BODYWORLD, de Dash Shaw

Versión ampliada (o previa a poda) del artículo de Faro de Vigo del 1 de Abril)

«Reinventando el lenguaje del cómic»

Uno de los más atrevidos renovadores del cómic vuelve e ver su obra editada en España, lo que nos permite acercarnos a una investigación sobre el terreno de las posibilidades de la historieta.


Dash Shaw es muy joven, un veinteañero, pero con su obra está marcando el presente y el futuro del noveno arte. Acumulando ideas previas de autores como Ware, Clowes o los modos narrativos del manga, ha macerado una teoría del arte de narrar gráficamente. Y obra a obra, la practica con atrevimiento y valentía. Merece el aplauso que una trayectoria, a medida que se hace con un hueco de notoriedad, insista en los caminos menos trillados en vez de buscar formulismos y maneras de hacer ya consensuadas. El cineasta que ayer fue vanguardista hoy hace cine de palomitas, en fin. Pero Shaw, tras un atrevido “Ombligo sin fondo” (editado por Apa-Apa en castellano) ha forzado los límites del medio.

“Bodyworld”, su nuevo trabajo, trata una ciudad futurista, una comuna de pretensiones utópicas y trazado cartesiano, a la que llega un investigador de las diferentes drogas (en una sociedad, parece, relativamente permisiva con el consumo de sustancias prohibidas) para analizar una potente planta psicotrópica que florece en los parques de la villa. A partir de este arranque poco resta del género futurista, y la obra parece centrarse en relaciones personales, angustias adolescentes (desmitificando el subgénero de comedia romántica juvenil) y carencias de los adultos (que en el fondo nunca crecen del todo, parece ser una tesis de este libro). Pero Shaw dinamita también el relato de costumbres llevando la historia por derroteros alucinados, invasiones extraterrestres incluidas, en una obra inclasificable.

[LA FORMA ES EL FONDO]

El argumento, errático, de ritmo lento, es casi un elemento secundario (casi, porque evidentemente en su original deriva encontramos ya un avance, frente a “Ombligo sin fondo”, que no dejaba de ser una historia muy “indie” de disfunciones familiares y carencias afectivas). Shaw ha dado con “Bodyworld” un golpe sobre la mesa de juegos y ha desafiado lo que se supone que es el cómic. Primero en tanto que formato, porque esta obra nace para la red (puede leerse on line, en inglés, por supuesto, en http://www.dashshaw.com/prelude.html), y posteriormente se traslada a una novela gráfica en papel (coeditada aquí por ApañApa y Sins Entido, y resultando una edición perfecta). Un libro que no es libro porque antes es la red de redes, y un libro que se lee en vertical, que añade desplegables, mapas de referencia a los que la narración nos remite continuamente para que ubiquemos la acción en el espacio, o un índice de personajes. Una obra que es verdadero “origami narrativo”, que te obliga a ir y venir, buscar, perderte en su geografía física, para seguir una narración también revolucionaria.

Porque antes que contarnos con imágenes consecutivas, Shaw desafía lo lineal convirtiendo su historia en una traslación de estados mentales a nuestas retinas. Desde la pantalla del ordenador, del ipad o del papel, nos impacta retorciendo la narración, convirtiendo en parte de su mensaje los colores, imágenes duplicadas y desenfocadas, intersecciones propias de la geometría y diagramas dignos de un libro de libro de instrucciones. Crea una realidad de sensaciones alteradas, para que “veamos” cómo esa extraña planta provoca efectos telepáticos. Igual que el doctor Paulie Panther puede, una vez colocado, sentir lo de quien esté a su lado, nosotros podemos entender cómo el personaje vive su experiencia patafísica.

Es cierto que superar las 380 páginas es un riesgo que se ha cobrado con un final acaso excesivo y desequilibrado, pero no cabe duda: Shaw vive en esa cúpula de creadores visionarios, junto a los delirios de David Lynch, si se quiere, y su obra es tan necesaria para atisbar un futuro para el cómic, como subyugante en tanto que experiencia como lectura. Abrumador

 

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  1. BODYWORLD, de Dash Shaw,-http://gentedigital.es/comunidad/comics/2011/04/06/bodyworld-de-dash-shaw-reinventando-el-lenguaje-del-comic/