Las palmeras de Morata endulzan Madrid

Son uno de los dulces más típicos y reconocidos de la Comunidad de Madrid. Por eso, desde hace un año tienen hasta feria propia, con el único fin de darse a conocer entre todos los ciudadanos de la Comunidad de Madrid. El próximo fin de semana celebran la segunda edición de esa feria donde se reúnen las mejores palmeritas de Morata de Tajuña. 

De chocolate negro o blanco, glaseadas y hasta rellenas de nata. Son los diferentes tipos de este dulce que se podrán encontrar los días 15 y 16 de diciembre en la Plaza Mayor de Morata de Tajuña, municipio en el que se producen cada año más de 60.000 kilos de sus famosas palmeritas. 

En concreto, de once de la mañana a tres de la tarde, abrirán sus puertas al público los stands de seis pastelerías morateñas en los que se podrá degustar y comprar este producto. A las pastelerías y panaderías de la Torre, Paco-Pan, Real, Moral y Conejo se les suma este año La Dulcería, obradores que han pasado de generación en generación, y en los que, junto a las palmeritas, los fanáticos de la repostería podrán encontrar mantecados, repápalos’ (similares a los pestiños), rosquillas de hojaldre o las también singulares ‘pelotas de fraile’.

“En la I Feria de la Palmerita recibimos miles de visitantes, es por ello que este año no sólo habrá degustaciones en la plaza, sino que se podrá también comprar en los stands que se instalen además de en los establecimientos, con lo que conseguiremos una feria más dinámica”, ha explicado el alcalde, Ángel Sánchez.

Es una feria gastronómica para toda la familia. Por eso, a lo largo de la mañana habrá actividades infantiles, rutas guiadas por el municipio y un concierto de la Joven Banda en la iglesia parroquial el domingo, además estarán abiertos los Museos de la Molinería y de la Batalla del Jarama.

Una dulce escapada a apenas 35 kilómetros de Madrid para poner en valor un producto que no sólo es un reclamo turístico, sino un motor de la economía morateña, que genera varias decenas de empleos y que ya se ha convertido en uno de los productos más emblemáticas de la repostería madrileña, según ha resaltado el Ayuntamiento.