Manifiesto CONTRA estar en CONTRA de la novela gráfica

Lo 1º, que nadie se tome el título en serio, es que hay ya taanto escrito a favor o en contra de la novela gráfica que quería empezar con algo diferente, acaso un poco provocón, de paso… seguimos:

Es una lástima que, cada vez que hay (o participo en) una discusión sobre el fenómeno de la novela gráfia, la gente que critica el concepto no pocas veces (tampoco siempre) radicaliza su discurso; hacia el asunto y, peor, hacia quienes lo defendemos.

Novelas gráficas: la cosa en sí misma

¿Y qué defendemos, o qué defiendo yo? Pues nada más que una realidad tal como yo la advierto: hay un nomenclatura definida y extendida, se refiere a un determinado modelo de cómic, que está en auge a día de hoy. Se asocia a un formato libérrimo (no me pidan nº de páginas, tamaño de la hoja, porque no lo hay) y a un grupo de autores de nuestro tiempo. Lo creo, defiendo una generación de creadores consciente de vivir un momento donde los corsés editoriales se están aflojando, donde no se exige una periodicidad predeterminada por un modelo de publicación previo, donde no hay necesidad de obedecer a unas pautas genéricas. Y donde los autores buscan siempre ir más allá: ir  más allá de los los géneros, llevar las soluciones narrativas más allá, la idea de dibujo de cómic también se replantea, o se intenta. Hablo de autores que saben que pueden proponer obras fuera de cauces tópicos. Autoeditarse on line no equivale a ser un novato sin posibilidades en el mundo editorial del papel. Ser un recién llegado no imposibilita que publiques una primera obra larga y ambiciosa.

Son características no valorativas (me parecen BUENAS, sí, pero no necesariamente “mejores”), pero , ay, a menudo (no siemprel) son interpretadas, no sé, como ataques a una gran ‘Verdad Absoluta’ y una ‘Tradición Intocable’, cuando no hablamos sino de evolución, de un paso (otras plumas hablarán igual de regresión, pues bien, discutámoslo), un movimiento casi físico, una traslación más en el lento devenir de la historieta como arte y proceso, traslación con una entidad suficientemente consolidada como para prestarle caso y dedicarle más atención que el desdén. Hacia el fenómeno, o hacia quienes lo valoramos, que eso ya me parece, vamos a decirlo clarito y sin sordina, la hostia. Moderniquis, mentirosos (esto me lo han dicho personalmente, conste), advenedizos, progres… de todo menos bonito y sólo por pensar que vivimos un gran momento, sin buscar en ello contrastes con lo que, curiosamente, quienes niegan esta idea podrían denominar “lo otro”, el cómic “de verdad”… ¿no era todo lo mismo?¿no es todo cómic en realidad? Pues eso, alegría, hermanos.

Da igual manifestar una y mil veces que por asombrarnos con el presente no dejamos de admirar la tradición, algunos radicales del “verdadero cómic de siempre” (repito, concepto engañoso, nadie separa con barreras al defender el fenómeno “NG”) van a por tí como zombis en celo, ingignados, incluso. Y no tiene base ni sentido, ya que nadie niega que este presente abreva de las daily-strips, de los clásicos de principios del siglo XX, de las ansias rupturistas de Steranko en los setenta. Pero no estamos en los setenta, ni en los treinta. Es otra época, la industria y la sociedad y los artistas tienen otra sensibilidad (permisiva, aventurera…porque editar cosas como lo hace aquí una Astiberri o Apa-Apa o tantas otras es lanzarse a la aventura). Es lógico, entonces, pensar en término de natural evolución.

Otro pecado parece ser insinuar que hoy, por fin y de verdad, el cómic (la glubs, novela gráfica) plantea miradas abiertamente adultas en sus argumentos. Algo he tocado yo en este blog, al respecto. Y eso a algunos les parece un ataque, pues vaya… pero no lo es.

