Que no se preocupe el señor Cebrián, ni los señores Liberty (¡qué nombre paradójico!), porque el título de esta entrada de blog es sólo una muestra de lo que sin duda es el periodismo que llega cuando Prisa apuesta por contratar periodistas “low cost” con el objetivo de reinventar ‘El País’, copiando lo ya hecho en el diario ABC por el tal José Luis Sainz. Ese nuevo re-fichaje que ahora vuelve al grupo Prisa, tras haber diezmado la redacción y rebajado la edad, experiencia y –ahí está el quid de este genuino “plan renove”- rebajando el presupuesto y los sueldos destinados a los periodistas.

No estoy muy seguro de que el re-fichaje del señor José Luis Sainz haya sido “low-cost”.

Tampoco estoy muy seguro de que este plan de “reinvento de El País” sirva para recuperar el ánimo inicial del periódico. Más bien parece una medida extrema para que no desaparezca del panorama.

Y tampoco entiendo cómo una medida de este tipo (sacar de la redacción a periodistas con años de experiencia, que supone “high costs”, para sustituirlos por gente “low cost”, que necesariamente es jovencilla, multitarea e inexperta), puede mantener la identidad editorial del periódico: estar con el poder político, entero o en parte, sin que se note demasiado y estar contra la Iglesia católica y su doctrina aunque se note demasiado. Desde luego, presentándose como el referente imprescindible, equilibrado y de progreso.

Esas son sutilezas, juegos malabares y carambainas que exigen una numerosa y cara redacción de adictos. Intentar lograrlo con periodistas en plan “low-cost” (pasando del servilismo más o menos convencido al de la estricta rentabilidad económica del “o haces lo que digo o te largas”), va a  ser algo que quede tan de manifiesto, que todo el mundo con dos dedos de frente lo va a notar.

El caso es que a periodistas “low-cost” les salen –aunque no lo quieran- periódicos “low-cost”. Lo mismo que a médicos recién titulados y mal pagados les sale medicina “low-cost”.

Y no conozco a nadie a quien le guste ser paciente de “medicina low-cost”, aunque sólo fuera porque a este tipo de médicos se les muere mucha más gente.

Pero conozco un poco al posible público espeso y municipal, a quien se le puede engañar de muchos modos acerca de qué es calidad, dándole periodismo “low cost” como si estuviera hecho por gente “high cost”: gente que cobra lo que cobra José Luis Sainz o Juan Luis Cebrián o los que mandan en ellos, los de Liberty, para sacar adelante esta dimisión periodística.

Pero le va a resultar, como digo, presentarse como el referente imprescindible, equilibrado y de progreso. Se notará mucho más su pretensión de oportunismo equilibrista en lo ideológico de la política y su sectarismo ante la doctrina de la Iglesia. A no ser que logren que sus lectores habituales se reconviertan también en ciudadanos “low-cost”. O a no ser que sus lectores -simplemente, en plan autodefensa- dejen de ser lectores del diario.

En todo caso, pienso que pueden quedar tranquilos los editorialistas moralizadores de «El País»: los sueldos de los que se salven de la quema no pasarán a «low-cost», dado que no parece que pasen a “low-cost” ese pan de cada día que son los anuncios de prostitución en el periódico.

 

3 Responses to El País, “low-cost”: más de lo mismo, pero se notará más

  1. JJG Noblejas dice:

    El País, “low-cost”: más de lo mismo, pero se notará más http://is.gd/Ynw2AC

  2. RT @noblejas: El País, “low-cost”: más de lo mismo, pero se notará más http://is.gd/Ynw2AC

  3. gentedigital dice:

    El País, “low-cost”: más de lo mismo, pero se notará más, por Juan Jose Garcia-Noblejas @noblejas http://fb.me/UDmvFQ6e

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *