Historias

Buena noticia

«No temáis, porque os traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: Hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor. Y esto os servirá de señal: encontraréis a un niño recién nacido envuelto en pañales y acostado en un pesebre». Y junto con el Angel, apareció de pronto una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: «¡Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra, paz a los hombres que ama el Señor!».

¡Feliz Navidad a todos los que formáis parte de la familia de Echadlared!

Música: «Nadal de Luintra», por Berrogüetto.
Imágenes: «Natividad, la historia», de Catherine Hardwice

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Feliz Navidad

¡Feliz Navidad a todos los que parte de la familia de Echadlared!

Música: «Nadal de Luintra», por Berrogüetto.

Imágenes: «Natividad, la historia», de Catherine Hardwice

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San José. III Domingo de Adviento

San José

San José

Hoy, la liturgia de la Palabra nos invita a considerar y admirar la figura de San José, un hombre verdaderamente bueno, “justo” dice el texto original del Evangelio, con una palabra griega que sólo se usa para nombrar la misma justicia de Dios. Ya desde aquí vemos como San José no era sólo un hombre bueno, sino que era bueno y justo con la bondad y la justicia de Dios.

Todos debemos a Dios Padre Creador nuestra identidad individual como personas hechas a su imagen y semejanza, ES DECIR, QUE TODO LO BUENO QUE TENEMOS RESALTA NUESTRO PARECIDO CON DIOS, PORQUE SON DONES Y VIRTUDES QUE DIOS COPIÓ DE SÍ MISMO A LA HORA DE CREARNOS A CADA UNO.

Dios nos entrega los medios y herramientas para que podamos secundar su obra en nosotros y a través de nosotros y, de nuestra respuesta a su Voluntad, depende que la semejanza que tenemos con Dios se acreciente –eso es la santidad- o se frustre.

EL USO QUE HAGAMOS DE CUANTO SOMOS Y TENEMOS PUEDE HACERNOS VIVIR UNA VIDA EN LA QUE SE TRANSPARENTEN LOS RASGOS DE DIOS o puede, por el contrario, hacer fracasar el sueño de Dios sobre nosotros. Esa es la enorme responsabilidad del cristiano.

No dudemos de que José, con su trabajo y con su modo de vivir, con su forma de ser fiel a sus compromiso en su entorno familiar y social, se ganó el “Corazón” del Creador, considerándolo como hombre de confianza en su colaboración con la Redención humana.

La obra de la Redención, que tomó a José como cómplice y colaborador, sería realizada por el Hijo de Dios hecho hombre como nosotros, Jesús, al que todos tomaban como hijo de José por voluntad de Dios para así proteger el buen nombre y la vida de la Virgen María que, sin José a su lado como padre de su Hijo divino, habría sido acusada de adulterio y consecuentemente lapidada.

En eso es también San José una referencia de necesaria consideración para cada uno de nosotros: hemos de ser, como él lo fue, colaboradores de Dios dignos de la confianza que el Señor ha puesto en nosotros.

San José es patrón e intercesor de todos los padres y educadores porque es un maestro de vida para todos los que quieren escuchar a Dios antes que a nadie, a la hora de tomar las pequeñas o grandes decisiones con las que se forja nuestra vida diaria.

Todo lo que construye la vida de una persona que es responsable de otra influye en ésta última… todo, lo bueno y lo malo, aunque no parezca tener una relación directa con esa persona.

Si mi vida en un apoyo para alguien, si mi trabajo o mi ejemplo es una referencia para otro, de mi felicidad y de la paz interior que proporcionan la vida en comunión con Dios depende mucho el crecimiento de aquél o aquélla que me mira con respeto, cariño y admiración y que aprende de mí también cuando no soy consciente de que me mira.

Como María y José fueron maestros de humanidad para el Divino Maestro en los inicios de su vida humana, así nosotros, padres, abuelos, padrinos, profesores, catequistas,…, hemos de ser para nuestros niños y jóvenes unas referencias luminosas y señeras de lo que significa ser humano, ser persona, ser cristiano.