Notas al pie de Gaza, de Joe Sacco, investigando la historia en viñetas

 

No tengo nada contra el cómic adolescente ni contra el infantil, tengo más con que se me venda por material maduro algo que lo es, como mucho, en su superficie. Creo en este sentido que nunca como ahora se ha dado un cómic verdaderamente adulto y que cualquiera puede apreciar, incluso si no se han leido nunca tebeos. Sí, los sesenta, los setenta, fueron un momento de aventuras gráficas, búsquedas formales intrépidas. Pero ¿quién lee hoy “Zora y los hibernautas” sin una sonrisa ante su ligereza argumental (nombres propios/títulos, enlazan a artículos donde quienes quieran leerán sobre ellos, yo evidentemente estoy ahora a otra cosa)?. Del mismo modo los ochenta consolidaron un modelo de género tratado con una mirada adulta, partiendo de clásicos como Pratt y su Corto Maltés. Nadie niega en Pratt, ni en “Los pasajeros del viento“, o en “Dieter Lumpen“, o el “Consumatum est” de Yaqui y Oswal, por poner ejemplos, que son lecturas nada infantiles. Ni que puedan haber buenas excepciones (¿Nova-2?¿Enric Sio?) y más desde la tira de prensa (de Peanuts a Milton Caniff y muchos más, sí). Pero faltaba el paso que en los ochenta darán gente como Spiegelman o los hermanos Hernández ,  superando cánones genéricos, haciendo unos cómics cuyo discurso (más o menos libre, más o menos alrededor de un género) pivotaba antes sobre un mundo interior que sobre unas pautas formales exteriores (estilo, género…). Y además imponiendo esta tendencia, nunca más la excepción. Gran avance, ¿no?.

Y bueno, que amo profundamente a Bourgeon y a Kirby, a Herriman y a Moebius, a Eisner (el abuelo de la novela gráfica), a Giménez y a Raf. Pero también a Ware, Satrapi o Blain, autores que son el presente, que si no renuevan (pienso que sí, en algún grado… mucho, vamos; pero concedamos el beneficio de la duda) al menos remueven.

Que las editoriales y algunas fajas desnortadas de “La casa del libro” señalen como novela gráfica un retapado de un cómic de Batman del año 67 está mal, porque es incorrecto, pero a ver… “semos expertos”, no nos dejemos influenciar por tejemanejes de ventas, orientemos a nuestros lectores sobre la verdaderla naturaleza del concepto (en la red, en revistas, en periódicos) y no tiremos piedras contra un momento fantástico y que,creo, será clave en una reconsideración del cómic como algo para todos, no sólo para el friki medio.

Propongo, ahora, un cambio de nombre (es broma, es broma, pero lo suelto porque ya lo hice en otros blogs); si no nos gusta por petulante “novela gráfica”, hablemos de “la enegé”, ala, todos contentos. Pero bueno, el lenguaje es esa cosa viva que se hace en el uso, y en el uso (y abuso, ya vimos) se ha quedado eso de ‘novela gráfica’… hay que adoptar el significante (porque lo ha hecho un espectro social mucho más amplio que cuatro frikis interneteros, que es lo que somos) y elaborar, definir, acotar el significado. Con sentidiño, amigos.

También cabe otra posibilidad: que ante lo difícil que parece acotar el tema (si es formato, ¿qué formato?, si es generación, ¿qué dogma la une?), y aunque personalmente creo que una conciencia y un deseo liberal (creativamente hablando) soportado por un cambio en la industria vale para unificar a una generación… quizá no debamos hablar ni de formato ni de estilo, de escuela o de soporte físico, sino del camino; el presente y el futuro. Y de baremo de calidad REAL frente a tanto tebeo endogámico, subcultural, mercantil y de cadena productiva (jejeje, estoy provocando, yes). De este modo, si en vez de hablar de movimiento que comparte escena con otros (como el tebeo mainstream superheróico) hablamos de “Lo que debe ser” en términos globales, oye, me apunto igualmente…

Y para que nadie se piense que estoy muy enfadado con todo esto (aunque sí espero que sea mi última palabra: pido diálogo, estudio, transigencia, confianza en un futuro, y más reflexión y menos animales bufadores on line que al final sólo perjudican al medio, los bufidos, digo)… cierro con una chica muy guapa que me provoca sonrisas involuntarias (premio, un aplauso on line para quien la conozca)

Mujer hermosa a la luz de la novela gráfica

ACTUALIZACIÓN: he escrito un epílogo al artículo, AQUÍ

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20 Comentarios Dejar comentario

  1. Manifiesto CONTRA estar en CONTRA de la novela gráfica http://fb.me/PweIUlo9

  2. Octavio!
    Eres hombre sabio!
    S no te importa cojo el manifiesto y lo cuelgo en mi blog.
    De aqui a breve colgaré yo también un pequeño post con mis experiencias en el tema, que ya empieza a ser divertido de veras.
    Bravo por el sentido común, hermano!

