Puestos de venta futuros

Qué difícil (e inane) es hacer predicciones a corto plazo. ¿Qué será, será?, cantaba Doris Day. Pero a eso voy a jugar. ¿Cómo se venderán los cómics de aquí a, por ejemplo, diez años? Pues ni idea, pero si vemos el momento presente podremos aventurarnos a crear nuestra propia distopía comiquera.

Hoy estamos asistiendo a una renovación radical de la forma, con el éxito de eso que se da en llamar novela gráfica entendido como grueso volumen que contiene cómic (que ya lo saben, para mí es más que sólo eso, pero el tema está hablado ya y no toca hoy: quedemos en la idea del formato). Libros de más de cien páginas, tomos de dura tapa y sobrecubiertas… lujo, mucho lujo visual, vamos. No solo se impone frente a formatos como la revista (Cimoc, 1944, El Vívora…todos kaputt) o los cómic-books (los Spiderman de toda la vida, que digo yo, y que cada vez son menos en las estanterías) sino que parece haber sido la fórmula mágica para encontrar un eco mediático para el cómic que se venía reclamando desde los ochenta (y encontraba, a cuentagotas, pero más como curiosa excepción que como información normalizada): quien compre hoy El País, ABC o Público (o digamos, cualquier periódico) posiblemente pueda leer más de una noticia/reseña/reportaje dedicados a la historieta cada mes. Seguramente las obras que se citen serán, mayoritariamente, «novelas gráficas», y nuevos autores que exploran nuevos campos temáticos y targets distintos a los habituales del cómic «de siempre».

el tamaño importa: libros gordos

 

Si esto no se valora positiva o negativamente, que ahora no toca, sino que se entiende como un hecho, como números (volumen de material editado al mes en forma de libro/tomo, número de novedades que acuden a temas poco explorados por el medio, eco en los mass media y enfoque de esos mismos media hacia el cómic, no como curiosidad añorable, ni como juguetito freak, sino como soporte de algo que gustará a todo quisqui, para bien y para mal), podemos ver ese futuro. Hasta podemos equivocarnos, pero yo advierto que el espacio que se ganará será la librería normal y la venta on line. Esto último, por otros motivos, pero rediez, lo veo en mi bola 🙂

Partiendo de un hecho, la muerte del quiosco como punto de venta de cómics (esto es un hecho ya, temo que indiscutible), no creo que desaparezca la librería especializada, aunque pienso que se transformará. ¿Por? Pues porque el nuevo formato posée una naturaleza de marea en período de desglaciación: las librerías suelen ser pequeños negocios en locales no demasiado grandes. Conocemos todos alguna de dos plantas, sí, pero carai… ni una Fnac Callao bastaría hoy para almacenar la cantidad de material vertido por el mercado (y lo que ocupa en una estantería cada novedad, claro)… piensen simplemente en la pleamar que se nos echa encima justo ahora con el Saló de Barcelona… y vean que llevamos unos ocho o siete años en que este mercado tiene una tendencia consolidada (quizá con la crisis algo ha retrocedido, pero ‘nuestra’ crisis pasó en el 95, busquen y comparen ayer y hoy)

Por tanto entiendo que la librería va a adaptarse… y especializarse: ya hay librerías de «cómic de autor», como Pyctographics en Barcelona, y seguro que algo hay centrado en Manga. Y ¿Por qué no un «Galactus, cómic de superhéroes», un «Maltés, la librería de cómic europeo»? Bien, entrará uno con su escuadra milimétrica a decr que las fronteras difusas y… no es el tema, el asunto es la idea: creo que librerías como «Taj Majal» (Zaragoza) no desaparecerán, pues son espacios de prestigio, de enorme stock (encuentras lo que no está escrito) y comercialmente consolidados (clientela fidelizada, lugar de encuentro, expertos tras el mostrador…). He sido, soy y seré cliente de sitios como este. Hasta ayudé a montar una personalmente, está todo dicho. Pero también apuesto que no van a aparecer muchos Taj Majal II, y sí algún «L’auteur Cómics», o «Pijamas XXI», porque serán apuestas novedosas, llamativas, diferentes y adaptadas al momento y las circunstancias, mientras que Arte-9 obedece a un momento concreto, y pasado (e insisto para que nadie se despiste: Arte-9 ya existe, se consolidó, ni desaparecerá ni quiero que ocurra porque es necesaria… hablo de nuevas calcomonías de esos «clásicos», que ya no tienen sentido en el panorama actual, que sí reclama lo que muestra esta imagen…).

