TÓXICO, de Charles Burns

La abducción del lado oscuro.

Artículo publicado en Faro de Vigo el 15 de Abril de 2011. Ampliado para este blog.

La nueva obra de Charles Burns, “Tóxico”, nos enfrenta a la experiencia de leer a uno de los autores más subversivos del noveno arte.

Antesala Tóxica: las guardas del libro ya nos abren a un mundo oscuro

 

Burns es a estas alturas una de las firmas más personales y cautivadoras de la historia del cómic norteamericano. Comenzó a editar sus trabajos en los primeros ochenta bajo el paraguas de la revista “Raw”, cabecera dedicada a atender a autores de cómic de vanguardia, dirigida por Art Spiegelman, el célebre autor de “Maus”. Charles Burns irá desde entonces cociendo a fuego lento un estilo personal y turbador que implosiona en obras donde lo oscuro se mixtura con la estética pop, y la añoranza por un pasado icónico se funde con las teorías de “la nueva carne” en una línea que lo emparenta a William Burroughs o el cine de David Cronenberg. Su obra es rica en referencias populares y oscuros signos de deformación física y mental, pero todo este particularísimo universo no cristalizará hasta una de las cumbres de la historieta, la novela gráfica “Agujero Negro”. Adolescencia, deformación, alienación, cultura trash, inseguridades de la era “teen”, necesidades afectivas, crítica social… todo cristaliza en un negrísimo agujero que ha situado a su autor en un lugar muy alto dentro de la cultura de fines del siglo XX.
Es pertinente realizar esta introducción: “Agujero Negro” se editó durante una década en forma de serie de doce números, y finalmente verá la luz como gran novela gráfica en 2005. Se ha convertido en referente de este nuevo cómic de aspiraciones autorales, exigente con el lector, cargado de significados implícitos, que parece hacer madurar al medio. Y además, era el último trabajo de Burns hasta ahora. La aparición de “Tóxico” (Random House Mondadori) es de las más esperadas en los últimos tiempos, y supone una alegría enrome. Primero porque su forma no deja de impresionar: uno de los padres del cómic alternativo norteamericano y constante referente de la nueva novela gráfica, se acoge a las maneras del más clásico álbum europeo. Su nueva serie constará de tres entregas de las que ya disponemos una. Es un álbum de menos de cien páginas, de gran tamaño y por primera vez en la carrera como autor de tebeos de Burns, a todo color. Evoca, pues, modelos muy queridos en la vieja Europa (y directamente a Tintín, y directísimamente al álbum “La estrella misteriosa” ya en su portada) desde el otro lado del charco. Pero al tiempo domina el paisaje del nuevo cómic con una modernidad indiscutible.
Además, con este movimiento Burns consigue renovar su universo sin abandonarlo en absoluto. De entre sus viejos lectores quien espere domesticación y contenidos dóciles, se llevará una sorpresa. “Tóxico” vuelve a insistir en universos pavorosos, pesadillescos, para reflejar (¿deformar?) el mundo. Y renueva la categoría de turbador feroz que sin duda posee Burns, porque estamos ante un trabajo que navega entre el sueño y la enfermedad, la adicción y la alucinación, el recuerdo y un presente irreal. Y repite todas sus febriles obsesiones: el desasosiego, lo monstruoso externo como reflejo de lo interno, la necesidad de amor y afecto, el pasado como arcadia deformada, sacudida y devuelta como túnel de los horrores…

Y por último, al mismo tiempo que reincide en ese fondo turbio, oscuro, que tiene algo de fango sin forma, arenal que, de atraparnos, nos engulle sin misericordia a su huera negrura, Burns hace malabarismos formales y no se queda en logros pretéritos. No es solo el color, ese nuevo juguete del Burns narrador (que por supuesto emplea con gusto estétio exquisito y sometido a la narración, cuidando las gamas cromáticas, mimando la limpieza de sombras o su sobreabundancia según nos encontremos en sueño o vigilia). Es que hay momentos de una osadía narrativa que ponen  a Burns (otra vez) muy alto. Así por ejemplo es fascinante ver como, de un modo sutil , casi de puntillas, desafía el concepto de narración secuencial, en páginas donde la sucesión de viñetas no nos cuenta una acción temporal, sino que convierte a la página en un todo orgánico de cuya contemplación deviene un mensaje, revela una alteración de conciencia, de ánimo, de percepción vital. Transmite una sensación, un tono y una idea sin «contarnos cosas que pasan de una a otra viñeta», vamos.

Tóxico: manual de cómo turbar sin "narrar"

Definitivamente las sesenta y cuatro páginas de este libro son la introducción a un universo que sabemos tendrá continuidad, es un aperitivo, pero se manifiesta de una solidez atroz, hipnótica y malsana. Uno no puede apartar la mirada de ese límpido dibujo de falsa línea clara (Tintín, lo repetimos, es claro referente/homenaje en algunos pasajes), y las visiones permanecerán tras la lectura. Así es el verdadero talento, una capacidad inexplicable para imbricarse en nuestro hipotálamo y hacernos crecer con la experiencia vivida. Burns, no hay duda, es uno de los mayores talentos contemporáneos, aunque se dedique a una disciplina que algunos consideren “menor”. No caigan en el cliché, “Tóxico” merece mucho la pena y es muy, muy grande.

 

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8 Comentarios Dejar comentario

  1. TÓXICO, de Charles Burns http://fb.me/Phcf4TAM

  2. Me encanta todo lo que hace Burns, con ese dominio que tiene del ritmo, de lo estético y lo estático.Ya tengo ganas de poder leerlo pronto.

    Cometí la osadía de regalarle a una amiga, lectora ocasional de cómics, el tomazo de Agujero Negro y no se porque milagro todavía me habla, jeje.

    Por cierto Octavio ¿has visto la peli “El Almuerzo Desnudo” de Cronenberg? Yo nunca me he atrevido. Y eso que creo que es la única que me falta por ver de su filmografía.

    • octavio #

      sí Ximo, vi EL Almuerzo. El Eo Octavio Pasajero tienes reseña, ya vieja. No la encuentra el buscador google, así que si tienes curiosidad, por fecha la encuentras: en FEBRERO DE 2006, concretamente, el día 9 😉

  3. Int #

    Lo que de verdad da miedo de «Tóxico» no es su interior, sino el precio. A mí me fascina Charles Burns, «Agujero negro» es uno de mis comics de cabecera, pero pagar 18€ por 64 páginas y, además, siendo la entrega primera de tres, me parece excesivo.

  4. octavio #

    sóllo piensa qué otra cosa comprarías por diez (hablo de lecturas y tal) compara, admite que muy seguramente la permanencia de Burns será mucho, muc¡ho mayor que la de X, y ¿hop! mentalmente, ya te has ahorrado diez euros del precio final :)))

    De verdad, merece la pena el desembolso (luego está el gramaje, el tamaño, el cuidado en la edición con lomo de tela… pero sobre todo, joder, que se queda dentro, hurga que te hurga. En comparación los Muertos vivientes es «te amaré frijolito», o así

    • Int #

      MODO TROLL ON
      Bueno, es que tampoco es muy difícil ser más penetrante que «Los muertos vivientes»
      MODO TROLL OFF

      • octavio #

        jeeeeejejeje 😉

        bueno, para mí es un tebeo bueno. O entre pasable y bueno, lo puse de ej. no sé, porque lo anduve releyendo este sábado, supongo, sin más.