Todos los que reciben y toman de nosotros para ir formando su propia personalidad, encuentran apoyo o tropiezo en todas esas pequeñas o grandes decisiones que tanta influencia pueden llegar a tener en la vida de aquellos que están aprendiendo a crecer y desarrollarse con nuestra presencia y enseñanza a su lado.

De nosotros depende que, mientras que aprenden a descubrirse a sí mismos, descubran los misterios de la vida humana y de la muerte, el misterio de la felicidad y del amor, con el misterio de la vida de Dios íntimamente introducido dentro de cada uno de nosotros.

¡San José BENDITO!: protege a nuestras familias Y comunidades, protege a todos los educadores cristianos; protege a todos aquellos que oyen la llamada a la vocación consagrada o sacerdotal… y que haya muchos…  pues el mundo de hoy mucho los necesita.

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Teresa de Calcuta

En estos últimos días se han conmemorado dos fechas importantes en torno a la Madre Teresa de Calcuta. El 26 de agosto se cumplían 100 años del nacimiento de esta increíble mujer. Y el domingo pasado (5 de septiembre) se celebraba la festividad de la Beata, que coincide con el aniversario de su muerte.

De Teresa de Calcuta se pueden destacar innumerables virtudes, pero en este pequeño homenaje que le tributamos desde nuestro blog queremos fijarnos en tres:

– Al servicio de los demás, especialmente de los más rechazados. Teresa de Calcuta vivió por y para los abandonados, los pobres, los parias… Su testimonio de entrega, de amor y de ternura hacia los que nadie quería fue un ejemplo perfecto del proyecto de vida que Cristo nos mostró.

– Fortaleza. Era una mujer de aspecto menudo y frágil, pero fuerte como una roca. Cuando se trataba de defender y los luchar por los pobres, no había obstáculo que se le pusiera por delante. Y gran parte de su fortaleza consistía en su gran humildad.

– Tenacidad. Curiosamente, la mujer que transmitió a tantas personas el testimonio, la alegría y el amor de Dios, sufrió durante gran parte de su vida momentos de profunda «oscuridad interior», instantes en los que el sentimiento de separación de Dios en su interior fue desgarrador. Y, lejos de abandonar ante esta terrible y prolongada prueba, se aferró de forma más intensa a la oración y a su labor.

Toda su vida fue un testimonio de la alegría del amor de Dios, de la importancia de servir a los más débiles, de la grandeza y de la dignidad de todas las personas y del valor de lo pequeño.

Queremos terminar este pequeño recuerdo a Teresa de Calcuta con sus propias palabras, unas frases que constituyen un excelente programa de vida:

«La vida es una oportunidad, aprovéchala. La vida es belleza, admírala. La vida es bienaventuranza, saboréala. La vida es un sueño, hazlo realidad. La vida es un desafío, enfréntalo. La vida es un deber, cúmplelo. La vida es un juego, juégalo. La vida es un tesoro, cuídalo. La vida es una riqueza, consérvala.  La vida es amor, gózalo. La vida es un misterio, descúbrelo. La vida es una promesa, realízala. La vida es tristeza, supérala. La vida es un himno, cántalo. La vida es una lucha, acéptala. La vida es una aventura, arriésgate. La vida es felicidad, merécela. La vida es vida, defiéndela.» Teresa de Calcuta

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El retorno

Fraternidad Misionera Verbum Dei. Siete Aguas (Valencia)

Tras el paréntesis veraniego, volvemos a la faena. Venimos con energías renovadas y con muchas ganas de seguir echando la red y de reflexionar y profundizar en nuestra fe y en cómo la vivimos.

El curso traerá novedades que ya iremos desvelando.

Seguiremos transmitiendo nuestras reflexiones, contando experiencias, analizando la vida de personajes de referencia, exponiendo historias de vocación… Pero fundamentalmente nos gustaría invitaros a que participéis activamente de este proyecto. Nos encantaría que nos planteeis temas que os interesen, así como que nos transmitáis vuestras dudas.

La fe es algo muy vivo, que debe ser alimentado día a día, con experiencias, con reflexiones, con la oración, con una creciente intimidad con Dios y con una mayor entrega a los hermanos. Una tarea contínua y apasionante, a la que queremos aportar nuestro pequeño granito de arena…

Gracias por seguir ahí y ¡bienvenidos!

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