Pictografics

Pictographics: sólo El Autor

 

Por otro lado, lo dicho, Fnac, Casas del libro, incluso, ay ay, grandes superficies (y lo digo porque son lugares donde el conocimiento es cero, y las estanterías maltratan antes que acogen… es tema para otro post), van a hacer crecer (moderadamente) y mimar su zona cómic. Porque son negocios, y los buenos negocios testean mercados, y creo que el del cómic, hoy, tiene más potencial de lo que solemos pensar, quejicas, los que estamos ya metidillos. Puede que sean malos negociantes y no se enteren y se despreocupen y no pase nada, vale, entonces mi futuro tendrá ya una grieta… bueno, sigamos jugando.

¿La casa del cómic? La casa del libro...

 

Lo rocé ya… las nuevas tecnologías… ¿cuántos años faltan para que todos tengamos un Ipad, o una consola portatil más moderna que las que hoy vemos en las calles? ¿Tienes hijos, sobrinos, cuánto falta para que sean adolescentes? Es curioso, no tengo ninguna encuesta, pero si juzgo por lo que veo en salones, librerías y foros on line, me da que el sector se nutre, ya no de niños (jojo, niños, dice… no, ni leen ni hay tebeos para niños, o casi) ni adolescentes (teen, que dicen los sajones). Somos gente ya hecha, que mantenemos, desde nuestra adolescencia en los ochenta o últimos setenta (y más atrás, la media sube y sube año a año), nuestro particular querencia por leer viñetas. Vamos siendo autónomos, teniendo nuestra familia, vienen nuevas generaciones (sí, ya llevamos al hijo/a a los salones, y tal), y las tecnologías aprietan: a nuestos ojitos geek, y a los que nos vienen empujando, nuestros queridos vástagos. Y como negocio, la pulpa no va a prosperar; sólo las ediciones, digamos «de luxe» como las «Ediciones AAAAbsolute», con muchas «A», y sí, los «cómics-como-libros», tan gorditos, tan chulos en la librería del salón hogareño. Eso no sólo no caerá, sino que éxitos de venta como el del Sandman Absolute me inclinan a pensar que será la tendencia. Libro gordo, bonico, lucido (no necesariamente lúcido, jeje). Es mi apuesta: fin para el tebeo de 24 páginas grapado y con tapa blanda… pero la pantalla, ligera, portatil, táctil, on-line… lo editará «virtualmente» como la espuma. Batman se va a leer en tu Tablet, y se imprimirá al año, recopilado en lujosos volúmenes. Ya se hace, de hecho, pero sin dejar de talar árboles para todas las fases.

Transformaciones sin grapas

 

Así que sólo veo retos industriales, un futuro de posibilidades que ya se está tanteando (Koomic, 1ª tienda de cómic en formato digital española, se consolide o se estrelle, ya es un hecho… y las editoriales de fuera ya son sensibles al mundo virtual… esto ya está aquí). Retos, sí, apuetas difíciles, claro. Nadie es adivino, pero en este momento, o se espolea el caballo y que sea lo que Thor quiera… o…  si nos quedamos en «los viejos tiempos» la industria del cómic se va (más que nunca, más que en 1995) a tomar por saco. O por culo, vamos…

Ah, y yo soy muy optimista, que conste en acta…

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6 Comentarios Dejar comentario

