JMJ, Río de Janeiro 2013: Desde el corazón y los brazos de Jesús, enviados a dar testimonio de su amor y su acogida

Acaba de celebrarse la JMJ de Río, entre los días 25 y 28 de Julio. Ha sido un encuentro multitudinario de los jóvenes con el Papa Francisco y, sobre todo, ha sido una gran oportunidad de acercarnos a su pensamiento, de descubrir el trasfondo de sus gestos.

Esta Jornada Mundial de la Juventud se ha desarrollado con el lema “Id y haced discípulos a todos los pueblos” (Mt 28, 19); lema que resalta el llamamiento misionero que ha de caracterizar a todo cristiano, y especialmente al joven cristiano. “La palabra está a tu alcance, en la boca y el corazón. Se refiere a la palabra de la fe que proclamamos: si confiesas que Jesús es Señor, si crees de corazón que Dios lo resucitó de la muerte, te salvarás. Con el corazón creemos para ser justos, con la boca confesamos; pues la Escritura dice: Quien se fía de él no fracasará… Todo el que invoque el nombre del Señor se salvará. Pero, ¿cómo lo invocarán si no han creído en él? ¿Cómo creerán si no han oído hablar de él? ¿Cómo oirán si nadie les anuncia? ¿Cómo anunciarán si no los envían?”(Rom 10, 8-15)

El Papa, con su presencia cercana y espontánea ha sido un dinamizador del estilo de evangelización y misión del cristiano en el mundo de hoy. Le hemos visto ir al encuentro de las personas con naturalidad y sencillez, insistiendo en la importancia de vivir nuestra fe en la calle, en la realidad cotidiana, en medio de la sociedad, pero yendo hacia aquellos a los que nuestra sociedad arrincona o margina. El Papa ha visitado a un grupo de jóvenes reclusos, a los pobladores de la populosa “favela” Varginha, a un gran grupo de argentinos desplazados a Río para la JMJ, a los voluntarios, a los obispos. Sorprendía la avalancha de personas que deseaban saludarlo y tocarle cuando avanzaba lentamente en el Papamóvil sin cristales.

Sus mensajes han buscado sin duda avivar el ánimo de los creyentes remarcando la autenticidad y el amor como los ingredientes esenciales en el seguimiento de Cristo. Desde el principio invitaba a los jóvenes a mantener la esperanza, a dejarse sorprender por Dios y a vivir con alegría pues el cristiano experimenta la alegría de saberse amado. “Si estamos verdaderamente enamorados de Cristo y sentimos cuánto nos ama, nuestro corazón se inflamará de tanta alegría que contagiará a cuantos viven a nuestro alrededor”. (Homilía de la misa en el Santuario de la Virgen de Aparecida).

“Queridos jóvenes: aprendan a rezar cada día. Así conocerán a Jesús y le permitirán entrar en sus vidas”. (Tuit del 27 de Julio) El conocimiento y encuentro que se dan en la oración nos llevan a un enamoramiento en el que experimentamos el amor misericordioso de Jesús, que se ha hecho cercano a nosotros en las esperanzas y también en las penas. Jesús con su Cruz carga nuestros miedos, nuestros problemas, nuestros sufrimientos, incluso los más profundos. “En la cruz de Cristo está todo el amor de Dios y su inmensa misericordia, es un amor del que podemos fiarnos y en el que podemos creer”. Pero este enamoramiento no es solo un sentimiento de consuelo sino una invitación y un reto a dejarnos contagiar por este amor. La Cruz nos enseña a mirar siempre al otro con misericordia y amor, sobre todo a quien sufre, a quien tiene necesidad de ayuda, a quien espera una palabra, un gesto; y nos enseña a salir de nosotros mismos para ir a su encuentro y tenderles la mano”.(Oración del Vía Crucis, 27 de Julio)

El otro acento que nos ha marcado el Papa Francisco es la llamada a la autenticidad y la radicalidad del seguimiento a Jesús mediante el compromiso con las necesidades de nuestros hermanos y nuestra sociedad. El Papa nos pide no desvirtuar la fe, pide a los cristianos, jerarquía y fieles laicos, mayores y jóvenes, que salgamos a la calle a implicarnos en la creación de una sociedad nueva, más justa y humana en la que no se excluya ni deseche a nadie. “La fe en Jesucristo no es broma, es algo muy serio. Es un escándalo que Dios haya venido a hacerse uno de nosotros …y que haya muerto en la Cruz. … El camino de la Cruz es el de la encarnación de Jesús, el Hijo de Dios hecho hombre, que me amó y murió por mí.” Y dirigiéndose a los jóvenes argentinos, (aunque nos los podemos aplicar todos) dijo: “Hagan lío; cuiden los extremos del pueblo, que son los ancianos y los jóvenes… Y si quieren saber qué cosa práctica tienen que hace lean Mateo 25.”

«Cuando el Hijo del Hombre llegue con majestad, acompañado de todos sus ángeles, se sentará en su trono de gloria y ante él comparecerán todas las naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. Colocará a las ovejas a su derecha y a las cabras a su izquierda. Entonces el rey dirá a los de la derecha: Venid, benditos de mi Padre, a heredar el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, era inmigrante y me acogisteis, estaba desnudo y me vestisteis, estaba enfermo y me visitasteis, estaba encarcelado y vinisteis a verme. Los justos le responderán: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te alimentamos, sediento y te dimos de beber, inmigrante y te recibimos, desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o encarcelado y fuimos a visitarte? El rey les contestará: Os aseguro que lo que hayáis hecho a uno solo de estos mis hermanos menores, a mí me lo hicisteis» (Mt 25, 31-40)

Que uniéndonos a Cristo Redentor, cuya imagen preside la inmensa ciudad de Río, sintamos la fuerza de su envío a caminar y anunciar a todos los hombres su amor salvador. La próxima cita de los jóvenes católicos para testimoniar, celebrar y profundizar su fe en Jesús será en Cracovia y seguro que con diferentes acentos el espíritu de unión y amistad de todos volverá a hablarnos de esperanza.

Comparte este post

    Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , ,

    votar