EMPRENDIENDO, QUE ES GERUNDIO
La denominada Ley de Emprendedores hará su aparición en breve. Es un intento del gobierno de favorecer el autoempleo como medio para hacer disminuir el alto desempleo y que cuenta con dos temas prioritarios.
El primero lo comentamos ayer y se refiere a la no exigibilidad del pago del IVA a autónomos y pequeños empresarios hasta no haber cobrado las facturas. Ya comentamos las dificultades técnicas y legales que presenta el tema y que la solución no sería a corto plazo.
El segundo trata la compensación de deudas entre los pequeños empresarios y la Administración.
Básicamente se trata con la compensación entre dedudas de que el autónomo o pequeño empresario no tenga que ingresar importe por un determinado tributo si al mismo tiempo tiene pendiente una devolución por otro impuesto. Pero la idea va más allá; como puede no ser habitual que una empresa tenga a la vez impuestos a devolver y a pagar, se amplía la compensación con las cuotas de cotización a la Seguridad Social. Por ejemplo, un autónomo con una cantidad importante de IVA a devolver, podría ir recibiendo indirectamente ese importe a través del no pago de sus cotizaciones al régimen de autónomos.
Como en el caso de ayer nos encontramos con dificultades para llevar esto a cabo. Hacienda y la Seguridad Social no gozan de todas las facilidades para compartir información, fundamentalmente por la existencia de una Ley de Protección de Datos. Se requieren permisos específicos para que ambos organismos puedan solicitar información al otro y su justificación debe ser clara.
Además, Hacienda y Seguridad Social son órganos independientes, con sus propios presupuestos, lo que dificulta las compensaciones de saldos entre ambos.
La intención del gobierno es buena, pero choca de pleno con el modelo administrativo que se ha ido forjando durante años. Mañana se dará a conocer la reforma laboral en la que se insiste en la flexibilidad. No estaría mal que esa flexibilidad se aplicase a muchas otras cuestiones meramente burocráticas.



