El retorno del genio francés

Artículo publicado en ‘Faro de Vigo’ el 19 de Agosto (al que cambiaron el título por «Elogio de un genio francés»… elijan el que prefieran, en fin)

Prolífico y aparentemente incansable, Bastien Vivès se ha labrado una carrera corta e intensa de la que este verano hemos conocido en España varias obras, buenos ejemplos de su capacidad.

"Por el imperio"

 

Si hoy se puede hablar de un autor del país vecino a quien llamar al tiempo joven descubrimiento y autor consagrado, ese es Bastien Vivès. Con apenas 25 años, su obra ya es generosa en producción y resultados, y en los medios especializados se lo cita sin complejos como uno de los paradigmas del nuevo cómic contemporáneo, referente en la creciente ola de la llamada novela gráfica o cómic de autor. Una suerte de “nouvelle vague” que no se restringe al  país galo. De hecho, el epicentro de la historieta adulta, de autor y no sujeta a unos corsés estilísticos, genéricos o editoriales, no está en Europa, sino mayormente en estados Unidos. Pero más allá de etiquetas polémicas (la novela gráfica) o de realidades evidentes (hoy existe una generación de nuevos autores personales, de aspiraciones artísticas, haciendo cómics para adultos en total libertad, en comunión con editoriales que apoyan esta tendencia), la figura de Vivès hay que considerarla una de las más importantes del nuevo siglo, en lo que a cómic se refiere.

Editorial Diábolo ha editado en España muy recientemente tres trabajos del dibujante y guionista, anuncia uno más para este mes (“Hollywood Jan”), y suponemos que continuará muy de cerca la carrera de Vivès. Sea como fuere, la realidad de estos tres álbumes nos permite acercarnos al autor y hacernos con tres ejemplos de su heterogeneidad dentro de un estilo tan potente como reconocible. “Ella(s)”, el primero de ellos, es una recuperación de uno de sus primeros cómics (y ojo, data de2007, cuatro días y, se comprobará, una evolución meteórica). Aquí ya se reconocen las fijaciones de toda su obra posterior: el amor, la juventud, lo femenil casi como un misterio, la vida urbana como algo que nos aísla… un trabajo de dibujo desmesurado y ya impactante, y aunque lejos de obras posteriores, resulta ya talentoso pese a ser igualmente titubeante (sobre todo a la luz de obras posteriores). Tampoco es redondo este cómic (en comparación con obras posteriores como “El gusto del cloro”) en lo que se percibe como vacilaciones y búsquedas, cierta ansia de epatar desde su enorme talento, innecesarios birlibirloques que, no obstante, se perdonan ante la innata capacidad y talento de Vivès para transmitir a través de una planificación de las escenas muy cuidada, y una maestría para captar el gesto y transmitir los sentimientos de sus personajes sin necesidad de textos o redundancias.

"Ella(s)"

 

Aquí hay material más que prometedor, en fin, y es evidente, al comprobar la potencia gráfica de “Por el Imperio” (cuyo tercer y último álbum sale al mismo tiempo que “Ella(s)”, que en tres, cuatro años, la capacidad gráfica y narrativa de Bastien ha aumentado hasta convertirlo en uno de los autores más impactantes. Las páginas de esta saga de corte histórico son verdaderos alardes de diagramación, composición y virtuosismo (potenciado por el coloreado expresivo y potente de Sandra Desmazières, en una obra de autoría compartida con Merwan). Lástima que lo que comenzó como una aventura de descubrimiento pesadillesco cercana al “Aguirre, la cólera de Dios” de Werner Herzog, derive en su conclusión por derroteros indefendibles, salidas de tono sin orden ni concierto que permiten, eso sí, un lucimiento al dibujante (que no al narrador eficaz o al autor de gusto exquisito).

No importa demasiado el bache, porque “Polina” no solo es la última obra del galo, sino que contrasta perfectamente con las anteriores. Si “Ella(s)” es el aprendizaje (ya virtuoso) y una búsqueda de estilo, y “Por el Imperio” el juguete, un trabajo que en el fondo solo pretende hacer “una de Romanos” con un cruce de cables digno de un Jorodowsky pasado de rosca, “Polina” es la absoluta madurez dentro de su mundo más personal, el que tanteado en “Ella(s)” aquí se muestra ya recorrido. Porque en esta historia de la vida de una bailarina clásica vuelve su mundo de pequeños gestos, silencios descriptivos, sensibilidad, escenas impregnadas de una sutil evanescencia muy acorde con ese mundo de tules y gestos ante la barra, de maestros que esconden pasiones y alumnos obcecados con su arte. Pese a obviedades argumentales, la realidad que se instala en el lector al concluir esta novela gráfica de más de doscientas páginas, es la de una lectura compleja bajo su aparente sencillez (el estudio de elipsis continuas, que articulan la obra, está al alcance de muy pocos), y que emociona profundamente incluso cuando sentimos la sensación de relato escuchado mil veces antes. Posiblemente la magia de su dibujo (aquí en blanco, negro y grises, llevado el trazo a una esencia donde no cabe nada superfluo), la habilidad de un dibujante que figura entre los más impactantes del presente, esconda su secreto mejor guardado: la  capacidad para hacernos transitar por la pura emoción.

"Polina"

ADENDA: a todo lo dicho, y mientras buscaba imágenes del autor para enlazar este blog desde «El Octavio Pasajero», se me ocurre ahora añadir una coda final, advirtiendo que, con sus traspiés y sus aciertos (y entendiendo que Vivés ya es uno de lo sautores más importantes del panorama europeo actual), no debemos perder la perspectiva de su ENORME juventud. es que es un crío, y eso sólo puede querer decir una cosa. autor en crecimiento, autor en formación. Si un veinteañero ya hace cosas como «Polina», ¿qué no nos deparará en el futuro? (vean una imagen de Vivés aquí)

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2 Comentarios Dejar comentario

  1. Miguel #

    Sigo pensando que Polina es su obra más lograda y veo que tus críticas cada vez se difuminan más, de lo cual me alegro. Es cierto que la obra es predecible y no cuenta nada extraordinario, pero ocurre lo mismo en el gusto del cloro y en «En mis ojos». No es autor de guiones enrevesados ni giros extraordinarios. Pero en Polina da un paso más alla y no nos cuenta sus sensaciones juveniles sino la ficción de una bailarina que consigue seducirnos sin prisa, con las palabras justas, muchas páginas en movimiento, y con un final emotivo.

    • octavio #

      sí, básicamente la distancia suaviza las críticas, sin desdecirme en mis peros (y además, suelo ser un «crítico» moderado cuando escribo para el faro.. no voy a hacer sangre de un cómic nunca para el periódico, lugar donde puede leerme alguien ajeno al mundillo, y yo quiero atraer al mundillo, no espantar a nadie :D). Del mismo modo cuanto más recuerdo el 3 de Por el Imperio, más quiero olvidarlo, jeje…

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