Me produce especial molestia saber que Nokia (o su agencia de publicidad) me engañan con las imágenes que me ofrecen como publicidad. Y no sólo respecto del spot publicitario, sino también de las imágenes fotográficas, según hoy (again) ha reconocido. Pero tras el enfado primario hay que pensar la cosa por un instante, al menos.

Porque en cierto modo no hay que olvidar que hay un implícito “pacto de lectura” de la publicidad en el que probablemente no haya caído todo el mundo y que plantee la publicidad como una “actividad artística” y por tanto en la que se permiten “licencias” como la de presentar imágenes supuestamente tomadas por el teléfono en cuestión, que en realidad han sido tomadas con medios mucho más sofisticados que el mismo sistema anunciado.

Ahora ha sido el turno de “pescar” a los realizadores del spot, pero ¿cuántos hemos visto que hayan tenido semejante tratamiento? Hay en nuestra retina demasiadas supuestas gotas de refrescos deslizándose a cámara lenta por la botella o el vaso convenientemente helado, demasiadas supuestas caras de agrado melífluo comiendo unas galletas, lavando con algo que blanquea como nada, bebiendo un licor que finalmente hace de aquella reunión aburrida una auténtica fiesta… Y eso, por no hablar de coches que supuestamente enamoran alrededor a través de la belleza masculina o femenina que los conduce, o de los champús que hacen supuestamente ondular los cabellos al modo de las walkirias que vemos correr sobre alazanes que para sí quisiera el Moro Muza, o de los platos cocinados que (aún supuestamente) hacen las delicias del niño o como mucho del niño y la niña, con papá incluído con la boca hecha agua.

¡Qué pena de cristales que hubieran podido reflejar las “falsas tomas” de cientos o miles de spots tan falsos como ahora hemos podido ver y también observar cómo algunos rasgan farisaicamente sus vestiduras (a ser posible por las costuras, que estamos de crisis) a propósito del anuncio de Nokia! Hubiéramos visto los trucos de las gotas en Coca Cola, el agrado de quien lleva ocho horas atiborrándose de galletas Chiquilín y sonriendo como si estuviera feliz, o las pelucas que realmente ondulan al viento del champú Wella, y el asco real de la cara de los niños ya ahítos y aburridos ante la enésima supuesta ingesta de deliciosas y crujientes pizzas Gallina Blanca.

Entonces, quizá, sabiendo cómo se hace la publicidad (claro: con actores, y con los restantes medios de las películas -empezando por el guión y siguiendo por todo lo demás-, pero más en regate corto), quizá no le hubiéramos prestado tanta atención.

Aunque, en este caso, al tratarse de una publicidad comparativa de un mecanismo opcional (que otros no tienen) en el uso del teléfono, el asunto puede ser considerado especialmente adecuado a la crítica. O al menos, al despertar del espíritu crítico y el abandono de una mirada bobalicona a la publicidad.

 

6 Responses to Las imágenes publicitarias de Nokia, como las de casi todos los productos

  1. JJG Noblejas dice:

    RT @noblejas: Las imágenes publicitarias de Nokia, como las de casi todos los productos http://t.co/2FR52GLU

  2. “@noblejas: RT @noblejas: Las imágenes publicitarias de Nokia, como las de casi todos los productos http://t.co/KwjKFZpJ”

  3. Julián dice:

    En este caso me temo que nada puede justificar a Nokia. Ya se hacen películas y vídeo-clips con sus teléfonos (la serie de actuaciones en directo o un largometraje con el N8 o toda la colección de fotografías y vídeos tomados con el N808) y la calidad de sus cámaras son uno de los argumentos comerciales clave de la marca finlandesa. Utilizar equipos profesionales no tiene sentido y, de entrada, transmite la imagen de poca confianza en las posibilidades de sus equipos, que por otro lado, sí son muy buenos. Ha sido una torpeza por su parte que seguramente fastidiará el lanzamiento de dos buenos teléfonos.

  4. Juan José García-Noblejas dice:

    Manolo, muchas gracias por el RT.

    Julián, tienes toda la razón del mundo. Una cosa es que la publicidad se hace como se hace, con sus “pactos de lectura” artísticos (y a veces voluntaria y decididamente engañosos, cosa que no tiene nada que ver con el arte): el arte siempre supone un mínimo de “exageración”, o si se quiere, de “estilización”, que es lo que me parece estaba en juego en este caso de Nokia. Y otra cosa es que haya habido un “despiste” monumental en la realización y postproducción (una “torpeza”, como dices, pero más bien referida a lo que se ve reflejado que al hecho de hacerlo con iluminación, otros equipos, etc.); un “despiste” y una “torpeza” que desde luego alguien tendría que haber visto y corregido en el montaje final del spot. Pero han hecho bien los de Nokia “reconociendo” con transparencia la realidad de las cosas. Aunque no han dicho palabra sobre lo que aquí se me ha ocurrido mencionar acerca de la misma realidad profesional del hacer la publicidad en cuestión. Seguro que el asunto merece más puntualizaciones, aclaraciones y comentarios, pero en ésta línea. Muchas gracias y un cordial saludo.

  5. RT@sandoica: Fake Commercial, menuda pillada… http://t.co/ASloqNor ”O de como nos engañan en publicidad!!!

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