  1. Puestos de venta futuros http://fb.me/DziTzDVa

  2. Hola Octavio,
    Soy Eduard, el cabeza de cabra que está detrás de Pictográfics. Agradecerte de corasao el comentario a propósito de la tienda, es bastante acertado y espero que sí, que de alguna manera, represente el futuro que nos espera: es decir, la especialización que el medio está pidiendo ya a gritos por su propia salud mental, vamos. El «todo es comic» está muy bien, y yo lo apoyo tamnbién, pero que conste que para que esto tire con fuerza hacia adelante no hay que mantener al lector de siempre (contamos con que ya está ahí, y ya se le mima bastante, pardíez!) si no que hay que empezar a cuidar, mimar y aconsejar a esa pequeña multitud que va en aumento que es el resto de la población lectora, que mira tu por donde, no leen cómics de superhéroes engrapados (vaya ud a saber porqué) pero que si hay un cómic (glups…novela gráfica!!) que habla de cáncer de mama de una señora de 50 años, pues estarían más que dispuestos. «Buhh! eres un snob de mierda! y un gafapasta». Bueno, eso se los dices a una de mis amigas, nivel medio de estudios que trabaja en un hotel y que según avanza en años, más le preocupan estos temas, y que quedó encantada con un cómic (novela gráfica!!) que iba sobre el tema. No sé si me explico.
    Por otro lado, acerca de quien leerá cómics en el futuro y como se editarán, es una peliaguda pregunta, porque empiezo a temer que la adultez del cómic morirá con nuestra generación, que la ansió más niguna otra, pues no sé a que nivel llegará el relevo generacipnal y hasta donde estará dispuesta a mojarse por mantener el medio. Es obvio afirmar, como bien dices, que de algún modo las grandes y buenas ediciones perdurarán junto con las nuevas tecnologías. éstas últimas de algún modo imperarán cambiando el modo de lectura del cómic, aunque no sé si eso se traducirá necesariamente en más ventas o más lectores.
    ¡Espero que sí!
    Dibujar forma parte inseparable de nuestras ansias por conocernos a nosotros mismos y comprender el mundo que nos rodea. Mientras exista esta manía por dibujar, habrá cómics, pues parte de esta fascinación emfermiza que tenemos con el medio en realidad se reduce un poco a eso, a ver una historia explicada en dibujos. Si ambas cosas tienen la suficiente fuerza, la salud del medio está asegurada por años. Tanto dá que las historias versen sobre fantasía, sobre problemas políticos, sociales u otros, si la manera en que están contados o dibujados llegan a la gente la cosa en principio debería ir bien (simplificando un poco, vamos).
    Un saludo Octavio, perdona por el desbarre, pero entiendo hacia donde quieres ir, y si no te importa, te acompaño.
    Abrazos

    • octavio #

      entre lo que me gusta Barcelona (mucho) y lo que me apetece tu tienda, ay, qué pena estar en la otra esquina… pero sí, esa Pictolocura debería ser inspiradora.

      Lo del recambio, es tema para tratar en todo un artículo, y muy preocupante, porque el relevo no croe que vea al cómic con mejores ojos que nosotros en los setenta: compiten con la consola, con el dvd, con… yo recuerdo con cariño Los Pitufs. ¿Qué recordará mi sobrina de nueve dentro de veinte? Nada
      Lo dicho, otro día cae, seguro 😉

  3. The Watcher #

    Totalmente de acuerdo en lo de los tebeos de grapa, estoy convencido de que serán suplantados por lo digital y el papel quedará para recopilatorios bonitos.

    Me quedo sobre todo con una idea: la librería especializada tiene que especializarse más aún. Creo que hemos llegado a un punto en el que el cómic es tan variado y la oferta tan amplia que una librería no puede llamarse especializada si quiere abarcar todo. En literatura, una librería especializada lo es por ejemplo en libros de arte, o en libro antiguo, o en libros en lengua original… En Madrid hay un par de librerías sólo de manga, ya que lo planteas en tu artículo.

    Un saludo.

    • A eso me refería con salud mental, es que llega un momento que lo mejor para no marear y confundir al cliente, mejorar la oferta existente es especializarse. Imaginaos una tienda sólo con material antiguo, o sólo con cómic europeo o…
      Bueno, no sé, por ahí podrían ir los tiros. La idea de competencia desleal desaparecería ipso facto!
      Es un decir, vaya…
      Un saludo!