De gracias, perdones y deseos de paz

El otro día, hablando con un amigo sobre el día de Thanksgiving, me comentaba que hay tres celebraciones o rituales que, en su opinión, tienen un fondo maravilloso: Thanksgiving, el Día del Perdón (Yom Kipur) y el saludo de la paz en las celebraciones eucarísticas cristianas. Y añadió: ¿Qué hay más bonito que agradecer, pedir perdón y desear la paz a alguien? E incluso me sugirió que escribiera un post sobre esto, sugerencia que he decidido llevar a cabo 🙂

Sin entrar en los diferentes orígenes de estas tradiciones (o de cualquier otra que se os ocurra), me parece un buen argumento el planteado por mi amigo. Efectivamente, si todos nos ocupáramos de agradecer el apoyo, la ayuda o el cariño que se nos brinda; si pidiéramos perdón cada vez que causamos mal o herimos a alguien, y si deseáramos (y brindáramos) la paz a quienes nos rodean… definitivamente el mundo sería otro.

Pero me gustaría ir más allá en la reflexión. Quisiera incidir en la tendencia que tenemos muchas veces a desvirtuar los sentimientos y las tradiciones. Por un lado, convirtiéndolos en rutinas, en meros ritos repetidos sin sentido. Por otro lado, celebrando y proclamando actitudes o sentimientos que, al salir de nuestra boca, escapan de nuestro corazón.

¿Cuántas personas comen el tradicional pavo en Estados Unidos, mientras olvidan agradecer todo lo que Dios les brinda a diario: una familia, un trabajo, un talento para poner al servicio de los demás? ¿Cuántos judíos seguirán escrupulosamente los rituales del Día del Perdón manteniendo rencor en su corazón? ¿Cuántos cristianos se estrechan la mano en la eucaristía sin pararse a pensar si en su vida contribuyen a transmitir paz o más bien todo lo contrario?

El agradecimiento, el arrepentimiento, el perdón y el deseo de paz son algunos de los sentimientos más nobles que existen. Y no ser plenamente conscientes de ellos, cuando los expresamos, es como vivir a medias: como comer o beber sin saborear, pasear sin apreciar el encanto del paisaje, escuchar música sin dejarnos impregnar por los matices de la melodía o la riqueza de la letra, leer sin dejar que la palabra cale en nosotros…

Ahora que estamos a punto de finalizar un año y comenzar otro, cuando los cristianos afrontamos un tiempo de preparación como el Adviento, no estaría de más que tratáramos de vivir al 100%. Y, cuando hablo de vivir a tope, no me refiero a colocar nuestras vidas al límite, como muchas veces se interpreta, en mi opinión de forma errónea.

Quizá vivir plenamente hoy en día sea más cuestión de sentir plenamente lo que hacemos y lo que decimos: amar más desde el alma que desde la palabra, agradecer desde lo más profundo de nuestro ser, arrepentirnos de verdad, perdonar con el corazón (poniendo verdaderamente los contadores de afrentas a cero), desear la paz con conciencia de que la paz no sólo hay que desearla, sino también construirla… Reír intensamente, emocionarnos al máximo, dejarnos sorprender por tantas maravillas que nos rodean (un amanecer, el cielo, el sol, la lluvia, los árboles, el mar, las montañas, los ríos, los alimentos, los colores, la música, el arte, la literatura, la sonrisa de un niño, un abrazo, un beso, una mirada…) y que a menudo pasan por nuestra vida sin pena ni gloria.

Quizá eso, vivir plenamente, sea suficiente para cambiar nuestro mundo y nuestros estados de ánimo. Quizá eso (no más, ni menos) sirva para construir el Reino de Dios en estos días…

Nota de la autora: Predicando con el ejemplo, quiero agradecerle a mi amigo Esteban la inspiración para escribir este post… y la amistad que me brinda desde hace unos cuantos años…

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    3 Comentarios Dejar comentario

    1. Isaba #

      Gracias por este precioso post, por recordarme volver a cargar de sentido muchos de los gestos que repito a diario y cuya esencia se ha quedado lejos, enterrada en la rutina. Estoy de acuerdo totalmente con que agradecer, ser transmisores de paz y ser conscientes de nuestros fallos pidiendo perdón a quines nos acompañan en la vida haría del mundo un lugar distinto. ¡Muchas gracias y adelante, Echad la Red!

      • echadlared #

        Muchísimas gracias por tu apoyo. Un abrazo y Feliz Adviento!!!

    2. Nuevo post en el blog… Sobre agradecimiento, perdón y deseos de paz… http://t.co/34zjkjw8