    • octavio #

      gracias, claro, todo tuyo (es publi que me das ;D)

  3. Mi opinión ya la conoces más o menos, aunque bajo otro nick. ¿Me he perdido algún otro debate reciente sobre este tema? No se puede estar a todo…

    • octavio #

      Solo para moscas, Micharmut. Y el twitter, de paso…
      puedes, si quieres y sin ánimo de contestación ya por mi parte (lo hemos charlado largo y tendido) resumirla aquí por aportar diversidad; estás en tu casa 😉

  4. lo malo son eso, los maximalismos, el esto es así porque sí (o el no es así porque no, vamos, que tanto da)

    yo sí tengo muy claro que estamos en un momento dulce de la cosa de los tebeos, y me preocupa poco definir, acotar o categorizar, que algunas de las cosas que más me han gustado en los últimos dos años no entrarían en el canon de la NG ni con calzador… La magia del momento es esa, que se publica mucho y bien, y se crea mucho y con ganas y ambición… Lo de los frentismos me aburre tanto ya… Yo voto por leer y disfrutar (y aprender, claro)… Ya habrá tiempo, cuando pasen los años y las modas, de ver qué y cómo cuaja, y a qué conduce, qué frutos da…

    • octavio #

      algo que no he comentado en el post, efectivamente, creo que en caliente es difícil sacar conclusiones, salvo vía el estudio más meticuloso. Ya hay artículos serios, y buenos libros analizando el momento y su procedencia, y tomando partido (a favor, en contra). Las bravuconadas y los desmanes a terceros (que sinceramente, las veo sólo en el bando de los críticos, como he dejado claro en el texto) me sobran, son pueriles.

  5. octavio #

    (AH, MAÑANA, EN LOS COMENTARIOS, LA IDENTIDAD DE LA GUAPA)

  6. Pues de manera apurada y asistemática, suelo manifestarme críticamente no con respecto al término sino con respecto al concepto que se supone que hay detrás. El término tiene tradición en la historia del cómic pero no se ha utilizado de manera unívoca, lo que ha dado lugar a una confusión que hoy persiste. El último intento de conceptuación hasta la fecha, el que gira en torno a La Novela Gráfica de S.García y cuenta entre sus defensores intelectualmente más destacados a Octavio Beares, me platena más dudas que certezas, dada su calculada indefinición. Se habla de movimiento autoral, se menciona la libertad creativa, el enfoque adulto, la relevancia de lo autobiográfico, temas, longitudes… pero nada se concreta. Todo suma pero nada es imprescindible. La falta de unos parámetros claros, el “molde blando”, en la terminología acuñada por un inspirado Beares, hace que, aún aceptando la conceptuación, ésta resulte poco útil ya que, no habiendo estándares, una NG puede ser básicamente cualquier cosa. Y como dice mi madre en su bable materno, “cualquier cosa ye un soldáu”.

    Por otra parte, aunque no comparto algunas posturas marcadamente anti-NG, sí me resulta comprensible que muchos hayan interpretado esa indefinición para atraer hacia la etiqueta aquello que interesa por su excelencia (si no me vale un parámetro me vale otro, y así, de repente, watchmen es una NG).

    Por último, el lenguaje sólo es útil en la medida en que es compartido. Y lo normal en cuanto al término NG es su uso arbitrario. Sólo los conocedores y seguidores de la teoría de García lo utilizan como éste lo define. las editoriales, las tiendas y muchos lectores de muy distinto pelaje le dan significados distintos y muchas veces excluyentes entre sí.

    Por eso, yo no me posiciono frontalmente en contra del término, simplemente evito utilizarlo por dos motivos: primero, porque considero que no está correctamente definido y por lo tanto usarlo siempre da lugar a confuciones; y segundo, y más importante, porque no me parece un término necesario: puedo decir todo lo que quiero decir sobre cómic sin recurrir a él. Y eso no pasa con otros términos.

