Frederik Peeters

LUPUS de Frederik Peeters

Artículo publicado en Faro de Vigo el 30 de Septiembre de 2011 (con una pequeñísima ampliación, cosas de matiz y detalle)

Mirando al Hombre desde el Cosmos.

 

“Lupus” fue una serie de cuatro álbumes que ahora Astiberri reedita en formato integral, un tour de force de Frederik Peeters que desde le género de la ciencia ficción ahonda en la esencia del ser humano.

En 2001 se publicaba en Francia uno de los cómics más importantes de la década, “Píldoras Azules”, de Frederik Peeters. Una de las novelas gráficas más paradigmáticas del movimiento, tebeo autobiográfico de vibrante dibujo donde retrataba con una sensibilidad abrumadora su relación de pareja con una mujer que porta el virus del sida. El éxito de la propuesta podía suponer para el autor suizo un lógico miedo al futuro. Tras desnudarse con sinceridad, humor y sensibilidad, ¿qué ofrecer como creador? Y además, y tras un trabajo tan definitorio, sus seguidores estaban en ascuas; ¿hacia dónde se dirigiría, mantendría su estilo “emocional” y ello acabaría en un tono excesivamenta almibarado o viraria de rumbo con rotundidad, y eso supondría la eliminación de todos esos rasgos que habían atrapado a tantos lectores?. Bien es cierto que “Píldoras Azule”s no es la primera obra de Peeters, pero su fuerza la convierte en un arma de doble filo. La respuesta a toda duda vino en 2002.

Alejándose del formato que lo hizo famoso (un libro, una novela gráfica), en 2002 comienza la serialización de “Lupus” en cuatro álbumes. Se editarán entre ese año y 2006. El estilo gráfico se mantuvo, ese dibujo en blanco y negro, suelto, de expresividad espontánea pero virtuosa. Pero el tema resultó insospechado tras un libro confesional en primera persona. Lupus es un joven que, en un futuro lejano, se marcha en su nave espacial con un amigo de toda la vida a pescar y probar todo tipo de sustancia prohibida a un lejano planeta. La pareja conocerá entonces a una enigmática joven que huye de su padre, y con ella el protagonista iniciará una fuga a ninguna parte visitando diversos entornos por el cosmos.

Con esta pirueta genérica Peeters avanza como autor, pero al tiempo logra encadenarse a sus signos personales, pues el relato antes que una fantasía especulativa trepidante y aventurera, es un retrato de la intimidad, la disección nuevamente de una relación al límite. No exactamente una relación de pareja, sino una aproximación mucho más compleja al entramado de relaciones humanas entre un hombre y una mujer que se atraen y viven esa atracción en circunstancias extremas.

Con una sensibilidad enorme, reconocida como marca de la casa, Peeters arma un relato bien hurdido donde destaca nuevamente la excelente descripción de personajes así como una técnica prodigiosa. El nivel del Peeters narrador en imágenes supera aquí lo expuesto en “Píldoras Azules” en una progresión que mejora álbum a álbum: tras un primer álbum demasiado anclado en el estilo confesional de “Pídoras“, “Lupus” avanza hacia una narración liberada de textos redundantes, atenta al detalle, elíptica. Logra un dominio del “tempo” prodigioso, emplea todo tipo de plano (destacando el primerísimo plano, haciendo de lo pequeño lo más importante: una mirada, un objeto…) y entre lo explícito y lo enigmático se construye un todo que retrata con hondura al alma humana. Aunque esté perdida en el espacio sideral.

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