios” o que, a pesar de la crisis, “nuestros profesionales tienen que seguir haciendo lo que hacen. No estoy dispuesto a poner límites a su ambición”.

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Esteban Gómez cita además el libro El banco. Cómo Goldman Sachs dirige el mundo (Editorial Deusto), de March Roche. Resulta que Alessio no es el único que sostiene que Goldman Sachs  mueve los hilos de este mundo nuestro.

Goldman. Gold significa oro. Man, hombre. Ya sabemos que no es oro todo lo que reluce.

El culo de Scarlett Johansson

Tan mal no nos va. En serio. Y en broma: la noticia más leída este domingo por la mañana en Elmundo.es es que circula por Internet otra fotografía casera más de la actriz norteamericana Scarlett Johansson, la protagonista de Lost in Translation (ya, ha hecho más largometrajes, pero qué le vamos a hacer, la recuerdo sobre todo por esta peli, y sobre todo por una escena donde el gran Bill Murray canta More than this):

Imagen de previsualización de YouTube

 

Corto y pego un extracto de la noticia, una información de EFE:

En la nueva instantánea, que parece tomada por otra persona desde el borde de la cama o bien podría ser un autorretrato, la intérprete aparece tumbada en la cama, con un bolígrafo en su mano derecha y en posición reflexiva mientras lee. El trasero de la actriz, que luce una camiseta negra de tirantes y ropa interior blanca, aparece en primer plano de una imagen recogida este viernes por numerosos blogs.

Este blog, lo siento, no recoge la imagen. Tampoco incluyo la foto recortada publicada por elmundo.es, donde han optado por mostrar parte del trasero. Mucho mejor, más púdico.

Como buen cínico, saco a colación el culo de Scarlett en busca de visitas: ni se me ha pasado por la cabeza hablar de periodismo, sensacionalismo ni cualquier otra cosa acabada en ismo, no sea que me adentre en un abismo.

¿Pero qué es real?

¿Qué es la democracia real, el periodismo real, el loquesea real? Realmente, en realidad, no lo tengo claro. Real, según el diccionario académico, es algo que tiene existencia verdadera y efectiva. Pero uno escucha a políticos de un bando, y luego a los de otro, y se diría que viven en mundos distintos. Y todos ellos al mismo tiempo parecen vivir en un lugar muy lejano de Sol, de las plazas repletas de ciudadanos indignados.

Cojo por los pelos unas líneas de Las larvas, excelente relato de Abelardo Castillo publicado en el magnífico segundo número de la revista Orsai (que merece ser leída en papel, sin prisas, aunque se pueda descargar gratis):

«Solo sabemos qué es lo que vemos nosotros. Desde los griegos, toda nuestra concepción del universo está basada en la vista. Creemos que lo que miramos es lo real. Pero no hay nada que podamos llamar realidad: el color, la forma, el mundo y hasta la belleza y la fealdad del mundo, son lo que organiza el ojo. Con todos nuestros sentidos pasa lo mismo. Un perro puede enloquecer por un sonido que para nosotros es inaudible. Si estuviéramos organizados de otra manera, no veríamos estos cuadros, ni esta biblioteca, ni estos libros. Veríamos átomos, veríamos protones y electrones moviéndose locamente a distancias estelares. Nos produce asco una cucaracha. Pero, ¿se ha puesto a pensar lo que le pasa a ella cuando nos ve? Se aterroriza. ¿Las ha visto, por Dios, las ha visto correr aterradas por el piso, buscando con desesperación una grieta, el refugio de un zócalo? ¿Qué es la mujer más hermosa del mundo para los sentidos de una rata?»

¿Qué es lo que vemos nosotros? Quizá convenga cerrar los ojos y pensar un rato.

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P.D.: He subrayado otra frase más del relato de Castillo. Aunque no venga al caso, la repito aquí. Repica:

«La amistad, a diferencia de otros sentimientos, se mantiene intacta con la ausencia».

Me disgusta el me gusta de Facebook

La noticia más leída hoy en elmundo.es cuenta con este titular:

Una profesora bromea en Facebook sobre la muerte de una alumna de 12 años

A estas horas, cuando termina el día, 76 personas han puesto el pulgar para arriba y han proclamado en sus perfiles feisbuqueros que la noticia les gusta. Qué disgusto.

Puestos a elegir, prefiero recomendar esa noticia, o sugerir que alguien la lea, o compartirla, o usar alguna palabrota nueva como feisbucar, aunque no me guste.

Ah, tampoco me parece una broma vomitar que «un viaje a la playa es muy buen lugar para llevar de excursión a los alumnos, los odio», un día después de que una alumna haya muerto ahogada. Voy a usar palabras caducas. ¿Es una vileza, una mezquindad, una infamia?

Aderezar el desamparo

Una rosa es una rosa, fútbol es fútbol (o no) y, tras leer la entrevista de Juan Cruz a Iñaki Gabilondo, la basura es basura… aunque la adereces.

Aderezar es un verbo bonito, que suena bien. (Iba a decir eufónico, aunque sea una palabra que suena rara).

También suena bien Barril y Barral, el nombre de la editorial donde Gabilondo ha publicado El fin de una época. Aunque en la página web del sello quizá exageren un poco al describirlo, me da que a los periodistas nos gustará leerlo: «Una extraordinaria mirada llena de sabiduría de quien ha sido testigo de excepción de los hechos que han marcado nuestras vidas».

En fin, Cruz le pregunta a Gabilondo qué le desagrada, y el veterano y reputado periodista contesta: «La estafa que sufren las mujeres que después de haber peleado por hacerse un sitio en el mundo laboral se encuentran ahora en el paro y en el desamparo».

¿Cómo aderezar el desamparo del paro?

Fernando Llorente afea la conducta de David Navarro

En vivo y en directo, los asistentes al partido y los espectadores de Canal Plus contemplan el codazo que el jugador del Valencia propina a Fernando Llorente, delantero del Athletic de Bilbao, y cómo le grapan la cabeza mientras el agresor finge una lesión para escurrir el bulto. Carlos Martínez, el narrador del partido, al ver la primera repetición sentencia: «Lo que acaba de hacer David Navarro es muy feo».

Más tarde, el futbolista vasco rompe el código de silencio que protege a los marrulleros en Al primer toque, de Onda Cero: «Este tío no puede irse de rositas, así como así. Está muy feo que entre profesionales haya jugadores que se dediquen a intimidar y, sin balón de por medio, a pegar a los contrarios. Me parece muy feo esto».

En este «mundo feliz» en que vivimos (Juan Luis Arsuaga lo comentó el viernes pasado, en iRedes, otro día hablamos del asunto) conviene que afeemos la conducta de los que se portan mal. De niños y mayores. De los que salen en la tele y deberían dar ejemplo.

En los ochenta, o en los noventa, qué más da, se puso de moda la coletilla «qué guapo». Todo lo que molaba era guapo, un disco, una peli, una chupa. Ahora no está de más que digamos qué feo.