Un gin-tonic ecológico

Desde hace unos años es el combinado por excelencia y lejos de decaer, no hace más que ganar adeptos cada día. Y es que el gin-tonic ha apostado por aquello de «renovarse o morir» y no hay día en el que no conozcamos algo nuevo sobre la bebida de moda.

Yo he descubierto que el gin-tonic puede ser ecológico y os lo quiero contar para que, si sois amantes de él, lo probéis y, si todavía no habéis dado el paso de sumaros al consumo de esta bebida, os sirva mi descubrimiento para apostar por ella.

Para conseguir este gin-tonic tan especial tuve que desplazarme el pasado mes de julio hasta Ajalvir, una localidad situada al norte de la Comunidad de Madrid, donde se encuentra Alambique de Santa Marta, destilería donde obtienen la ginebra de manera artesanal. Lo hacen con un alambique porque, según su propietario, José Manuel Sandín, con él se obtiene «el producto más puro». También porque «el alambique es sinónimo de calidad y con la calidad es con lo único que podemos competir frente a las grandes marcas que hacen miles de botellas», añade José Manuel.

Las dos ginebras de Alambique de Santa MartaEn concreto, se obtienen dos ginebras muy castizas: GINBEAR y GINBEAR de fresa. Y digo castizas porque una parte de su nombre Bear, aunque en inglés, pretende hacer un guiño al oso de la escultura madrileña ‘El oso y el madroño’, y porque el agua con la que se rebaja el alcohol de grano de 96 a 30 grados, que es su base, es de Madrid. «La mejor del mundo», según Sandín, que hizo hincapié en que «el agua es muy importante» porque es el 50% de la ginebra.

Sin embargo, la GINBEAR de fresa es más madrileña todavía que la clásica porque en el alcohol de grano una vez rebajado y antes de que comience la destilación, se introduce fresa ecológica de la Comunidad de Madrid, junto a seis botánicos para que macere durante unos 10-15 días. En concreto, fresas de Finca Monjarama, situada en San Sebastián de los Reyes, y de Víctor Sánchez, productor de Aranjuez. Este domingo,  24 de septiembre, la Asociación de Productores de Aranjuez entregará a Alambique de Santa Marta un certificado que acredita que su ginebra de fresa se ha macerado con fresón de Aranjuez tipo Albión.

El propietario de Finca Monjarama, donde se cultiva fresa ecológica
Hugo Vela, propietario de Finca Monjarama

La ginebra cae tras ser destiladaA estas alturas del post, debéis estar dando por hecho que nos encontramos ante una ginebra de color rosa y dulce, como las que están tan de moda desde hace unos meses, sobre todo, entre las mujeres. Pues nada más apartado de la realidad. Y es que, lejos de la creencia que se ha generalizado, el color rosa de esos destilados no lo da la fresa, sino el colorante que le echan. «La destilación es incolora, por lo que, aunque maceremos con fresas, una vez que pasa al alambique sale de él sin color», explica el propietario de Alambique de Santa Marta. Tampoco es la fresa quien le da el sabor dulce, «sino el azúcar que le añaden», aclara José Manuel, que defiende la ginebra tal y como siempre se la ha conocido, «porque, si no, ya no es Ginebra», añade.

Muchos os estaréis preguntando por qué no se le echan las fresas después de la destilación y asunto resuelto. Pues no es posible, porque esta fruta se oxida con la luz y entre 12 y 24 horas después de depositarla en la ginebra, lo que tendríamos es un líquido marrón.

Pero no os preocupéis, que si queréis disfrutar de un gin-tonic sin colorantes y sin azúcares añadidos, pero de color rosa, podéis. Solo tenéis que coger una fresa una vez preparada la bebida y echarla en la copa. A los pocos minutos habrá cogido el color tan deseado. Palabra de experto, palabra de la familia Sandín, que está revolucionando el mercado con su ginebra castiza y ecológica.

 

José Manuel Sandín, propietario de Alambique de Santa Marta, junto a sus hijasMamen Crespo

cosechandomadrid@gmail.com

Fotos: Chema Martínez

PROCESO DE ELABORACIÓN

· El alcohol de grano, que es la base de esta ginebra, se rebaja con agua de Madrid de 96 grados a 30
· El alcohol ya rebajado se introduce en unos depósitos y se le añaden unos sacos de nailon que contienen las fresas y 6 botánicos. Macera con ellos entre 10 y 15 días.
· Se vacía el líquido obtenido tras la maceración en el alambique. Allí se calienta y tras una hora y media aproximadamente comienza a salir a 90 grados, aunque la graduación va bajando poco a poco. Cuando llega a los 58-60 grados se para para que no coja ninguna impureza en el alambique. La media queda en 78 grados que son los ideales. El líquido que sale es ginebra pura.
· Se vuelve a rebajar con agua de Madrid hasta que llega a los 40 grados. Después se envasa y se pone a la venta.

VENTAS

Alambique de Santa Marta
C/Tres, nº5
Ajalvir (Madrid)

Destilería-tienda Alambique de Santa Marta
Mercado de Vallehermoso-Puestos 3,4,5 y 6
Madrid

Tiendas Gourmet y en pastelerías Mallorca

Página Web: www.alambiquedesantamarta.com
Precio de la botella: alrededor de 27 euros según punto de venta