    • Especifico el 2º párrafo:

      Por otra parte, aunque no comparto algunas posturas marcadamente anti-NG, sí me resulta comprensible que muchos hayan interpretado esa indefinición era utilizada por los partidarios de la etiqueta NG para atraer hacia ella aquello que interesa por su excelencia (si no me vale un parámetro me vale otro, y así, de repente, watchmen es una NG).

      • octavio #

        Pues eso, da gusto compartir pareceres encontrados sin llamarnos nada.

        Salvo coincidentes en lo más inesperado: nací en Oviedo, raíces asturianas (paternas en mi caso) y crecimiento gallego, qué gracia de coincidencia, ¿no?

        • Hombre, te he llamado “defensor intelectualmente destacado” con mucho retintín, que no te quieras dar por aludido es otra cosa. En cuanto a lo otro, yo tengo la sensación, a lo mejor equivocada, de que entre gallegos y asturianos siempre ha habido mucha promiscuidad. Y ahí estamos nosotros para demostrarlo…

          • octavio #

            con este día, yo sólo veo flores y amores en los comentarios 😀

  7. Bastante de acuerdo con todo lo que dices, sobre todo en que la señorita Marshall es preciosa. Yo, como el señor Ollo, todavía sigo sin tener claro a qué alude el término NG; sí veo que algo se mueve, que la fisonomía de las estanterías de las librerías especializadas ha mutado de unos años para aquí. Pero entre “entendidos” nunca aludimos al término NG, sólo con gente de fuera del “círculo”, por eso tengo la sensación de que es un término legitimador, lo que es absurdo: lo que legitima a un medio es que gente como Ware, Campbell o Sfar, por poner tres ejemplos, estén en él, no cómo llamen a lo que sea que hagan.
    Un saludo.

    • octavio #

      ¿que entre entendidos (ya sin comillas) no se alude a la NG?¿Mande? hace poco, David Rubín caliica su nuevo trabajo de NG (creo, lo leí el otro día a vuelapluma), Álvaro Pons hizo ponencias al respecto de la NG en el salón de Coruña, hay congresos, Campbell ha escrito su famoso (y vacilón manifiesto, tebeobien tiene otro espontáneo y por el que, por cierto, le crujieron como si hubiera marado a Chanquete, hay una librería (ejem, ver el enlace de Edwar) que expresamente se cita como selecta de cómic y novela gráfica…
      estemos de acuerdo o en desacuerdo, somos los especialistas, los críticos, los libreros, los autores y los editories los que no nos quitamos el término de la boca.

      • No, no me he explicado bien: no me refería a la gente del gremio, me refiero a los tipos que somos asíduos a las tiendas de comics. En ese tipo de conversaciones nadie dice, oye, que novela gráfica más cojonuda me he leído ayer. Lo que leemos son comics, y punto. Como en todo arte hay una evolución, pero las fronteras entre movimientos fluidos me parecen artificiales y simples discusiones de salón. Eso no quita, como ya he dicho, que veo un movimiento nuevo, una evolución que está cristalizando de unos años para aquí y que tiene unos antecedentes.
        Y cambiando de tema, Jorge Carrion en su libro Teleshakespeare hace una apreciación interesante: es curioso que el término telenovela suene despectivo, y añado yo, que el término novela gráfica suene a querer legitimar.
        Y por último, he hecho trampas: la verdad es que en ese perfil no reconocí a la señorita Marshall, pero la foto se llama Cat+Power, jajaja, la próxima vez cámbiale el nombre 😉
        Un fuerte abrazo!!

        • octavio #

          aaarg, mierrrrda, ni lo comprobé… ah, al tramposo, quitadle el título, el eco glorioso, estruendoso, de mi aplauso!
          😀

          y aclarado

    • octavio #

      ah, tu premio: ¡PLAS PLAS PLAS!

  8. The Watcher #

    Octavio, yo me había bajado ya de este debate por puro aburrimiento, tras oír (y decir yo, claro) una y otra vez lo mismo, pero no me resisto a decirte que AMÉN. Y así de paso te comento´, que te leo siempre y nunca lo hago.

    Un saludo.

2 Trackbacks

  • Octavio Beares - @probertoj la verdad, juré que me apeaba del tema (casi lo logro) pero sí que lo he explicado en su…
  • Jordi Bayarri - Leeroslo que es MUY GRACIOSO http://t.co/fy03c1El

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